P: En Éxodo, ¿cómo sabemos que el Libro del Éxodo debe figurar en la Biblia?
R: Entre otras razones, porque Jesús y muchos otros personajes de la Biblia dieron fe de la autenticidad del Antiguo Testamento y se refirieron a este libro de la Torá como Escritura. Para un estudio más detallado, consulte las preguntas al final de esta sección sobre los escritores judíos y cristianos primitivos que hicieron referencia al Éxodo. Véanse también las preguntas sobre Mateo 22:32 y Lucas 2:23.
P: ¿Cuál es parte del valor del Libro del Éxodo?
R: El Éxodo es un libro que hay que leer y experimentar, no solo utilizar para aprender sus hechos. Aunque tanto el Éxodo como el Deuteronomio recogen los Diez Mandamientos, el Éxodo es único por lo que nos cuenta sobre las plagas y la liberación de Egipto. Se trata de algo más que simples relatos históricos interesantes; muestran el carácter de Dios y la forma en que Él trata a su pueblo. Dios no libra a su pueblo de los momentos difíciles, sino que lo guía a través de ellos. Dios utilizó medios naturales (las parteras), medios naturales con una intensidad sobrenatural (algunas de las plagas), así como medios sobrenaturales (la separación del Mar Rojo en el momento justo) para liberar a su pueblo.
El Éxodo muestra cómo Dios se relaciona individualmente con Moisés y Aarón, e incluso con el faraón. Dios se mostró muy paciente con la inseguridad de Moisés respecto al liderazgo, aunque también se mostró «severo» cuando Moisés perdió los estribos ante todos los israelitas.
Las experiencias del Éxodo fueron fundamentales para definir la identidad de Israel como pueblo elegido de Dios. Se mantuvieron unidos en tiempos difíciles, experimentaron una gran liberación y bendición, pero, lo más importante, vieron la obra de Dios en sus vidas a lo largo de todo ello.
Sin el Éxodo, no tendríamos ni idea de lo que es la Pascua, y nos perderíamos gran parte de la tipología de la Última Cena del Señor. Así como los israelitas fueron salvados de la destrucción gracias a la sangre del cordero, también nosotros somos salvados de la destrucción por la sangre del Cordero, que quita los pecados del mundo.
P: En el Éxodo, ¿de qué diversas maneras se puede interpretar el libro?
R: El Libro del Éxodo es profundo y puede entenderse y estudiarse a muchos niveles diferentes.
1) Además de fortalecer nuestra fe en general, el Éxodo resuelve algunos pequeños misterios, como por qué había tantos indicios semíticos en Egipto y luego desaparecieron; a continuación, por qué Tutmosis IV se convirtió en faraón a pesar de que había indicado que no era el primero en la línea de sucesión; y quiénes fueron los posteriores «habiru que se desataron» y que destruyeron algunas ciudades cananeas más tarde.
2) Se trata de una historia precisa de los israelitas y de cómo pasaron de ser un clan a convertirse en una nación.
3) Es un libro sobre Dios, que revela Su carácter en lo que respecta a cómo trata a la humanidad. Muestra cómo combinó medios tanto naturales como sobrenaturales para actuar en la historia y tratar con Su pueblo y sus opresores.
4) Es un libro de la ley, lo que Dios ordenó que su pueblo obedeciera.
5) Al igual que Nehemías, es un libro sobre el liderazgo piadoso, sobre cómo un solo hombre, con la ayuda de Dios, pudo derrotar a un ejército y guiar con éxito a tantas personas durante 47 años.
6) Es un libro para todo el pueblo de Dios, para que también nosotros podamos sentirnos animados a la esperanza de que Dios nos liberará, y para que también podamos experimentar un encuentro con Él, y para que Dios pueda establecer Su morada en el tabernáculo de nuestros corazones.
7) Es un libro de modelos (Éxodo 25:40), de liberación, de encuentro y de una vida de adoración, y de lo que agrada y desagrada a Dios.
P: En Éxodo, ¿cuál es el esquema general del libro?
R: Dado que existen diferentes formas de abordar el Éxodo, los distintos comentarios presentan esquemas bastante diferentes. A continuación se ofrece un esquema general.
I. La esclavitud en Egipto (Éxodo 1-14)
A. El camino hacia el faraón (Éxodo 1-4)
1. La esclavitud de Israel (Éxodo 1)
2. El peligro que corre Moisés (Éxodo 2)
3. El llamado de Dios (Éxodo 3 y 4)
B. La liberación: «Deje ir a mi pueblo» (Éxodo 5-14)
1. Dos enfrentamientos (Éxodo 5-7:13)
2. Primera plaga: la sangre (Éxodo 7:14-25)
3. Segunda plaga: las ranas (Éxodo 8:1-15)
4. Tercera plaga: los piojos (Éxodo 8:16-19)
5. Cuarta plaga: las moscas (Éxodo 8:20-32)
6. Quinta plaga: la muerte del ganado (Éxodo 9:1-7)
7. Sexta plaga: úlceras (Éxodo 9:8-12)
8. Séptima plaga: granizo y fuego (Éxodo 9:13-35)
9. Octava plaga: langostas (Éxodo 10:1-20)
10. Novena plaga: tres días de oscuridad (Éxodo 10:21-29)
11. Décima plaga: los primogénitos y la Pascua (Éxodo 11:1-12:30)
12. El paso por el Mar Rojo (Éxodo 12:31-14:31)
II. La vida en el desierto (Éxodo 15-40)
A. Hacia el Sinaí: un viaje en el que se confía en Dios (Éxodo 15:1-18:27)
1. Cántico de María: recuerdo de la liberación de Dios (Éxodo 15:1-21)
2. Mara y Elim: ¿Proporcionará Dios lo necesario en esta tierra árida? (Éxodo 15:22-27)
3. El maná y las codornices: ¿Les alimentará Dios en ese lugar árido? (Éxodo 16)
4. Masá: el fracaso en una prueba de fe (Éxodo 17:1-7)
5. Los amalecitas: ¿protegerá Dios? (Éxodo 17:8-15)
6. «Puedo hacerlo todo por mí mismo»: más actitudes que cambiar (Éxodo 18)
B. El encuentro con Dios en el Sinaí (Éxodo 19-24)
1. Experimentar a Dios (Éxodo 19)
2. Los Diez Mandamientos, los altares, la prohibición de los ídolos (Éxodo 20)
3. Leyes civiles (Éxodo 21-23:10)
4. Los días de reposo y las fiestas (Éxodo 23:11-19)
5. La promesa de Dios por la obediencia (Éxodo 23:20-33)
6. Cena con Dios (Éxodo 24)
C. El culto en el Tabernáculo: prepararse para la presencia de Dios entre ustedes
1. Profundizar en nuestra comprensión
a. Los materiales: ofrendas a Dios (Éxodo 25:1-9)
b. El arca: el lugar donde encontrarse con Dios (Éxodo 25:10-22)
c. La presencia de Dios en la mesa (Éxodo 25:23-30)
d. El candelabro: la luz de Dios en nuestras vidas (Éxodo 25:31-40)
e. El Tabernáculo: intimidad personal con Dios (Éxodo 26)
f. El altar de los holocaustos: entregar cosas a Dios (Éxodo 27:1-8)
g. El atrio del Tabernáculo: reunirse ante Dios (Éxodo 27:9-19)
h. No permita nunca que su adoración carezca de aceite (Éxodo 27:20-21)
2. Apartarse
a. Las vestiduras de los sacerdotes de Dios (Éxodo 28)
b. La consagración de los sacerdotes de Dios (Éxodo 29)
3. Lo que hacen los sacerdotes
a. El altar del incienso: ¿son fragantes sus oraciones? (Éxodo 30:1-10)
b. No olvide nunca que hemos sido comprados por un precio (Éxodo 30:11-16)
c. Las palanganas: nuestra necesidad de lavarnos a diario (Éxodo 30:17-21)
d. El aceite de la unción (Éxodo 30:22-33)
e. El incienso (Éxodo 30:34-38)
f. Los artesanos (Éxodo 31:1-11)
g. La señal de la observancia del sábado (Éxodo 31:12-18)
D. Rebeldía, arrepentimiento y restauración (Éxodo 32-33)
1. El becerro de oro: ¿cómo pudieron hacerlo? ¿Podríamos hacerlo nosotros? (Éxodo 32)
2. La restauración: ¿podríamos nosotros? (Éxodo 33)
3. La obediencia y el reencuentro (Éxodo 34)
E. La reanudación del culto en el Tabernáculo tras el arrepentimiento (Éxodo 35:1-39:43)
F. Dios entre ustedes: ¿cómo está montado su tabernáculo? (Éxodo 40)
1. La preparación para recibir a Dios (Éxodo 40:1-33)
2. La llegada de Dios en gloria (Éxodo 40:34-38)
P: En el Éxodo, ¿quién fue el primero en responder a preguntas sobre el Éxodo?
R: Por lo que yo sé, la primera persona en escribir respuestas a preguntas sobre el Éxodo fue Filón, un judío helenístico de Alejandría, que vivió aproximadamente entre el año 20 a. C. y el 50 d. C. Lamentablemente, hoy en día solo se conservan algunos fragmentos de su obra sobre el Éxodo.
P: En Éxodo 1, ¿cómo pudo haber tanta gente en 430 años?
R: Para conocer la respuesta, consulte el análisis sobre Números 1.
P: En Éxodo 1, ¿por qué un Dios amoroso permitiría que los hebreos fueran esclavos durante 400 años?
R: La vida de una persona, o incluso 400 años, no es más que un breve instante en comparación con la vida eterna en el cielo. Dios permite que su pueblo sufra en la tierra, incluso un sufrimiento injusto, porque se trata solo de una fase temporal, y Dios nos recompensará en el cielo.
Sin embargo, Dios no solo lo permitió, sino que, de hecho, esto pudo haber sido una gran bendición para los israelitas. Hubo muchas batallas en Canaán durante este periodo; estas son algunas de ellas:
1500 a. C. | Egipto destruye Debir, Hazor, Jericó y otras ciudades de Palestina |
1485 a. C. | Tutmosis III de Egipto conquista Arvad, en Fenicia |
1483-1437 a. C. | Tutmosis III de Egipto: 17 campañas — el Napoleón de Egipto |
1483/1468 a. C. | En Megido, Tutmosis III derrota a los cananeos |
h. 1454 a. C. | Qadesh se rebela contra Egipto |
Al ser esclavos en Egipto y pastores a quienes los egipcios detestaban, los israelitas no serían asimilados por los egipcios. La obra «735 preguntas desconcertantes sobre la Biblia respondidas», en su página 49, lo expresa muy bien: «A menudo, las cosas que parecen más dolorosas en nuestras vidas son bendiciones de Dios encubiertas, que solo se reconocen como tales cuando el paso del tiempo desvela el propósito que Dios tenía en mente».
P: En Éxodo 1:7-8, ¿qué edad tenía Miriam?
R: No lo sabemos, pero al parecer tenía la edad suficiente para cuidar del bebé, aunque era demasiado joven para tener que trabajar. Quizá era entre 8 y 12 años mayor que Moisés.
P: En Éxodo 1:8, ¿qué papel desempeñaban, desde el punto de vista arqueológico, los gobernantes hicsos?
R: Los hicsos eran un pueblo de Oriente Medio que conquistó Egipto gracias a sus carros de guerra superiores entre los años 1760 y 1640 a. C. Gobernaron Egipto durante un tiempo y fueron expulsados gradualmente entre los años 1573/55 y 1540 a. C. Cuando Jacob y su familia emigraron a Egipto, los egipcios en el poder eran anteriores a los hicsos, según Génesis 46:34 y 43:32.
Génesis 46:34 afirma que los egipcios no se relacionaban con los pastores, y a los hicsos se les denominaba «reyes pastores».
Génesis 43:32 afirma que estos egipcios no comían con los hebreos [asiáticos].
Por lo tanto, si los hicsos no podían ser los gobernantes egipcios cuando la familia de Jacob llegó a Egipto, el «nuevo faraón» sospecharía de quienes ocupaban altos cargos bajo el faraón anterior. Además, cuando los hicsos fueron expulsados, es posible que los egipcios nativos siguieran sospechando de los asiáticos no egipcios, como los hebreos.
P: En Éxodo 1:8-10, en resumen, ¿es cierto que no hay pruebas arqueológicas que respalden que los israelitas estuvieran en Egipto, tal y como afirmó un ateo (Capella)?
R: No, hay pruebas más que suficientes. No solo hay referencias a los «habiru», sino que el Papiro Brooklyn 35.1446 muestra numerosos ejemplos de asiáticos a los que se les dieron nombres egipcios. Algunos de esos asiáticos proceden de las tribus de Isacar y Aser. Véase también la siguiente pregunta para obtener una respuesta más detallada, así como el análisis sobre Éxodo 11:5-12:30 para obtener más información.
P: En Éxodo 1:8-10, ¿mencionaron algún escritor pagano precristiano a Moisés?
R: Por un lado, Orígenes (225-254 d. C.) afirma que ninguno lo hizo en su Comentario al Cantar de los Cantares, primera homilía, p. 273, y la nota al pie n.º 37 del traductor se hace eco de ello. (Escritores cristianos antiguos, vol. 26.) Sin embargo, Julio Africano (235-245 d. C.) afirma lo contrario. Escribe: «Polemo, por ejemplo, en el primer libro de su Historia griega, dice: “En tiempos de Apio, hijo de Foroneo, una división del ejército de los egipcios abandonó Egipto y se estableció en la Palestina llamada Siria, no lejos de Arabia: evidentemente, se trata de aquellos que acompañaban a Moisés”». Y Apión, hijo de Poseidonio, el más laborioso de los gramáticos, en su libro Contra los judíos y en el cuarto libro de su Historia, afirma que en la época de Inaco, rey de Argos, cuando Amosis reinaba en Egipto, los judíos se rebelaron bajo el liderazgo de Moisés. Y Heródoto también hace mención de esta revuelta y de Amósis en su segundo libro, y en cierto modo también de los propios judíos, al incluirlos entre los circuncidados y llamarlos «asirios de Palestina», tal vez por Abraham. Y Ptolomeo de Mendes, quien narra la historia de los egipcios desde los tiempos más remotos, ofrece el mismo relato de todas estas cosas; de modo que, en general, no existe entre ellos ninguna diferencia digna de mención en la cronología». *Los Padres ante-nicenos*, volumen 6, Julio Africano, fragmento 13, p. 124.
P: En Éxodo 1:8-10, aparte de la Biblia, ¿existe alguna prueba de que los israelitas estuvieran esclavizados en Egipto o de que salieran de Egipto?
R: Algunos «eruditos» críticos siguen creyendo en la teoría obsoleta de que no hay pruebas de que los israelitas estuvieran en Egipto ni de que salieran de allí. Quizá deberían leer «la escritura en la pared». Una pintura en la pared de la tumba de Khnumhotep (1892 a. C.) en Beni Hasan, Egipto, muestra a 37 «asiáticos», es decir, personas no egipcias procedentes de Oriente Medio. Tenían el pelo negro, barbas puntiagudas, largas capas multicolores, arcos y lanzas.
Los estudiosos cristianos que han escrito en el Diccionario Wycliffe de Arqueología Bíblica, el Comentario Bíblico del Expositor y otros libros han recopilado una gran cantidad de pruebas de que los israelitas estuvieron en Egipto. Los estudiosos cristianos no solo sostienen que los israelitas estuvieron en Egipto aproximadamente entre los años 1875 y 1445 a. C., sino que un arqueólogo laico, David M. Rohl, en su libro *Pharaohs and Kings: A Biblical Quest* (Crown Publishers, 1995), también documenta pruebas que concuerdan con la salida de los israelitas de Egipto. A continuación se presenta una lista de los «diez principales» hechos que respaldan la salida de los israelitas de Egipto.
10. Los esqueletos de ovejas asiáticas de pelo largo revelaron que aparecieron por primera vez en la región del delta del Nilo, en Egipto, aproximadamente en la época de José (1900-1800 a. C.). El nombre egipcio de José, «Zaphenath-Paneah», probablemente era «Zat-en-aph» (el que es llamado) e «Ipiankhu» (Ipu está vivo). El nombre Ipiankhu y sus variantes eran comunes en la época de José, pero no lo eran tanto ni antes ni después. En un papiro egipcio del Museo de Brooklyn (35.1446) se encuentran muchos otros nombres hebreos. Bajo el reinado del faraón Sobekhotep III (aproximadamente 1540 a. C.), se trasladó a un gran número de esclavos a la zona de Tebas. De los 95 nombres, más del 50 % correspondían a personas de origen asiático, y junto a ellos figuraban sus nombres egipcios. Muchos de los nombres egipcios tienen «aquel/aquella a quien se llama» como primera parte del nombre. Se registró que algunas de estas personas procedían específicamente de las tribus de Isacar y Aser.
Además, algunos nombres hebreos son Menahem y Shiphrah. Sin embargo, esto ocurrió 100 años antes de la Shiphrah mencionada en Éxodo 1. Walter Kaiser, en *A History of Israel*, p. 84, y en *The Expositor’s Bible Commentary*, volumen 2, p. 307, menciona que, en el caso de dos nombres semíticos, «Sifra» probablemente proviene de «Sp-ra» (la bella), y que el nombre «Púa» probablemente deriva de la palabra ugarítica «Pgt», que significa «niña» o «la espléndida».
Asimismo, el Papiro de Leiden 348 da la orden de «distribuir raciones de grano a los soldados y a los “Apiru” que transportan piedras al gran pilón de Ramsés». Es probable que los «Apiru» fueran los hebreos.
9. Tenía sentido que el segundo al mando no fuera egipcio. Si José hubiera intentado rebelarse, los egipcios no le habrían seguido. Se tiene constancia de que cananeos, como Meri-Ra y Ben-Mat-Ana, ocupaban altos cargos en la corte egipcia. Un semita llamado Yanhamu era un adjunto de Amenhotep III con sede en Gaza.
8. Se utilizaban ladrillos para construir algunas ciudades egipcias, como Pitom. En Pitom se encontraron ladrillos fabricados con paja en el nivel más bajo. En el nivel intermedio, los ladrillos solo contenían rastrojos. En el nivel superior, los arqueólogos descubrieron que los ladrillos se habían fabricado sin ningún tipo de aglutinante. La tumba de un noble egipcio llamado Rekhmere / Rek-mi-Re, situada en Tebas y que data del siglo XV a. C., presenta una pintura en la que se ve a esclavos fabricando ladrillos.
7. Se encontraron indicios de una gran catástrofe, con un gran número de cadáveres enterrados apresuradamente. Sin embargo, el elevado número de fallecidos no prueba ni refuta que esto se debiera a un suceso repentino ocurrido de la noche a la mañana.
Asimismo, Tácito, en el libro V de sus «Historias», enumera diversas hipótesis sobre el origen de los judíos —ya fuera de Creta, Egipto, Etiopía o Asiria— y, a continuación, relata una historia interesante. «La mayoría de los escritores, sin embargo, coinciden en afirmar que, cuando en Egipto se desató una enfermedad que desfiguraba horriblemente el cuerpo, el rey Bocchoris, en busca de un remedio, consultó al oráculo de Hammon, y se le ordenó que purificara su reino y trasladara a alguna tierra extranjera a esta raza detestada por los dioses. El pueblo, que había sido reunido tras una búsqueda minuciosa, al encontrarse abandonado en un desierto, permaneció en su mayor parte sumido en un estupor de dolor, hasta que uno de los exiliados, llamado Moisés, les advirtió que no buscaran alivio alguno ni en Dios ni en los hombres, ya que ambos los habían abandonado, sino que confiaran en sí mismos, tomando como líder enviado por el cielo a aquel hombre que fuera el primero en ayudarles a librarse de la miseria presente… Moisés, deseando asegurar para el futuro su autoridad sobre la nación, les impartió una forma novedosa de culto, opuesta a todo lo que practican los demás hombres. … Matan al carnero, aparentemente en burla a Amón, y sacrifican al buey, porque los egipcios lo veneran como Apis». (Citado de *Los Anales* y *Las Historias* de P. Cornelio Tácito, Encyclopedia Britannica, Inc., 1952.)
6. Un texto egipcio que data aproximadamente del año 1350 a. C. describía un extraño suceso anterior: «El sol está cubierto y no brilla ante la vista de los hombres. La vida ya no es posible cuando el sol se oculta tras las nubes. Ra [el dios] ha apartado su rostro de la humanidad. ¡Ojalá brillara aunque solo fuera durante una hora! Nadie sabe cuándo es mediodía. La sombra de uno no se distingue. El sol en los cielos se asemeja a la luna…». Esto podría referirse a la oscuridad que se cernía sobre la tierra. Probablemente no se refiera a la erupción del volcán de la isla de Thera, ya que eso ocurrió unos 200 años antes. (Esto procede del papiro de Ipuwer).
5. Al parecer, el faraón Tutmosis IV no era el hijo primogénito. En la Estela del Sueño de Tutmosis IV (1421-1410 a. C.), hallada entre las patas delanteras de la Esfinge de Giza, el dios Harmakhis prometió a Tutmosis una ayuda especial para convertirse en el próximo faraón a cambio de retirar la arena que se había acumulado frente a la Esfinge. Probablemente no habría necesitado ayuda especial si hubiera sido el primero en la línea de sucesión de su padre, Amenhotep II (1450/1447-1401/1385). Walter Kaiser, en *A History of Israel*, p. 90, afirma que el hermano mayor de Tutmosis IV se llamaba Webensenu. A Webensenu se le concedió un entierro en la tumba real, y probablemente fue él quien murió durante la décima plaga. El segundo hijo de Amenhotep II fue Khaemwaset, quien se casó antes de fallecer. Como señala Kaiser: «Así pues, aunque la estela de la Esfinge no puede considerarse una prueba directa de la muerte del primogénito, los egiptólogos han sacado a la luz pruebas suficientes para respaldar la fecha temprana del Éxodo y el hecho de que, efectivamente, Tutmosis IV no esperaba suceder a su padre en el trono».
4. Las inscripciones mixtas en egipcio y hebreo halladas en cuevas cercanas al monte Sinaí describen la separación de las aguas, a Moisés y la captura de las codornices. Pero lo más interesante es que el idioma era una mezcla de egipcio y hebreo. El historiador Diodoro Sículo (10 a. C.) también tenía conocimiento de ello. Además, en la entrada de las minas de cobre del Sinaí hay cientos de inscripciones. La mayoría de ellas están escritas en jeroglíficos egipcios, pero unas 40 inscripciones están redactadas en una especie de escritura alfabética protosinaítica del siglo XV a. C. Sin embargo, esta evidencia es «discutible», ya que no hay forma de datar cuándo se realizaron estos escritos.
3. El ejército egipcio, que hasta entonces había controlado Canaán, brillaba por su ausencia. No volvemos a tener noticias del ejército egipcio hasta la época del faraón Seti I, quien destruyó Hazor en el año 1300 a. C.
2. En Jericó, Bryant G. Wood encontró murallas sólidas, grandes cantidades de grano (lo que indica un asedio breve) y ningún indicio de saqueo (puesto que el grano aún se encontraba allí). John Garstang fue quien descubrió por primera vez abundante grano carbonizado. En *Hard Sayings of the Bible*, pp. 182-183, se mencionan algunas pruebas de un terremoto de magnitud 8 en la escala de Richter, que podría haber dejado grietas en las murallas. Las murallas interiores de ladrillos de barro se derrumbaron sobre la muralla exterior de piedra, formando una rampa que facilitó el acceso. ¿Cuándo tuvo lugar esta conquista? La cerámica procedente de Chipre apunta a una fecha comprendida entre el 1450 y el 1400 a. C. Los amuletos egipcios llevan inscrito el nombre del faraón de la época, hasta la época de Josué. A principios del siglo XX, John Garstang había datado erróneamente las murallas de Jericó en la época de Josué, pero Kathleen Kenyon ha demostrado que Garstang estaba equivocado, según el Wycliffe Bible Dictionary, p. 575. La datación por carbono 14 sitúa la destrucción en el año 1410 a. C., con un margen de error de +/- 40 años.
1. En cuanto a la destrucción de ciudades en Canaán, Josué solo menciona que fueron destruidas las siguientes: Debir, Eglón, Hazor, Hebrón, Jericó, Laquis, Libna, Maqueda y Ai. Los arqueólogos han descubierto que, en aquella época, fueron destruidas las siguientes ciudades: Arad, Debir, Hazor, el yacimiento de el-Khalil (¿Hebrón?), Jericó y Laquis. El yacimiento de Beitin (¿Betel?), la ciudad de Gabaón y el yacimiento de Khirbet Nisya quedaron abandonados. Quizás la pequeña localidad de Ai fuera destruida de forma tan completa que su yacimiento nunca llegue a ser hallado. ¿Quién destruyó estas ciudades? Las tablillas de Tell el-Amarna nos lo indican claramente. Las cartas de Tell el-Amarna fueron escritas desde Canaán al faraón egipcio alrededor de los años 1500-1370 a. C. En ellas se menciona a los temidos «habiru que se desataban». Curiosamente, también mencionan a un rey llamado Lab’ayu de Siquem [una ciudad gibeonita], que era un traidor porque se había aliado con los invasores habiru. Más tarde, la estela del faraón Merenpta/Merneptah (1229/1225 a. C.) también menciona a un pueblo llamado Israel en el norte de Canaán.
Además, la revista *Biblical Archaeology Review*, vol. 7 (septiembre-octubre de 1981), afirma que existen pruebas de restos sirio-palestinos cerca de Qantir, en Egipto, que datan de entre el 1700 y el 1500 a. C.
Aparte de esto, Julio Africano (que escribió entre los años 235 y 245 d. C.) menciona a historiadores griegos antiguos que escribieron sobre el Éxodo. «Polemo, por ejemplo, en el primer libro de su Historia griega, dice: “En la época de Apio, hijo de Foroneo, una división del ejército egipcio abandonó Egipto y se estableció en la Palestina denominada Siria, no muy lejos de Arabia: evidentemente, se trata de aquellos que acompañaban a Moisés”. Y Apión, hijo de Poseidonio, el más laborioso de los gramáticos, en su libro *Contra los judíos* y en el cuarto libro de su *Historia*, afirma que en la época de Inaco, rey de Argos, cuando Amosis reinaba en Egipto, los judíos se rebelaron bajo el liderazgo de Moisés. Y Heródoto también hace mención de esta revuelta, y de Amósis, en su segundo libro, y en cierto modo también de los propios judíos, al incluirlos entre los circuncidados y llamarlos «asirios de Palestina», tal vez por Abraham. Y Ptolomeo de Mendes, quien narra la historia de los egipcios desde los tiempos más remotos, ofrece el mismo relato de todas estas cosas; de modo que, en general, no existe entre ellos ninguna diferencia digna de mención en la cronología». *Los Padres ante-nicenos*, volumen 6, Julio Africano, fragmento 13, p. 124.
No es la primera vez que los «eruditos» críticos desconocían los hallazgos arqueológicos. Por ejemplo, los arqueólogos descubrieron la existencia de los hititas en 1892. Sin embargo, algunos eruditos seguían dudando de su existencia diez años después (1902, E. A. W. Budge).
Conclusión: Resulta difícil nadar contra corriente cuando esta teoría escéptica se ahoga en un mar de hechos. Así pues, la arqueología actual indica que el relato bíblico demuestra la fiabilidad de la Biblia. Puesto que la Biblia es precisa a la hora de representar tantos pequeños detalles, tal vez deberíamos considerarla precisa en lo que ella misma afirma ser: la comunicación de Dios con nosotros.
Otras fuentes de información arqueológica interesante sobre los israelitas en Egipto son: *¿Puede la arqueología demostrar el Antiguo Testamento?*, de Ralph O. Muncaster; la *Enciclopedia Británica*; la *Enciclopedia de las dificultades bíblicas*, de Gleason Archer (Zondervan); *Evidence for Faith*, de John Warwick Montgomery; *The New International Dictionary of the Bible*, de J. D. Douglas y Merrill C. Tenney; *735 Baffling Bible Questions Answered*, p. 53; *The New Evidence That Demands a Verdict*, de Josh McDowell; y *The Biblical Archaeology Review*.
Véase también un interesante vídeo sobre la datación del Éxodo: https://www.youtube.com/watch?v=2JusQxiTXnE.
P: En Éxodo 1:8-10, ¿es cierto que «está bien establecido que los egipcios construyeron todas sus propias ciudades y monumentos», tal y como afirmó un ateo (Capella)?
R: En absoluto. Consulte la pregunta anterior para conocer la respuesta.
P: En Éxodo 1:8-10, ¿por qué permitió Dios que su pueblo fuera oprimido?
R: Dios a veces permite que su pueblo sea oprimido por diversas razones: como medida disciplinaria (Jueces), para separar a aquellos que no deseaban seguirle, como en el caso del exilio, etc. Sin embargo, en este caso, aunque la Biblia no lo dice explícitamente, podemos especular.
Imagínese que el pueblo estaba compuesto por albañiles bien remunerados a los que se trataba con respeto, cuando Moisés entró en escena afirmando que Dios los liberaría. ¿Por qué iban a querer seguir a Moisés, si el faraón se había mostrado tan amable con ellos? Aunque la libertad en la tierra prometida fuera mejor, muchos de ellos no querrían abandonar las comodidades. Imagínese a algunos de ellos, mientras hacían las maletas para marcharse, preguntándose cómo podrían sobrevivir a una vida dura en el desierto, cuando solo habían conocido una vida de comodidades. Imagínese que tuvieran que confiar en Dios incluso para obtener agua y comida, cuando no había nada de eso en el desierto, cuando habían vivido tan cómodamente que no tenían que confiar en Dios para nada. Así pues, podemos ver al menos algunas razones por las que Dios les permitió pasar por estas penurias.
Aun así, algunas personas seguían quejándose en el desierto, otras querían volver a Egipto y otras cuestionaban la autoridad de Moisés.
Puede que no nos guste oírlo, pero a veces Dios tiene que hacernos sentir incómodos antes de que nos levantemos, nos pongamos en marcha y hagamos lo que Él quiere que hagamos.
P: En Éxodo 1:11, ¿qué sabemos, fuera de la Biblia, sobre los capataces egipcios?
R: El término egipcio «ser» aparece en una pintura mural de la tumba tebana de Rekhmire, que era el supervisor de la fabricación de ladrillos para Tutmosis III. El mural muestra a los capataces con pesados látigos. El jeroglífico egipcio es interesante: la cabeza y el cuello de una jirafa.
Una pintura mural en Abd-el-Gurnah muestra la construcción del templo de Amón en Karnak con esclavos de aspecto semítico. Un capataz los supervisa con esta inscripción: «El capataz dice a sus trabajadores: “La vara está en mi mano; no os quedéis ociosos”». Curiosamente, en Éxodo 5:17 se acusa específicamente a los israelitas de «estar ociosos».
P: En Éxodo 1:11, ¿dónde se encontraban las dos ciudades de Pitom y Ramsés?
R: Pitom (casa de [el dios] Atum) se encuentra en el uadi Tumilat, justo al este del delta del Nilo. Se trata bien de las ruinas de Tell er-Rababeh, bien de Tell el-Maskhuta, a 8-9 millas al este. En Tell el-Maskhuta se han hallado ladrillos fabricados sin paja. La Septuaginta añade que se trata de la misma ciudad que «On» o Heliópolis.
Anteriormente se creía que la ciudad de Ramsés se encontraba en Tanis/Zoán. Sin embargo, actualmente se considera que está cerca de Qantir, según Hans Goedicke en la revista *Biblical Archaeology Review*, vol. 7 (septiembre-octubre de 1981). Existen restos de origen sirio-palestino que datan de entre el 1700 y el 1500 a. C.
P: En Éxodo 1:11, ¿de dónde proviene el término «faraón»?
R: El significado de las palabras a veces cambia con el tiempo. Entre el 2.500 y el 2.000 a. C., «faraón» significaba originalmente «gran casa» (palacio), pero poco a poco pasó a referirse al rey de Egipto que vivía allí.
P: En Éxodo 1:15, ¿cómo podían dos parteras hebreas atender tantos partos de hebreos?
R: Es evidente que no asistían a todos los partos, sino que supervisaban a otras personas. La sociedad egipcia estaba regulada por supervisores de los distintos oficios.
P: En Éxodo 1:15-19, ¿existe alguna prueba, aparte de la Biblia, de los nombres Shiphrah y Puah?
R: No tengo constancia de ninguna prueba del nombre Puah. Sin embargo, un papiro egipcio del Museo de Brooklyn (35.1446), escrito aproximadamente en el año 1540 a. C., menciona a una Shiphrah. Esta Shiphrah vivió más de un siglo antes que la Shiphrah mencionada en el Éxodo.
P: En Éxodo 1:16-19, ¿cómo pudo Dios bendecir a las parteras hebreas Shiphrah y Puah por mentir al faraón?
R: Los cristianos difieren en cuanto a la respuesta.
1. Muchos afirman que Dios bendijo su fe al defender lo correcto y perdonó su mentira por haberlo hecho. Además, los Diez Mandamientos aún no se habían entregado.
2. Otros sostienen que los creyentes no deben decir la verdad en situaciones de vida o muerte a personas malvadas que no la merecen.
3. Sifra y Púa no podían asistir personalmente en el parto de todos esos bebés: lo más probable es que supervisaran a un «ejército» de parteras que realizaban el trabajo. Las parteras a su cargo podrían haber mentido o haber llegado deliberadamente tarde.
P: En Éxodo 1:16, ¿no era irrazonable que el faraón quisiera matar a los israelitas, dado que eran buenos esclavos?
R: Probablemente había unos 4,1 millones de egipcios (más o menos un millón). Dado que la tasa de natalidad de los israelitas era superior a la de los egipcios, su población podría haber rondado los 2 millones, por lo que el faraón se alarmó.
Como nota al margen, aunque el faraón ordenó matar a todos los niños hebreos, Dios, irónicamente, hizo que uno creciera en su propia casa.
P: En Éxodo 1:16, ¿por qué quiso el faraón matar a los niños hebreos en lugar de a las niñas en la época en que nació Moisés? Cabría pensar que sería al revés, ya que los hombres y niños nacidos anteriormente podrían dejar embarazadas a varias mujeres durante el mismo periodo, lo que provocaría un mayor aumento de la población. ¿O por qué no mató a ambos sexos?
R: Las Escrituras no explican por qué el faraón tomó esta decisión. Sin embargo, podemos barajar varias razones posibles.
1) Es posible que los egipcios temieran que los niños, al crecer, se convirtieran en soldados y se rebelaran. A los egipcios no les infundían tanto temor las mujeres.
2) Las niñas seguirían siendo trabajadoras muy útiles, ya que Egipto era un importante exportador de telas, y podrían dedicarse al tejido.
3) Las niñas podrían convertirse en esposas o concubinas de los hombres egipcios y tener hijos que se criarían como egipcios.
P: En Éxodo 1:16, ¿por qué corría Moisés el peligro de ser asesinado por el faraón, si su hermano mayor, Aarón, aparentemente no corría tal peligro?
R: Según Walter Kaiser en *A History of Israel*, p. 89, si Moisés hubiera nacido en el año 1526 (80 años antes del Éxodo), habría nacido en el primer año del reinado de Tutmosis I (1526-1512 a. C.), y al parecer fue este faraón quien promulgó dicho decreto.
Como nota al margen, el faraón que quiso matar a Moisés tras el asesinato del egipcio fue probablemente Tutmosis III (1504-1450 a. C.). Ningún otro faraón vivió lo suficiente, y o bien el relato del Éxodo es exacto, o bien habría que decir que fue una «gran coincidencia» que el único faraón que vivió lo suficiente reinara precisamente en el momento adecuado para encajar en la historia.
P: En Éxodo 1:17, ¿se supone que los creyentes deben temer a Dios?
R: Sí. Véase la segunda parte de la respuesta a Éxodo 9:30.
P: En Éxodo 2:1, ¿en qué medida se asemeja la historia de Moisés en la cesta a la de Sargón?
R: Según la leyenda, Sargón de Akkad (h. 2355-2279 a. C.) fue colocado en una cesta de juncos recubierta de brea y depositada en un río. Akki, el jardinero, lo rescató y lo crió como a un hijo. Sin embargo, la madre de Moisés lo hizo debido a una ley del rey, y no lo abandonó, sino que envió a Miriam a cuidar de él.
P: En Éxodo 2:2, 3, ¿qué tienen de inusual las palabras hebreas que aparecen aquí?
R: En Éxodo 2:2, el adjetivo que califica a un «niño hermoso y sano» es la misma palabra hebrea que significa «bueno» y que aparece en Génesis 1. En Éxodo 2:3, la palabra hebrea para «cesta» es la misma que se utiliza para el arca de Noé. La palabra hebrea para «juncos» (sin vocales) es la misma que designa el Mar Rojo o Mar de los Juncos que Moisés y los israelitas cruzaron.
P: En Éxodo 2:3, si Dios amaba a Moisés, ¿por qué permitió que este se viera expuesto a un peligro tan grande de ahogamiento, de exposición a las inclemencias del tiempo y de los cocodrilos?
R: Dios lo ve todo, y es cierto que no ve algunas cosas tal y como las vemos nosotros. Dios Todopoderoso tenía el poder suficiente para garantizar la seguridad de Moisés. Incluso si nos encontráramos en medio de la inundación más terrible, el lugar más seguro donde estar es en el centro de la voluntad de Dios.
Estoy seguro de que aquella experiencia reforzó en Moisés la convicción de que había sido salvado para una misión especial. Los demás pudieron ver que, si Dios podía proteger a Moisés, también podía protegerlos a ellos.
P: En Éxodo 2:5, ¿por qué querría la hija del faraón bañarse en el Nilo, y qué hay de los cocodrilos?
R: Hoy en día no hay cocodrilos al norte de Asuán, pero en la antigüedad se encontraban tan al norte como Menfis. La princesa querría bañarse en la región del delta, al norte (donde vivían los hebreos), para estar a salvo de los cocodrilos. Es probable que la hija del faraón se bañara en un pequeño afluente, no necesariamente en el cauce principal del Nilo. Además, es más probable que este baño tuviera como finalidad la purificación ritual que el mero hecho de asearse.
P: En Éxodo 2:7-10, ¿sabemos algo fuera de la Biblia sobre la hija del faraón?
R: Es posible, ya que podría tratarse de la reina Hatshepsut. Moisés tenía 80 años cuando comenzó el Éxodo, y este tuvo lugar alrededor del año 1447 a. C., con un margen de 4 a 5 años. Esto situaría al faraón Tutmosis III (1504-1450 a. C.) como el que oprimió a los israelitas. El peregrinaje del Éxodo tuvo lugar principalmente bajo el reinado de su hijo, Amenhotep II (h. 1445-1425 a. C.). Por cierto, en la Estela del Sueño de Tutmosis IV, la Esfinge se le aparece en un sueño y le dice que él sería el próximo faraón, a pesar de no ser el primogénito. En cualquier caso, 80 años antes del 1447 a. C. corresponde al 1527 a. C. La reina Hatshepsut, hija del faraón Tutmosis I, gobernó como regente mientras Tutmosis III aún era un niño (1504-1482 a. C.). Por lo tanto, no es seguro que la hija del faraón a la que se refiere aquí fuera la reina Hatshepsut, ya que el faraón sin duda tenía también otras hijas, aunque podría serlo. Pero si se trataba de ella, fue brevemente la segunda persona más poderosa de Egipto durante un tiempo.
P: En Éxodo 2:10, ¿el nombre de Moisés es egipcio o hebreo?
R: El nombre Moisés es inusual porque es ambas cosas. En hebreo, el nombre Mosheh proviene de masah, que significa «sacar». En egipcio, el verbo ms/mes significa «sacado, nacido» o «(tal o cual dios) ha nacido». Gramaticalmente, se trata de la antigua forma perfectiva egipcia. «ms» es una terminación habitual en nombres como Ptahmose, Thutmose, Ahmose y Ramose. El Diccionario Bíblico de Unger afirma que el nombre egipcio «ms’» puede significar «un niño o un hijo».
P: En Éxodo 2:14, 15, ¿cómo abandonó Moisés Egipto temiendo la ira del rey, si en Hebreos 11:27 se afirma que Moisés abandonó Egipto sin temer la ira del rey?
R: En Éxodo 2:14, 15, cuando tenía 40 años, Moisés abandonó Egipto por primera vez temiendo la ira del rey. En Éxodo 13-14, cuando tenía 80 años, Moisés abandonó Egipto por segunda vez sin temer la ira del rey, y Hebreos 11:27 describe esta segunda ocasión. Moisés regresó por segunda vez para enfrentarse a su miedo, pero esta vez sabía que tenía una misión que cumplir y que Dios le protegería.
En nuestro caso, si huimos por miedo ante una prueba de nuestra fe, a veces Dios nos hace volver más tarde y enfrentarnos al mismo tipo de prueba.
P: En Éxodo 2:18, ¿cómo es posible que el suegro de Moisés se llamara Reuel, si en Éxodo 3:1 y 4:18 se le menciona como Jetro?
R: Mi propio suegro tenía dos nombres sin relación entre sí (en chino y en inglés), por lo que no creo que esto sea inusual. Probablemente esto tampoco les pareciera inusual a Abram/Abraham, Sarai/Sara, Jacob/Israel, Ben-Oni/Benjamín, Zaphenath-Paneah/José, Hoshea/Josué, Gedeón/Jerubaal, Ammiel/Eliam, Betsabé/Bath-shua, Azarías/Uzías, Abijam/Abías, Joacaz, hijo de Josías/Salum, Eliaquim/Joacim, Joaquín/Jeconías/Conías, Sedequías/Matanías, Ananías/Sadrac, Misael/Mesac, Azarías/Abed-Nego, Daniel/Beltsasar, Simón/Pedro, José/Bernabé, Silas/Silvano y Saulo/Pablo.
A menudo, las personas tenían nombres diferentes en distintos idiomas y, al parecer, también era bastante habitual adquirir posteriormente otro nombre en el mismo idioma, como podrían atestiguar Gedeón/Jerubaal y Oseas/Josué. Una hipótesis es que esto es más habitual en culturas que carecen de apellidos. En este caso, Walter Kaiser, en *A History of Israel*, p. 92, refiriéndose al *Ugaritic Textbook* de Cyrus H. Gordon (1965), afirma que el nombre Jetro (así como Hobab) se encuentra en la lengua ugarítica. Re’u’el significa «amigo o pastor de Dios».
En otras culturas, también era habitual tener varios nombres. En Egipto, Osiris, Wennofer y Khent-amentiu eran todos nombres del mismo ídolo. Sebek-khu y Djaa eran la misma persona. En Mesopotamia, Ahiqar es la misma persona que Aba’enlil-dari, y Tiglat-Pileser es Pul. Las Leyes de Lipit-Ishtar denominan al mismo dios Enlil y Nunamnir, y las Leyes de Hammurapi mencionan a Inana/Ishtar/Telitum y Nintu/Mama. El «Expositor’s Bible Commentary», volumen 2, p. 313, señala que los nombres dobles para una misma persona también son bien conocidos en las fuentes del sur de Arabia. Además de aportar estos ejemplos, Kenneth Kitchen, en *Ancient Orient and Old Testament* (IVP, 1966), pp. 121-124, menciona que los nombres dobles eran habituales en Canaán, la antigua Arabia del Sur, entre los hurritas y los hititas.
Josefo ofrecía una explicación alternativa. Especulaba que «Reuel» era su nombre y «Jetro» su título.
P: En Éxodo 2:21-22, ¿por qué deberíamos admirar a Moisés, quien [supuestamente] tuvo un hijo ilegítimo?
R: Las Escrituras nunca dicen que Moisés tuviera un hijo ilegítimo. Cuando Éxodo 2:21 afirma que Reuel entregó a Moisés a su hija Séfora, lo hizo para que fuera su esposa. Como prueba de ello, Éxodo 4:20 se refiere a Séfora como su esposa, y en Éxodo 4:25 Séfora, su esposa, se refiere a Moisés como su «esposo de sangre».
No obstante, resulta un interesante estudio psicológico observar hasta qué punto algunas personas interpretan cosas en las Escrituras (como Éxodo 2:21-22), al tiempo que ignoran pasajes relacionados (Éxodo 4:20, 25) con el fin de intentar encontrar alguna acusación contra Dios y Su Biblia.
P: En Éxodo 2:23-25, ¿por qué esperó Dios hasta que Moisés tuviera 80 años para liberar a los israelitas?
R: Las Escrituras no lo dicen, pero podemos encontrar en ellas indicios de algunas posibles razones.
Al parecer, Moisés tenía la fuerza física suficiente para matar a un egipcio (Éxodo 2:12) y ahuyentar a varios pastores (Éxodo 2:17). Quizás actuó de forma impulsiva al tomar repentinamente el asunto en sus propias manos y matar al egipcio en Éxodo 2:11-12. Quizás Moisés tenía que aprender primero algunas cosas sobre cómo esperar la guía de Dios y hacer la voluntad de Dios a su manera, en lugar de a la suya propia.
Moisés tenía 80 años cuando Dios lo llamó desde la zarza ardiente. Quizás, tras 40 años de vivir en el remoto desierto, se había vuelto más hábil a la hora de confiar en el poder de Dios.
Éxodo 2:23 dice que murió el rey de Egipto (el mismo que el faraón). Puesto que había fallecido el faraón que intentó matar a Moisés en Éxodo 2:15, Moisés pudo presentarse de nuevo ante la corte.
A lo largo de su cautiverio, la Biblia nunca menciona que los hebreos clamaran a Dios en busca de ayuda, hasta Éxodo 2:23-24. Fue entonces, y solo entonces, cuando Dios volvió a poner a Moisés en escena. Esto puede parecer elemental, pero si tiene un problema, es consciente de que lo tiene y necesita la ayuda de Dios, ¿por qué se mostraría reacio a clamar a Dios?
P: En Éxodo 3:2, ¿por qué se le apareció el ángel del Señor en una zarza ardiente?
R: Aunque las Escrituras no lo dicen, la zarza ardiente nos ofrece algunos aspectos sobre los que reflexionar.
El milagro de Dios de una zarza en llamas que no se consumía habría llamado la atención de Moisés desde la distancia. En el futuro, la obra milagrosa de Dios en el Éxodo sería como una luz que brilla a través de los siglos, atrayendo también a las personas hacia Dios. Cuando compartamos el mensaje de Dios con los demás, asegurémonos de que vean la luz del carácter y las obras de Dios, y no solo nuestros propios y insignificantes fuegos artificiales.
El fuego en el desierto puede ser peligroso si hay que recorrer muchas millas para conseguir agua con la que apagarlo. La arena tampoco sirve de mucho. Sin embargo, aquella zarza estaba a salvo y no se consumió. El pueblo de Israel se encontraba en situaciones peligrosas: primero, con los egipcios que querían matar a los niños varones, y más tarde en el desierto. No obstante, gracias a su obediencia a Dios, pudieron mantenerse a salvo.
Por otra parte, no todos estuvieron a salvo en el desierto. Cuando algunos desobedecieron, otros fueron azotados por plagas, murieron en el fuego o fueron tragados por la tierra. No caiga en la mentira de que «Dios es seguro». Dios no es seguro, pero Dios es bueno. Volvámonos hacia Dios con fe y obediencia, para que, por Su gracia, veamos el lado bondadoso y misericordioso de Dios, y no el lado severo y airado.
P: En Éxodo 3:2, ¿quién era exactamente el ángel del Señor en la zarza ardiente?
R: La palabra «ángel» puede significar «mensajero». Hay tres posibilidades, y vamos a examinarlas todas.
Un ser angelical bueno creado por Dios: Éxodo 3:2 habla del «ángel del Señor». Sin embargo, si se tratara simplemente de un ángel, ¿por qué tendría Moisés que quitarse las sandalias, ya que se trataba de tierra santa, según Éxodo 3:5?
Dios (ya sea la Trinidad o el Padre): El Ser dijo: «Yo soy el Dios de su padre, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob». Por cierto, una aparición de Dios en el Antiguo Testamento se denomina teofanía.
Jesucristo: La Iglesia primitiva interpretó esto como una aparición de Jesús, el Verbo de Dios, anterior a su encarnación en la tierra. Jesús podía decir: «Yo soy el Dios…», y Jesús también podía ser el mensajero, o el Verbo de Dios Padre. Por cierto, una aparición específica de Dios Hijo en el Antiguo Testamento se denomina cristofanía.
Entre los escritores de la Iglesia primitiva que afirmaron que se trataba de Jesús se encuentran: la Primera Apología de Justino Mártir, cap. 63, p. 184 (hacia el año 150 d. C.); Ireneo (182-188 d. C.), en su obra Contra las herejías, libro 4, cap. 29.2, p. 502 (182-188 d. C.); Clemente de Alejandría, en su «Exhortación a los paganos», cap. 1, p. 173 (193-217/220 d. C.), y Tertuliano, en su «Respuesta a los judíos», cap. 8, p. 163 (198-220 d. C.).
P: En Éxodo 3:8 y Génesis 23, ¿cómo es posible que hubiera hititas en Palestina en la época de Moisés y Josué?
R: Los hititas eran un pueblo de amplia distribución, y una colonia se estableció en las montañas de Palestina. Los hititas, de origen indoeuropeo, saquearon Babilonia en el año 1590 a. C. Otros creen que esto se refiere a los hatti, un pueblo no indoeuropeo que fue conquistado antes del año 2000 a. C. Las palabras «hatti» y «hitti» se escriben igual en hebreo.
P: En Éxodo 3:8, 17 y Josué 5:6, ¿por qué se denomina a Canaán «la tierra de la leche y la miel»?
R: Para los israelitas, que se dedicaban al pastoreo, era una tierra de colinas y valles frondosos, ideal para criar ganado bien alimentado y donde las abejas encontraban flores.
P: En Éxodo 3:10 y Éxodo 6:10-13, ¿fue Moisés llamado por Dios en Madián o en Egipto?
R: Moisés fue llamado por primera vez por Dios en Madián. Sin embargo, tras regresar a Egipto, Moisés comenzó a tener dudas, y Dios le reafirmó su llamada en Egipto. Hoy en día, a veces las personas también necesitan que se les reafirme lo que saben que es cierto.
P: En Éxodo 3:10-4:17, ¿por qué necesitaba Moisés un llamamiento, y por qué lo necesitamos nosotros?
R: Antes de que Moisés arriesgara su vida, Dios le confirmó que estaría cumpliendo Su voluntad. Cuando otros israelitas cuestionaran quién era Moisés y si realmente les diría lo que era correcto, las señales de Moisés les convencerían de que había sido llamado de verdad. Cuando Moisés sintió el furor del faraón y presenció los milagros demoníacos de los magos del faraón, necesitaba saber con certeza que se encontraba exactamente donde debía estar.
A veces se pregunta a los cristianos: «¿Por qué cree que tiene la verdad en exclusiva?», o «¿Quién le ha llamado para decirles a los demás que irán al infierno si rechazan a Cristo, el Hijo de Dios?». Si no tuviéramos ningún llamamiento ni ningún mensaje de Dios, tal vez tendrían razón. Pero todos los cristianos tienen un llamamiento general, otorgado por el propio Jesús en Mateo 28:18-20. Pablo se hace eco de ese llamamiento en 2 Timoteo 4:1-2. Todos debemos brillar como estrellas en el universo mientras proclamamos la palabra de vida, tal y como se indica en Filipenses 2:15-16 y 2 Corintios 5:18-20. Cuando las personas cuestionan sus credenciales, no es que tengan un problema con su autoridad, aunque puedan dar a entender lo contrario. Más bien, su desacuerdo radica en las palabras y las afirmaciones exclusivas de Cristo. A veces, nuestra tarea no consiste solo en persuadir a las personas, sino en mostrar que existe una diferencia entre lo que creen cómodamente y lo que dijo Jesús. Una vez que ven esa diferencia, deben tomar una decisión sobre a quién seguirán.
A algunos cristianos se les ha concedido un llamamiento específico: dedicarse a un ministerio concreto, a una iglesia determinada o a un grupo étnico concreto. No todos los cristianos sienten un llamamiento específico, ni todos tienen el mismo llamamiento específico. Es fácil imaginar que su llamamiento se refiere al aspecto más importante del ministerio y que los demás llamamientos no son tan importantes, pero 1 Corintios 12 demuestra que eso es erróneo. Sin embargo, independientemente de si cree o no que tiene un llamado específico, todos tenemos la responsabilidad de obedecer los llamados generales dirigidos a todos los creyentes en la Biblia: compartir la Palabra, amar a los demás y llevar una vida que glorifique a Dios.
P: En Éxodo 3:18, ¿actuó Moisés de forma engañosa cuando pidió al faraón que les permitiera emprender un viaje de tres días para ofrecer sacrificios?
R: No. Hay seis puntos que hay que tener en cuenta, y a continuación una razón probable que lo explica.
1. Dios dijo que, con el tiempo, sacaría a los israelitas de forma definitiva (Éxodo 3:17) y, a su debido tiempo, así lo hizo.
2. Fue por mandato de Dios, y no por iniciativa propia de Moisés, que en ese momento Moisés solo pidiera al faraón un viaje de tres días, en lugar de permiso para salir de Egipto. (Éxodo 3:18)
3. Dios sabía con certeza, y se lo dijo a Moisés, que el faraón ni siquiera concedería esta petición menor (Éxodo 3:19).
4. Hablando hipotéticamente, si el faraón hubiera accedido a esta petición, no hay indicios de que Moisés hubiera engañado al faraón y no hubiera regresado.
5. Por supuesto, si se hubieran ido y hubieran regresado a Egipto, eso no les impediría pedir más adelante salir de forma definitiva.
6. Guardar silencio sobre un asunto no equivale a mentir. Concretamente, formular una petición menor y guardar silencio sobre una petición mayor que se planteará más adelante no equivale a mentir.
¿Por qué habría Dios hecho que Moisés planteara inicialmente solo esta petición menor? Probablemente no se tratara de un engaño, sino de una muestra de benevolencia. Dios concedió al faraón y a los egipcios la oportunidad de aceptar primero una petición menor y acostumbrarse gradualmente a la idea de dejar marchar a los israelitas. Sin embargo, al mismo tiempo que les ofrecía esa oportunidad, Dios ya conocía, con certeza, el resultado del libre albedrío del faraón. Hoy en día, Dios ofrece a todos la maravillosa oportunidad de la salvación, pero ya conoce los resultados del libre albedrío de cada uno.
P: En Éxodo 3:22 y Éxodo 12:33-36, ¿cómo pudo Dios decir a los israelitas que pidieran cosas a los egipcios?
R: La palabra hebrea sa’al significa «pedir», no «tomar prestado». Hay tres puntos que deben tenerse en cuenta en la respuesta.
1. Sin engaño: Los egipcios sabían que los israelitas se marchaban y se quedaban con los objetos: Éxodo 12:31-36. La palabra hebrea para «saqueo», nissaltem, no sugiere en absoluto robo, fraude ni engaño. También se afirma que «se suele pensar que se trata de un “préstamo” debido a la influencia de malas traducciones en una época en la que se desconocía el hebreo o, como ocurre ahora, debido a prejuicios racionalistas».
2. Sin coacción: Los egipcios se mostraban bien dispuestos hacia ellos y les instaban a marcharse (Éxodo 12:33-36).
3. Ausencia de injusticia: Los bienes constituían una pequeña compensación por el infanticidio y los 400 años de esclavitud. Este tercer concepto (así como los dos primeros de forma indirecta) fue expresado por Tertuliano en *Cinco libros contra Marción*, libro 2, capítulo 21, págs. 313-314 (207/208 d. C.). Esta respuesta también se encuentra en Ireneo (182-188 d. C.) en *Contra las herejías*, libro 5, capítulo 30, versículo 2.
Resumen: Los israelitas formularon una petición abierta, y los egipcios, que para entonces ya simpatizaban con ellos, accedieron a su petición.
P: En Éxodo 3:22 y Éxodo 12:33-36, ¿cómo pudo Dios [supuestamente] enseñar a los israelitas a ser deshonestos y a robar? (esta pregunta la formuló un ateo)
R: ¿Ha pedido usted alguna vez que le dieran algo? Si es así, ¿eso le convierte en un ladrón? Por supuesto que no, eso es una tontería. Del mismo modo:
1. Los egipcios sabían que los israelitas se marchaban. De hecho, en Éxodo 12:33, los egipcios pedían a los israelitas que se dieran prisa y se marcharan.
2. Los israelitas pidieron esas cosas a los egipcios (Éxodo 12:35-36).
3. Los egipcios se mostraron benévolos con los israelitas y les dieron (no les prestaron) esas cosas (Éxodo 3:22; 12:36).
Como se mencionó en la respuesta anterior, el «Expositor’s Bible Commentary», volumen 2, p. 324, afirma que la palabra hebrea para «saqueo», nissaltem, no sugiere específicamente robo, fraude ni engaño.
P: En Éxodo 4, ¿qué podemos aprender de la respuesta de Moisés al llamado de Dios?
R: Dios mostró primero a Moisés su poder maravilloso (Éxodo 3:2); después, su paciencia al lidiar con las excusas de falta de fe de Moisés (Éxodo 4:1-13); y, por último, su ira se encendió contra Moisés. Tenemos la responsabilidad de obedecer la llamada de Dios y no desobedecer por miedo, rebeldía o por creer en nuestra propia insuficiencia. Esperemos que usted no llegue al punto de provocar la ira de Dios antes de escuchar su llamada.
Cuando Moisés dijo que no era apto, podemos ver dos verdades y una mentira fruto de la falta de fe.
1. Moisés expuso verdades objetivas: que era poco probable que la gente quisiera creer a un forastero desconocido y que él era lento de habla.
2. Moisés sabía con toda sinceridad que, por sí mismo, no estaba a la altura de llevar a cabo con éxito la tarea.
3. Moisés creía en una mentira que denotaba falta de fe: que Dios no era lo suficientemente grande como para llevar a cabo Su voluntad a través de la insuficiencia de Moisés. Rezo para que, si tiene esta mentira en su corazón, la descubra, confiese este pecado ante Dios y decida creer que la grandeza de Dios es mayor incluso que sus peores debilidades.
P: En Éxodo 4:3-5, ¿cómo puede una vara inerte convertirse en una serpiente?
R: No se trata de una mera ilusión óptica, pues en Éxodo 7:12 la serpiente era capaz de tragar. Dios es más grande que las leyes físicas y biológicas naturales, y no al revés.
P: En Éxodo 4:11, ¿no solo permite Dios que las personas sean mudas, sordas y ciegas, sino que además las hace así?
R: Le guste o no, Dios permite conscientemente todo mal y toda discapacidad que se produce. Además, en muchas ocasiones Dios tiene un propósito especial al hacer que las personas sean de una determinada manera. Se realizaron tantos milagros poderosos a través de Moisés, y, sin embargo, Dios decidió tanto dotarle de un defecto en el habla (Éxodo 4:10-13, 6:12, 30) como no eliminarlo. Del mismo modo, se realizaron tantos milagros a través de Pablo, y, sin embargo, en 2 Corintios 12:7-9, Dios decidió no quitarle la espina a Pablo.
P: En Éxodo 4:18, ¿por qué se escribe el nombre «Jetro» de diferentes maneras?
R: Muchas lenguas, incluido el árabe, tienen una terminación diferente para un sustantivo dependiendo de cómo se utilice en la frase. El nombre «Jetro» se transcribió al hebreo en un lugar con una terminación y, en otro lugar, con otra terminación. Esto también ocurrió con Geshem/Gashmu, el árabe, en Nehemías 2:19; 6:1-2, 6. Lo que resulta especialmente interesante de Éxodo 4:18 es que ambas terminaciones aparecen en el mismo versículo. Al parecer, los autores no eran demasiado exigentes a la hora de mantener una ortografía coherente de los nombres, y nosotros tampoco deberíamos serlo.
P: En Éxodo 4:18, ¿por qué dijo Moisés que quería ir a Egipto «para ver si aún estaban allí»?
R: Independientemente de si sus motivos eran correctos o erróneos, Moisés optó por ser ambiguo y ocultar su principal razón para regresar a Egipto. La Biblia no defiende el hermetismo de Moisés; simplemente lo recoge.
P: En Éxodo 4:22, ¿en qué sentido era Israel el primogénito de Dios?
R: Un primogénito tenía derechos, privilegios y responsabilidades especiales. Israel era el pueblo elegido de Dios; a través de él, la palabra de Dios se extendería por toda la tierra. Israel gozaba de los siguientes privilegios:
Fueron adoptados como hijos (Romanos 9:4)
Se les confiaron las propias palabras de Dios (Romanos 3:2) y la recepción de la ley (Romanos 9:4)
Los patriarcas (Romanos 9:5)
La ascendencia humana de Cristo (Romanos 9:5).
P: En Éxodo 4:24, ¿por qué estuvo Dios a punto de matar a Moisés?
R: Hay cuatro puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta:
Situación: Aunque Dios sabía que Moisés no moriría, la situación parecía desesperada para Moisés y Séfora.
Causa: No se especifica cómo llegó Moisés a estar al borde de la muerte, tal vez por una enfermedad, pero sabían que Dios no solo lo había permitido, sino que lo había provocado deliberadamente.
Castigo: Séfora y Moisés no habían cumplido el pacto de la circuncisión con Abraham, y Dios los castigó hasta que lo hicieron o hasta que Moisés estuvo a punto de morir.
Advertencia: Como descubrió Moisés, nadie puede llegar a ser tan grande como para no tener que obedecer ya a Dios.
P: En Éxodo 4:30, ¿debería la gente creer a causa de las señales?
R: La gente no debe creer en Dios solo por las señales. Las señales tienen su lugar adecuado a la hora de confirmar la fe en los mensajeros de Dios. Estas señales no sirvieron para demostrar la existencia de Dios a este pueblo; más bien, sirvieron para verificar que Moisés procedía del Dios vivo.
P: En Éxodo 4:31 y Éxodo 6:9, ¿creyeron las personas a Moisés o no?
R: Inicialmente creyeron en Moisés en Éxodo 4:31, pero más tarde tuvieron dudas en Éxodo 6:9, después de que el faraón aumentara su carga de trabajo.
P: En Éxodo 5:2, ¿quién era el faraón de Egipto y cuándo tuvo lugar el Éxodo?
R: El faraón que murió aquí fue probablemente Tutmosis III. Su reina principal era Hatshepsut Meritre (distinta de su madre, la famosa Hatshepsut). El Éxodo tuvo lugar alrededor del 1446/1445 a. C. La razón para esta fecha, 1446/1445, se basa en 1 Reyes 6:1, donde se afirma que Salomón comenzó a construir el Templo 480 años después de que los israelitas salieran de Egipto, y los arqueólogos están convencidos de que esto habría ocurrido en el año 966 a. C.
Como nota al margen, el historiador Eusebio de Cesarea (318-339/340 d. C.) afirma que el nombre de la hija del faraón que sacó a Moisés del agua era Merris, en *Praeparatio Evangelica* 9.27. Josefo menciona a Termutis en *Antigüedades judías* 2, 224 (9,5), y el *Libro de los Jubileos* 47:5 indica que su nombre era Tharmuth.
Esto habría tenido lugar bien bajo el reinado de Tutmosis III, bien —lo que es más probable— bajo el del faraón Amenhotep II (1450/20-1401/1385 a. C.). Su reina principal se llamaba Tia. Otros cristianos solían pensar que el Éxodo tuvo lugar mucho más tarde, bajo el reinado de Ramsés II (1290-1224 a. C.). La fecha de 1446/1445 a. C. encaja porque:
1. 1 Reyes 6:1 menciona 480 años antes del Templo de Salomón.
2. Bajo el reinado de Amenhotep II, los semitas se vieron obligados a fabricar ladrillos.
3. Estela del sueño de Tutmosis IV. Véase el análisis sobre Éxodo 12:29.
4. Jueces 11:26 menciona 300 años antes de Jefté.
5. Hazor no estuvo habitada después del siglo XIII.
6. Las tablillas de Tell el-Amarna, de entre el 1400 y el 1370 a. C., mencionan a los temidos «habiru» o «abiru» causando estragos. Mencionan que las ciudades de Arad, Gezer, Ascalón y Laquis ya habían sido conquistadas.
7. Clemente de Alejandría, en *Los Estromata* (193-202 d. C.), libro 1, cap. 2, menciona un lapso de 450 años desde la época de Josué hasta la de David.
8. El nombre «Ramsés» ya se utilizaba antes del siglo XIII. Véanse TABLAS CRONOLÓGICAS Y DE CONTEXTO DEL ANTIGUO TESTAMENTO, págs. 29-30, y Cuando los críticos preguntan, págs. 67-68. «Ramose» era el nombre de un noble en la época de Amenhotep III.
La datación por carbono 14 ha situado la destrucción de Jericó alrededor del año 1410 a. C. El faraón que reinaba 40 años antes de esa fecha sería Tutmosis III.
P: En Éxodo 5:2, ¿se trata del mismo faraón que el de Éxodo 15?
R: No era el mismo faraón. El faraón de Éxodo 1, probablemente Tutmosis III, quería exterminar o reducir la población de los israelitas. El faraón del Éxodo, probablemente Amenhotep II (1450/1420-1401/1385), se centró en utilizarlos como esclavos. Recuerde que hubo un intervalo de 80 años entre Éxodo 1 y Éxodo 5.
P: En Éxodo 5:3, Éxodo 8:26-27 y Éxodo 10:26, ¿se limitaba Moisés a inventarse razones para tener que marcharse?
R: Las Escrituras no indican si Dios le dijo a Moisés que le diera al faraón estas razones para marcharse, o si Moisés las expuso por iniciativa propia. En caso de que fuera lo segundo, tenga en cuenta que las Escrituras no aclaran si Moisés lo expresó todo correctamente.
P: En Éxodo 5:6, ¿por qué utilizaban paja para fabricar ladrillos?
R: La paja confería a los ladrillos una mayor resistencia a la tracción, ya que la arcilla adherida a la paja tenía menos probabilidades de desprenderse.
P: En Éxodo 5:6-7, ¿cómo se las arreglaron los israelitas para tener que recoger su propia paja?
R: En primer lugar, debe comprender que la paja era importante para fabricar ladrillos resistentes, ya que actuaba como aglutinante para evitar que los ladrillos se desmoronaran. Además, aunque los ladrillos eran más comunes en Mesopotamia que en Egipto, algunas ciudades egipcias, como Pitom, se construyeron con ladrillos. La tumba de un noble egipcio llamado Rekhmere / Rek-mi-Re, situada en Tebas en el siglo XV a. C., contiene una pintura en la que se representa a esclavos fabricando ladrillos. Se puede ver una imagen de ello en *The New International Dictionary of the Bible*, p. 174.
Las ruinas de Pitom muestran ladrillos con paja en el nivel más bajo, ladrillos con solo rastrojos en el nivel intermedio y ladrillos sin material fibroso en el nivel superior. Las dimensiones de los ladrillos variaban entre 13 por 13 por 3,5 pulgadas (33 por 33 por 9 cm) y 16 por 8 por 6 pulgadas (41 por 20 por 15 cm).
P: En Éxodo 6:1, ¿por qué se menciona específicamente aquí la mano poderosa de Dios?
R: En aquella época, los faraones egipcios solían utilizar la expresión «poseedor del brazo [poderoso]» como parte de sus títulos. Éxodo 6:1 hacía hincapié en que sus orgullosos brazos no eran nada en comparación con el brazo de Dios.
P: En Éxodo 6:3 y otros pasajes, ¿cuáles son algunos de los problemas que plantea la teoría JEPD?
R: La teoría JEPD se concibió por primera vez en el siglo XIX, antes de que los estudiosos pudieran demostrar que la gente común sabía escribir en la época de Moisés. Según esta teoría, los cinco primeros (o, en ocasiones, seis) libros de la Biblia se recopilaron a partir de cuatro fuentes anteriores, denominadas J (por Jehová), E (por Elohim), P (por Sacerdotal) y D (por Deuteronomio).
La teoría JEPD presenta numerosos problemas, pero a continuación se exponen tres de ellos.
1. Los estudiosos liberales discrepan sobre qué versículos pertenecen a J, E, P y D.
2. Esta teoría se basa en el uso de diferentes nombres para Dios en Génesis 1 y Génesis 2. Sin embargo, otras obras hacen lo mismo. En el libro de Hebreos, no se menciona a Jesús ni a Cristo en el capítulo 1, sino únicamente al «Hijo». No obstante, a partir de ahí se menciona con frecuencia a Cristo y a Jesús. Sin embargo, nunca he oído que nadie ponga en duda la unidad del libro de Hebreos. El libro de Jonás solo utiliza el nombre divino, salvo cuando hablan los marineros en Jonás 3:4. A partir de ahí, la narración utiliza también «Elohim» para referirse al Dios verdadero.
3. Muchos versículos deben dividirse por la mitad. Según *Evidence that Demands a Verdict*, volumen II, p. 134, la versión del «Comentario bíblico en un solo volumen del Interpreter» basada en la teoría JEPD divide los siguientes versículos en dos o más fuentes.
Génesis 2:4; 7:16, 17; 8:2, 3, 13; 10:1; 12:4; 13:11, 12; 16:1; 19:30; 21:1, 2, 6; 25:11, 26; 31:18; 32:13; 33:18; 35:22; 37:25, 28; 41:46; 42:28; 45:1, 5; 46:1; 47:5, 6, 27; 48:9, 10; 49:1, 28
Éxodo 1:20; 2:23; 3:4; 4:20; 7:15, 17, 20, 21; 8:15; 9:23, 24, 35; 10:1, 13, 15; 12:27; 13:3; 14:9, 19, 20, 21, 27; 15:21, 22, 25; 16:1, 15; 17:1, 2, 7; 19:2, 3, 9, 11, 13; 24:12, 15, 18; 25:18; 31:18; 32:8, 34, 35; 33:5, 19; 34:1, 11, 14
Números 13:17, 26; 14:1; 16:1, 2, 26, 27; 20:22.
(No se menciona el Deuteronomio porque se considera íntegramente «D»).
¿Cuántos versículos habría que dividir por la mitad según esta teoría para que esta dejara de ser sostenible? Noventa y uno son probablemente demasiados.
P: Antes de Éxodo 6:3, ¿por qué 197 pasajes utilizan el nombre Yahvé, si Éxodo 6:3 afirma que Dios no se reveló con ese nombre a Abraham, Isaac y Jacob?
R: En primer lugar, lo que no es la respuesta, y después la respuesta.
a) Hechos ciertos, que no forman parte de la respuesta.
a1. Dado que Moisés escribió el Génesis en su época, y no en la de Jacob, Moisés podía utilizar cualquier nombre que deseara. Por ejemplo, se escribe correctamente que Colón llegó a América, aunque Colón no conociera el nombre «América». Esto por sí solo explica todos los casos excepto 53, que son citas directas o similares.
a2. La comparación entre la Septuaginta y el texto masorético muestra que los escribas gozaban de cierta libertad a la hora de cambiar los nombres de Dios. Julius Wellhausen afirmó que esta era la mayor debilidad de su propia hipótesis documental.
a3. Abraham, Isaac y Jacob conocían el nombre de Dios, pero Dios no era conocido principalmente como Yahvé. Dios estaba revelando a Moisés un significado que no había revelado a los tres hombres que le precedieron.
b) La respuesta se encuentra en el propio Éxodo 6:3.
b1. Éxodo 6:3 no dice que se revelara «antes de la época de Moisés». Solo dice: «a Abraham, Isaac y Jacob».
(Esto descarta 5 de los 53 pasajes.)
b2. El Éxodo no dice que ellos desconocieran el nombre divino de Dios. Solo dice: «Me aparecí… pero por mi nombre Yahvé nunca me di a conocer a ellos». Aunque Dios habló o se apareció a Abraham, Isaac y Jacob al menos (8, 1, 6) 15 veces, nunca se les apareció de una manera especial asociada a su nombre divino, tal y como se le apareció a Moisés. De hecho, cuando Jacob pidió un nombre tras la lucha descrita en Génesis 32:29, deliberadamente no se le respondió.
P: En Éxodo 6:3, dado que Dios no se reveló personalmente como Yahvé a Abraham, Isaac y Jacob, ¿qué hay de los pasajes en los que Dios se llama a sí mismo Yahvé, como en los siguientes? Génesis 15:7: «Yo soy Yahvé, el que te sacó de Ur»; Génesis 18:14: «¿Hay algo demasiado difícil para Yahvé?»; Génesis 28:13: «Yo soy Yahvé, el Dios de tu padre…».
R: Probablemente se trate de modificaciones posteriores realizadas por los escribas. En los tres casos, en la Septuaginta griega se utiliza la palabra «Dios» (theos), y no la palabra griega para «Yo soy» que aparece en Éxodo 3:14 (o v), ni la palabra griega de Éxodo 6:3 (kurios). Véase también la pregunta anterior.
P: En Éxodo 6:16-20, ¿cómo es posible que los israelitas estuvieran en Egipto durante 430 años, si solo se mencionan tres generaciones entre Leví y Moisés?
R: Hubo más de tres generaciones, ya que las genealogías solían presentar lagunas, puesto que «hijo» también significa «descendiente» y «padre» también significa «antepasado».
P: En Éxodo 6:20, ¿por qué se casó Amram con Jocabed, su tía, si esto está prohibido en Levítico 18:12?
R: Hay dos puntos que deben tenerse en cuenta en la respuesta.
1. El Levítico aún no se había escrito, por lo que no se les podía responsabilizar de una ley futura.
2. Además, la Biblia no aprueba esto, sino que relata con honestidad lo que ocurrió.
P: En Éxodo 6:20, ¿eran Jocabed y Amram, nieto de Leví, los padres de Moisés?
R: No necesariamente, ya que «hijo» puede significar «descendiente», y Jocabed no se menciona por su nombre en Éxodo 2:1-9. Dado que Coat tenía 8.600 descendientes varones en la época de Moisés (Números 3:28), es poco probable que Amram, el hijo de Coat, fuera el mismo Amram, padre de Moisés.
P: En Éxodo 6:26-27, ¿es Moisés quien escribió este libro, dado que se habla de él en tercera persona?
R: No hay motivo para dudar de que Moisés lo escribiera. Escribir en tercera persona no era inusual en la literatura antigua. Otros ejemplos son los siguientes:
1. Julio César al escribir *La Guerra de las Galias*.
2. Julio César escribiendo «Las guerras civiles».
3. Jenofonte escribiendo «La Anábasis».
4. Josefo escribiendo «La guerra judía».
5. El apóstol Juan escribiendo el Evangelio de Juan.
P: En Éxodo 7-11, ¿por qué envió Dios primero las plagas sobre los egipcios, en lugar de limitarse a influir en ellos para que los dejaran marchar?
R: Éxodo 9:16 (y Romanos 9:17) indican que Dios hizo esto para mostrar su poder y para que su nombre fuera proclamado por toda la tierra. Seis puntos a tener en cuenta.
a) Dios es soberano y tiene el «derecho» de elegir cualquier medio que desee.
b) Dios no fue injusto con los egipcios, quienes durante 400 años habían seguido la «norma cultural» de esclavizar a los hebreos.
c) Muchas veces, las personas que están bajo el mando de un líder sufren las consecuencias de las decisiones de sus líderes.
d) Dios les dio la oportunidad de elegir liberar a sus esclavos. Sin embargo, prefirieron las ventajas económicas que les reportaba esclavizar a otros antes que tratar a los demás como les gustaría que les trataran a ellos.
e) Este fue un juicio no solo contra Egipto, sino también contra los dioses egipcios. Demostró tanto que esos dioses eran falsos como que Él era el único Dios verdadero con poder.
f) El nombre de Dios fue glorificado en toda la tierra. De hecho, los egipcios de hoy en día consideran a Moisés un héroe y un profeta de Dios.
P: En Éxodo 7:1, ¿cómo podía Moisés ser como Dios ante el faraón?
R: Esta comparación no significa que Moisés fuera divino, sino que toda la comunicación e interacción que el faraón mantuviera con el Dios verdadero se produciría a través de Moisés, asistido por Aarón en su calidad de profeta. Véase también 2 Corintios 3:2-3, donde se nos describe como epístolas (cartas) de Dios para los demás. Como dijo una señora: «Puede que seamos las únicas Biblias que algunas personas lean jamás».
P: En Éxodo 7:11, 22 y Éxodo 8:7, ¿cómo pudieron los magos del faraón hacer gala de poderes mágicos?
R: Como nota al margen, un truco de magia que se realiza hoy en día, en el que se utilizan tres vasos para cubrir unas bolas, ya se practicaba en el antiguo Egipto. Aunque las personas pueden engañar a los demás con trucos ingeniosos y no sobrenaturales, Satanás posee un poder milagroso, tal y como muestran 2 Tesalonicenses 2:9 y Apocalipsis 13:13. Es probable que estos magos estuvieran haciendo cosas mediante el poder de Satanás.
P: En Éxodo 7:17-22, ¿cómo pudo el agua convertirse en sangre?
R: Aunque es probable que los egipcios estuvieran familiarizados con el sedimento rojo procedente de Etiopía, la tierra roja no habría afectado al agua contenida en jarras y cubos de piedra. Existen dos puntos de vista. Dado que nada es imposible para Dios, carece de sentido preguntarse de qué manera Dios «tuvo» que hacerlo. Más bien, cabría preguntarse qué punto de vista cuenta con las mejores pruebas que respalden la forma en que Dios decidió hacerlo.
1. La sangre es sangre literal.
2. El agua se tiñó de rojo, como ocurre con las algas tóxicas que provocan la «marea roja» observada en diversos océanos y en el Nilo. Estas algas producen una neurotoxina que mata a los peces y hace que el agua sea imbebible.
P: En Éxodo 7:19 y Éxodo 8:16, 24, ¿se abatieron las plagas sobre «todo» Egipto y «por todo» Egipto, o bien no afectaron a Gosén, tal y como se indica en Éxodo 8:20, 22?
R: Éxodo 9:6 responde a esto al mostrar que, cuando se decía «todo Egipto», se daba por sentado que Gosén quedaba excluido.
P: En Éxodo 7:20, ¿cómo pudieron los magos convertir parte del agua en sangre, si Moisés ya había convertido en sangre el agua del río?
R: Éxodo 7:20 solo dice que el agua del río que estaba ante el faraón se convirtió en sangre de inmediato. El resto del agua podría haber cambiado poco después.
A veces, cuando Satanás conoce el momento elegido por Dios, puede intentar atribuirse el mérito de lo que Dios hace. Véase el análisis sobre Éxodo 12:29 para otro posible ejemplo. Sin embargo, hay quienes sostienen una opinión diferente, según la cual «todo» se refería a la mayor parte del agua.
P: En Éxodo 7:22 y Éxodo 4:21, ¿quién endureció el corazón del faraón?
R: El faraón fue el primero en hacerlo, y Dios también se lo endureció. Estos versículos indican quién le endureció el corazón:
El Señor endurecerá: Éxodo 4:21
El faraón endureció su propio corazón: Éxodo 8:15, 32; Éxodo 9:34; 1 Samuel 6:6.
Se endureció (es decir, el propio corazón del faraón se endureció): Éxodo 7:13-14, 22; 8:19; 9:7; 9:35
El Señor lo endureció: Éxodo 9:12; 10:1, 20, 27; 11:10; 14:4-5, 17
En resumen, cristianos como Clemente de Roma, en su obra «1 Clemente», cap. 51, p. 20 (96-98 d. C.), no consideraban que se tratara de una situación de «o una cosa o la otra», sino que ambas partes estaban implicadas.
Una situación similar se da en Romanos 1:21-32, donde Dios entregó a las personas incrédulas y depravadas a una mayor depravación. Dios incluso endureció el corazón de Israel en Isaías 63:17.
Como nota al margen, Dios también endureció el corazón de los cananeos en Josué 11:20 y el de Sihón, rey de Hesbón, en Deuteronomio 2:30.
P: En Éxodo 8:10, ¿por qué el faraón le pidió a Moisés que eliminara las ranas mañana y no hoy?
R: Quizás porque ya era tarde, pero, aun así, podrían haberse eliminado de inmediato. Esto podría mostrar hasta qué punto estaba endurecido el corazón del faraón. Quería asegurarse de que las ranas no se hubieran marchado ya para cuando hablara con Moisés.
P: En Éxodo 8:16-19, ¿qué eran esos «mosquitos»?
R: Podrían haber sido lo que hoy llamamos «mosquitos», que son molestos pero no pican. Por otra parte, también podrían muy bien haber sido mosquitos. No se conoce con certeza el significado exacto de la palabra hebrea kinnim, ya que este es el único lugar de la Biblia en el que se utiliza.
P: En Éxodo 8:19, Éxodo 31:18, Deuteronomio 9:10, Salmos 8:3 y demás, ¿tiene Dios un dedo?
R: No. Se trata de una expresión antropomórfica para indicar el poder de Dios. Como nota al margen, el término lingüístico que designa el uso de una parte de algo para denotar el todo es una figura retórica llamada sinécdoque. Para citar un ejemplo similar en otra religión, el islam, el Hadiz de Bujari, vol. 9, libro 93, cap. 26, n.º 543, p. 409, menciona el dedo de Alá.
P: En Éxodo 8:19, Éxodo 31:18, Deuteronomio 9:10, Salmos 8:3, etc., dado que estaba prohibido hacer cualquier imagen de Dios, ¿por qué utiliza la Biblia antropomorfismos de Dios, como que tiene manos, etc.? (Hace muchos años, John L. MacKenzie dijo esto).
R: La diferencia entre ambos conceptos radica en la distinción entre comunicación y adoración. Dios optó por comunicarse de formas que las personas pudieran comprender, incluyendo el uso de la poesía y expresiones antropomórficas, como «Su mano derecha».
Sin embargo, Dios es muy claro al indicar que no desea que realicemos imágenes ni dibujemos representaciones con el fin de adorarlo o venerarlo.
P: En Éxodo 8:20-32, ¿qué tipo de moscas eran estas?
R: Existen varias teorías. Podrían haber sido las denominadas «moscas del perro», cuyas picaduras son dolorosas. Es posible que representaran al dios egipcio Ra. Por otra parte, podrían ser moscas icneumónidas, que representaban al dios Uatchit. Es posible que las moscas se sintieran atraídas por las ranas en descomposición.
P: En Éxodo 9:4, Éxodo 11:7 y Éxodo 12:13, ¿cómo es posible que las plagas no afectaran a los israelitas de la misma forma que afectaban a los egipcios?
R: Dios tiene el poder de hacer lo que le plazca. Además, en Éxodo 15:26, Dios prometió que, si los israelitas le obedecían, tampoco sufrirían esas enfermedades en el futuro.
P: En Éxodo 9:6, 19-20, dado que todo el ganado y los caballos murieron, ¿cómo sobrevivieron los caballos en Éxodo 14:9?
R: En Éxodo 9:6, «todo» se refiere bien a todo el ganado de todo Egipto, bien a todo el ganado de los campos de Egipto, o a ambos. En el contexto, la proximidad de Éxodo 9:19-20 a Éxodo 9:6 deja claro que el autor no pretendía que se entendiera como cada uno de los animales, tanto los que estaban dentro como los que estaban fuera, sino los animales que se encontraban en el campo.
P: En Éxodo 9:6, 19-20, ¿qué sabemos sobre la cría de ganado en Egipto?
R: El ganado egipcio solía mantenerse en establos desde mayo hasta diciembre, durante la crecida del Nilo, cuando los pastos quedaban anegados. El «Expositor’s Bible Commentary», vol. 2, p. 357, señala que es probable que esta plaga se produjera en enero, cuando parte del ganado ya se encontraba pastando. Dado que las crecidas del Nilo abandonaban el delta más tarde que en el resto de Egipto, el ganado habría permanecido en los establos hasta más tarde. Si el ganado murió a causa de la fiebre aftosa provocada por las ranas en descomposición, esto habría afectado principalmente al ganado que se encontraba en el campo.
P: En Éxodo 9:16 y Éxodo 11:9, ¿suscitó Dios al faraón únicamente para castigarlo?
R: No, las Escrituras no dicen esto. Dicen que Dios suscitó al faraón, con su obstinada maldad, para demostrar la capacidad de Dios de sacar a los israelitas de la esclavitud. Además de utilizar el mal para demostrar a los demás Su poder y Su juicio, Dios también permite que el mal avance, durante un tiempo, y juzga el fruto que se produce.
P: En Éxodo 9:19 y Éxodo 9:27, ¿cómo pudo Moisés salir al exterior para ver al faraón durante la destructiva plaga del granizo?
R: Es evidente que el granizo no caía en todas partes en todo momento. Incluso en un huracán, hay calma en el ojo de la tormenta. Es posible que Moisés acudiera ante el faraón durante una tregua temporal en parte de Egipto. Por otra parte, es posible que Dios protegiera a Moisés mientras se dirigía ante el faraón.
P: En Éxodo 9:20, Isaías 28:25 y Ezequiel 4:9, ¿qué tipo de alimentos cultivaban los agricultores en aquella época?
R: La dieta de la gente en aquella época era muy diferente de la de las sociedades industrializadas actuales, con una mayor variedad de alimentos naturales. En el Viejo Mundo no tenían maíz ni patatas, ya que estos procedían de América. Tenían trigo y centeno, como nosotros hoy en día, pero cultivaban cantidades significativas de otros cereales antiguos que hoy en día solo cultivamos como variedades especiales. Por ejemplo, el einkorn, el emmer y la espelta se denominan a veces «trigos cubiertos»; no se trillan tan bien como el trigo. El centeno, el sorgo y el mijo no son tan nutritivos como el trigo, aunque el sorgo y el mijo siguen utilizándose en África. También se cultivaba el kamut, un cereal de sabor delicioso. Otros cereales antiguos son el amaranto y la quinoa. No disponían de otro cereal, el triticale —un cruce entre el trigo y el centeno—, ya que este se cultivó por primera vez en Escocia en 1875. Para obtener más información, consulte http://www.hort.purdue.edu/newcrop/proceedings1996/V3-156.html#EINKORNOrigin.
En cuanto a los edulcorantes, además de la remolacha azucarera en Europa y la caña de azúcar en países tropicales lejanos, la gente disponía básicamente solo de miel. La miel contiene una gran cantidad de sustancias químicas diferentes, y cada lote de miel silvestre es ligeramente distinto, ya que depende de las flores que hayan visitado las abejas. Alguien dijo una vez sobre la miel que, si hoy en día existiera un nuevo alimento que contuviera miles de sustancias desconocidas y que tuviera compuestos químicos diferentes cada vez que se elaborara, ¡no habría forma de que obtuviera la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.!
P: En Éxodo 9:23, ¿cómo es posible que haya fuego mezclado con granizo?
R: Naturalmente, esto ocurre constantemente en tormentas severas de granizo acompañadas de relámpagos y truenos. Según Éxodo 9:29, probablemente eso era lo que constituía el fuego. Sin embargo, Dios podía hacerlo de la forma que Él quisiera.
P: En Éxodo 9:30, ¿cómo se supone que la gente debe temer a Dios?
R: No tememos a Dios de la misma manera que se podría temer a una persona injusta y malvada. Sin embargo, debemos temer a Dios de dos maneras.
1. Los no creyentes deben temer el juicio y la ira de Dios.
2. El temor también implica respeto. Todos deben respetar a Dios, quien nos creó, Aquel que es el propósito de nuestra existencia y Aquel que juzgará a todos y concederá a las personas la vida eterna o las condenará a la perdición eterna en el infierno, el vertedero cósmico. Es posible que algunos no cristianos consideren que Dios no se ajusta a lo que ellos esperan de un dios. El Dios verdadero se ajusta a su propio carácter, pero tal vez ni siquiera le importe ajustarse a sus criterios. Véase también la respuesta a Éxodo 20:20.
P: En Éxodo 10:21-23, ¿cómo pudo haber oscuridad solo sobre Egipto?
R: Dios creó la luz y puede controlarla. Ya se tratara de un cambio temporal en el sol, de una ley natural, de una nube oscura, de ceniza volcánica, de cualquier otro obstáculo o de nada de lo anterior, Dios puede obrar como Él desee.
P: En Éxodo 10:21-33, ¿existe alguna evidencia arqueológica de que hubiera oscuridad sobre Egipto?
R: Quizás. La revista *Biblical Archaeology Review*, de enero/febrero de 1991, p. 50, afirma:
«Un texto egipcio fechado después del final de la XVIII dinastía (hacia el 1350 a. C.) describe una calamidad de la siguiente manera:
“El sol está cubierto y no brilla ante la vista de los hombres. La vida ya no es posible cuando el sol se oculta tras las nubes. Ra [el dios] ha apartado su rostro de la humanidad. ¡Ojalá brillara aunque solo fuera durante una hora! Nadie sabe cuándo es mediodía. La sombra de uno no se distingue. El sol en los cielos se asemeja a la luna…»
Esto podría referirse a la oscuridad que se cernía sobre la tierra, pero no se referiría a la erupción del volcán de la isla de Thera, ya que esta tuvo lugar unos 200 años antes.
P: En Éxodo 10:29, Moisés afirma que nunca volverá a presentarse ante el faraón. Sin embargo, el faraón convoca a Moisés y a Aarón ante sí en Éxodo 12:31. ¿Cómo es posible? ¿Se equivocó Moisés en Éxodo 10:29 y, de ser así, fue Dios quien le dijo que dijera eso, o fue por iniciativa propia?
R: En Éxodo 10:29, era evidente que el faraón se estaba cansando de ver a Moisés, por lo que la intención de Moisés era no volver a presentarse ante él jamás. Sin embargo, cuando el faraón le ordenó que acudiera, Moisés tuvo que hacerlo. Analicemos esto desde tres perspectivas:
a) Si se tratara de una profecía, entonces no sería cierta.
b) Si esto expresaba la intención de Moisés, entonces era cierto; Moisés no acudió por iniciativa propia, sino que fue llamado.
c) Si se trataba de una promesa, entonces esta promesa humana (no divina) quedó anulada al tener que acatar la orden del faraón.
En resumen, Moisés no mentía ni engañaba, pero esperaba claramente no volver a presentarse ante el faraón, y en esto se equivocó.
Un aspecto importante que hay que tener en cuenta es que los profetas eran seres humanos y que ellos también podían equivocarse al hablar y al actuar. El ejemplo clásico es el de Natán diciéndole a David que podía construir el templo y, posteriormente, Dios corrigiendo a Natán en 2 Samuel 7:3-17. Un profeta de Dios solo está libre de error cuando habla como profeta, es decir, «así dice el Señor», o algo equivalente. Cuando Moisés perdió los estribos, golpeó la roca varias veces y llamó rebeldes a los israelitas, sin duda se arrepintió más tarde de aquellas palabras.
P: En Éxodo 11:3 y Números 12:3, ¿escribió Moisés sobre sí mismo que era muy estimado y humilde?
R: Existen tres puntos de vista diferentes:
a) Moisés estaba proporcionando, de manera objetiva, información sobre su reputación.
b) Dado que un escriba estaba redactando esto en nombre de Moisés, el escriba, bajo inspiración divina, añadió este pasaje.
c) Se trató de una adición posterior del escriba al texto, que Dios permitió que se conservara a lo largo de los siglos. Véase también el análisis sobre Números 12:3.
P: En Éxodo 11:5-12:30, aparte de la Biblia, ¿existe alguna prueba de que se produjeran plagas en Egipto durante ese periodo?
R: Quizás sí. David M. Rohl, en *Pharaohs and Kings: A Biblical Quest* (1995), pp. 278-279, menciona que había pruebas de un gran desastre con un gran número de cadáveres enterrados apresuradamente. Sin embargo, el elevado número de muertes no prueba ni refuta que esto se debiera a un suceso repentino ocurrido de la noche a la mañana. Este hallazgo fue realizado por Manfred Bietak en Tell ed-Daba. Se recoge en *Avaris and Piramesse: Archaeological Exploration of the Eastern Nile Delta* (Londres, 1979), p. 295.
Además, Josefo cita a Manetón diciendo que «un golpe de Dios nos azotó». Sin embargo, esto se inscribe en el contexto de la invasión de Egipto por parte de invasores procedentes del este, por lo que podría tratarse de un suceso sin relación alguna, o bien podría haber habido invasores en Egipto durante la época de Moisés sobre los que el Éxodo guarda silencio.
P: En Éxodo 12:19, ¿significa «ser excluido de Israel» ser expulsado de la comunidad o, posiblemente, la muerte o la ejecución?
R: Los eruditos cristianos discrepan al respecto, tal y como señala The Expositor’s Bible Commentary, vol. 2, p. 375.
Expulsión: «The Bible Knowledge Commentary: Old Testament», pág. 128. El «Believer’s Bible Commentary», pág. 98, afirma: «es decir, excluido del campamento y de sus privilegios. En algunos contextos, la expresión “excluido” significa condenado a muerte». La mayoría de los comentaristas dirían que significa la muerte.
P: En Éxodo 12:29, ¿cómo pudo un Dios [supuestamente] todopoderoso y amoroso, que es tan amoroso como es posible, matar a los primogénitos egipcios?
R: Ningún versículo de la Biblia afirma que Dios sea todo amor, ni tampoco que sea lo más amoroso posible. El amor de Dios se equilibra con Sus demás atributos. En cuanto a cómo el Dios de la Biblia pudo matar a los primogénitos egipcios, véase la respuesta a la siguiente pregunta.
P: En Éxodo 12:29-30, ¿por qué fue Dios [supuestamente] injusto al matar a todos los primogénitos egipcios en lugar del propio faraón, dado que fue el faraón quien pecó?
R: Dios no fue injusto. Hay tres puntos que deben tenerse en cuenta en la respuesta.
Todos los egipcios esclavizaron a los israelitas. El propio faraón no azotaba a los esclavos; lo hacían los capataces egipcios. Durante 400 años, la sociedad egipcia consideró normal beneficiarse de los esclavos hebreos.
A menudo, las personas sufren las consecuencias de las acciones ajenas. Las madres adictas a la cocaína dan a luz a bebés con cerebros más pequeños, adictos a la cocaína. Millones de personas murieron a causa de la locura asesina de Hitler y otros. Estas cosas ocurren en un mundo caído e injusto. Sin embargo, véase el siguiente punto.
La justicia plena se pospone hasta el día del juicio. Por ejemplo, en Lucas 13:1-5 le contaron a Jesús lo de unos galileos cuya sangre Pilato había mezclado con sus sacrificios. Jesús dijo que esto no ocurrió porque fueran peores que otros galileos, sino que, si no se arrepienten, también perecerán. Algunos son castigados más severamente que otros por las mismas cosas en esta vida. Sin embargo, en el día del juicio, Dios juzgará con justicia y pondrá todo en su sitio.
P: En Éxodo 12:29, ¿qué pruebas arqueológicas indican que el hijo del faraón murió justo antes del Éxodo?
R: En la estela del sueño de Tutmosis IV (1421-1410 a. C.), hallada entre las patas delanteras de la Esfinge de Giza, el dios Harmakhis prometió a Tutmosis una ayuda especial para convertirse en el próximo faraón a cambio de retirar la arena que se había acumulado junto a la Esfinge. Probablemente no habría necesitado ayuda especial si hubiera sido el primero en la línea de sucesión de su padre, Amenhotep II (1450/1447-1401/1385).
Walter Kaiser, en *A History of Israel*, p. 90, afirma que el hermano mayor de Tutmosis IV se llamaba Webensenu. A Webensenu se le concedió un entierro en la tumba real, y probablemente fue él quien falleció durante la décima plaga. El segundo hijo de Amenhotep II fue Khaemwaset, quien se casó antes de fallecer. Como señala Kaiser: «Así pues, aunque la estela de la Esfinge no puede considerarse una prueba directa de la muerte de los primogénitos, los egiptólogos han sacado a la luz pruebas suficientes para respaldar la fecha temprana del Éxodo y el hecho de que, efectivamente, Tutmosis IV no esperaba suceder a su padre en el trono».
P: En Éxodo 12:29-30, ¿cómo pudo un Dios justo y amoroso matar a los primogénitos egipcios si estos no tenían control alguno sobre la decisión del faraón?
R: Hay cuatro puntos que deben tenerse en cuenta en la respuesta.
1. Las muertes no demuestran que ni los egipcios ni sus animales fueran culpables de la decisión del faraón.
2. Frente al infanticidio y la opresión, el pueblo de Egipto aparentemente no se rebeló ni hizo nada hasta Éxodo 12:33. Incluso en Éxodo 14:5, el pueblo egipcio quería que los israelitas volvieran como esclavos.
3. Es importante alzarse en defensa propia, ya que las personas, incluidos los niños, suelen sufrir consecuencias desproporcionadas a causa de las decisiones de los líderes políticos.
4. Hay mucha injusticia en esta vida. Pero llegará un día, el Día del Juicio, en el que todo se hará justo. Dios es justo, y los ricos y los pobres, los opresores y los oprimidos, los nazis, los camboyanos, los sudaneses y todos los demás recibirán plena justicia al final de los tiempos, aunque ¿quién puede afirmar que lo único que desean es justicia, sin misericordia?
P: En Éxodo 12:30, ¿cómo es posible que no hubiera ninguna casa en la que no hubiera alguien muerto, si los israelitas se salvaron?
R: En su contexto, esto se refiere a las casas de Egipto en las que no se celebraba la Pascua.
P: En Éxodo 13, ¿qué representan las cuatro copas de la Pascua?
R: Aunque la Pascua se instituyó en el Libro del Éxodo, las diferentes copas que se ofrecen en ella no aparecen en el Antiguo Testamento, sino que formaban parte de una tradición judía que se inició en la época romana. Están documentadas en el Talmud (Pesajim 10:1).
Al parecer, existían diferentes interpretaciones del simbolismo, pero he aquí una de ellas: las distintas copas representaban diferentes tipos de redención.
La primera copa era para la bendición del kidush que se recita al comienzo de la Pascua. Esta copa sirve para celebrar que Dios los sacó de Egipto.
La segunda se tomaba antes de la comida principal para celebrar la liberación de la esclavitud egipcia.
La tercera copa se bebía tras la «bendición de acción de gracias», para celebrar la manifestación del poder de Dios.
La cuarta copa se tomaba al concluir el Halel para celebrar que se habían convertido en una nación.
Algunos incluían una quinta copa, la «Copa de Elías», que no se bebía.
Parte de esta información procede de un sitio web judío: http://2-passover.tripod.com/thefourcupsofwineforpassover.html.
P: En Éxodo 13:2, 13, ¿tenían los israelitas que consagrar a sus hijos primogénitos (hijos e hijas), o solo a los hijos primogénitos, tal y como dice Éxodo 22:29?
R: Tanto el hebreo como las traducciones modernas hablan de «hijos»:
Éxodo 13:2 «el que abre todo vientre entre los hijos de Israel»
Éxodo 13:13: «todo primogénito de los hombres entre sus hijos»
P: En Éxodo 13:4, ¿era Abib el primer mes, o era Nisán, como en Nehemías 2:1?
R: En aquella época (1445 a. C.), los israelitas lo llamaban Abib. Siglos más tarde (hacia el 500 a. C.), bajo el dominio persa, se denominaba Nisán. Los iraníes (persas) de hoy en día, de todas las religiones, celebran el Año Nuevo con una festividad llamada Nowruz.
P: En Éxodo 13:19, ¿implica la conservación de los huesos de José que los cristianos deban venerar reliquias sagradas, como afirman algunos católicos?
R: No. El hecho de que los huesos se conservaran para su entierro no significa que fueran venerados. No hay pruebas en la Biblia de que los huesos de José, ni los de nadie más, por cierto, se consideraran objetos sagrados de culto.
El segundo mandamiento prohíbe tener imágenes ante Dios. A lo largo de la Edad Media, diversos católicos intentaron clasificar los pecados, siendo los «siete pecados capitales» los más famosos. Lo interesante de estas diversas listas es que los autores de todas ellas se olvidaron del segundo mandamiento.
P: En Éxodo 13:21-22; Éxodo 14:19-20; Éxodo 40:38, ¿cómo podía Dios seguir a Israel en forma de nube y de columna de fuego?
R: Dado que Dios ya se había manifestado como tres visitantes ante Abram y como un fuego en una zarza ante Moisés, aparecer como una nube o una columna de fuego no le resultaría en absoluto difícil. Probablemente nos resulte más difícil a nosotros romper nuestros esquemas preconcebidos sobre lo que creemos que Dios tiene que hacer, que a Dios manifestarse como algo.
P: En Éxodo 14:6-7, ¿por qué persiguió el faraón a todos los israelitas con solo 600 carros?
R: Aunque los carros de guerra eran armas impresionantes en la antigüedad, y la mayoría de los israelitas no disponían de armas, la respuesta es que Éxodo 14:7 dice que el faraón tomó seiscientos de los mejores carros, además de todos los demás carros, y Éxodo 14:9 menciona «y el ejército». Éxodo 15:4 también hace referencia a los carros del faraón y a su ejército.
P: En Éxodo 14:6-7, ¿cómo eran los carros egipcios en aquella época?
R: Los arqueólogos nos indican que los carros de combate del norte de Mesopotamia eran similares a carretas en las que cabían tres o cuatro personas y hasta cuatro burros o caballos. Los egipcios disponían de algunos carros de este tipo, hasta que los hicsos conquistaron la mayor parte de Egipto, después del año 1586 a. C., con sus carros de combate superiores. A partir de entonces, los carros egipcios eran muy ligeros, con dos caballos y dos hombres. Uno de ellos era el auriga y el otro, el arquero. Las ruedas eran grandes y solían tener seis radios. Los ejes de los carros no llevaban púas hasta la época persa. Los carros eran armas de guerra importantes en terrenos llanos y secos, pero no resultaban muy útiles en las montañas ni en terrenos húmedos y embarrados.
P: En Éxodo 14:9-28 y Josué 24:6, ¿cómo es que el faraón disponía de «jinetes», si los ejércitos de aquella época no contaban con caballería?
R: Es posible que se refieran a «conductores de carros», no a caballería. Cuando se utiliza esta palabra, siempre es en contraste con el ejército regular.
P: En Éxodo 14:14, dado que Dios luchó por los israelitas en aquella ocasión, ¿por qué no luchó siempre por ellos posteriormente?
R: Dios no tenía la obligación de luchar siempre por los israelitas. Podía luchar por ellos y abstenerse de hacerlo cuando así lo deseara. A menudo, parece que Dios les dejaba librar sus propias batallas.
P: En Éxodo 14:17 y 15:21, ¿de qué manera el hecho de ahogar a los egipcios exalta a Dios y le da gloria?
R: Demostró a los ojos de los israelitas que Dios tenía el poder de salvarlos incluso de un ejército poderoso, y que Dios velaría por ellos.
P: En Éxodo 14:17 y 15:21, ¿por qué fue Dios tan injusto al ahogar al ejército egipcio en el Mar Rojo, cuando los soldados solo estaban obedeciendo órdenes?
R: Aquí hay una lección importante: los soldados no deben obedecer órdenes que sean malvadas. En aquel entonces, cuando se ordenó a los soldados egipcios que mataran a los pacíficos adoradores de Dios, quedaron sujetos al juicio por su «obediencia malvada». Hoy en día, cuando se ordena a los «guerreros santos» musulmanes que maten a los pacíficos adoradores de Dios simplemente por ser cristianos, ellos también quedan sujetos al juicio de Dios del fuego del infierno.
P: En Éxodo 14:18, ¿cruzaron los israelitas el «Mar Rojo» o el «Mar de los Juncos», que es muy poco profundo?
R: El término hebreo es «Yam Suph», y podría referirse a cualquiera de los dos; no sabemos exactamente por dónde cruzaron. La obra *When Critics Ask*, pp. 75-76, sugiere que podría tratarse del lago Ballah, que era un «mar» poco profundo de entre 10 y 15 millas (16-24 km) de ancho. (El lago Ballah quedó destruido cuando se construyó el canal de Suez.)
Es posible que ni siquiera el mar de los Juncos fuera poco profundo en aquella época. Éxodo 14:22 dice que las aguas formaron una «muralla» a ambos lados, por lo que debía de haber una cantidad considerable de agua allí. Si el mar que cruzaron era poco profundo y los israelitas lo atravesaron, entonces, como bromeó alguien, sería un milagro mucho mayor que hubieran cruzado el poco profundo mar de los Juncos, ahogando a todos esos caballos y aurigas en apenas unas pulgadas de agua.
P: En Éxodo 14:21-29, ¿cómo pudo Dios abrir el mar?
R: El Todopoderoso podía hacerlo de la forma que Él quisiera. Éxodo 14:21 menciona un fuerte viento del este, pero también podría haber otros factores.
P: En Éxodo 14:21-29, ¿podría la gigantesca erupción volcánica de Thera haber provocado la separación del Mar Rojo?
R: Esta opinión fue defendida por el libro *La Biblia como historia* y por Hans Goedicke. Esta teoría gozó de cierta popularidad en su momento, ya que la erupción del volcán de la isla de Thera parecía haber tenido lugar alrededor del año 1500 a. C., lo cual se acercaba a la opinión de Goedicke de que el Éxodo tuvo lugar en el año 1477 a. C. (Actualmente se cree que el Éxodo ocurrió en el año 1445 a. C.). Sin embargo, el estudio de la datación por radiocarbono calibrada de los anillos de los árboles —tanto de robles en Irlanda como de pinos bristlecone en California— indica de forma independiente un enfriamiento a escala mundial que frenó el crecimiento de los árboles alrededor del año 1628 a. C., con un margen de error de ±20 años. La datación de los casquetes de hielo de Groenlandia apunta a un enfriamiento alrededor del año 1645 a. C. Por lo tanto, la erupción volcánica en la isla de Thera tuvo lugar unos 200 años antes.
P: En Éxodo 14:21-29, ¿cómo pudieron 2 millones de israelitas cruzar el Mar Rojo en tan solo 24 horas?
R: Supongamos que 602 000 hombres equivalen a entre 2 y 2,5 millones de personas. Si el ancho del cruce fuera de entre 2 y 2,5 millas (3,2 - 4 km) y mantuvieran una distancia media de dos yardas entre sí, eso supondría 1 760 columnas en fila india de 1 136 personas cada una. Teniendo en cuenta los carros y los animales, si se mantuvieran a una distancia media de diez yardas de la persona que les precedía, y la gente caminara lentamente a 1 milla (1,6 km) por hora, podrían atravesar un punto concreto en 6,5 horas.
P: En Éxodo 15, ¿existe alguna prueba de que los hebreos vagaran por la península del Sinaí?
R: Sí, hay algunas pruebas. En el monte Sinaí se encontraron inscripciones en cuevas que describían la separación de las aguas, a Moisés y la captura de las codornices. Lo más interesante es el idioma: se trataba de una mezcla de egipcio y hebreo. El historiador Diodoro Sículo (10 a. C.) también tenía conocimiento de ello. Sin embargo, no es posible demostrar ni refutar la autenticidad de las inscripciones. Probablemente esto se deba a que no hay forma de datar las inscripciones en las paredes rocosas.
El Diccionario Wycliffe de Arqueología Bíblica, en su página 535, señala que en la entrada de las minas de cobre del Sinaí hay cientos de inscripciones. La mayoría de ellas están escritas en jeroglíficos egipcios, pero unas 40 inscripciones están escritas en una especie de escritura alfabética proto-sinaítica del siglo XV a. C. Se trata de uno de los artefactos más antiguos de escritura alfabética que se conservan en la actualidad.
P: En Éxodo 15:1-21, ¿debería esta sección ir junto con la sección anterior del Éxodo o con la siguiente?
R: Dado que se trata de una narración, puede incluirse en cualquiera de las dos. Muchos comentaristas la sitúan en la sección anterior, ya que probablemente se cantó muy poco después de su liberación. Sin embargo, a la hora de organizar el Éxodo, prefiero situarla en la sección siguiente, porque la primera mitad de Éxodo 15 y la última mitad de Éxodo 15 forman una imagen especular muy acertada. Mientras viajaban por el desierto, debemos recordar que los israelitas no podían «adelantarse» en la lectura del Libro del Éxodo para averiguar adónde se dirigían o qué les iba a suceder. A medida que avanzaban, básicamente solo podían hacer dos cosas: recordar la grandeza y la gracia de Dios hacia ellos, o quejarse de sus circunstancias actuales.
En nuestras vidas actuales, también hay básicamente solo dos cosas que podemos hacer: complacer a Dios glorificándole y obedeciéndole con agradecimiento, o poner nuestro afecto en el mundo y quejarnos o seguir nuestro propio camino, dudando de la provisión o del cuidado de Dios.
P: En Éxodo 15:1, ¿cómo es posible que hubiera «jinetes», si es probable que el ejército egipcio no contara con caballería en aquella época?
R: La palabra «jinetes» no especifica qué es lo que montan. Los ejércitos de aquella época dependían de los carros de guerra, y se trata de jinetes de carros, también llamados aurigas.
P: Dado que Éxodo 15:11 dice: «¿Quién entre los dioses es como usted?», ¿existe más de un Dios?
R: No. Este versículo, al igual que Isaías 40:18, muestra que Dios es incomparable. 1 Corintios 8:1-7 muestra que hay muchos ídolos, pero solo hay un Dios verdadero, tal y como se indica en Deuteronomio 4:35-39; 6:4; Marcos 12:29-33; Isaías 43:10-12; 44:6, 8; 45:5-6, 14, 21; 46:9; Joel 2:27; 1 Timoteo 1:17; 2:5; y 6:15-16.
P: En Éxodo 15:16, ¿cómo «redimió» Dios a los israelitas?
R: Una de las razones por las que pertenecen a Dios es que Él les salvó la vida.
P: En Éxodo 15:22-27, ¿qué podemos aprender de las aguas de Mara y Elim?
R: Dios estaba poniendo a prueba al pueblo, según Éxodo 15:25. El pueblo necesitaba agua desesperadamente y encontró agua en abundancia en Mara, pero esto podría haberles parecido una broma cruel, ya que era amarga e imbebible. El agua amarga suele serlo porque es muy alcalina. Por lo tanto, no solo sabe mal, sino que es perjudicial para el organismo. Dios no solo hizo que el agua amarga fuera soportable y lo suficientemente saludable como para beberla, sino que, de hecho, la hizo dulce y de sabor agradable.
¿Puede Dios proveerle en una tierra árida y sedienta? Dios conoce sus necesidades, pero ¿qué pasaría si se encontrara en una situación de necesidad y la única provisión pareciera no ser más que una broma cruel? ¿Seguirá siendo fiel y esperará a que Dios le proporcione otra fuente de agua o, como en este caso, convierta milagrosamente la aparente «no solución» a su problema en una solución tanto adecuada como capaz de proporcionarle satisfacción?
Los israelitas fueron puestos a prueba en numerosas ocasiones, al igual que David, los judíos posteriores, Jesús y los primeros cristianos. No debería sorprendernos que nosotros también seamos puestos a prueba.
P: En Éxodo 16:1-36, ¿qué podemos aprender del maná y de las codornices?
R: La necesidad urgente de agua del pueblo quedó satisfecha, pero ¿qué hay de su subsistencia a largo plazo? En lugar de pedirle a Dios que cubriera su necesidad, se quejaron contra Moisés. Cuando tiene una necesidad legítima y Dios aún no la ha satisfecho, ¿qué hace usted? ¿Se queja o sigue orando a Dios? ¿Puede Dios alimentarle en un lugar árido? Cuando no hay sustento —ya sea alimento físico, emocional, de amistad o espiritual—, ¿cree que Dios es lo suficientemente poderoso como para cuidar de usted a largo plazo? Debemos planificar el futuro (como la hormiga prudente de Proverbios 30:25), pero ¿puede mirar hacia el futuro con confianza en Él, y no con temor?
P: En Éxodo 16:23-30, ¿por qué se suponía que los israelitas debían guardar el sábado en un lugar llamado el desierto de Sin, si el mandamiento se les dio más tarde con los Diez Mandamientos en el Sinaí?
R: Dios les comunicó este mandamiento antes de darles los diez mandamientos.
P: En Éxodo 16:23, ¿es el «desierto de Sin» lo mismo que el «desierto de Zin»?
R: No. El desierto de Sin se encontraba justo al oeste del monte Sinaí, mientras que el desierto de Zin estaba justo al sur de Judá y al noreste de Cades-Barnea. El «Expositor’s Bible Commentary», volumen 2, p. 404, señala que la consonante hebrea inicial es diferente.
P: En Éxodo 16:31, Números 11:7-9, Deuteronomio 8:3, 15, Josué 5:12, Salmos 78:24, 25, 105:40 y Nehemías 9:15, ¿qué es exactamente el maná?
R: Las Escrituras solo dicen que era un alimento proporcionado milagrosamente por Dios.
Algunos han planteado la hipótesis de que se trataba de la secreción comestible de los tamariscos del Sinaí, de secreciones de insectos, etc., pero una explicación natural resulta insuficiente. Aparecía seis días a la semana, pero no en el sábado. Además, no habría suficientes insectos ni secreciones de tamariscos para alimentar a una población tan numerosa.
Hebreos 9:4 menciona que se colocó una vasija con maná en el arca.
P: En Éxodo 17:1-7, ¿por qué se enfadó Dios con las personas que le obedecían?
R: Éxodo 17:1 dice que el pueblo viajaba de un lugar a otro según lo que el Señor había ordenado. Sin embargo, se quejaban mientras obedecían. La obediencia no basta; debemos mostrar una obediencia alegre, sin quejarnos ni discutir, tal y como dice Filipenses 2:14.
P: En Éxodo 17:2 y Deuteronomio 6:16, ¿cómo puede el pueblo tentar a Dios, si en Santiago 1:13 se afirma que Dios no puede ser tentado por el mal?
R: Una traducción más adecuada que «tentar a Dios» es «poner a prueba al Señor». En realidad, Dios no puede ser tentado por el mal, pero las personas pueden intentarlo de todos modos. Se trata de una expresión del pecado de quienes le dicen a Dios: «Actúe de esta manera y realice este milagro, o de lo contrario…».
P: En Éxodo 17:8, cuando los israelitas solo ganaban mientras Aarón y Hur sostenían las manos de Moisés, ¿no suena eso a superstición?
R: Todos sabían que el poder residía en Dios, no en las manos. Dios utiliza a veces acciones físicas para canalizar Su poder. Para ver otros ejemplos, consulte 2 Reyes 13:21 (los huesos de Eliseo), Números 21:4-9 (la serpiente de bronce) y Juan 9:6-7 (Jesús haciendo barro para untarlo en los ojos de un ciego).
P: En Éxodo 17:15-16, ¿qué importancia tiene aquí el nombre de Dios?
R: Es muy significativo que Moisés llamara a Dios Yahvé Nissi, «El Señor es mi estandarte». En una batalla militar, el estandarte representaba el honor del ejército o de la división, y los soldados luchaban hasta el final para salvarlo a toda costa. Esto significa mucho más que el simple hecho de que Dios sea fuerte y poderoso. Cuando un gran ejército, decidido a derrotar a los israelitas, se abalanzó sobre ellos, los israelitas NO se limitaron a creer que Dios era un ser poderoso y lejano, que tal vez les prestaría ayuda si le apetecía. Más bien, creían no solo que Dios era poderoso, sino que Él acudiría en el momento decisivo y salvaría a quienes invocaran Su nombre. Hoy en día, todos los cristianos creen que Dios es Todopoderoso, pero ¿vive usted realmente como si creyera que Dios acudirá en su ayuda en el momento decisivo? Si es así, entonces no solo cree que Dios es su estandarte y que luchará hasta el final para mantenerse firme por Dios, sino que también sabe que usted es el estandarte de Dios, en el sentido de que lleva Su nombre y es la niña de Sus ojos (Deuteronomio 32:10; Salmo 17:8), y que Dios sin duda estará con usted. Incluso si le mataran por Dios, usted sabe que «Preciosa es a los ojos del Señor la muerte de sus santos» (Salmo 116:15 NVI).
P: En Éxodo 18:7, dado que se supone que debemos adorar únicamente a Dios, ¿por qué Moisés se inclinó ante su suegro?
R: Inclinarse en señal de respeto no es adoración. Incluso hoy en día, la gente se inclina o hace una reverencia ante el monarca de Inglaterra por respeto. Abraham se inclinaba ante los reyes, y hacer una reverencia está bien siempre que no se interprete como adoración. En contraste con esto, se estima que hasta 50 000 cristianos perecieron durante la persecución romana y mucha gente malinterpreta el motivo. A los romanos no les suponía ningún problema que los cristianos adoraran a Jesús. Lo que los romanos no toleraban era la negativa de los cristianos a adorar a nadie más que a Dios, especialmente al emperador romano. Para colmo, los paganos romanos tildaban a los cristianos de «ateos» por no creer en sus ídolos.
P: En Éxodo 18:17-26, ¿por qué Moisés siguió el consejo de Jetro en lugar del de Dios?
R: No era contrario a la voluntad de Dios, pero Moisés lo reconoció como un buen consejo para seguir a Dios. Debemos ser prácticos y aceptar los consejos buenos y rectos tanto de los demás como de Dios.
P: En Éxodo 19:3, 20; 24:9, 13, 15, 18; 34:4, ¿por qué subió Moisés a la montaña siete veces y volvió para ver al Señor (Éxodo 32:31), si bien solo se registra que bajó cuatro veces en Éxodo 19:14, 24; 32:15; 34:29?
R: Algunos han utilizado esto para intentar respaldar la hipótesis de la autoría múltiple del Éxodo, pero el «Expositor’s Bible Commentary», volumen 2, p. 416, señala que esto no ayuda realmente a responder a la pregunta. No es necesario que el libro del Éxodo siga un orden cronológico; no hay ningún problema en que aquí siga dicho orden; la secuencia es, en realidad, bastante clara.
Éxodo 19:3 Moisés subió solo
Éxodo 19:14 Moisés bajó solo
Éxodo 19:20 Moisés subió solo a la cima
Éxodo 19:24 Moisés bajó brevemente a buscar a Aarón
Éxodo 24:9 Moisés y otros 73 subieron
Éxodo 24:12-13 Dios le dice a Moisés que suba, por lo que Moisés deja a los ancianos donde están, y Moisés y Josué subieron más arriba.
Éxodo 24:15 dice que Moisés subió, al parecer solo, por lo que se adentró más en la montaña.
Éxodo 24:18 dice que, a continuación, Moisés entró en la nube mientras subía, por lo que se trata del mismo viaje que el de Éxodo 24:15.
Éxodo 32:15: Moisés bajó [hasta el final] con las dos tablas y se encontró con Josué. (Moisés rompió las tablas en Éxodo 32:19)
Éxodo 32:31 Moisés regresó ante el Señor. Esto no significa necesariamente que subiera y bajara de la montaña, aunque podría haberlo hecho.
Éxodo 34:4 Moisés subió con dos tablas de piedra en blanco
Éxodo 34:29 Moisés bajó de la montaña con dos tablas de piedra.
Hablando de Moisés y las montañas, se produjo una secuencia similar durante la transfiguración de Jesús. Mientras viajaba con los doce discípulos, se separó de ellos y subió a la montaña solo con tres de ellos. Lucas 9:32-33 muestra que Jesús se encontraba a cierta distancia de los tres cuando tuvo lugar la transfiguración. Entonces, una nube los envolvió. Lucas 9:36-37 muestra que los demás discípulos se reunieron de nuevo con Jesús antes de que la multitud se encontrara con Él al pie de la montaña.
Resumen: Teniendo en cuenta que se puede subir parte de una montaña con un grupo más numeroso y continuar el ascenso con un grupo más reducido, y que no es necesario mencionar el regreso de cada viaje, no hay ninguna dificultad con el número de viajes de Moisés.
P: En Éxodo 19:4, ¿cómo podía el pueblo tener alas de águila?
R: Se trata de una metáfora de la forma en que Dios actuó para llevarlos a buen puerto, sin que ellos tuvieran que hacer ningún esfuerzo. (Cuando nos enfrentamos a grandes dificultades, Dios sigue llevándonos hoy en día sobre alas de águila).
P: En Éxodo 19:11, ¿dónde se encuentra exactamente el monte Sinaí?
R: Región: La península del Sinaí es un triángulo orientado hacia el sur con las montañas en la parte meridional, a la que Éxodo 19:2 y Números 3:14; 9:1, 5; 10:12 denominan el «desierto» del Sinaí. El desierto de Sin separa Elim del Sinaí. Números 33:3-50 enumera cada uno de los lugares en los que acamparon los israelitas. Lamentablemente, desconocemos la ubicación de muchos de estos campamentos, pero al examinarlos podemos ver qué se encuentra entre unos y otros.
Dentro del desierto del Sinaí hay, en realidad, dos montañas, muy próximas entre sí, que se ajustan a la ubicación del monte Sinaí.
Jebel Musa/Mousa (7.363 pies): esta es la visión tradicional, al menos desde aproximadamente el año 500 d. C. Presenta acantilados muy escarpados. El monasterio de Santa Catalina se encuentra a los pies de esta montaña. Muchos musulmanes, aunque no todos, también consideran que se trata del monte Sinaí. El *New International Dictionary of the Bible*, en la página 674, incluye una imagen de Jebel Musa.
Ras es-safsafeh (6.540 pies, 1.993 metros) se encuentra a dos millas (3,2 km) al norte de Gebel Musa, en la misma cresta. Cuenta con una llanura más amplia a sus pies.
Gebel Serbal (poco probable): Eusebio de Cesarea (325 d. C.) así lo creía. Sin embargo, *The New Bible Dictionary* (1978), págs. 1193-1194, menciona que no hay ningún desierto cerca de su pie.
Hay quienes piensan que el monte Sinaí se encuentra en Jebel al-Lawz, en Arabia, quizá porque
a) Creen erróneamente que la península del Sinaí formaba parte de Egipto durante el Éxodo
b) Olvidan que el monte Sinaí se encontraba fuera de la tierra de Madián, según Éxodo 18:27 y Números 10:29-30
c) Pablo afirmó que el monte Sinaí se encontraba en Arabia (Gálatas 4:25), y olvidan que la península del Sinaí formaba parte de la provincia romana de Arabia.
www.christiananswers.net/abr/scoop.html, tras exponer las razones anteriores, también señala que la distancia hasta Arabia sería demasiado grande desde Cades-Barnea, ya que las personas con rebaños y manadas solo recorrían unas 6 millas al día. Sin embargo, la distancia desde el Jebel al-Lawz hasta Cades-Barnea es de unas 150 millas, y ellos recorrieron el trayecto desde el Sinaí hasta Cades-Barnea en tan solo 11 días.
Los musulmanes a veces intentan afirmar que el monte Sinaí es La Meca. Al fin y al cabo, Gálatas 4:25 dice que el monte Sinaí está en Arabia. Sin embargo, no se trata del país moderno de Arabia Saudí, sino de que la península del Sinaí formaba parte de la provincia romana de Arabia. Además, un viaje de 11 días, de unas 800 millas desde La Meca hasta Cades-Barnea, con rebaños y manadas, animales jóvenes y niños pequeños, a pie, resultaría increíble. Consulte «The Roman World», p. 107, o la «Enciclopedia Británica», en la sección de Historia Romana, para ver un mapa.
Si el monte Sinaí fuera realmente La Meca, eso no supondría ninguna diferencia para los cristianos, salvo que las etapas del viaje de Israel ya no tendrían sentido. Sin embargo, al parecer es importante para algunos musulmanes, ya que daría credibilidad a la idea de que La Meca tuvo algún papel en la obra de Dios antes de Mahoma. No obstante, otros musulmanes, como se indica en la nota al pie 2504 de *El Sagrado Corán: Traducción al inglés de los significados y comentario*, equiparan el monte Sinaí con Gebel/Jabal Musa, al igual que la mayoría de los cristianos.
P: En Éxodo 20:4-5, ¿está bien que los cristianos lleven y posean cruces y otras representaciones religiosas?
R: Como recordatorios, está bien, del mismo modo que los judíos copiaban las Escrituras como recordatorios, basándose en Deuteronomio 6:8-9. Sin embargo, ni las cruces, ni las Escrituras, ni ninguna otra cosa deben ser adoradas en lugar de Dios.
P: Dado que Éxodo 20:4-5 prohíbe tener imágenes talladas, ¿por qué había tantas imágenes en el tabernáculo (Éxodo 25-27) y, más tarde, en el templo (1 Reyes 6:1-38; 7:13-51)?
R: Estaba permitido hacer las imágenes que Dios ordenó con fines decorativos y no para el culto. Sin embargo, cuando incluso las imágenes que Dios ordenó hacer se utilizaban para el culto, debían ser destruidas. A modo de ejemplo, lea sobre la serpiente de bronce en Números 21:4-9 y 2 Reyes 18:1-4. Consulte el libro 2, capítulo 22, de los «Cinco libros contra Marción» (207/208 d. C.) de Tertuliano para obtener más información.
P: En Éxodo 20:5; Deuteronomio 4:24; 6:15; Jonás 2:18; Sofonías 1:18, ¿es Dios un Dios celoso, dado que 1 Corintios 13:4 dice que el amor no es envidioso?
R: Hay tres puntos que deben tenerse en cuenta en la respuesta:
1. Muchos versículos muestran que no debemos envidiar a los demás por lo que tienen, ni siquiera por las cosas con las que Dios les ha bendecido.
2. Dios no es una criatura y, según Sus propias normas, está bien que Él sienta celos de la adoración y la devoción que le corresponden por derecho. Esto es similar a que alguien espere devoción y fidelidad de su cónyuge, o a que un padre espere honor y obediencia de un hijo.
3. Más allá de esto, 2 Corintios 11:2 muestra que debemos sentir un celos piadoso para que los demás sigan siendo fieles al verdadero Jesús en lugar de a una falsificación.
P: En Éxodo 20:5, en pocas palabras, ¿por qué un Dios justo castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación?
R: Ezequiel 18 y Deuteronomio 24:16 muestran que Dios no declara culpable al hijo por los pecados del padre, pero Éxodo 20:5 y otros versículos indican que los hijos sufren las malas consecuencias de los pecados ajenos. Muchos creen que el juicio de Dios tiene en cuenta de dónde partieron y de qué disponían, y no todo el mundo parte del mismo lugar ni tiene las mismas oportunidades.
P: En Éxodo 20:5; Éxodo 34:7; Números 14:18; y Deuteronomio 5:9, ¿cómo castiga Dios a los hijos por los pecados de sus padres hasta la tercera y cuarta generación, cuando Ezequiel 18:4, 18-19 y Deuteronomio 24:16 dicen que cada uno morirá por su propio pecado, no por el de su padre, y Ezequiel 18:19 afirma que el hijo no comparte la culpa del padre?
R: Al parecer, Dios consideró que se trataba de un concepto importante, ya que los cuatro versículos de la Ley repiten lo mismo utilizando las mismas dos palabras hebreas.
«Visitar» es paqad (Strong 6485), que es una palabra neutra que puede significar «visitar» tanto con intención amistosa como hostil.
«Iniquidad» es ‘avon (Strong 5771), que significa perversidad, maldad, falta, iniquidad, malicia, castigo (por la iniquidad) y pecado.
Algunas personas han pensado que su pecado no tiene ningún efecto sobre sus hijos; otras han pensado que un hijo puede ser culpable simplemente por culpa de sus padres. Jeremías 31:29-30 y Ezequiel 18:2 reprenden a quienes dicen: «Los padres comen uvas agrias, y a los hijos se les encogen los dientes». En Job 21:19, Job dice algo similar. La verdad, en realidad, no se encuentra en ninguno de estos extremos. En primer lugar, dos cosas que no son la respuesta, y luego la respuesta.
Revelación anterior frente a revelación posterior (no es la respuesta): La Torá (Ley) fue entregada alrededor del año 1440 a. C., y el libro de Ezequiel se escribió después del año 587 a. C. Del mismo modo que la forma en que Dios trataba a las personas difería en gran medida en la época de Noé, en la de Abraham, bajo la Ley mosaica y después de Cristo, también difería en menor medida entre la época de Moisés (cuando solo tenían la Ley) y la de Ezequiel (cuando ya contaban también con los escritos proféticos). Sin embargo, ambos se regían por la Ley mosaica, y no hubo ningún cambio explícito de pacto o dispensación entre ambos periodos. Además, Deuteronomio 24:16 también establece que ni los padres ni los hijos deben ser condenados a muerte por los pecados de los demás, y este pasaje fue escrito al mismo tiempo que el resto del Deuteronomio.
Visitar la iniquidad frente a morir por los pecados (no es la respuesta): Los versículos de la Ley no dicen que los hijos vayan a morir por los pecados de sus padres o antepasados, sino solo que la iniquidad recaerá sobre ellos. Ezequiel 18 y Deuteronomio 24:16 solo dicen que un hijo no morirá por los pecados de su padre. Sin embargo, aunque Deuteronomio 24:16 y Ezequiel 18 muestran que la muerte [física y espiritual] y las consecuencias eternas no son responsabilidad de los padres, sino de la propia persona, no se puede eludir el hecho de que los demás versículos demuestran que el pecado tiene efectos generacionales. Existen al menos tres efectos diferentes.
Consecuencias: Las consecuencias físicas son las más fáciles de observar: los bebés nacidos de madres adictas a las drogas nacen adictos a ellas. Algunos bebés padecen el síndrome alcohólico fetal debido a que sus madres son alcohólicas. Si comienzan a consumir alcohol, desarrollarán una adicción especialmente fuerte a él. Pero Dios a veces establece también consecuencias no físicas. Canaán y sus descendientes fueron maldecidos con consecuencias a causa del pecado de Cam, según Génesis 9:25-27. Los descendientes de Elí fueron maldecidos en 1 Samuel 2:31-33 debido a los graves pecados de los hijos de Elí. La descendencia de Joaquín nunca volvería a reinar, según Jeremías 22:28-30. Pero también hay consecuencias generacionales positivas por la obediencia, como las de los descendientes de los recabitas en Jeremías 35:18-19, y las de los descendientes de Abraham en Génesis 12:2, etc. Por último, Romanos 8:28 promete que todas las cosas cooperan para el bien de aquellos que aman a Dios. Cuando soportamos con paciencia las maldiciones, Dios tiene el poder suficiente para convertir incluso esas en bendiciones.
Crecer en el pecado: Éxodo 20:5 y Deuteronomio 5:9 dicen que Dios castiga la iniquidad en los hijos de quienes odian a Dios. Los niños suelen crecer aprendiendo los valores de sus padres. Si los padres de alguien odiaban a Dios, es probable que esa persona creciera aprendiendo lo mismo, ya sea de forma directa o implícita. Sin embargo, al igual que Abraham de Ur, los gabaonitas de Canaán, Rut la moabita y los paganos a quienes predicaban los primeros cristianos, podemos seguir el llamado de Dios para superar cualquier tipo de mala educación y vivir una nueva vida que le sea agradable.
Debe decidirse a oponerse al pecado: cuando los padres de un hijo se han visto envueltos en un pecado, y especialmente si los padres odiaban a Dios, al hijo se le presentará una oportunidad relacionada con ese pecado. El hijo o la hija debe decidir oponerse a los patrones de sus padres, o incluso a la norma de su cultura, y seguir a Dios. Al igual que a Abraham se le ordenó abandonar a su familia y a su pueblo para seguir a Dios adonde Él le guiara, todos nosotros, de una forma u otra, tenemos que dejar atrás parte de nuestra cultura y nuestra educación y seguir a Cristo.
Un ejemplo sencillo de los tres aspectos: los israelitas pecaban a menudo adorando ídolos hasta el exilio. Los niños israelitas nacidos después de aquel momento sufrieron las consecuencias de encontrarse en el exilio a causa de los pecados de sus padres y antepasados. Durante su crianza, resultaba especialmente tentador tomar el camino fácil y adorar a los dioses babilónicos que les rodeaban, como hacían todos los demás; muchos lo hicieron y se asimilaron a esa cultura. Sin embargo, algunos, al enfrentarse a los ídolos durante el período de maldición de su estancia en Babilonia, optaron por Dios y en contra del pecado, y regresaron a la tierra de Israel. A partir de entonces, Israel nunca volvió a tener problemas con los ídolos.
Conclusión: Le guste o no a la gente, Dios ha demostrado que el pecado tiene aspectos generacionales. Dios es justo, y podemos comprender lo que Él ha revelado acerca de Su justicia. Sin embargo, la justicia de Dios viene definida por Su palabra; no tenemos libertad para hacer caso omiso de Su Palabra y exigir que Dios se ajuste a nuestras propias ideas de justicia. En la cultura «independiente y autónoma» de la sociedad occidental, quizá deseemos eludir el hecho de que el pecado tiene aspectos generacionales, pero la justicia de Dios viene definida por lo que Él ha dicho, no por lo que nosotros deseamos.
P: Puesto que Éxodo 20:8 dice que debemos honrar el día del sábado, ¿por qué los cristianos de hoy en día creen que está bien trabajar el sábado?
R: Los cristianos auténticos tienen tres puntos de vista diferentes:
Sábado: En el Antiguo Testamento, el día de reposo iba desde la puesta del sol del viernes hasta la puesta del sol del sábado. Una de las razones por las que la nación de Judá fue exiliada a Babilonia durante 70 años fue por haber dejado de observar el sábado durante 70 × 7 = 490 años. (Su año constaba de 360 días.) Véase Levítico 26:31-36; Jeremías 25:11-12; 29:10, 16; y Daniel 9:2.
Domingo: Tras la resurrección de Jesús de entre los muertos, el domingo se convirtió en el día del Señor y fue celebrado por los primeros cristianos. Pablo no explicó a los corintios por qué se trataba del primer día de la semana en 1 Corintios 16:2; Pablo dio por hecho que ya lo sabían. Apocalipsis 1:10 también se refiere bien al domingo, bien a una visión del día del Señor. La Primera Apología de Justino (h. 138-165 d. C.), cap. 67, págs. 185-186, también menciona el culto dominical. Ireneo (182-188 d. C.), en el fragmento 7 (pág. 569), menciona asimismo que habló de la Pascua y del día del Señor.
Todos los días: En los tiempos del Antiguo Testamento, los creyentes debían estar en el reposo de Dios un día a la semana. Sin embargo, Hebreos 4:11 indica que hoy en día tenemos un reposo diferente y mejor. Debemos dedicar cada día de la semana a permanecer en el reposo de Dios. En Colosenses 2:16, Pablo reprende a los colosenses por seguir observando el día de reposo. Romanos 14:5 habla, sin desaprobación, de los cristianos que consideran todos los días iguales. En 1 Corintios 16:2, se recaudaban las ofrendas el domingo.
Consulte la pregunta sobre Romanos 14:5 para saber qué hacía la iglesia del Nuevo Testamento. La iglesia posterior al Nuevo Testamento celebraba el culto el domingo, tal y como lo demuestra
Inacio, discípulo del apóstol Juan (110-117 d. C.)
la Epístola de Bernabé (h. 70-130 d. C.)
Primera Apología de Justino Mártir (150 d. C.), capítulo 67, págs. 185-186
Dionisio de Corinto (175 d. C.)
Melito de Sardes (175 d. C.)
Constituciones Apostólicas (siglo II)
Clemente de Alejandría (193-217/220 d. C.)
«Apologético» de Tertuliano (198-220 d. C.)
Incluso el hereje Bardesanes (180 d. C.)
Agustín afirmó que no era necesario observar el sábado en los tiempos del Nuevo Testamento.
Justino Mártir (que escribió entre los años 138 y 165 d. C. aproximadamente) (Diálogo con Trifón, cap. 47, p. 218) mencionó desviaciones respecto a esto, y se refirió a quienes observaban el sábado como «hermanos más débiles»; por su parte, Eusebio de Cesarea (324 d. C.) menciona que los herejes ebionitas observaban el sábado.
P: Dado que Éxodo 20:13 y Deuteronomio 5:17 dicen: «No matarás», ¿por qué se mató a tantas personas y animales?
R: Esa es una buena pregunta sobre un punto que suele malinterpretarse. Si Éxodo 20:13 realmente significara no matar nunca a ninguna persona, eso sería una novedad para Moisés. En más de una ocasión, Dios ordenó a Moisés que librara guerras y ejecutara a los transgresores de la ley. Si Éxodo 20:13 realmente significara no matar nunca a nada, eso sería una novedad para Dios, quien ordena el sacrificio de animales.
La palabra hebrea «rátsach» podría significar «matar a personas», pero en *Hard Sayings of the Bible*, pp. 148-149, se afirma que, de las siete palabras hebreas que designan el acto de matar, esta palabra —que aparece 47 veces en el Antiguo Testamento— es la que significa «asesinato». El contexto del Éxodo indica que algunas guerras y ejecuciones legales no solo están permitidas, sino que también son ordenadas.
Como nota al margen interesante, un antiguo gobernador de Pensilvania vetó un proyecto de ley para restablecer la pena de muerte, citando este versículo e interpretándolo erróneamente.
P: En Éxodo 20:13 y Deuteronomio 5:17 se dice: «No matarás». Él nos ordenó que no matáramos y, sin embargo, envió a su Hijo unigénito para que fuera sacrificado (es decir, asesinado) por su pueblo, los judíos, lo cual me confunde. … Por favor, explíqueme por qué Jesús tuvo que morir por mis pecados. ¿Por qué tuve que matar a Jesús? ¿Por qué tuvimos que infringir uno de sus mandamientos para poner las cosas en orden con nuestro Dios y con nuestras almas?
R: El mandamiento prohibía el asesinato; los israelitas seguían teniendo guerras y ejecuciones. Véase la respuesta a la pregunta anterior sobre la matanza de animales, las ejecuciones y las guerras. En cuanto a la expiación, Dios envió a Jesús sabiendo que sería asesinado por los malhechores. Sin embargo, estos se encontraban en un estado de desobediencia a Dios cuando lo hicieron. No obstante, Dios incluso utiliza la rebelión y la maldad de las personas para sus propósitos. Romanos 8:28 es realmente un versículo asombroso. Dice: «...en todas las cosas Dios hace que todo coopere para el bien de aquellos que le aman, que han sido llamados según su propósito». NO dice que Dios solo haga que todas las cosas buenas cooperen. Más bien, dice que Dios hace que todas las cosas (buenas y malas) cooperen para el bien de aquellos que le aman.
Por supuesto, no fuimos nosotros quienes matamos a Jesús; lo hicieron los soldados romanos. No obstante, Dios permitió que Jesús fuera asesinado injustamente para que cargara con el castigo por nuestros pecados.
P: Puesto que Éxodo 20:13 y Deuteronomio 5:17 dicen que no se debe matar, ¿por qué Dios a veces mata a personas?
R: Los Diez Mandamientos se dieron a las personas; y Dios, que lo sabe todo, no está sujeto a lo que Él mismo nos dio. Por ejemplo, Dios acepta la adoración, y nosotros no debemos aceptarla.
P: Puesto que Éxodo 20:14, 17 dice que no se debe cometer adulterio, ¿por qué hubo matrimonios polígamos después de eso?
R: El matrimonio polígamo no es adulterio. La poligamia estaba permitida, aunque no se fomentaba, en el Antiguo Testamento, y en el Nuevo Testamento no está permitida para los líderes de la Iglesia.
Aunque Éxodo 20:17 dice que no se debe codiciar a la mujer de su prójimo (en singular), este mandamiento es válido independientemente de si su prójimo tenía una o más esposas. Si hubiera dicho que no se deben codiciar las mujeres de su prójimo (en plural), algunos podrían haber interpretado que codiciar solo a una de sus esposas estaría bien. Por supuesto, eso no es lo que Dios quiso decir.
P: En Éxodo 20:20, ¿por qué no debía el pueblo temer, si se suponía que debía temer según el mismo versículo?
R: Ni ellos ni nosotros debemos sentir miedo ni aprensión ante Dios, quien nos ama tanto. Pero debemos temer a Dios, en el sentido de respetarlo a Él, así como a su poder y santidad. Hoy en día, también debemos temer por los perdidos, es decir, temer que la ira de Dios los destruya si no se arrepienten, tal y como enseña Judas 23.
Sin embargo, dado que Cristo se ha revelado, no sentimos el mismo temor que ellos sentían en el Antiguo Testamento, tal y como enseña Hebreos 12:18. Véase también el análisis sobre Éxodo 9:30.
P: En Éxodo 20:24, ¿debía construirse el altar con tierra o con madera de acacia, tal y como indican Éxodo 27:1; 30:1; 37:1 y 38:1?
R: En el monte Sinaí construyeron un altar de tierra. Más tarde, para el tabernáculo, construyeron un altar portátil con madera de acacia.
Consulte When Critics Ask, pág. 79, y Alleged Discrepancies of the Bible, de Haley, págs. 427-428, para obtener una respuesta diferente.
P: En Éxodo 20:25-26 y Josué 8:31, ¿por qué no debía el pueblo utilizar piedras labradas?
R: La Biblia no explica por qué Dios ordenó esto, solo que lo hizo. Sin embargo, las rocas talladas con cinceles de hierro presentarían marcas de óxido rojo con el paso del tiempo. Con herramientas de bronce o cobre se verían marcas de color azul verdoso.
P: ¿Por qué Éxodo 21:2-21 y Levítico 25:46 aprueban la esclavitud?
R: La esclavitud en la Biblia era similar a la servidumbre por contrato. Todos los esclavos hebreos debían ser liberados cada séptimo año, según Éxodo 21:2-5. Cuando el esclavo era liberado, el antiguo amo debía proporcionarle generosamente de lo que él mismo poseía, de acuerdo con Deuteronomio 15:13-15. La única excepción a la liberación de un esclavo hebreo se daba si este amaba tanto a su amo que optaba por seguir siendo esclavo de por vida, tal y como se establece en Éxodo 21:5-6. Sin embargo, los hebreos no siempre liberaban a sus esclavos, como muestra Jeremías 34:8-22; Dios les reprendió por ello. Se convertían en esclavos:
Los ladrones que no podían devolver lo robado (Éxodo 22:3)
Las mujeres vendidas por sus padres como concubinas (Éxodo 21:7-11)
Las personas que se vendían como esclavas si pasaban hambre
P: En Éxodo 21:13, ¿qué significa aquí «un acto de Dios»?
R: Se trata de un concepto muy similar al uso jurídico occidental de «fuerza mayor», que significa algo que escapa al control humano. El «Expositor’s Bible Commentary», volumen 2, p. 432, señala que se encuentran expresiones similares en el Código de Hammurabi, 249:38-39; 266:77.
P: En Éxodo 21:17, ¿se trataba de un castigo severo para los hijos irrespetuosos?
R: Hay cuatro puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.
1. Aunque hoy en día esto nos pueda parecer severo, el hecho de saber que los padres tenían este poder impedía que los adolescentes menospreciaran por completo la autoridad de sus padres. Sin embargo, se trataba de una medida benigna en comparación con los cananeos y los fenicios, que practicaban el sacrificio de niños. Imagínese a un niño cananeo o fenicio comportándose de forma desobediente, y al padre diciéndole: «Su comportamiento está empezando a hacerme sentir muy devoto». Los únicos israelitas que practicaban el sacrificio de niños eran los idólatras a quienes Dios condenó.
2. En el caso de los israelitas piadosos, dada su fuerte orientación familiar, no hay pruebas de que los hijos fueran jamás tan desobedientes como para que los padres recurrieran a ello.
3. Incluso si hubiera niños desobedientes, Éxodo 21:17 no especifica que los padres tuvieran que hacerlo; solo era una opción. No hay pruebas de que ningún padre optara por hacerlo.
4. En la época romana tardía, los padres romanos tenían el «derecho de paterfamilias». Se trataba del derecho legal de un padre romano a matar a su hijo recién nacido por cualquier motivo.
Resumen: En ocasiones, la creación de una ley que ofrece una opción severa logra el resultado deseado sin que se produzca ningún caso en el que sea necesario aplicarla.
P: En Éxodo 21:20, ¿por qué se «castiga» simplemente a alguien si golpea a un esclavo y lo mata?
R: Éxodo 21:12 especifica el castigo: la muerte por asesinato deliberado y la huida a un refugio por homicidio involuntario. Esto se aplica tanto a los esclavos como a los libres.
No se mencionaba un castigo diferente para un esclavo, ni era necesario mencionar que el castigo era el mismo, ya que el asesinato de un hombre libre o de un esclavo se consideraba igual en Egipto, donde vivían. Esta ley egipcia se menciona en *La vida en el Egipto de la Antigüedad*, de Bernard Romant, traducido por J. Smith (Minerva, 1978/81), p. 124.
P: En Éxodo 21:21, ¿por qué el Éxodo aprueba que se golpee a los esclavos?
R: Algunos comportamientos del Antiguo Testamento no se defendían, sino que se permitían, debido a la dureza de corazón del pueblo. Por ejemplo, el divorcio se permitía en el Antiguo Testamento a causa de la dureza de corazón de las personas (Mateo 19:8), aunque en Malaquías 2:16 Dios dijo que odiaba el divorcio. Golpear a una persona, sin causarle lesiones permanentes, se castigaba con una multa económica por el tiempo perdido, según Éxodo 21:18-19. Éxodo 21:21 se limita a señalar que el dueño de un esclavo no está sujeto a una multa por el tiempo perdido, ya que fue el propio dueño quien (quizás de forma imprudente) hizo que el esclavo perdiera ese tiempo. Sin embargo, sea esclavo o no, si un hombre golpea a alguien y la víctima muere, dicho hombre será condenado a muerte, según Éxodo 21:12, 20. Del mismo modo, si un hombre causa una lesión permanente, se impondrá una multa económica, la liberación de un esclavo o la ley del «ojo por ojo».
P: ¿Demonistra Éxodo 21:22-23 que el aborto es incorrecto, o que un feto es menos que un bebé?
R: En la página 79 de *When Critics Ask* se menciona que, según el erudito hebreo Umberto Cassuto, en su *Comentario sobre el Libro del Éxodo* (Magnes Press, 1967): «…Pero si ocurre algún daño, es decir, si muere la mujer o los niños, entonces se dará vida por vida».
Además, la palabra hebrea (yatsa’) significa tanto dar a luz a un niño vivo como sufrir un aborto espontáneo. Existe otra palabra hebrea para el aborto espontáneo que no implica un nacimiento con vida, pero no se utilizó en este contexto. Por último, la palabra «niño» se refiere a los bebés.
Como nota al margen, en tiempos bíblicos se practicaba el aborto mediante sustancias químicas. Según la revista Discover (septiembre de 1998), una planta que crecía en Cirenaica, llamada silfio, podía provocar el aborto. Minucio Félix (210 d. C.) expuso por qué los abortos químicos eran incorrectos en *El Octavio de Minucio Félix*, cap. 30, p. 192, al igual que lo hizo Hipólito en *Refutación de todas las herejías*, libro 9.7, p. 131 (225-235/6 d. C.). El silfio se vendía a su peso en plata.
Los abortos quirúrgicos también fueron descritos con detalle y condenados por Tertuliano (198-220 d. C.) en *Tratado sobre el alma*, cap. 25, p. 206
En la *Apología* de Tertuliano, cap. 9, p. 25 (198-220 d. C.): «En nuestro caso, estando el asesinato prohibido de una vez por todas, no podemos destruir ni siquiera al feto en el útero, mientras el ser humano aún obtenga sangre de otras partes del cuerpo para su sustento. Impedir un nacimiento no es más que una forma más rápida de matar a un ser humano; tampoco importa si se arrebata una vida que ya ha nacido o se destruye una que está a punto de nacer. Aquello que va a ser un ser humano ya lo es; el fruto ya está presente en su semilla».
Tertuliano (198-220 d. C.) afirma: «La ley de Moisés, en efecto, castiga con las penas correspondientes al hombre que provoque un aborto, en la medida en que ya existe el rudimento de un ser humano, al que ya se le atribuye la condición de vida y muerte, puesto que ya está sujeto a las consecuencias de ambas, aunque, al vivir aún en el seno materno, comparta en su mayor parte su propio estado con la madre». Tratado sobre el alma, cap. 37, p. 218
Tertuliano también menciona el aborto químico como algo incorrecto en *Sobre la exhortación a la castidad*, cap. 12, p. 57
P: En Éxodo 21:29-30, ¿por qué no se aplicaba la pena de muerte en algunos casos de homicidio?
R: Al igual que en el derecho moderno, a menudo no se aplica la pena de muerte por homicidio involuntario. Una cosa es matar deliberadamente a una persona y otra muy distinta es matarla por imprudencia.
P: En Éxodo 21-22, ¿cómo se comparaban estas leyes con otras leyes de la misma época?
R: A continuación se presentan algunas comparaciones.
Éxodo 21:2-4: Cuando un hombre soltero se convertía en esclavo y su amo le daba una esposa, y el hombre era liberado, la esposa y los hijos seguían siendo esclavos del amo, según los textos acadianos de Nuzi.
Éxodo 21:9: Un documento asirio establecía que, si un hombre había comprado a una joven para que fuera esposa de su hijo y el matrimonio no se celebraba, el comprador no podía devolverla para que fuera esclava, «debe tratarla como a su propia hija, una asiria».
Éx 21:18-19 El Código de Hammurabi (206) establece que, si un hombre hiere a otro accidentalmente y jura que así fue, debe pagar igualmente los honorarios del médico. Las Leyes hititas (10) establecen que debe cuidar del hombre al que ha herido, pagar los honorarios del médico y, además, abonarle seis (posteriormente, diez) siclos de plata.
Éxodo 22:16-17: si un hombre seducía a una mujer que no estaba comprometida, la Ley asiria media n.º 56 establecía que el hombre debía pagar un tercio de la dote, y el padre podía decidir a su antojo si permitía o no que el hombre se casara con ella.
Éxodo 22:19: las Leyes hititas (187-188, 199:16-18) también establecían que se ejecutara a quien mantuviera relaciones sexuales con una oveja, una vaca o un cerdo, pero no con un caballo o una mula. Al parecer, esta práctica era habitual entre los cananeos.
P: En Éxodo 22:8-9 y 1 Samuel 2:25, ¿se presentaba el pueblo ante los jueces o ante Dios?
R: No hay duda sobre la palabra hebrea; es «elohim». Sin embargo, «elohim» puede significar «Dios verdadero», «dioses falsos» o «jueces». En el Salmo 82:6 significa «jueces».
Resumen: Esto es lo que afirma *The Expositor’s Bible Commentary*, vol. 3, p. 586, acerca de 1 Samuel 2:25: «Como indica el margen de la NIV, no siempre podemos estar seguros de si (elohim) significa “Dios” o “los jueces” en determinados contextos. … Aquí, en el versículo 25, y en los pasajes del Éxodo, quizá sea mejor dejar la cuestión en suspenso, ya que, en cualquier caso, los «jueces» (si es que lo son) se consideran representantes de Dios que reflejan su voluntad y cumplen sus deseos».
P: En Éxodo 22:18, ¿por qué se condenaba a muerte a las brujas y [supuestamente] no a los hombres?
R: La prohibición de la brujería, los médiums y todo lo relacionado con lo oculto se aplicaba por igual a hombres y mujeres. Independientemente del género, Dios considera muy grave el intento de practicar la brujería. Los cristianos no deben deshonrar el nombre que llevan participando en sesiones de espiritismo, utilizando tablas Ouija, practicando la adivinación u otros intentos de brujería.
P: En Éxodo 22:18, una profesora de la escuela dominical comentó en una ocasión que puede averiguar cómo tratar dolencias físicas sosteniendo una cadena metálica con un colgante de metal sobre su muñeca y formulando preguntas a su cuerpo. El colgante se balanceará de forma diferente para indicar «no» o «sí». ¿Qué opina usted al respecto?
R: Esto va en contra de la Biblia. Se trata de pedir respuestas a [algún tipo de] espíritu. Suena vagamente similar a la práctica ocultista (satánica) de la tabla Ouija. Pregúntele cómo sabe qué tipo de espíritu está haciendo esto. 1 Juan 4:1-2 dice que no debemos creer a cualquier espíritu. 2 Corintios 6:17 dice que no debemos tocar nada impuro.
Una vez oí a un pastor decir [acertadamente] desde el púlpito que no debemos seguir la astrología. Sin embargo, para demostrar que no tenía ningún fundamento, se hizo leer su horóscopo y se disponía a mostrar a todos cómo todo aquello era falso. Pues bien, resultó que las predicciones empezaron a hacerse realidad. Se asustó y se arrepintió ante la congregación de lo que había hecho. Solo después de eso dejaron de cumplirse el resto de las predicciones.
Satanás posee capacidades que superan las nuestras y, en ocasiones, puede predecir cosas con acierto (o bien asegurarse de que sucedan). Utiliza eso para que las personas confíen en esta fuente de consejo, de modo que pueda engañarlas mejor más adelante.
Esto es lo que yo haría si fuera miembro de la clase de la escuela dominical.
1. Acudiría a la profesora y le explicaría que usted deposita su confianza en Cristo, no en los espíritus familiares. Le mostraría los versículos que se oponen al ocultismo, y tal vez ella lo comprenda y se arrepienta. Algunos versículos que indican que no debemos tener nada que ver con el ocultismo, la comunicación con los muertos, etc., son:
No se debe tener nada que ver con la magia ni con el ocultismo, como la canalización, la brujería, la proyección astral, los médiums, los adivinos, la astrología, las tablas Ouija, la Meditación Transcendental (TM), el EST o el Qi-gong. Lev 19:26, 31; 20:6-8, 27; Hch 19:19; Ez 13:18; 22:18; Dt 18:9-14; Miq 5:12; Ap 9:21
No intente comunicarse con los muertos. Dt 18:10-12; Is 8:19; 1 Sam 28:3,7-12 + Lev 20:6-8
En lo que respecta al mal, debemos ser como niños. 1 Corintios 14:20; Mateo 10:16; sin embargo, manténgase alerta. Mateo 10:16-17
2. Si no se la logra convencer de que se arrepienta, comuníquelo al pastor y a los ancianos de la iglesia, indicándoles que esto no debería ocurrir en una iglesia que confía en Cristo, y sugiera que la destituyan de su cargo de profesora de la escuela dominical.
3. Si eso no surte efecto, el miembro tiene el deber de abandonar esa iglesia y explicar a todo aquel que quiera saberlo por qué se marcha. Su marcha será un mejor testimonio que quedarse e intentar seguir persuadiéndolos. Mientras permanezca allí, estará diciendo implícitamente que esto no es tan grave.
Por cierto, no daría este consejo en el caso de una profesora de la escuela dominical que creyera y enseñara un error sobre un tema secundario. Pero no debemos tener nada que ver con el uso de «artilugios» para comunicarnos con el mundo de los espíritus en busca de consejo.
P: En Éxodo 23:19, 34:26 y Deuteronomio 14:21, ¿por qué no se debe hervir un cabrito en la leche de su madre?
R: Simplemente porque Dios les dijo que no lo hicieran. Que una acción sea idólatra, mágica, profana, cruel o despectiva no es lo principal; la razón última es que a Dios no le gustaba y dijo que no se hiciera.
También existía una antigua práctica cananea y siria al respecto que se remonta, como mínimo, al siglo XV a. C. La epopeya pagana ugarítica titulada «El nacimiento de los dioses hermosos y misericordiosos» muestra la práctica de cocinar un cabrito en la leche de su madre para suplicar a los dioses que lloviera en Canaán. Esto queda documentado en las tablillas de Ras Shamra del siglo XV.
Más tarde, los judíos ampliaron esta norma hasta prohibir que se sirvieran carne y leche en la misma comida, o incluso que se prepararan utilizando los mismos utensilios.
P: En Éxodo 23:28, Deuteronomio 7:20 y Josué 24:12, ¿cómo expulsaron las «avispas» a los cananeos?
R: En primer lugar, dos cosas que no son la respuesta, y después la respuesta.
No es la respuesta: avispones literales. Un ejemplo es el del historiador griego Eliano, quien en *Hist. anim.* 11,28 afirma que los faselianos —cananeos que vivían cerca de los solimitas— fueron expulsados de su tierra por avispas. Bochart (*Hieroz.* iii, p. 499) recoge ejemplos de tribus que abandonaron sus tierras a causa de ranas, ratones y otros animales. Sin embargo, en todos los detalles proporcionados, Josué no menciona que ningún animal, insecto o de otro tipo, expulsara a los cananeos. El *Bible Knowledge Commentary: Old Testament*, p. 145, señala que algunos sostienen esta opinión, mientras que otros sostienen que se trata de Egipto.
No es esa la respuesta, sino los propios israelitas: aunque algunos piensan que los «avispones» a los que se refería Dios eran los propios israelitas, Éxodo 23:28 se refiere claramente a una «ayuda externa» que Dios proporcionó providencialmente.
La respuesta: Egipto. Sin embargo, el emblema del faraón Tutmosis III era el avispón. Llevó a cabo 17 campañas, la mayoría de ellas en Palestina. Sus sucesores, Amenhotep II y Tutmosis IV, también realizaron campañas en Palestina. Esto supone un reconocimiento de que el ejército israelita no fue el único que debilitó a los cananeos; los egipcios también desempeñaron un papel.
Todo lo que dice la Biblia es cierto, pero eso no significa que Dios no pueda comunicarse con las personas utilizando sus propias metáforas.
P: En Éxodo 23:31, ¿cómo es posible que los filisteos estuvieran en Canaán en la época de Moisés?
R: Consulte el análisis sobre Génesis 20 para obtener la respuesta.
P: En Éxodo 24:1, ¿qué podemos aprender de Nadab y Abiú?
R: Como hijos de Aarón, eran los herederos para convertirse en el próximo sumo sacerdote. Pero ser hijo de una persona piadosa no les hacía estar más «a salvo» del peligro; de hecho, es una posición aún más peligrosa si alguien no desea seguir a Dios. Cuanto más se sabe, mayor es la responsabilidad que se asume por la desobediencia, tal y como muestra 2 Pedro 2:21.
P: En Éxodo 24:4, ¿cómo pudo Moisés escribir «y Moisés escribió todas las palabras del Señor»?
R: De la misma forma en que escribió Éxodo 6:26-27. Véase el análisis al respecto. Como alternativa, es posible que lo escribiera el escriba de Moisés.
P: En Éxodo 24:9-11, ¿cómo pudieron los ancianos subir al monte Sinaí, si, según Éxodo 19:12-13, la gente sería fulminada si se acercaba al monte Sinaí?
R: Solo podían subir al monte Sinaí cuando se les invitaba. Del mismo modo, se suponía que debían ir a la Tierra Prometida, pero tras el desalentador informe de los exploradores, se negaron a ir. Después de que Dios los castigara y les dijera que morirían en el desierto, decidieron ir a la Tierra Prometida por su cuenta. Fueron rechazados por sus enemigos. Hacer lo correcto no es lo más importante. Lo más importante es amar y obedecer a Dios, lo cual incluye hacer lo correcto de la manera adecuada y en el momento oportuno.
P: En Éxodo 24:10, ¿cómo pudieron ver la forma de Dios, si Dios no tiene un cuerpo físico?
R: Dios puede adoptar cualquier forma física que desee.
P: En Éxodo 25:18, ¿por qué ordenó Dios a Moisés que hiciera imágenes talladas de querubines?
R: Se trataba de imágenes que adornaban el Tabernáculo, pero no se adoraban, ni se les rezaba, ni se les veneraba. Los querubines tenían una función decorativa; no eran imágenes de Dios, ni estaban destinados al culto ni a la veneración.
P: En Éxodo 28:30, ¿qué son el «Urim y el Tumim»?
R: Eran un medio que Dios proporcionó a los sacerdotes para echar suertes con el fin de conocer la voluntad de Dios. Se ha perdido la descripción exacta de su aspecto, salvo que Josefo afirma que eran piedras situadas en un pectoral. En la obra «1001 preguntas bíblicas respondidas», p. 357, se indica que «Urim y Tumim» puede significar «luces y perfección».
P: En Éxodo 28:34-35, ¿cómo evitan las campanas que Aarón y sus descendientes mueran?
R: Por sí mismas, las campanillas no lo hacen. Sin embargo, la forma adecuada de adoración en este Tabernáculo era un asunto muy serio para Dios, y hacer caso omiso de este mandamiento acarrearía la muerte. Véase también la siguiente pregunta.
P: En Éxodo 28:34-35 y Éxodo 39:22-26, ¿cuál era el propósito de los cascabeles en la túnica del sacerdote?
R: Las Escrituras no lo dicen, pero podemos especular sobre dos razones.
1. Mientras el pueblo, que se encontraba fuera, escuchaba, podía oír al sacerdote —a quien no veía— realizando el sacrificio expiatorio en su favor.
2. Si las campanillas dejaban de sonar, podría indicar que Dios estaba descontento con el sacerdote y lo había matado. Entonces, el pueblo podría sacar al sacerdote tirando de la cuerda que lo rodeaba.
P: En Éxodo 29:20 y Levítico 8:23-24, ¿por qué se untaba la sangre en la oreja derecha, el pulgar derecho y el dedo gordo del pie derecho de Aarón?
R: Aunque las Escrituras no explican expresamente por qué Dios quería esto, el simbolismo no es difícil de apreciar. Representa un vínculo con el sacrificio. A modo de ejemplo, esto se hacía con alguien que había sido purificado de una enfermedad de la piel, cuando llevaba su sacrificio de purificación al sacerdote. (Levítico 14:1-2, 14-17)
P: En Éxodo 30, ¿cuál es el significado de los objetos y qué representan?
R: En primer lugar, es posible que aún existan algunos misterios que desconocemos; puede que Dios no haya revelado necesariamente todas las razones por las que todo era exactamente así. Hebreos 8:5 dice: «El lugar donde prestan servicio es una imagen y una sombra del santuario celestial, tal y como Dios advirtió a Moisés cuando estaba a punto de terminar el tabernáculo. Pues dice: “Véase de hacer todo conforme al diseño que se le mostró en el monte”». (Biblia NET) Consulte los capítulos 9 y 10 de Hebreos para obtener más información sobre el significado del Tabernáculo y los objetos que contiene.
A continuación se ofrecen más detalles sobre Éxodo 30.
Éxodo 30:1-9 El altar de madera de acacia era pequeño, de unos 3 pies de altura y 18 pulgadas de lado, pero muy pesado porque estaba recubierto de oro. El oro puede representar la santidad y a Dios, y fue uno de los tres regalos que los Reyes Magos llevaron a Jesús. Este altar es un tipo del sacrificio de Cristo por nosotros. Curiosamente, ningún ornamento del templo se mencionaba como «lo santísimo», salvo el altar.
Una aplicación secundaria a nuestras vidas es que, al igual que el sacerdote tenía que quemar incienso en el altar cada mañana y cada tarde, nosotros también deberíamos hablar con Dios al menos cada mañana y cada tarde. Así como Cristo sacrificó su vida por nosotros, en menor medida deberíamos estar dispuestos a sufrir por los demás, tal y como mostró Pablo en Colosenses 1:24.
Éxodo 30:10 Una vez al año, el sumo sacerdote de los israelitas debía realizar el sacrificio expiatorio en los cuernos del altar.
Al igual que los israelitas tenían un sumo sacerdote en Éxodo 30, nosotros tenemos un Sumo Sacerdote que se sacrificó por nosotros, tal y como se indica en Hebreos 4:14: Jesús.
Éxodo 30:17-21 Lavabo de bronce para el lavado. Aarón y sus hijos [descendientes] debían lavarse las manos y los pies antes de entrar en la Tienda de la Reunión y antes de acercarse al altar.
Ante todo, no debemos presentarnos ante Dios pensando que no es necesario estar limpios. Debemos estar purificados. Por supuesto, los cristianos somos sacerdotes y reyes, y hemos sido purificados en la sangre de Jesús, por lo que Él cumplió eso por nosotros. Pero debemos llevar una vida purificada y limpia. Véase 1 Pedro 1:15-16; 2:11-12.
Por cierto, el bronce procedía de los espejos de bronce donados por las mujeres en Éxodo 38:8. Una aplicación secundaria a nuestras vidas es que lo que antes se utilizaba para la vanidad y el adorno se refundió para emplearlo en la purificación. Agradaría a Dios que estuviéramos dispuestos a que algunas de nuestras costumbres y hábitos habituales fueran «refundidos» para que pudieran transformarse en Su obra. Véanse Romanos 12:1-2 y Santiago 1:23-25.
Éxodo 30:22-33: Aceite de unción sobre las cosas sagradas. Creo que la fórmula se elaboró simplemente porque el resultado era de buen olor. El aceite de unción es un tipo del Espíritu Santo y representa la santificación por parte de Dios. La mirra era muy cara y fue uno de los regalos que los Reyes Magos llevaron a Jesús.
En primer lugar, al igual que la fragancia del aceite de unción «creaba el ambiente» para todo, nuestra purificación y santificación a través del Espíritu Santo nos confiere el aroma de Cristo de pies a cabeza. Véase 2 Corintios 2:14-16 para más información sobre cómo somos el aroma de Cristo.
Una aplicación secundaria a nuestras vidas es que este aceite de unción no debía darse por sentado ni «vulgarizarse» utilizándolo para cualquier otra cosa. Nuestros cuerpos (el templo de Dios, 1 Corintios 6:19-20), nuestra unidad en el Espíritu (Efesios 4:3) y nuestras vidas no deben vulgarizarse con usos impíos. No debemos arrojar nuestras perlas ante los cerdos, unirnos en yugo con los incrédulos (2 Corintios 6:14-18), considerar como cosas santas lo que no lo es, ni dejarnos desviar de nuestra devoción sincera y pura a Cristo (2 Corintios 11:3-4).
Éxodo 30:34-38 El incienso representa la intercesión y las oraciones. Pero el incienso no debía utilizarse para ningún otro fin. El incienso era muy caro y fue uno de los tres regalos que los Reyes Magos llevaron a Jesús. En Éxodo 30:35 se le añadía sal, probablemente con fines conservantes. Véase Apocalipsis 8:3-4, donde se asocia el incienso con la oración.
En primer lugar, al igual que el incienso que quemaba el sacerdote era un aroma que lo impregnaba todo, el Espíritu Santo, enviado por el Padre y por Jesús (Juan 16:7), debe impregnar nuestras vidas. Cristo, y solo Cristo, es nuestro mediador (Efesios 2:13-17; Colosenses 1:20; Hebreos 8:6), y el Espíritu Santo intercede por nosotros con gemidos demasiado profundos para expresarlos con palabras (Romanos 8:26-27).
Una aplicación secundaria a nuestras vidas es que, al seguir a Cristo, debemos orar continuamente, alabando a Dios e intercediendo por los demás. (1 Tesalonicenses 5:17; Filipenses 4:6)
P: En Éxodo 30:11, 15, ¿por qué los pobres tenían que pagar lo mismo que los ricos, que podían permitírselo mejor?
R: El impuesto del siclo era un rescate por su vida, y aquí hay un punto importante. La vida de una persona rica no es ni más ni menos importante que la de una persona pobre. En todas las leyes del Antiguo Testamento, no existía una pena menor por matar o causar daño a una persona pobre que a una rica.
El impuesto se aplicaba únicamente a las personas de veinte años o más, y probablemente solo a los hombres, lo que significaría que se trataba de una unidad familiar. A una familia no se le penalizaba por tener más hijos. Además, el siclo era una unidad monetaria de escaso valor.
P: En Éxodo 30:12 y Levítico 9:7, ¿cómo puede un carnero o un toro expiar los pecados de una persona?
R: Por sí mismo, no puede expiar, según Hebreos 9:9 y 10:4. Sin embargo, los capítulos 9 a 11 de la Epístola a los Hebreos muestran que los sacrificios del Antiguo Testamento eran un tipo, o figura, del sacrificio de Cristo.
Para expresarlo en términos cotidianos, supongamos que algunas personas tuvieran una gran deuda (o pecado) tan enorme que nunca podrían aspirar a saldar con su acreedor (las exigencias imparciales de justicia de Dios). No se puede confiar en su solvencia. Pero un rey rico (Dios) interviene y firma un acuerdo para saldar la deuda en su totalidad. Entonces, su hijo acude y paga la deuda en su totalidad. Cuando el acreedor se presentó para cobrar el dinero, aquellas personas, en obediencia al rey, contaban con una señal tangible de que el rey había asumido su deuda.
P: En Éxodo 30:31-34, ¿no resulta demasiado severo matar a alguien por elaborar una fórmula concreta de perfume?
R: Sí, es estricto. Sin embargo, no es injusto si todo el mundo conoce las normas. No hay pruebas de que nadie infringiera jamás esta norma ni fuera castigado por ello.
P: En Éxodo 31:12, ¿por qué era tan importante observar el día de reposo?
R: Muchos cristianos auténticos creen que, bajo Cristo, todos los días son un descanso sabático (Hebreos 4:8-11), mientras que otros cristianos auténticos creen que debemos guardar el sábado hoy en día. Pablo reconoce ambas prácticas en Romanos 14:5-7, y afirma que lo que cuenta es que vivamos para el Señor.
En cualquier caso, todos los cristianos deben estar de acuerdo en que guardar el día de reposo era un mandamiento muy importante en la época de la Ley mosaica, y si hubiéramos vivido entonces, habríamos tenido que ser diligentes en su cumplimiento.
Existen tres mandamientos explícitos y cinco razones explícitas relativas al sábado, pero también podemos encontrar más razones.
Mandamientos sobre el sábado:
1. Santifique el día de reposo (Éxodo 20:8; Deuteronomio 5:12)
2. No trabaje usted mismo (Éxodo 20:10; Deuteronomio 5:13-14)
3. Aquellos que están bajo su autoridad: su hijo, su hija, sus siervos, incluso los extranjeros (no judíos) que se encuentren dentro de sus puertas, e incluso los animales, deberán tener un día de descanso. (Éxodo 20:10; Deuteronomio 5:14)
Razones explícitas del sábado:
1. Sencilla obediencia: deben obedecer los mandamientos de Dios.
2. Recordar a nuestro Creador: así como Dios creó la tierra en seis días y luego descansó, también nosotros le honramos descansando en el sábado. (Éxodo 20:11)
3. Recordar la esclavitud y a nuestro Libertador: Puesto que los israelitas fueron esclavos en Egipto (presumiblemente sin descanso) y Dios los liberó, deben recordar aquello y observar el sábado. (Deuteronomio 5:15b)
4. Como señal entre el pueblo de Dios del Antiguo Testamento y Dios, para que supieran que Dios nos santifica. (Éxodo 31:13)
5. Dios bendijo el sábado y lo santificó, por lo que debemos reconocerlo. (Éxodo 20:11b)
Posibles razones adicionales:
1. El sábado suponía una afrenta a la sabiduría y al esfuerzo propios de las personas. A alguien sabio en este mundo le parecería obvio que, si se trabaja más, se obtienen mayores beneficios. E incluso cuando se quisiera descansar, aún se podría hacer que los empleados, los sirvientes y los animales trabajaran más. Dios no contradijo ese pensamiento, ni siquiera dijo si era cierto o no. Independientemente de la verdad percibida de esa mentalidad, Dios dijo que se le obedeciera a Él ante todo.
2. El sábado suponía una afrenta a su autosuficiencia e independencia. Un comerciante, un agricultor, un artesano o cualquier otro trabajador querría trabajar en sábado si pensara que su prosperidad o incluso su supervivencia y la de su familia dependieran de ello. Pero todo se reduce a la confianza: ¿dependen su prosperidad y su supervivencia de usted mismo, o cree que dependen de Dios?
3. Disponer de un día de descanso les haría a ellos, a las personas a su cargo e incluso a sus animales más sanos, tanto física como mental y emocionalmente, al disponer de tiempo para reponer fuerzas y recuperarse del trabajo de la semana. Las personas de hoy en día, independientemente de sus creencias, necesitan tiempo para descansar y reponer fuerzas.
4. Disponer de un día de descanso ayuda a evitar el agotamiento que supone hacer lo mismo sin variación durante años y años. Incluso los cristianos que consideran que todos los días son iguales siguen necesitando tiempo para descansar y recuperarse.
Aunque los cristianos auténticos discrepan sobre si se debe trabajar o no el sábado o el domingo, o sobre si todos los días son iguales, todos los cristianos deberían estar de acuerdo en dos cosas al respecto.
a) Si creyéramos que Dios desea que guardemos un día sin trabajar hoy en día, deberíamos hacerlo.
b) Todos nuestros días, y no solo una séptima parte de ellos, deben dedicarse a servir a Dios.
P: En Éxodo 31:17, ¿puede Dios cansarse?
R: Dios no se cansa físicamente (Isaías 40:28). Sin embargo, al igual que las personas pueden decir que están cansadas de las quejas y del amor insincero, esta es una expresión que muestra la falta de interés de Dios por la adoración insincera que se le rinde. Isaías 43:24 dice que los pecados de los israelitas cansaron a Dios. Isaías 1:14 dice que sus fiestas cansaron a Dios cuando eran un pueblo impío. La incredulidad de Acaz cansó a Dios en Isaías 7:13. Malaquías 2:17 dice que sus palabras cansaron a Dios cuando afirmaban que los que hacen el mal son buenos y preguntaban dónde estaba el Dios de la justicia. Véase «Dificultades bíblicas y aparentes contradicciones», págs. 212-213, para un análisis más detallado.
P: En Éxodo 32:2-5, ¿cómo pudo el profeta Aarón defender la adoración de ídolos?
R: Aarón cometió un pecado atroz. No hay excusa para lo que hizo, pero he aquí una posible explicación de sus acciones. Cuando Moisés no regresó, muchos se preguntaron si volvería alguna vez. Ante la presión de tanta gente angustiada y sin líder que pedía a Aarón que hiciera un ídolo, este cedió. Quizás valoró más su labor de guiar al pueblo como sacerdote para restablecer el orden y la normalidad que esperar indefinidamente en el Señor.
P: En Éxodo 32:1-10, ¿por qué mató Dios a los israelitas que adoraron al becerro de oro, y no a Aarón, quien lo fabricó?
R: Dios habría sido justo si los hubiera matado a todos. Sin embargo, Dios tiene el derecho de aplazar la justicia. También tiene el derecho de otorgar misericordia según Su voluntad, tal y como muestra Romanos 9:15.
Las circunstancias: El pueblo sugirió el becerro de oro y proporcionó el material. Las Escrituras no indican si Aarón se mostró entusiasta o se sintió coaccionado a obedecer a todo el pueblo que le rodeaba. En Éxodo 32:5, el becerro de oro se utilizaba como imagen para adorar al Señor, no a un dios diferente. Por supuesto, aunque las circunstancias puedan ayudarnos a comprender por qué Aarón actuó así, estas no le eximen de responsabilidad.
Dios es misericordioso con algunos y puede aplazar su justicia: Dios estaba muy enojado en el versículo 10 y consideró la posibilidad de destruirlos a todos. Dios habría sido justo al destruir a Aarón y a todos los demás. Dios fue misericordioso no solo con Aarón, sino también al no matar a todos los israelitas.
P: En Éxodo 32:14, ¿cambia Dios de opinión, en contra de lo que dicen Números 23:19 y 1 Samuel 15:29?
R: Cuando nuestro corazón y nuestras acciones cambian, la voluntad revelada de Dios hacia nosotros también puede cambiar. Consulte la respuesta a Éxodo 33:3, en *When Critics Ask*, pág. 85, y en *Hard Sayings of the Bible*, págs. 209-210, para obtener más información.
P: En Éxodo 32:30, ¿cómo pudo Moisés intentar expiar el pecado del pueblo?
R: Las personas pueden intentar hacer cosas imposibles, pero ni siquiera Moisés podía ocupar el lugar de nadie más, como muestra Jeremías 15:1. Moisés suplicó a Dios que perdonara al pueblo por su gran pecado y, de no ser así, que lo borrara del libro de Dios. Esto se asemeja mucho a los sentimientos de Pablo en Romanos 9:1-4.
P: ¿Muestra Éxodo 32:30-32 que Moisés podía sustituir al pueblo, de forma similar a la creencia católica en un «tesoro de méritos»?
R: No. En todo caso, implica justo lo contrario, por dos razones.
1. En Éxodo 32:33-34, Dios dijo que no aceptaba la oferta de Moisés. Como nota al margen, Pablo tenía un sentimiento similar de amor sacrificial hacia los judíos en Romanos 9:3, pero tampoco sirvió de nada a los judíos.
2. Moisés no se ofreció a sufrir por el pueblo. La oferta de Moisés de ser borrado por completo del libro significa ser enviado al infierno. Católicos, ortodoxos, protestantes y coptos coinciden en que ningún cristiano va al infierno en lugar de otros cristianos.
Como nota al margen, en la tradición de la Iglesia, la idea de un «tesoro de méritos» está totalmente ausente de todos los escritos cristianos anteriores al Concilio de Nicea.
P: En Éxodo 32:12, ¿por qué pidió Moisés a Dios que «se arrepintiera de este mal contra su pueblo»?
R: La palabra «mal» aquí también puede significar «desastre». Moisés pidió a Dios que desistiera de provocar el desastre con el que había amenazado, ya que en Deuteronomio 9:8 se decía que la ira de Dios se había encendido lo suficiente como para destruir al pueblo.
P: En Éxodo 33:3 y Josué 1, ¿acompañó Dios a los israelitas a la Tierra Prometida, o no?
R: La voluntad revelada de Dios suele ser oportuna y condicional, y a veces se explica como una expresión antropomórfica.
Oportuna: Dios dijo a la generación rebelde que no iría con ellos. Todos murieron, y Dios acompañó a la generación siguiente.
Condicional: Muchas de las amenazas o promesas de Dios conllevan una condición explícita o implícita. Para ver algunos ejemplos de amenazas condicionales implícitas, consulte Jonás 3 y Génesis 20:3.
Antropomórficas: Dios, que está más allá del tiempo, ya sabía lo que harían ellos y ya sabía lo que Él haría. Sin embargo, a veces resulta difícil para las personas darse cuenta de ello y, al mismo tiempo, comprender que el pueblo seguía teniendo una elección real. Sin duda, si Dios se hubiera limitado a decirles con certeza lo que harían ellos y lo que Él haría, eso habría limitado su capacidad de elección.
Una persona no tiene por qué estar de acuerdo con el concepto de que Dios está más allá del tiempo, ni siquiera comprenderlo. No es necesario que reflexione sobre la atemporalidad para que Dios se comunique con ella de manera significativa. Dios se comunica con las personas en términos que todos pueden entender. Véase *Now That’s A Good Question*, págs. 202-205, para más información sobre la comunicación antropomórfica de Dios.
P: En Éxodo 33:5-6, ¿por qué debían los israelitas quitarse sus adornos para que Dios supiera qué hacer con ellos?
R: Debían quitarse los adornos que llevaban puestos cuando pecaron, como señal de luto y (con suerte) de arrepentimiento. Aquí se aborda un principio clave. La voluntad que Dios nos revela puede cambiar cuando cambia nuestro corazón. Tenían la opción de obedecer y lamentar su pecado, o no hacerlo.
Consulte el análisis de Génesis 20:3-6, Deuteronomio 20:17; Jeremías 15:6; Jonás 3-4; Jonás 3:10 y Jonás 4:1-2 para obtener más información.
P: En Éxodo 33:11, ¿podía Moisés hablar con Dios cara a cara?
R: Tal y como escriben Norman Geisler y Thomas Howe, un ciego puede hablar cara a cara con alguien sin ver su rostro. Se trata de una expresión que indica que Moisés y Dios hablaban íntimamente entre sí, pero no significa que Moisés viera el rostro de Dios, tal y como muestra Éxodo 33:20.
P: En Éxodo 33:11, 23; 24:10; y Génesis 32:30, ¿cómo podían Moisés, Abraham o cualquier otra persona ver algo de Dios, dado que Dios es invisible, tal y como afirman Juan 1:18; Éxodo 33:20; Colosenses 1:15; y 1 Timoteo 1:17; 6:16?
R: Este era un argumento que los gnósticos intentaban utilizar para afirmar que, a pesar de que Jesús respetaba la ley, el Dios del Antiguo Testamento era un Dios diferente al del Nuevo Testamento.
«Invisible» no significa carecer de forma alguna, ni tampoco que Dios sea indetectable para los ángeles o los demonios. Desde luego, no significa que Dios Todopoderoso no sea lo suficientemente poderoso como para poder aparecer en una forma visible. Simplemente significa que nosotros, con nuestros ojos visibles, no podemos ver las cosas del reino invisible, y Dios se encuentra en ese reino.
Pero Dios, aunque permanece en el cielo, también es capaz de «cruzar» y entrar en el reino físico del espacio-tiempo. Dios seguiría siendo invisible por naturaleza, pero capaz de hacerse visible. Nosotros, por naturaleza, somos casi invisibles en la oscuridad de la noche, pero si tuviéramos una linterna, la gente podría ver dónde nos encontramos. Dios podría hacer lo mismo con una zarza ardiente.
Pero Dios hizo aún más. De una forma que no tiene un equivalente natural 100 % perfecto, Dios cruzó para tener una presencia localizada en el espacio-tiempo, no solo apareciendo como un hombre, sino como un hombre real, vivo y que respiraba: Jesucristo. Jesús era y sigue siendo 100 % humano y 100 % Dios.
Históricamente, Ireneo fue el primer cristiano del que se tiene constancia que respondió a esta objeción. Hizo hincapié en que, dado que Dios es Todopoderoso, puede incluso hacer que las personas visibles y mortales vean cosas invisibles, tanto en visiones como después de que alcancen la inmortalidad. Véase Ireneo, *Contra las herejías*, libro 4, cap. 20.4-10, págs. 489-491, para obtener una respuesta más detallada.
P: En Éxodo 33:19-20, ¿cómo pudo Moisés ver la «espalda» de Dios, si Dios es espíritu?
R: Resulta difícil referirse a las diversas características de un espíritu sin recurrir a términos antropomórficos. «Espalda» aquí no significa «la parte donde se encuentra la médula espinal». Más bien, «espalda» puede significar «parte trasera» en contraposición a «parte delantera».
Esto se refiere a un reflejo de algunos de los atributos de Dios. No se trata de toda la gloria de Dios, ya que Dios denegó la petición de Moisés de ver su gloria (probablemente por la propia seguridad de Moisés).
P: En Éxodo 34:20, Éxodo 13:2 y Números 18:15-16, ¿debían las personas sacrificar a los animales impuros o redimirlos con dinero?
R: Éxodo 34:20 establece que el propietario debía sacrificar al animal primogénito o redimirlo con dinero, salvo que pudiera redimir a un asno con un cordero. No se hacía ninguna otra distinción entre animales puros e impuros. Más tarde, en Números 18:15-16, la ley se restringió para permitir únicamente la redención con dinero de los animales impuros primogénitos.
Es posible que a algunas personas les resulte problemático que cualquiera de las leyes de Dios cambie, ya que no distinguen entre tres aspectos diferentes: el moral, el civil y el ceremonial. La ley ceremonial también cambió en otros aspectos, a medida que cambiaban las circunstancias. Por ejemplo, los sacrificios no se realizaban en el templo antes de que este se construyera.
P: En Éxodo 34:23, ¿por qué tenían que presentarse todos los hombres y no las mujeres ni los niños? (Esta pregunta la formuló un musulmán).
R: Podemos ver la respuesta si leemos con atención tanto Éxodo 34:23 como el 24. Dice: «Tres veces al año se presentarán todos tus hombres ante el Señor Soberano, el Dios de Israel. Yo expulsaré a las naciones de ante ti y ampliaré tu territorio, y nadie codiciará tu tierra cuando subas tres veces al año a presentarte ante el Señor tu Dios». Las mujeres no luchaban en las guerras, solo los hombres. Ningún hombre debía «esconderse» dejando de presentarse.
P: En Éxodo 35-40, ¿cuál era el simbolismo de los muebles del Tabernáculo?
R: Algunos ven lo siguiente:
El altar de bronce simbolizaba que incluso la entrada exigía un sacrificio
La pila de bronce mostraba que quienes estaban dentro necesitaban purificación
El pan de la Presencia mostraba que Cristo es nuestro pan; Él nos da todo lo que necesitamos para nuestro sustento
El candelabro de oro representaba la alabanza y la oración
El Arca representaba la presencia de Dios
El velo mostraba que el camino hacia la presencia de Dios no estaba abierto a cualquiera (excepto al sacerdote una vez al año). Esto cambió cuando el velo se rasgó sobrenaturalmente en dos en el mismo momento en que Jesús murió en la cruz.
Esto se ha extraído libremente de *The Teacher’s Commentary*, de Lawrence O. Richards.
P: En Éxodo 36:8-14, me han dicho que las dimensiones que Moisés recibió de Dios para construir el tabernáculo eran casi exactamente las mismas que utilizaban otros pueblos antiguos (no hebreos) para construir sus propios lugares de culto. ¿Afecta esto a la credibilidad de las dimensiones que Dios estableció para el tabernáculo?
R: En primer lugar, supongamos que esa premisa es correcta. (Más adelante la pondré en tela de juicio). Si se tratara de las mismas dimensiones que los otros pueblos antiguos utilizaban para sus templos, eso no afectaría a la credibilidad de la Biblia. Si hubiera algo especial en esas dimensiones, Satanás utilizaría esa información para crear una falsificación.
Por otra parte, dudo seriamente de la afirmación de que estas fueran las dimensiones que otros pueblos antiguos utilizaban para sus templos, por un par de razones.
a) Los distintos lugares de culto de la antigüedad tenían dimensiones diferentes entre sí. A modo de ejemplo simplificado, supongamos que hubiera 10 templos antiguos con dimensiones de 100, 105, 110, 120, 125, 130, 135, 140, 145 y 150, y que el tabernáculo tuviera una dimensión comprendida entre 100 y 150. Ahora bien, independientemente de cuál fuera la dimensión del tabernáculo, se podría afirmar que era muy similar a uno de esos 10 templos, pero eso no prueba nada.
b) Los templos antiguos no solían tener un lugar santísimo, y los que conocemos eran templos fijos, no tiendas.
c) Por último, recuerde que el tabernáculo se construyó alrededor del año 1400 a. C., es decir, es más antiguo que todos los templos romanos y todos los templos griegos, salvo los micénicos. Por lo tanto, si las dimensiones eran las mismas que las de un templo posterior, o bien no hubo imitación, o bien el posterior se inspiró en el anterior, y no al revés. En general, no es prudente dar crédito a este tipo de afirmaciones, a menos que se puedan aportar ejemplos.
P: En Éxodo 37:17-24, ¿indica el candelabro de siete brazos una autoría posterior, ya que los candelabros de siete brazos [supuestamente] no aparecieron hasta el año 600 a. C.?
R: Algunos solían pensar así, pero en ¿Puede la arqueología demostrar el Antiguo Testamento? (págs. 31-32) se señala que los arqueólogos han hallado candelabros de siete brazos en Tell Beit Mirsim, y que algunas tumbas de Dotán, de la época de Moisés, muestran lámparas de siete brazos. El *Diccionario bíblico Wycliffe*, en la página 1006, afirma que se han hallado candelabros de siete brazos en tumbas y en las ruinas de templos cananeos: «Por lo tanto, el concepto de un candelabro de siete brazos para uso sagrado en el tabernáculo mosaico no era anacrónico, como solían afirmar los críticos del Antiguo Testamento».
P: ¿Es Éxodo 38:8 una prueba de una composición posterior, ya que [supuestamente] no disponían de espejos de bronce en aquella época?
R: No, porque sí disponían de espejos de bronce, tal y como indica la obra ¿Puede la arqueología demostrar la veracidad del Antiguo Testamento?, p. 31. El bronce es una aleación de cobre y entre un 2 % y un 18 % de estaño. (La Versión del Rey Jacobo utilizaba el término «brass», ya que hace 400 años cualquier aleación de cobre se denominaba «brass»). El Diccionario Bíblico Wycliffe, en las páginas 1123-1124, indica que se han hallado objetos de bronce en Ur que datan aproximadamente del año 2500 a. C.
En la página 1139 se indica que los espejos de bronce eran poco comunes, salvo en Egipto. Sin embargo, eran muy valiosos, ya que, tal y como señala el «Diccionario Wycliffe de Arqueología Bíblica», en la página 389, los espejos de bronce no se extendieron entre la gente común hasta la época helenística. También se menciona que, en la época de Josué, las cartas de Tell el-Amarna hacen referencia a un vasallo que obsequió al faraón Akenatón con 32 espejos de bronce pulido. El rey hitita le obsequió con un espejo de plata.
Como nota al margen, el manuscrito más antiguo del Antiguo Testamento que se conserva en la actualidad es el 4Q17 de los Rollos del Mar Muerto. Está fechado en el año 250 a. C. y contiene desde Éxodo 38 hasta Levítico 2. En la obra *Los Rollos del Mar Muerto traducidos*, en la página 474, se afirma que es prácticamente idéntico al texto masorético.
P: En Éxodo 40, ¿cómo pudieron construir la tienda, si esta ya se encontraba allí en Éxodo 33:7-8?
R: En primer lugar, dos datos que probablemente no sean tan relevantes; a continuación, la respuesta.
1. No es necesario que Éxodo 33:7-8 y Éxodo 40 se hayan escrito en orden cronológico, aunque probablemente así fuera.
2. Tras un uso constante a la intemperie, la tienda podría haberse desgastado.
Respuesta: Éxodo 33:7-8 dice que Moisés tomó una tienda ya existente y la llamó «la tienda de reunión». Después de que Dios ungiera a Bezalel y a Aholiab en Éxodo 31:2-7; 35:30; 36:1, estos fabricaron los utensilios sagrados, incluida una nueva tienda de reunión, según el diseño de Dios.
P: En Éxodo, ¿qué aplicaciones podemos extraer de todo el libro?
R: Hay al menos tres lecciones.
Al igual que Moisés y los israelitas salieron de Egipto, también nosotros podemos tener miedos, pecados, otras cosas y situaciones de las que necesitamos ser liberados. Y cuando seamos liberados de ellas, debemos marcharnos. ¿Existen en su vida ciertas «viejas y cómodas costumbres» de hacer las cosas de las que deba desprenderse y dejar de practicar?
Moisés ya había abandonado la esclavitud de Egipto cuarenta años antes del Éxodo. Pero Dios hizo que Moisés regresara a Egipto, no a la esclavitud, sino para liberar a otros. Puede que nosotros hayamos sido liberados de alguna esclavitud que teníamos, pero ¿qué hay de nuestra familia, nuestros amigos y los demás? Quizás Dios quiera utilizarnos para ayudar a liberarlos también.
Aunque todos los israelitas fueron liberados, hubo víctimas en el camino. Algunos israelitas murieron a causa de la plaga y el fuego cuando adoraron al becerro de oro, desafiaron la autoridad de Moisés y cometieron actos inmorales con las mujeres moabitas. A Miriam se le provocó lepra durante un tiempo debido a sus prejuicios. Incluso al propio Moisés se le prohibió entrar en la Tierra Prometida por haber perdido los estribos ante el pueblo en las aguas de Meribá. Cuando uno es liberado de algo, eso no supone el fin de sus desafíos. Aún debe perseverar. Si hace algo que le convierta en una víctima, arrepiéntase rápidamente y, aunque pueda haber consecuencias, obedezca a Dios de todos modos durante el resto del camino.
P: En el Éxodo, ¿cuáles son algunos de los manuscritos más antiguos que aún se conservan hoy en día?
R: Estos son los más antiguos.
Los rollos de Ketef Hinnom datan de entre el 650 y el 587 a. C., están escritos en plata (por lo que se conservaron) y contienen fragmentos de Éxodo 20:6; Números 6:24-26; Deuteronomio 5:10; 7:9; Nehemías 1:5; y Daniel 9:4.
Rollos del Mar Muerto: (desde el 250 a. C. en adelante) 17 copias independientes (The Dead Sea Scrolls Today, p. 30, y The Dead Sea Scrolls Translated: The Qumran Texts in English, 2.ª ed.), procedentes de al menos 23 copias originales (The Dead Sea Scrolls in English, 4.ª ed.). El *Wycliffe Bible Dictionary*, págs. 436-438, indica que hay 15 copias. Un manuscrito de la cueva 4 pertenece a la tradición samaritana. Según *The Dead Sea Scrolls Translated: The Qumran Texts in English*, 2.ª ed., p. 474, el fragmento 4Q17 de la cueva 4 (que contiene Éxodo 38-Levítico 2) es uno de los manuscritos más antiguos, copiado alrededor del año 250 a. C. Es prácticamente idéntico al texto masorético. Estos manuscritos se denominan
1Q2 (=1QÉxodo) Éxodo 16:12-16; 19:24-25; 20:1, 5-6, 25-26; 21:1, 4-5
2Q2 (=2QÉxodo(a)) Éxodo 1:11-14; 7:1-4; 9:27-29; 11:3-7; 12:32-41; 21:18-20?; 26:11-13; 30:21?; 30:23-25; 32:32-34
2Q3 (=2QÉxodo(b)) paleohebreo de Éxodo 4:31; 12:26-27?; 18:21-22; 19:9; 21:37; 22:1-2, 15-19; 27:17-19; 31:16-17; 34:10. Curiosamente, presenta Éxodo 19:9 seguido directamente de una línea en blanco, seguida a su vez directamente de Éxodo 34:10
2Q4 (=2QÉxodo(c)) Éxodo 5:3-5
4Q1 (=4QGénesis-Éxodo(a)) Génesis y Éxodo. Éxodo 2:1-5; 3:8-16, 18-21; 4:4-9, 26-31; 5:1, 3-17; 6:4-21, 25; 7:5-13, 15-20; 8:20-22; 9:8?
4Q11 (=4QpaleoGénesis-Éxodo(l)) paleohebreo de Génesis 50:26; Éxodo 1:1-5 (¿dos veces?), 2:10, 22-25; 3:1-4, 17-21; 8:13-15, 19-21; 9:25-29, 33-35; 10:1-5; 11:4-10; 12:1-12, 42-46; 14:15-24; 16:2-7, 13-14, 18-20, 23-31, 33-36; 17:1-3, 5-11; 18:17-24; 19:24-25; 20:1-2; 22:23-24; 23:5-16; 25:7-20; 26:29-37; 27:1, 27:4?; 27:6-14; 28:33-35, 40-42; 36:34-36; 40:15?
El 4Q13 (=4QÉxodo(b)) contiene 6 fragmentos de Éxodo 1-5
El 4Q14 (=4QÉxodo(c)) contiene 36 fragmentos de Éxodo 7-18
4Q15 (=4QÉxodo(d)): Éxodo 13:15-17, seguido directamente de 15:1
4Q16 (=4QÉxodo(e)): Éxodo 13:3-5
4Q17 (=4QÉxodo-Levítico(f)): Éxodo 38-Levítico 2. (250 a. C.)
4Q18 (=4QÉxodo(g)): Éxodo 14:21-27
4Q19 (=4QÉxodo(h)) Éxodo 6:3-6
4Q20 (=4QÉxodo(j)) Éxodo 7-8
4Q21 (=4QÉxodo(k)) Éxodo 36:9-10
4Q22 (=4QPaleoÉxodo(m)) Éxodo, tipo samaritano, en paleohebreo. Paleográficamente data del 100 al 25 a. C. La datación mediante espectrometría de masas con acelerador (AMS) realizada en el laboratorio de Tucson arrojó un resultado comprendido entre el 116 a. C. y el 48 d. C.
4Q37 (=4QDeuteronomio(j)) (incluye Deuteronomio 11:21, seguido de Éxodo 12:43-13:5)
El 7Q1 (= 7QLXXExod) es una copia de la versión griega de la Septuaginta de Éxodo 28:4-6 (100 a. C.).
Según la obra *The Dead Sea Scrolls Today*, p. 33, se han hallado filacterias y mezuzot (que se llevan en la frente y en los brazos, respectivamente) con pasajes del Éxodo y del Deuteronomio entre los Rollos del Mar Muerto.
El 8Q3 es un filacterio que contiene Éxodo 13:1-10; 13:11-16; 12:43-51; 20:11; Deuteronomio 6:5-9; 11:13; 6:1-3; 10:20-22; 10:12-19; 5:1-14; 10:13(?); 11:2; 10:21-22; 11:1, 6-12.
El 8Q4 es una mezuzá de Deuteronomio 10:12-11:21.
Entre los Rollos del Mar Muerto se encontró un Pentateuco paralelo. Del mismo modo que algunos han elaborado un relato evangélico colocando varios pasajes de los Evangelios uno al lado del otro, la comunidad de Qumrán hizo lo mismo con la Torá, lo que se conoce como el rollo 4Q158.
En total, en los Rollos del Mar Muerto se conservan los siguientes 767 de los 1215 versículos del Éxodo (63,1 %).
Éxodo 1:1-22; 2:1-18, 22-25; 3:1-4, 8-21; 4:1-9, 26-31; 5:1, 3-17; 6:3-21, 30; 7:1-13, 26-29; 8:1, 5-22; 9:5b-35; 10:1-28; 11:3-10; 12:1-2, 6-8, 12-22, 31-51; 13:1-7, 12-13, 15-16, 18-22; 14:1-13, 15-27; 15:1, 9-21, 23-27; 16:1-8, 13-14, 18-20, 23-36; 17:1-16; 18:1-27; 19:1, 7-17, 23-25; 20:1-2, 18-19a; 21:1, 4-6, 13-14, 18-20?, 22-32, 37; 22:1-4, 6-7, 11-13, 15-30; 23:5-16, 29-31; 24:1-4, 6-11; 25:7-29, 31-34; 26:8-15, 21-37; 27:1-3, 4?, 6-14, 18-19; 28:3-12, 22-24, 26-28, 30-43; 29:1-5, 20, 22-25, 31-41; 30:10, 12-18, 21?, 23-25, 29-31, 34-38; 31:1-8, 13-17; 32:2-19, 25-30, 32-34; 33:12-23; 34:1-3, 10-13, 15-18, 20-24, 27-28; 35:1; 36:9-10, 21-24, 34-36; 37:9-16; 38:18-22; 39:3-24; 40:8-27; 40:15?. Éxodo 34:23-24, 27-28 son muy fragmentarios.
El Papiro de Nash, que data del año 150 a. C., contiene los Diez Mandamientos, combinados a partir de Éxodo 20:2-17 y Deuteronomio 5:6-6:4 y ss. El Papiro de Nash fue el texto bíblico más antiguo conocido hasta que se descubrieron los Rollos del Mar Muerto. En el *New International Dictionary of the Bible*, p. 228, figura una fotografía del mismo.
El papiro de Oxirrinco 1074, correspondiente al Éxodo, data aproximadamente del siglo II.
El Vaticanus (325-350 d. C.) ha conservado todo el Éxodo, salvo los versículos 23-28 del capítulo 28, que están ausentes.
No disponemos de ninguna página del Sinaítico (340-350 d. C.) que contenga el Éxodo.
El Alejandrino (hacia el año 450 d. C.) contiene todo el Éxodo, salvo los versículos 28:23-28 del Éxodo, que faltan.
La Septuaginta es una traducción al griego del Antiguo Testamento y los libros apócrifos. En la obra *Manuscritos griegos de la Biblia*, pp. 60-61, se muestra una imagen de un fragmento, denominado Rahlfs 803 (= Rollo del Mar Muerto 7Q1), de Éxodo 28:4-6, que data del año 100 a. C.
Los samaritanos elaboraron su propia copia de la Torá en el siglo II a. C., aunque las copias samaritanas más antiguas que se conservan datan de la Edad Media. *Los Rollos del Mar Muerto hoy*, págs. 125-126. La *Enciclopedia de los Rollos del Mar Muerto*, vol. 1, pág. 277, afirma: «El Pentateuco samaritano tiende a ampliar el texto mediante la inserción frecuente de material paralelo procedente de otros pasajes del Pentateuco».
El obispo Pablo de Tella (616-617 d. C.) realizó una traducción siríaca de la Septuaginta, de la que aún conservamos ejemplares, según *Manuscripts of the Greek Bible*, p. 35 (nota al pie).
P: En el Éxodo, ¿cómo sabemos, basándonos en el escritor judío Filón, que lo que tenemos es lo que se escribió originalmente?
R: Como cristianos, confiamos en que el Antiguo Testamento que tenemos es el Antiguo Testamento que Cristo validó. De hecho, para los musulmanes, su Corán afirma que a Jesús se le entregó la Torá en la sura 5:46. Disponemos de manuscritos antiguos de la época de Cristo, tema que se aborda en la siguiente pregunta. Sin embargo, existe una línea de evidencia adicional. Filón de Alejandría fue un erudito judío que vivió entre los años 15/20 a. C. y el 50 d. C. Escribía en griego, pero resulta curioso que sus citas del Antiguo Testamento en griego concuerden más estrechamente con el texto masorético hebreo que con la Septuaginta griega. Entró en gran detalle al explicar el significado de los distintos versículos. A continuación se presentan los versículos a los que Filón hizo referencia en el Éxodo.
1:8, 9, 11, 15, 18, 20, 21; 2:1, 3, 6, 12, 15-16, 18, 21, 23, 25; 3:1-2, 4-6, 9, 14-15, 17; 4:3, 10, 12, 14, 22; 5:2; 6:3, 12, 16, 23, 26, 29; 7:1, 12, 15, 17, 23; 8:1, 9, 19, 26, 29; 10:20-23; 11:7; 12:2-4, 8, 11-12, 16, 23, 34, 38; 13:2, 11-13, 15, 19; 14:4, 7, 13-14, 19, 27, 30; 15:1, 4, 9, 17, 20, 23, 25, 27; 16:4, 6, 13, 15, 18, 36; 17:6, 11-12; 18:4, 7, 11, 14, 16, 25; 19:6, 17-20; 20:2, 5, 9, 12-13, 16, 18-22; 21:5-6, 10, 12-16, 22, 26, 28, 31, 33; 22:1, 6-7, 26; 23:1-5, 8, 10, 13, 18-20, 28; 24:1, 6, 10-11, 18; 25:1, 22, 30, 31, 33, 40; 26:1; 27:9; 28:17, 30, 34, 36; 30:8, 13, 15, 34; 31:1-2, 39; 32:1, 7, 16-17, 20, 26, 27, 32; 33:5, 7, 12-13, 17-18, 23; 34:12, 28; 35:22, 30; 38:8; 39:3, 26
P: ¿Qué autores antiguos hicieron referencia al Éxodo?
R: Filón el Judío (15/20 a. C. – 50 d. C.) cita ampliamente el Éxodo en *Sobre la confusión de las lenguas*, *¿Quién es el heredero de las cosas divinas?*, *Estudios preliminares* y otras obras.
Los primeros escritores eclesiásticos prenicenos hicieron numerosas referencias al Éxodo.
Clemente de Roma (96-98 d. C.) cita Éxodo 2:14 en 1 Clemente, cap. 4, p. 6. Cita Éxodo 3:11 en 1 Clemente, cap. 18, p. 10.
La Didaché (= «Enseñanza de los Doce Apóstoles») (h. 60-120 d. C.) comenta Éxodo 20:13, 14, 15, 16 y 17.
La Epístola de Bernabé (h. 70-130 d. C.), cap. 12, p. 145, cita Éxodo 17:14.
Justino Mártir (h. 138-165 d. C.) afirma: «pues Moisés dice en algún pasaje del Éxodo», y cita Éxodo 6:2 y ss. en el «Diálogo con Trifón el judío», cap. 126, p. 263
Justino Mártir (h. 138-165 d. C.) se refiere a Éxodo 3:2-4 como Escritura en *Diálogo con Trifón el judío*, cap. 60, p. 227
Justino Mártir (h. 138-165 d. C.): «Pues la Escritura dice así:», y a continuación Justino cita Éxodo 3:2-4. *Diálogo con Trifón, el judío*, cap. 49, p. 220
Meleto/Melito de Sardes (170-180 d. C.): «El dedo del Señor —el Espíritu Santo—, por cuya obra se dice que fueron escritas las tablas de la ley en Éxodo», fragmento 9, p. 761
Melito de Sardes (170-177/180 d. C.): «Tras haberme familiarizado a fondo con los libros del Antiguo Testamento, los he recogido a continuación y, por la presente, le envío la lista. Sus nombres son los siguientes: los cinco libros de Moisés —Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio—; Josué, Jueces, Rut, los cuatro libros de los Reyes, los dos de Crónicas, el libro de los Salmos de David, los Proverbios de Salomón, también llamado Libro de la Sabiduría, Eclesiastés, el Cantar de los Cantares, Job, los libros de los profetas Isaías, Jeremías, los doce contenidos en un solo libro, Daniel, Ezequiel y Esdras». Del Libro de los Extractos, p. 759
Teófilo de Antioquía (168-181/188 d. C.) cita Éxodo 20:3; 23:6; 22:21 como palabras de Dios. Teófilo a Autólico, libro 3, cap. 9, p. 114
Ireneo de Lyon (182-188 d. C.) cita Éxodo 3:7-8 como palabras de Dios. Ireneo, *Contra las herejías*, libro 4, cap. 12.4, p. 476
Clemente de Alejandría (193-217/220 d. C.): «Es Él también quien enseña a Moisés a actuar como instructor. Pues el Señor dice: “Si alguno peca ante mí, lo borraré de mi libro; pero ahora, id y conducid a este pueblo al lugar que os he indicado”». (Éxodo 32:33, 34). *El Instructor*, libro 1, cap. 7, p. 224. Véase también *El Instructor*, libro 1, cap. 8, p. 218, donde denomina «Escritura» a Éxodo 3:8.
Tertuliano (198-220 d. C.) cita primero Éxodo 3:17 y luego dice: «Del mismo modo, en el mismo libro del Éxodo:», y cita Éxodo 20:2, 22 y 23. *Scorpiace*, cap. 2, vol. 3, p. 634
Tertuliano (204/205 d. C.) cita la mitad de Éxodo 20:16. *Cinco libros contra Marción*, libro 4, cap. 12, p. 363
Hipólito (222-235/6 d. C.) critica la excesiva alegorización que Simón hace del Génesis y del Éxodo en *Refutación de todas las herejías*, libro 6, cap. 10, p. 78, así como la alegorización que Simón hace del Levítico, los Números y el Deuteronomio en el cap. 11, p. 78
Orígenes (240 d. C.) hace referencia al Éxodo, al Levítico y a los Números. Comentario al Cantar de los Cantares, prólogo, p. 47
Orígenes (225-254 d. C.) escribió comentarios sobre Romanos, Génesis, Éxodo, Levítico, Josué, 1 Reyes, Jeremías y Lucas
Novaciano (250/4-256/7 d. C.): «Y aunque la Escritura celestial a menudo transforma la apariencia divina en una forma humana, como cuando dice», y cita el Salmo 34:15; «o cuando dice», y cita Génesis 8:21; «o cuando se le entregan a Moisés las tablas», y cita Éxodo 31:18. «o cuando el pueblo de los hijos de Israel es liberado de la tierra de Egipto» y cita el Salmo 136:12; «o cuando dice», y cita Isaías 1:20. Tratado sobre la Trinidad, cap. 6, p. 615.
Novatiano (250/4-256/7 d. C.) cita Éxodo 4:13 como si fuera de Moisés. Tratado sobre la Trinidad, cap. 9, p. 618
El Tratado contra Novaciano (h. 246-258 d. C.), cap. 12, p. 660, cita Éxodo 9:28.
Cipriano de Cartago (h. 246-258 d. C.) cita el Éxodo, indicando que procede de dicho libro, en el Tratado 12, tercer libro, 11, 13 y 113, entre otros pasajes.
Cipriano de Cartago (c. 246-258 d. C.) menciona el Éxodo en el Tratado de Cipriano, Tratado 12, segundo libro, cap. 15, p. 521
Gregorio Taumaturgo (240-265 d. C.): «Y en el libro del Éxodo se dice, refiriéndose no solo al caso de hallar lo que pertenece a un amigo, sino también a lo que pertenece a un enemigo: “Sin falta lo devolverás a la casa de su dueño”». Epístola canónica, canon 4, p. 19
Dionisio de Alejandría (h. 246-256 d. C.) alude a Éxodo 12:30 en la Epístola 12 a los alejandrinos, p. 108.
Anatolio de Alejandría (270-280 d. C.) menciona a «dos Agathobulos, apodados los Maestros, y al eminente Aristóbulo, que fue uno de los Setenta que tradujeron las Sagradas Escrituras de los hebreos para Ptolomeo Filadelfo y su padre, y dedicó sus libros exegéticos sobre la ley de Moisés a dichos reyes». Estos autores, al resolver algunas cuestiones que se plantean con respecto al Éxodo, afirman que todos por igual deben…». *Canon pascual de Anatolio de Alejandría*, cap. 3, vol. 6, p. 147
Adamantio (h. 300 d. C.) cita Éxodo 20:13-15, 16. «Diálogo sobre la verdadera fe», segunda parte, 15 b, p. 94.
Victorino de Petau (martirizado en el año 304 d. C.) cita la mitad de Éxodo 24:8 como si fuera de Moisés. «Comentario sobre el Apocalipsis», capítulo V, versículo 5, p. 350.
Metodio de Olimpo y Patara (270-311/312 d. C.) cita Éxodo 30:1-9 como «Él [Dios] dice». *El banquete de las diez vírgenes*, discurso 5, cap. 7, p. 328
Atanasio (318 d. C.) cita Génesis 1:6-11, 29; Éxodo 20:3; Deuteronomio 6:4, 5, 13; Salmo 119:90; 146:7-9; 33:6 en *Contra los paganos*, cap. 46, págs. 28-29.
Lactancio (h. 303-320/325 d. C.) alude a Éxodo 23:20. Las Instituciones Divinas, libro 4, cap. 10, p. 108
Escritores posnicenos que se refirieron al Éxodo
Eusebio de Cesarea (318-339/340 d. C.)
Afrajat el Sirio (337-345 d. C.)
Hegemonio de Sirmium (siglo IV), al traducir a Arquelaus (h. 262-278 d. C.), alude a Éxodo 12:35 como si fuera obra de Moisés. «Disputa con Manes», cap. 40, p. 214
Hilario de Poitiers (355-367/368 d. C.)
Atanasio (367 d. C.) enumera los libros del Antiguo Testamento en la Carta Pascual 39, cap. 4, p. 552.
Efraím el Sirio (350-378 d. C.) escribió comentarios sobre el Génesis y el Éxodo. (Padres nicenos y postnicenos, segunda serie, vol. 13, p. 125 [Introducción])
Basilio de Capadocia (357-378/379 d. C.) se refiere al Éxodo como Escritura.
Cirilo de Jerusalén (h. 349-386 d. C.) afirma que Éxodo 7:23 fue escrito por Moisés en la «Conferencia 13», cap. 3, p. 82
Ambrosio de Milán (370-390 d. C.)
Gregorio de Nazianzo (330-391 d. C.) alude al Éxodo
Paciano de Barcelona (342-379/392 d. C.) afirma que Dios se dirige a Moisés y cita Éxodo 32:33. En *Sobre los penitentes*, cap. 5.1, p. 75
Gregorio de Nisa (h. 356-397 d. C.)
Dídimo el Ciego (398 d. C.) cita Éxodo 7:13, 22 como parte del Éxodo. Comentario sobre Zacarías 7, p. 147
Rufino (374-406 d. C.)
Epifanio de Salamina (360-403 d. C.) cita Éxodo 1:7 como texto sagrado. El Panarion, sección 1, cap. 8, 4, 5, p. 25
Juan Crisóstomo (-407 d. C.) se refiere a Éxodo 17:12 como obra de Moisés, vol. 14, Comentario sobre Juan, Homilía 14, p. 50
Orosio/Hosio de Braga (414-418 d. C.) alude a Éxodo 6:23; 24:1; Levítico 10:1-2; Números 3:2, 4; 1 Crónicas 6:3. *Defensa contra los pelagianos*, cap. 9, p. 125
Concilio de Cartago (393-419 d. C.)
Sulpicio Severo (363-420 d. C.) se refiere a Éxodo 20:14 en su obra *El Éxodo en la historia*, libro 1, cap. 13, p. 77
Jerónimo (373-420 d. C.) analiza los libros del Antiguo Testamento. Concretamente, aborda Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, la Torá, Job, Jesús, hijo de Nave [Josué], Jueces, Rut, Samuel, Reyes (dos libros), los doce profetas, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Ester, Esdras, Nehemías, Carta 53, cap. 7-8, págs. 99-101.
Agustín de Hipona (338-430 d. C.) escribió un comentario completo sobre el Génesis y otro sobre el Éxodo.
Juan Casiano (semipelagiano) (319-430 d. C.)
Entre los herejes
Los ebionitas citan parte de Éxodo 33:20 como «la ley». Reconocimientos de Clemente, cap. 29, pág. 122
El hereje pelagiano Teodoro de Mopsuestia (392-423/429 d. C.) cita Éxodo 32:4. Comentario sobre Oseas, cap. 2, p. 45
P: En Éxodo, ¿qué dice el «Pentateuco paralelo» (Manuscrito del Mar Muerto 4Q158)?
R: He aquí una pequeña parte del mismo. Las escrituras a las que se refiere aparecen en cursiva. La traducción procede de *The Dead Sea Scrolls Study Edition*, volumen 2, p. 307.
«Éxodo 20:12-17: Honre a su [padre] y a su madre [para que se alarguen sus días en la tierra que YHWH, su Dios, le da]. No matará. No cometerá adulterio. No robará. No dará] falso testimonio [contra] su [próximo]. No codiciará la mujer de [su] prójimo, ni su casa, ni su siervo, ni su sierva, ni su asno, ni nada de lo que pertenezca a su prójimo]. Y YHWH dijo a Moisés: Dt 5:30-31: «Vaya y dígales: “Vuelvan a [vuestras tiendas! Vosotros, sin embargo, quedaos aquí conmigo, pues voy a explicaros todos los mandamientos, las leyes] y los estatutos que les enseñaréis, para que los cumplan en la tierra que [les doy para que la posean…] Y el pueblo regresó, cada uno a su tienda. Pero Moisés permaneció en presencia [de YHWH…]».
P: En el Éxodo, ¿cuáles son algunas de las diferencias de traducción entre el hebreo y la Septuaginta griega?
R: A continuación se presentan algunas de ellas en los 1.213 versículos del Éxodo. Para ofrecer una muestra de las variaciones entre el texto masorético y la Septuaginta, el siguiente análisis se centra en el capítulo 30. Salvo que se indique lo contrario, la primera frase corresponde al texto masorético (TM) y la segunda, a la Septuaginta (LXX).
Éxodo 1:5 «Y todas las almas que salieron de los lomos de Jacob fueron setenta almas, estando José en Egipto.» (TM) frente a «Pero José estaba en Egipto. Y todas las almas nacidas de Jacob fueron setenta y cinco.» (Septuaginta) Los Rollos del Mar Muerto también mencionan 75 descendientes. En Hechos 7:14, Esteban habló de 75 descendientes.
Éxodo 1:22 «nacidos» frente a «nacidos de los hebreos» (Pentateuco samaritano, Septuaginta y Targúmenes)
Éxodo 2:25 «[Dios] los conocía/se preocupaba por ellos» frente a «[Dios] se dio a conocer a ellos» (El Comentario Bíblico del Expositor, vol. 2, señala que la Septuaginta comete un error en este pasaje).
Éxodo 3:6 «Yo soy el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Y Moisés se cubrió el rostro, pues temía mirar a Dios» (TM) frente a «Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob; y Moisés apartó su rostro, pues temía contemplar a Dios». (Septuaginta) frente a: «Yo soy el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Moisés tembló de miedo y no se atrevió a mirar» (Pentateuco samaritano, Hechos 7:32)
Éxodo 3:19 «no iréis a menos que os obligue una mano poderosa» frente a «id, no, no por una mano poderosa» (Septuaginta, Vulgata)
Éxodo 4:22 «mi hijo primogénito» frente a «mi propio pueblo» (Pentateuco samaritano)
Éxodo 8:22 «separar/tratar de forma diferente» frente a «distinguir de manera maravillosa» (El «Expositor’s Bible Commentary», vol. 2, p. 356, señala que los traductores de la Septuaginta interpretaron erróneamente la palabra hebrea en este pasaje)
Éxodo 8:32 «sobre su pueblo» frente a «de su pueblo» (Septuaginta)
Éxodo 8:23 «hacer una distinción» frente a «proporcionar una liberación/redención» en la Septuaginta y la Vulgata.
Éxodo 9:32: Una palabra hebrea para el segundo cereal, probablemente «emmer», frente a «centeno» en la Septuaginta, y frente a «hierbas» en la versión copta. (El Comentario bíblico del Expositor, volumen 2, señala que el cereal «emmer» se ha hallado en tumbas egipcias, mientras que el cereal «espelta» no).
Éxodo 12:22 «palangana» frente a «umbral»
Éxodo 12:40 «los hijos de Israel vivían en Egipto» (TM, Rollo del Mar Muerto 2Q2 (=2QExod(a)), Hechos 7:6; Génesis 15:13) frente a «los hijos de Israel vivieron en Egipto y en Canaán» (Septuaginta) frente a «los hijos de Israel y sus padres vivieron en Egipto y en Canaán» (Pentateuco samaritano). Josefo, en su obra *Antigüedades judías* 2.15.2, escrita alrededor de los años 93-94 d. C., también afirma que permanecieron en Egipto 215 años, lo cual concuerda con el Pentateuco samaritano y la Septuaginta. Josefo señaló que transcurrieron 430 años desde que Abraham llegó a Canaán. Consulte http://dssenglishbible.com/scroll2Q2.htm para obtener más información sobre el 2Q2.
Éxodo 14:25 «apartó» frente a «atascó/bloqueó» (Pentateuco samaritano, Septuaginta, siríaco)
Éxodo 15:8 «aliento de sus fosas nasales» frente a «aliento de usted» (Pentateuco samaritano)
Éxodo 18:5 «comer pan» (TM, Septuaginta) frente a «ofrecer pan» (siríaco, targúmenes, Vulgata)
Éxodo 18:12 «trajeron» (TM, Septuaginta) frente a «ofrecieron» (siríaco, Targum y Vulgata). El «Expositor’s Bible Commentary», vol. 2, págs. 413-414, afirma que «trajeron» es la palabra correcta, y que «ofrecieron» no era más que una interpretación.
Éxodo 19:18 «todo el monte» frente a «todo el pueblo» en algunos manuscritos hebreos y en la Septuaginta.
Éxodo 20:12: «…a tu madre, para que tengas una larga vida» (TM) frente a «…a tu madre, para que te vaya bien y tengas una larga vida en la buena tierra» (Septuaginta). Deuteronomio 5:16 dice: «…a tu madre, para que tengas una larga vida y te vaya bien en la tierra».
Éxodo 20:17 va seguido inmediatamente de Deuteronomio 11:29-30 y 27:2b-3a, 4-7, en los que se ordena a los israelitas que construyan el templo en el monte Gerizim, según el Pentateuco samaritano.
Éxodo 20:18: En el Papiro de Nash, el sexto y el séptimo mandamientos están invertidos.
Éxodo 20:24 «en el lugar donde he hecho habitar mi nombre» frente a «en todo lugar donde haré habitar mi nombre» (Pentateuco samaritano)
Éxodo 22:8 «El dueño de la casa se presentará ante Elohim» frente a «El dueño de la casa se presentará ante El» (Pentateuco samaritano) (The Anchor Bible Dictionary, vol. 5, p. 938). Se afirma que el Pentateuco samaritano «evita cualquier sugerencia de politeísmo: por ejemplo, los predicados en plural con “elohim” en el Texto Masorético (Génesis 20:13; 31:53; 35:7; Éxodo 22:8) se cambian al singular».) (En la Septuaginta griega es «Theon»).
Éxodo 23:20 «He aquí que voy a enviar un ángel delante de usted para que le proteja en el camino y le lleve al lugar que he preparado». frente a «Y he aquí que envío a mi ángel delante de usted, para que le lleve a la tierra que he preparado para usted».
Éxodo 23:21 «Tenga cuidado ante Él y escuche su voz. No se rebele contra Él, pues Él no perdonará sus transgresiones; porque mi nombre está en Él». frente a «Tenga cuidado y escúchele, y no le desobedezca; pues Él no le hará caso, porque mi nombre está en Él».
Éxodo 23:25 «Él [Dios] bendecirá» frente a «Yo bendeciré» (Septuaginta, Vulgata)
Éxodo 24:10 «Y vieron al Dios de Israel… claridad» frente a «Y vieron el lugar donde estaba el Dios de Israel… pureza»
Éxodo 24:11 «No extendió su mano contra los príncipes de los hijos de Israel. Y vieron a Dios» frente a «no faltaba ni uno solo, y se presentaron en el lugar de Dios»
Éxodo 28:23-28: presente en el texto masorético hebreo y en la Septuaginta Complutense. El rollo del Mar Muerto 4Q22 (=4QPaleoExodus(m)) contiene fragmentos de 28:22-24, 26-28, 30-43. Ausente de las versiones Vaticanus y Alexandrinus de la Septuaginta.
Éxodo 29:9 «sobre Aarón y sus hijos» frente a «sobre ellos» en la Septuaginta.
Éxodo 30:1 «Un altar, un lugar para quemar incienso» frente a «un altar de incienso» en la Septuaginta.
Éxodo 30:1 «madera de acacia» frente a «madera incorruptible» en la Septuaginta.
Éxodo 30:6: «[el altar] delante del velo» (TM, Septuaginta) frente a «[el altar] detrás del velo» (Pentateuco samaritano).
Éxodo 30:12 «destrucción» frente a «plaga» en la Septuaginta
Éxodo 30:21 «los pies, y no morirán» frente a «los pies con agua; cada vez que entren en el tabernáculo del testimonio, se lavarán con agua, para que no mueran». (Quizás el traductor de la Septuaginta repitió accidentalmente parte de una línea).
Éxodo 30:27, 28: La Septuaginta añadió «y todos sus utensilios» cuatro veces
Éxodo 30:35 «salgado, puro y santo» frente a «una obra pura y santa» en la Septuaginta
Éxodo 31:4-5: «bronce y tallado de piedras para engastes» frente a «latón, azul, púrpura, escarlata hilado y trabajos en piedra»
Éxodo 32:29 «Hoy os consagraréis» frente a «Hoy os habéis consagrado» (griego, Vulgata)
Éxodo 33:16 «se distinguen» frente a «serán glorificados» (El Comentario Bíblico del Expositor, volumen 2, p. 356, señala que los traductores de la Septuaginta malinterpretaron la palabra hebrea en este pasaje)
Bibliografía para esta cuestión: la traducción al hebreo procede de *Literal Translation*, de Jay P. Green, y la versión de la Septuaginta, de la traducción de Sir Lancelot C. L. Brenton de *The Septuagint: Greek and English*. También se han utilizado *The Expositor’s Bible Commentary*, *The Anchor Bible Dictionary*, vol. 5, y las notas a pie de página de las Biblias NASB, NIV, NKJV y NRSV.