P: En el Antiguo Testamento, ¿quién fue el primero en la Biblia en responder a preguntas difíciles?
R: La primera persona de la que se tiene constancia que lo hizo fue Moisés, en Éxodo 18:13-16, quien posteriormente, a sugerencia de Jetro, nombró jueces para que decidieran sobre los asuntos menos difíciles, tal y como se recoge en Éxodo 18:22-26. También Salomón, cuando la reina de Saba le planteó preguntas difíciles en 2 Crónicas 9:1-2. Es de suponer que muchas de estas preguntas versaban sobre Dios y su ley.
P: ¿Por qué confía usted en el Antiguo Testamento?
R: Tanto las Escrituras como la arqueología indican que no hay cambios significativos en nuestras copias actuales por al menos cinco razones:
Dios prometió preservar su palabra en Isaías 55:10-11; 59:21; 1 Pedro 1:24-25 y Mateo 24:35. Podemos confiar en Dios.
Jesús y el Nuevo Testamento confirmaron las escrituras del Antiguo Testamento en Mateo 19:4; 22:32, 37; 39; 23:35; Marcos 10:3-6; Lucas 2:23-24; 4:4; 11:51; 20:37; 24:27, 44
Evidencia arqueológica: En la Septuaginta, la Torá se tradujo al griego alrededor del año 400 a. C. Los Rollos del Mar Muerto datan desde aproximadamente el año 250 a. C. hasta después de la época de Cristo, y podemos compararlos con nuestras Biblias actuales. Los targúmenes arameos son traducciones realizadas en la época de Jesús. Los Rollos del Mar Muerto constan de unos 95 000 fragmentos procedentes de 867 manuscritos del Antiguo Testamento y otros escritos. Aproximadamente un tercio de los Rollos del Mar Muerto son manuscritos del Antiguo Testamento, según la Biblia de estudio NIV, p. 1432. La arqueología demuestra que la Biblia que Jesús conocía se ha conservado. Nahal Hever (= Wadi Habra) es una cueva cercana a En-Gedi que contiene partes de 35 rollos. Uno de ellos es un fragmento escrito entre el año 50 a. C. y el 50 d. C. de los profetas menores en griego; el rollo 5/6HevPs de Nahal Hever contiene parte del Salmo 22, y otro contiene el Salmo 15:1-2.
En Masada se encontró una copia del libro de Josué que data de los años 169-93 a. C. Asimismo, se indica que los textos hallados en Masada proceden de Génesis 46:7-11, Levítico 4:3-9; 8:31-11:40, Deuteronomio 33:17-24; 34:2-6, Salmos 150:1b-6 y Ezequiel 35:11-15; 36:1-10, 13-14, 17-35; 37:1-14, 16, 23, 28; 38:1-4, 7-8 (con lagunas). Los romanos conquistaron Masada en abril del año 73 d. C., por lo que los rollos debieron de ser anteriores a esa fecha.
Cabe señalar que, según Talmon, el fragmento del Génesis (Génesis 46:7-11) podría proceder de una paráfrasis del Génesis incluida en el Libro de los Jubileos.
El papiro de Nash, fechado en el año 150 a. C., contiene los Diez Mandamientos combinados a partir de Éxodo 20:2-17 y Deuteronomio 5:6-6:4 y siguientes. En él, el sexto y el séptimo mandamiento están invertidos.
En el wadi Muraba’at/Murabba’at se halló un rollo hebreo (Mur.88) que recoge diez de los doce profetas menores y data aproximadamente del año 132 d. C. En la cueva 2 se encontraron pequeños fragmentos del Génesis, el Éxodo, los Números, el Deuteronomio e Isaías. Todos los rollos de Muraba’at son prácticamente idénticos al texto masorético.
Los primeros escritores de la Iglesia, ya en los años 96-98 d. C., hacían amplia referencia al Antiguo Testamento.
Los escribas judíos, a pesar de su hostilidad hacia el cristianismo, conservaron el mismo Antiguo Testamento que se encuentra hoy en todas las Biblias protestantes.
Como nota al margen para los musulmanes, el Corán afirma que los musulmanes deben creer en todos los profetas, y que Dios entregó a Jesús la Torá y los Evangelios.
La sura 4:150-151 dice: «Aquellos que niegan a Alá y a sus mensajeros, y desean separar a Alá de sus mensajeros, diciendo: “Creemos en unos, pero rechazamos a otros”, y desean seguir un camino intermedio, (151) son, en verdad, incrédulos;...»
La sura 3:48 dice: «Y Alá le enseñará [a Jesús] el Libro y la Sabiduría, la Torá y el Evangelio. Si a Jesús se le enseñó el Antiguo Testamento, y nosotros disponemos del Antiguo Testamento de la época de Jesús, entonces a Jesús se le enseñó lo que nosotros tenemos».
La sura 3:50 dice: «“Yo [Jesús] he venido a vosotros para confirmar la Torá que me precedió. … He venido a vosotros con un signo de vuestro Señor. Así pues, temed a Alá y obedecedme”. A la gente le resulta casi imposible intentar hacer lo siguiente.
La sura 5:47 dice: «Que el Pueblo del Evangelio juzgue según lo que Alá ha revelado en él...». Si el Pueblo del Evangelio debe juzgar según lo que Dios ha revelado en el Evangelio, ¿cómo es posible que el Evangelio según el cual deben juzgar no sea el Evangelio según el cual Dios les ordenó que juzgaran?
La sura 5:48 dice: «A ustedes (Gente del Libro) les hemos enviado la Escritura con la verdad, confirmando la Escritura que la precedió y preservándola a salvo: juzguen, pues, entre ellos según lo que Alá ha revelado, y no sigan sus vanos deseos, apartándose de la verdad que les ha llegado...».
La sura 15:9-10 dice: «Sin duda, hemos revelado el Mensaje; y, sin duda, lo protegeremos [de la corrupción]. Enviamos mensajeros antes de usted entre las comunidades de antaño». La sura 15:9 no dice que solo se protegiera el «Corán», sino «el mensaje».
En resumen, Dios es Todopoderoso, Omnisciente y está lejos de ser descuidado. Podemos confiar en que Él siempre ha preservado el camino recto para aquellos que buscan seguirle allá donde Él los guíe.
P: En el Antiguo Testamento, ¿cuántos versículos y palabras hay?
R: Según Wick Allison en *That’s In the Bible? - The Ultimate Learn-As-You-Play Bible Quiz Book* (Dell Trade, 1994), p. 18, el Antiguo Testamento (KJV) tiene 23 214 versículos y 647 000 palabras en inglés. Estos versículos incluyen Génesis: 1.533, Éxodo: 1.213, Levítico: 859, Números: 1.288 y Deuteronomio: 959, lo que suma un total de 5.852 versículos en la Torá.
P: ¿Qué pruebas hay de que los judíos reconocieran que no hubo profetas durante ese periodo de 400 años?
R: Existen al menos cuatro fuentes de evidencia.
1 Macabeos 4:45; 9:27; 14:41 afirma que el pueblo esperaba «hasta que surgiera un profeta».
El Manual de Disciplina, entre los Rollos del Mar Muerto, también esperaba la «venida de un profeta».
El Talmud babilónico, en los capítulos 7 y 8, afirma: «Tras los últimos profetas —Hageo, Zacarías y Malaquías—, el Espíritu Santo se apartó de Israel».
El Nuevo Testamento nunca cita ningún libro escrito después de Malaquías.
P: ¿En cuántas secciones dividían los judíos el Antiguo Testamento?
R: Tal y como muestra la obra *Introducción general a la Biblia*, p. 243, los distintos judíos tenían diferentes clasificaciones.
No aparece ninguna clasificación en la Septuaginta, en los manuscritos cristianos del Vaticano y del Sinaí, ni en la lista del judío converso Epifanio de Salamina (c. 315-403 d. C.).
Jesús menciona la Ley y los profetas en Mateo 7:12; 22:40
Moisés y todos los profetas se mencionan en Lucas 24:27.
«La Ley de Moisés, los Profetas y los Salmos» es lo que dijo Jesús en Lucas 24:44.
La Ley (Torá), los Profetas y los Escritos se mencionan por primera vez en el prólogo del Eclesiástico (h. 132 a. C.), pero no se especifica qué libros pertenecen a cada sección.
Josefo (hacia el año 100 d. C.) también distingue tres secciones, pero solo incluye cuatro libros en los Escritos. Al parecer, el libro de Rut se contaba dentro de Jueces, Lamentaciones se incluía en Jeremías, y Ester y Daniel se agrupaban con los profetas.
Filón el Judío (que vivió entre el año 20 a. C. y el 50 d. C.) mencionó «la Ley, las Profecías, así como los himnos y los demás escritos que fomentan y perfeccionan el conocimiento y la piedad». (La vida contemplativa 3.25)
El Talmud babilónico estableció la división tripartita moderna.
Ley (Torá): (Cinco libros en el orden de: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio)
Profetas: ocho libros en el orden de: Josué, Jueces, 1 y 2 Samuel (como un solo libro), 1 y 2 Reyes (como un solo libro), Isaías, Jeremías, Ezequiel y los doce profetas menores (desde Oseas hasta Malaquías). En la Biblia hebrea, los doce profetas menores siguen directamente a Ezequiel.
Escritos (Ketubim): 11 libros en el orden de: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Rut, Ester, Lamentaciones, Daniel, Esdras-Nehemías (como un solo libro) y 1 y 2 Crónicas (como un solo libro).
P: ¿Cuándo se escribieron los libros del Antiguo Testamento y en qué pasajes del Nuevo Testamento se citan?
R: El Antiguo Testamento es uno de los libros más asombrosos de todo el mundo. Sus treinta y nueve libros fueron escritos a lo largo de mil años por reyes, esclavos, sacerdotes, guerreros, pastores, ricos y pobres. A continuación se presenta una tabla con las fechas de redacción y una lista parcial de las referencias del Nuevo Testamento. Para consultar una lista completa de referencias, véase Kurt Aland et al., *The Greek New Testament*, 3.ª edición, 1975, págs. 897-903.
Libro del Antiguo Testamento | Autor | Fechas a. C. | Citas y referencias |
Génesis | Moisés | hacia el año 1407 a. C. | Mt 19:4-5; Mc 9:16; 10:6,8; Hch 3:25; 7:3,7; Rom 4:17,18; 9:7, 9, 12; 1 Corintios 6:16; 15:45; 2 Corintios 4:6; Gálatas 3:6, 8, 16; 4:30; Efesios 5:31; Hebreos 4:4; 6:14; Santiago 3:23 |
Éxodo | Moisés | hacia el año 1407 a. C. | Mt 5:21, 38; 15:4; 19:19; 22:32; Mc 7:10; 10:19; 12:26; Lc 2:23; 18:20; ~Jn 6:31; 19:36; Hechos 7:28, 32, 34, 40; 23:5; Rom 9:15, 17; 13:9; 1 Cor 10:7; 2 Cor 8:15; Heb 8:5; 9:20; 12:20; Stg 2:11 (2 veces) |
Levítico | Moisés | hacia el año 1407 a. C. | Mateo 5:38, 43; 15:4; 19:19; 22:39; Marcos 7:10; 12:31; Lc 2:24; 10:27; Rom 10:5; 13:9; Gál 3:12; 5:14; Stg 2:8; 1 Pe 1:16 |
Números | Moisés | hacia el año 1407 a. C. | 2 Tim 2:19 (LXX) ~Jn 19:36 |
Deuteronomio | Moisés (en su mayor parte) | hacia el año 1407 a. C. | Mt 4,4; 7; 10; 5,38; 6,13; 15,4; 18,16; 19,19; 22,37; Mc 7,10; 10,19; 12,30; Lc 4:4, 8, 12; 10:27; 18:20; Hch 3:23; 7:37; Rom 10:6-7, 8, 19; 11:8; 12:19; 13:9; 15:10; 1 Cor 9:9; Gál 3:10, 14; Ef 6:3; Heb 1:6; 10:30 (2 veces); 12:21, 29; 13:5; Stg 2:11 (2 veces) |
Josué | Josué | hacia el año 1377 a. C. | ~Heb 11; Stg 2:25 |
Jueces | ¿Samuel anónimo? | 1377-1004 a. C. | ~Heb 11:32 |
Rut | ¿Samuel anónimo? | hacia el 1011 a. C. | ~Mateo 1:5; ~Lucas 3:32 |
1 y 2 Samuel | ¿Samuel anónimo? | 1050-1004 a. C. | Rom 15,9; 2 Cor 6,18; Heb 1,5 |
1 y 2 Reyes | Anónimo | h. 950-550 a. C. | Rom 11:3,4 |
1 y 2 Crónicas | ¿Esdras? (anónimo) | h. 950-550 a. C. | Alusión en Hebreos 1:5 |
Escrito en parte | 340 a. C. | ||
Esdras | Esdras | 450-430 a. C. | Nehemías 8:1; 12:32 |
Nehemías | Nehemías | 445-430 a. C. | ~Esdras 2:2; ~Juan 6:31 |
Ester | Anónimo | hacia el 470-424 a. C. | - |
Job | Anónimo | quizás 2100 | Rom 11:35; 1 Cor 3:19 |
Salmos | David y otros | hacia el año 1050 a. C. | Mateo 4:6; 8:2; 13:35; 21:9, 16, 42; 22:44; 23:39; 27:46; Marcos 11:9; 12:11, 36; 15:34; Lc 4:11; 13:35; 19:38; 20:17, 43; Jn 2:17; 6:31, 45; 10:34; 12:13; 13:18; 15:25; 19:24, 36; Hch 1,20 (2 veces); 2,28,35; 4,11,26; 13,33,35; Rom 2,6; 3,12,13 (2 veces), 14,18; 4,8; 10,18; 11,10; 15,3,9,11; 1 Corintios 3:20; 10:26; 15:27; 2 Corintios 4:13; 9:9; Efesios 4:8, 26; Hebreos 1:5, 7, 9, 12, 13; 2:8, 12; 3:11, 15; 4:3, 7; 5:5, 6; 7:17, 21; 10:7, 30; 13:6; 1 Pedro 2:7; 3:12; Apocalipsis 2:27; 19:15 |
Sal 137 | después del año 587 a. C. | ||
Proverbios | Salomón, Agur, | h. 971-931 a. C. | Rom 2:6; 12:20; Heb 12:6, 13; Stg 4:6; 1 Pe 4:18; 5:5; 2 Pe 2:22 |
Lemuel, otros | |||
25:1 copiado | 729-686 a. C. | ||
Eclesiastés | Salomón | después del 967 a. C. | - (Rom 3:12, concepto similar) |
Cantar de los Cantares | Anónimo | después del 967 a. C. | - |
Isaías | Isaías | 696-622 a. C. | Mt 3,3; 4,16; 8,17; 12,21; 13,14-15; 21,13; 24,29; Mc 1,3; 4,12; 7,6-7; 9,48; 11,17; 13,25; Lc 3:4-6; 4:19; 8:10; 19:46; 22:37; Jn 1:23; 12:40; Hch 7:50; 8:33; 13:34, 47; 28:27; Rom 2:24; 3:17; 9:20, 28, 29, 33; 15:12, 21; 10:15, 16, 20, 21; 11:8; 14:11; 1 Cor 2:9, 16; 14:21; 15:32, 54; 2 Corintios 6:2, 17; Gálatas 4:27; Hebreos 2:13 (2 veces); 1 Pedro 1:25; 2:6, 8, 22; 3:14 |
Jeremías | Jeremías | 627/6-587 a. C. | Mt 2:18; 21:14; Mc 11:17; Lc 19:46; 23:30; 2 Cor 10:17; Heb 9:12; 10:16, 17 |
Jer 52:31-34 | hacia el año 561 a. C. | ||
Lamentaciones | Probablemente Jeremías | 586-583 a. C. | - |
Ezequiel | Ezequiel | 7/593-571 a. C. | Rom 2:24; 2 Cor 6:17 |
Daniel | Daniel | 606-536 a. C. | Mateo 24:15; Marcos 13:14; Apocalipsis 4:14 |
Oseas | Oseas | h. 790-710 a. C. | Mt 2:15; 9:13; 12:7; Lc 23:30; Rom 9:25, 26; 1 Cor 15:55 |
Joel | Joel | ¿900; 587; 400? | Hch 2,21; Rom 10,13 |
Amós | Amós | Terremoto del año 760 | Hechos 7:43; 15:16-18 |
Abdías | Abdías | ¿844; 723; 585? | - |
Jonás | Jonás | hacia el 763 a. C. | 2 Reyes 14:25; referencias: Mateo 12:39-41; Lucas 11:29-32 |
Miqueas | Miqueas | antes del 722 a. C. | Mateo 2:6; 10:36; 10:35-36 |
Nahúm | Nahúm | antes del 612 a. C. | - |
Habacuc | Habacuc | hacia el 697-598 a. C. | Hch 13, 41; Rom 1, 17; Gál 3, 11; Heb 10, 38 |
Sofonías | Sofonías | 640-609 a. C. | - |
Hageo | Hageo | 520-515 a. C. | Esdras 5:1; 6:14; alusión en Hebreos 12:26 |
Zacarías | Zacarías | 520-515 a. C. | Esdras 5:1; 6:14; Mt 21:5; 26:31; Mc 14:27; Jn 12:15; 19:37 |
Malaquías | Malaquías | 538; 450-430 | Mt 11:10; Mc 1:2; Lc 7:27; Rom 9:13 |
El autor es la persona a quien Dios reveló su palabra. Las palabras fueron escritas por él mismo o por sus secretarios. Por ejemplo, Baruc, el escriba de Jeremías, puso por escrito muchas de sus profecías. Jeremías 51:64 dice: «...aquí terminan las palabras de Jeremías».
En el Nuevo Testamento hay unas 250 referencias a pasajes del Antiguo Testamento. Los escritores del Antiguo Testamento solían mencionarse unos a otros.
Los cinco libros de la Ley: Josué 1:7; 8:31; 23:6; 1 Reyes 2:3; 2 Reyes 14:6; 17:37; 18:6; 1 Crónicas 16:40; 2 Crónicas 17:9; 23:18; 30:5, 16, 18; 31:3; 35:26; Esdras 3:2, 4; 6:18; 7:6; Daniel 9:11, 13; Oseas 8:12
Esdras: Nehemías 8:1; Nehemías 12:32
Nehemías: Esdras 2:2
Isaías: 2 Reyes 19:2; 2 Crónicas 32:20
Jeremías: Daniel 9:2; 2 Crónicas 36:22
Jonás: 2 Reyes 14:25
Miqueas: Jeremías 26:18
Hageo: Esdras 5:1; Esdras 6:14
Zacarías: Nehemías 12:1, 4, 16; Esdras 5:1; 6:14
La idea es que los libros del Antiguo Testamento encajan entre sí, como las piezas de un rompecabezas que se entrelazan.
P: ¿Qué libros antiguos se mencionan en el Antiguo Testamento, pero no figuran en él?
R: En la antigüedad, al igual que hoy en día, existían numerosos escritos religiosos e históricos, muchos de ellos de calidad variable. Además de los libros apócrifos, existen los denominados «libros pseudoapócrifos», que hoy en día nadie acepta. A menudo se trata de obras espurias que afirman haber sido escritas por un personaje histórico, pero que en realidad no lo son. Por supuesto, si algo es falso, no es la palabra de Dios. Otros libros, aunque no sean perfectos, no están tan mal. Por supuesto, si una persona piadosa escribe algo que es cierto, eso no es necesariamente la palabra de Dios, ni tampoco afirmó que lo fuera. Del mismo modo, un buen libro cristiano escrito hoy en día puede ser bueno, pero no es la palabra de Dios. Algunos libros, como 1 Enoc, son más complicados. 1 Enoc es un libro compuesto, y es probable que el autor más antiguo escribiera la mayor parte de la primera sección. Por cierto, Judas 14-15 cita la parte más antigua de 1 Enoc.
El propio Antiguo Testamento menciona algunos libros y registros de los que hoy en día no conservamos ninguna copia.
Hechos de Salomón, 1 Reyes 11-41
Crónicas de los Reyes 1 Reyes 14:19, 29; 2 Reyes 19:9-12, 11
Reyes de Judá/Israel 2 Crónicas 16:11; 25:26; 28:26, 32; 27:2; 35:27; 36:8
Reyes de Israel: 2 Crónicas 20:34; 33:18; 24:7; 1 Reyes 14:19
Jasher (el Justo) Josué 10:13; 2 Samuel 1:18
Las guerras del Señor Números 21:14
Nunca se afirmó que estos fueran textos sagrados, sino que se trataba simplemente de otros registros fiables, que se han perdido para el mundo moderno.
P: ¿De qué listas de libros del Antiguo Testamento disponemos, aparte de los textos bíblicos?
R: A continuación se presentan las listas.
Ben Sira, en el siglo II a. C. todos menos Ezequiel
Filón, el judío alejandrino (De Vita Contemplativa 25) tres secciones
Josefo, el escritor judío <100 d. C. Contra Apión 1.8.
Concilio judío de Jamnia, año 90 d. C. sin apócrifos
Concilio de Cartago, 397 d. C. incluye apócrifos históricos (entre ellos 1 y 2 Esdras y la Oración de Manasés, que no figuran en los apócrifos católicos actuales)
P: ¿Dónde se encuentran los quiasmos en el Antiguo Testamento?
R: Los quiasmos son una estructura poética simétrica habitual en la poesía hebrea. A continuación se citan algunos ejemplos.
Génesis 7:4-8:12; 7:21-23a
Levítico 24:13-23
Levítico 25:14-17
Números 15:35-36
1 Samuel 2; 3:17; 3:1-4:1; 8:5-22 y 18:20-26
2 Samuel 1:19-27; 5:17-8:18; y 23:1-7
Job 4:5-5:27
Salmo 3:7-8; 51, 58. El Salmo 109 se asemeja a un quiasmo.
Isaías 15:1-14; 21:1-10; 22:8-11; 22:1-4; 22:8-11; 22:12-14; 23:1-14; 24:1-13; 26:1-21; 27:1-13; 29:9-14; 32:1-5; 37:14-20; 38:1-8; 38:10-20; 41:17-20; 42:1-4; 42:13-17; 43:1-7; 43:8-13; 43:22-24; 43:25-44:5; 44:6-8; 48:17-22; 51:1-3; 51:7-8; 51:13-15; 55:1-13; 56:9-12; 59:14-20; 61:5-9; 63:15-64:12; 65:1-66:24; 65:17-18b; 65:18c-20; 66:5-14; 66:18-24.
Jeremías 9:1-11; 20:24-18
Zacarías 6:9-15
Ezequiel 26:3-14 presenta una estructura quiástica, aunque no se trata de un quiasmo perfecto.
Algunos comentaristas consideran que los libros completos de Ester y Mateo tienen una estructura quiástica.
P: ¿En qué partes del Antiguo Testamento se encuentra el arameo?
R: La Enciclopedia Británica, volumen 1 (1956), p. 684, afirma: «Los primeros registros del arameo se remontan aproximadamente al año 800 a. C. […] El alfabeto de esta época difiere poco del de la Piedra de Moab». Se indica que existían dos tendencias que se completaron durante la época de los persas
Los pasajes bíblicos en arameo son los siguientes:
Génesis 31:47 (solo dos palabras)
Daniel 2:4b-7:28
Esdras 4:8-6:18
Esdras 7:12-26
Jeremías 10:11
El Eclesiastés contiene algunas expresiones arameas
Algunos nombres son tanto hebreos como arameos
El, Mardoqueo, Mara (Rut 1:20), Tobías, Gesem
Otras palabras son tanto hebreas como arameas.
lahen («por lo tanto» en arameo, «a ellos» en hebreo) (Rut 1:13)
Dos inscripciones en salas de unas cuevas situadas a 11 millas (18 km) al oeste de Amán, en Jordania, mencionan a «Tobías» en arameo. (Desde el año 590 a. C. hasta, como muy tarde, el 200 a. C.)
Todos los libros del Antiguo Testamento posteriores al exilio contienen algunas expresiones babilónicas o arameas, según When Critics Ask, págs. 265-267. A modo de referencia, Isaías no contiene términos arameos.
Varias palabras de los Evangelios del Nuevo Testamento también están en arameo.
P: En el Antiguo Testamento, ¿cuál es la diferencia entre un error de escriba (o copista) y un error en los originales? ¿Qué explicación sería más razonable?
R: Los errores de los escribas suelen ser errores ortográficos, cambios de unas pocas letras u, ocasionalmente, la omisión o repetición de una línea de texto. También existen cambios deliberados por parte de los escribas, en los que modificaban o añadían una palabra, o incorporaban una palabra o frase para resaltar el significado, de forma similar a lo que hacen hoy en día las paráfrasis.
En el caso de un pasaje concreto, si solo dispusiéramos del Antiguo Testamento, sería difícil determinar cuál de las dos opciones es más razonable, ya que no contamos con suficientes manuscritos. Sin embargo, podemos establecer una comparación por analogía con los más de 10 000 manuscritos del Nuevo Testamento. Los manuscritos del Nuevo Testamento presentan numerosas variaciones de una, dos y tres letras debidas a errores de los escribas y a errores ortográficos. Afirmar que los manuscritos del Nuevo Testamento contenían muchos errores de los copistas porque disponemos de numerosos manuscritos que lo demuestran, y que el Antiguo Testamento casi no tenía ninguno porque no contamos con muchos manuscritos que muestren variaciones, no tendría sentido, ya que no disponemos de tantos manuscritos del Antiguo Testamento. No, más bien, la frecuencia de los errores de los copistas en el Antiguo Testamento es probablemente de una magnitud más o menos similar a la de los errores de los copistas en el Nuevo Testamento.
P: ¿Creen las denominaciones de la Iglesia de Cristo que el Dios del Antiguo Testamento es diferente del Dios del Nuevo Testamento? (Esta pregunta la formuló un cristiano)
R: No, se trata de una acusación falsa que he oído. Algunas iglesias de la Iglesia de Cristo cometen graves errores en relación con la idea de que el bautismo en agua salva realmente a las personas, lo cual contradice Hechos 10:44-48, y sostienen una visión pelagiana de la naturaleza del hombre, contraria a Juan 6:44, 65 y Romanos 3:10-18. Sin embargo, que yo sepa, ningún miembro de la Iglesia de Cristo ha afirmado jamás que el Dios del Antiguo Testamento sea diferente del del Nuevo Testamento. Fueron las diversas escuelas de los gnósticos —una antigua forma de herejía— las que afirmaban esto y se negaban a adorar al Creador.
P: ¿Por qué castiga Dios a las personas sin distinción en el Antiguo Testamento, pero ya no lo hace ahora?
R: La relación de Dios con los israelitas antes de la venida de Jesús era algo diferente a la que mantiene con los cristianos desde la crucifixión.
En el Antiguo Testamento, Dios creó un pueblo para sí mismo a partir de los descendientes de Jacob. No poseían todo el conocimiento que se nos ha concedido hoy en día, pero conocían la importancia de la necesidad de los sacrificios y la gravedad del pecado. Aunque casi todos los temas principales del Nuevo Testamento también se encuentran en el Antiguo Testamento, a menudo estaban expresados de forma velada y poco clara.
Desde la llegada de Jesús, Dios trata a sus hijos, de todas las naciones y pueblos, con mayor delicadeza. En cuanto a los judíos que rechazaron a Jesús y a sus descendientes, no parece que Dios tenga nada más que decirles ni que mantenga relación alguna con ellos, aunque volverán a entrar en escena durante los últimos tiempos.
Por supuesto, se podría argumentar que la ira de Dios no ha cambiado, ya que la gente sigue yendo al infierno. Simplemente, en los tiempos del Antiguo Testamento, al disponerse de menos conocimiento, Dios emitía más advertencias, mientras que en los tiempos del Nuevo Testamento ya hemos sido advertidos.
P: ¿Qué autores primitivos se referían al Antiguo Testamento como «Antiguo Testamento»?
R: Aquí tiene la lista. Si un autor menciona el Nuevo Testamento, pero no el Antiguo, se sobreentiende que se refiere al Antiguo Testamento. Si solo se sobreentiende, el nombre no aparece en negrita y se indica «Sobreentendido».
Justino Mártir (h. 138-165 d. C.) menciona «cómo el Nuevo Testamento, que Dios había anunciado anteriormente», en *Diálogo con Trifón el judío*, cap. 51, p. 221.
Melito de Sardes (170-180 d. C.) menciona el «Antiguo Testamento» y enumera los libros en el fragmento 4 del *Libro de los Extractos*, vol. 8, p. 759.
Ireneo (182-188 d. C.) menciona el Nuevo Testamento y el Antiguo Testamento en *Contra las herejías*, libro 5, cap. 34.1, p. 563. También lo menciona en la p. 564
El Canon Muratoriano (h. 170 d. C.), cap. 3, p. 603, menciona el Antiguo Testamento.
Clemente de Alejandría (193-202 d. C.): «Pues Dios es la causa de todas las cosas buenas; pero de algunas principalmente, como del Antiguo y del Nuevo Testamento». *Estrómata*, libro 1, cap. 5, p. 305. Véase también *Estrómata*, libro 4, cap. 21, p. 434
Tertuliano (h. 213 d. C.): «Se nos define claramente en todas las Escrituras: en el Antiguo Testamento como el Cristo de Dios, en el Nuevo Testamento como el Hijo de Dios». Contra Praxeas, cap. 24, p. 620
Tertuliano (207/208 d. C.) menciona el Antiguo y el Nuevo Testamento en *Los cinco libros de Tertuliano contra Marción*, libro 4, cap. 6, p. 351.
Hipólito (225-235/6 d. C.) (implícitamente) se refiere al Nuevo Testamento en «Fragmentos de comentarios», «Comentario sobre Génesis» 49:11, p. 165
Asterio Urbano (h. 232 d. C.): «Pero nunca podrán demostrar que ninguno de los profetas del Antiguo Testamento, ni ninguno de los del Nuevo…». *El Exordium*, vol. 7, cap. 9, p. 337
Commodianus (hacia el año 240 d. C.): «Ahora, atónito, jure que creerá en Cristo; pues el Antiguo Testamento proclama acerca de Él». *Instructiones de Commodianus*, cap. 25, p. 207
Orígenes (225-254 d. C.) se refiere al «Antiguo Testamento» en *Contra Celso*, libro 7, cap. 24, p. 620. Menciona el Antiguo y el Nuevo Testamento en *Comentario sobre el Evangelio de Juan*, libro 5, cap. 4, p. 348.
Novatiano (250-257 d. C.) menciona el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento en su *Tratado sobre la Trinidad*, cap. 7, p. 617. Asimismo, menciona la veracidad tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento en el cap. 17, p. 627
El «Tratado anónimo sobre el rebautismo» (h. 248-256 d. C.), cap. 15, p. 676, cita Números 11:17 como palabras de Dios a Moisés en el Antiguo Testamento.
Cipriano de Cartago (h. 246-258 d. C.) menciona el Antiguo Testamento en los *Tratados de Cipriano*, tratado 12, cap. 4, p. 509.
Dionisio de Roma (259-269 d. C.) afirma que la Trinidad figura en las Escrituras, pero que la doctrina de «tres dioses no se enseña ni en el Antiguo ni en el Nuevo Testamento». *Contra los sabelianos*, cap. 1, vol. 7, p. 365
Arquelaus (262-278 d. C.) menciona que no hay ni dos Antiguos Testamentos ni dos Nuevos Testamentos. (Habla el cristiano Diodoro) «Disputa con Manes», cap. 45, p. 220
Arquelaus (262-278 d. C.) se refiere al Antiguo Testamento. «Disputa con Manes», cap. 42, p. 217
Anatolio de Alejandría (270-280 d. C.) se refiere al «Antiguo Testamento», lo que implica la existencia de un Nuevo. El «Canon Pascual de Anatolio de Alejandría», cap. 8, p. 148
Victorino de Petau (martirizado en el año 304 d. C.) menciona el Antiguo y el Nuevo Testamento en su «Comentario sobre el Apocalipsis del bienaventurado Juan», p. 345
Metodio (270-311/312 d. C.): «Les presentaré, oh vírgenes, del Antiguo Testamento, una profecía escrita del Libro de los Jueces, para demostrar que digo la verdad», «El banquete de las diez vírgenes», discurso 10, cap. 2, p. 348
Alejandro de Alejandría (313-326 d. C.): «Y además de la piadosa creencia relativa al Padre y al Hijo, profesamos fe en un solo Espíritu Santo, tal y como nos enseñan las Sagradas Escrituras; quien ha inspirado tanto a los hombres santos del Antiguo Testamento como a los maestros divinos de lo que se denomina el Nuevo». Epístolas sobre la herejía arriana, Carta 1, cap. 12, p. 296
Lactancio (h. 303-h. 325 d. C.) «Pero toda la Escritura se divide en dos Testamentos. Lo que precedió al advenimiento y a la pasión de Cristo —es decir, la Ley y los profetas— se denomina Antiguo Testamento; pero lo que se escribió después de su resurrección se denomina Nuevo Testamento». Las Instituciones Divinas, libro 4, cap. 20, p. 122
Después de Nicea
Eusebio (318-339/340 d. C.)
Atanasio (367 d. C.) menciona el «Antiguo Testamento» y enumera sus libros en la «Carta festiva» n.º 39, cap. 4, p. 552
Efraím/Efrén (350-378 d. C.)
Basilio de Capadocia (357-379 d. C.) se refiere al Nuevo Testamento en la «Carta 42», cap. 3, págs. 144-145.
Cirilo de Jerusalén (h. 349-386 d. C.) menciona el Antiguo y el Nuevo Testamento en la conferencia 2.4, p. 8, y en la 3.6, p. 15.
El Sínodo de Laodicea (343-381 [o 363] d. C.), en el canon 59, p. 158, menciona el Antiguo y el Nuevo Testamento.
Gregorio de Nisa (382-383 d. C.) menciona el Antiguo Testamento en *Contra Eunomio*, libro 11, cap. 5, p. 238
Ambrosio de Milán (370-390 d. C.) menciona el Antiguo y el Nuevo Testamento en *De la fe cristiana*, libro 1, cap. 8.57, p. 210
Gregorio de Nanzianzo (330-391 d. C.)
Paciano de Barcelona (342-379/392 d. C.) menciona el Nuevo Testamento en *Sobre los penitentes*, cap. 4.1, p. 74
Dídimo el Ciego (398 d. C.) se refiere al Antiguo y al Nuevo Testamento. «Comentario sobre Zacarías», 8, p. 201
Libro siríaco de los Pasos (Liber Graduum) (350-400 d. C.)
Epifanio de Salamina (360-403 d. C.) menciona el Antiguo y el Nuevo Testamento. «El Panarion», sección 3, escolios 1 y 5, p. 334
Comentario de Rufino sobre el Credo de los Apóstoles (374-406 d. C.)
Juan Crisóstomo (martirizado en el año 407 d. C.) se refiere al «Antiguo Testamento». Padres nicenos y postnicenos, primera serie, vol. 11, p. 349
Concilio de Cartago (393-419 d. C.)
Jerónimo (317-420 d. C.)
Agustín de Hipona (338-340 d. C.) menciona el Antiguo Testamento en *La ciudad de Dios*, libro 17, cap. 5, p. 345, y libro 17, cap. 7, p. 347. También en el *Comentario a los Salmos*, 405, 521, 531 y 681
Juan Casiano (419-430 d. C.) Se hace referencia al Nuevo Testamento por su nombre en las *Instituciones* de Juan Casiano, libro 1.1, p. 201, y en la *Conferencia del abad Pafnuto*, cap. 15, p. 327
Vicente de Lerins (h. 434 d. C.) hace referencia al «Antiguo Testamento». Doce libros, libro 1.1, p. 201
Sócrates (h. 400-439 d. C.): *Historia eclesiástica* de Sócrates
Teodoreto de Cirro (423-458 d. C.)
Concilio de Calcedonia (451 d. C.)
El papa León I de Roma (440-461 d. C.)
Entre los libros heréticos y espurios
Marino (h. 300 d. C.), de Bardasene, en su controversia con Adamantio, recurrió al «Antiguo Testamento» y se refirió a David como profeta. Diálogo sobre la verdadera fe, cap. 862a 20, p. 173
Teodoro de Mopsuestia (392-423/429 d. C.) menciona el Antiguo Testamento y a los setenta traductores de las Escrituras sagradas. Comentario sobre Sofonías, cap. 1, p. 289
P: ¿Cuáles son los principales manuscritos del Antiguo Testamento que se han conservado hasta nuestros días?
R: Existen seis familias principales.
1. El texto masorético es la familia que los propios judíos conservaron a lo largo de la Edad Media.
2. El Pentateuco samaritano presenta grandes similitudes con el texto masorético y los rollos del Mar Muerto, salvo por algunos cambios evidentes (el monte Gerizim en lugar de Jerusalén, etc.). No obstante, todos los manuscritos del Pentateuco samaritano son medievales. Algunos de ellos son el Codex Add. 1846 (1100 d. C.), el Codex B (1345/1346 d. C.), el Manuscrito E (1219 d. C.) y el rollo del Sepher ‘Abisha’ (siglos XII-XIII). También tradujeron su Torá al arameo, al griego y al árabe.
3. La Septuaginta griega, incluida la recensión lucaniana y los escritos cristianos,
4. La Hexapla de Orígenes contaba con una quinta columna de la Septuaginta. Pánfilo y Eusebio la hicieron copiar en numerosas ocasiones y la distribuyeron. Se ha conservado un manuscrito de la misma, denominado Códice Sarravianus de Leiden (siglos IV o V d. C.). Padres nicenos y postnicenos, segunda serie, vol. 1, p. 38
5. La traducción siríaca no solo nos ofrece pistas sobre palabras concretas que resultan difíciles de determinar con certeza en hebreo antiguo, sino que también nos muestra cómo se interpretaban los versículos en la época de Cristo.
6. Los Rollos del Mar Muerto, que datan aproximadamente de la época de Cristo. La mayoría de estos manuscritos se asemejan mucho al texto masorético, pero algunos se parecen más a la Septuaginta. Además de los manuscritos bíblicos, también contienen numerosos comentarios sobre las Escrituras y otros libros religiosos.
Además, a continuación se mencionan otros manuscritos que se han hallado.
El papiro de Nash, que data del año 150 a. C., contiene los Diez Mandamientos combinados a partir de Éxodo 20:2-17 y Deuteronomio 5:6-6:4 y siguientes. Este fue el texto bíblico más antiguo conocido hasta que se descubrieron los Rollos del Mar Muerto. En el *New International Dictionary of the Bible*, p. 228, figura una fotografía del mismo.
En Masada se halló una copia del libro de Josué, datada entre los años 169 y 93 a. C. mediante datación por radiocarbono con espectrómetro de masas. (The Dead Sea Scrolls Today, p. 18). Los romanos conquistaron Masada en abril del año 73 d. C., por lo que los manuscritos debían de ser anteriores a esa fecha.
Nahal Hever es una cueva situada cerca de En-Gedi, justo al oeste del Mar Muerto, que contiene un fragmento de los profetas menores en griego (8 Hev XIIgr). También contiene Números (5/6 Hev 1a) y Salmos (5/6 Hev 1b). Según *Manuscripts of the Greek Bible*, p. 34, fueron escritos entre el año 50 a. C. y el 50 d. C. Una mujer adinerada llamada Babatha se refugió allí al comienzo de la revuelta de Bar Kojba contra Roma. Se trata de una revisión de la Septuaginta, realizada en Judea, y casi idéntica al texto masorético.
El rollo de Wadi Muraba’at de los Profetas Menores (Mur 88) data aproximadamente del año 132 d. C. Contiene Habacuc 1:3-2:11 y 2:18-3:19. Wadi Muraba’at también contiene algunos escritos del propio Bar Kokhba del año 132 d. C.
P: ¿Qué es la Septuaginta?
R: La Septuaginta (abreviada LXX) es una traducción del Antiguo Testamento al griego. Consta de la totalidad del Antiguo Testamento judío, además de material adicional. La Septuaginta se tradujo entre el año 285 (en el caso de la Torá) y el Antiguo Testamento se completó antes del año 160 a. C. La traducción de la Torá era de gran calidad, pero otros libros, como algunos de los profetas menores, eran meras paráfrasis; Isaías era el más paráfrasico. No obstante, resulta interesante leer la Septuaginta por dos razones:
a) Para ver en qué se diferencia de la versión masorética, y
b) Para comprender cómo interpretaban los judíos anteriores a Cristo el significado del Antiguo Testamento al traducirlo a otra lengua.
Recuerde que el dialecto griego alejandrino anterior a Cristo no contaba con los términos teológicos del hebreo ni del griego posterior a Cristo. De hecho, es posible que la Septuaginta y el estudio del Antiguo Testamento en griego hayan contribuido a que, en la época de Cristo, los términos teológicos se adaptaran al griego. Además, algunos pasajes del Nuevo Testamento concuerdan más con la Septuaginta que con el texto masorético.
El nombre «Septuaginta» proviene de la palabra que significa «setenta». La leyenda recogida en la denominada Carta de Aristeas afirma que 72 judíos de Jerusalén llegaron a Alejandría y la tradujeron en 72 días. Filón también afirma que la tradujeron cerca de Alejandría.
Existen diferentes versiones de la Septuaginta. Además de la línea textual principal, existen los denominados «textos lucianicos» de la Septuaginta. Luciano fue maestro en la iglesia de Antioquía.
El *New International Dictionary of the Bible*, en la página 1002, afirma que la copia más antigua conocida de la Septuaginta es un fragmento de Deuteronomio 25:1-3, que data del año 150 d. C. Sin embargo, el Diccionario bíblico Wycliffe, en las páginas 436-438, afirma que la copia más antigua conocida de la Septuaginta es una copia de Levítico del año 100 a. C., hallada entre los Rollos del Mar Muerto en la cueva 4. En cuanto a las Biblias completas, tanto el Vaticano (325-350 d. C.) como el Alejandrino (hacia el 450 d. C.) contienen el Antiguo Testamento de la Septuaginta. El Sinaítico (340-350 d. C.) contiene la mayor parte del Antiguo Testamento de la Septuaginta, aunque no incluye Deuteronomio 4:22-28:67 ni 30:17 hasta el final.
P: ¿Contenía la Septuaginta la totalidad de los libros apócrifos?
R: Los cristianos protestantes conservadores tienen dos puntos de vista.
a) Sí, la totalidad de los libros apócrifos se encuentra en los manuscritos Vaticanus (325-250 d. C.) y Alexandrinus (hacia el año 450 d. C.). El Sinaítico (340-350 d. C.) contiene Tobías, Judit, 1 y 4 Macabeos, Sabiduría y Eclesiástico. Unos 19 escritores eclesiásticos prenicenos citaron libros de los apócrifos históricos. Por ejemplo, Cipriano de Cartago (h. 246-258 d. C.) cita el Eclesiástico en el Tratado 8, cap. 2, p. 476, y Tobías en el Tratado 8, cap. 5, p. 477. Algunos escritores de la Iglesia primitiva los consideraban Escritura, mientras que otros no.
b) No, en la actualidad solo se conservan el Eclesiástico y, posiblemente, algunos fragmentos de Tobías que se ha podido demostrar que fueron escritos antes de Cristo. Entre los Rollos del Mar Muerto, el 2Q18 (= 2 Qsir) contiene Eclesiástico 6:14-15, 20-31, y el 478 de la Cueva 7 podría contener fragmentos de Tobías. La Cueva 4 cuenta con cinco fragmentos de Tobías (del 4Q196 al 4Q200), cuatro en arameo y uno en hebreo. Asimismo, en la obra *Respuestas a 101 preguntas sobre los Rollos del Mar Muerto*, p. 25, se indica que los rollos hallados en Masada incluyen Sirácida 39:27-44:17c en hebreo. En *El significado de los Rollos del Mar Muerto*, p. 184, aparece una fotografía de Tobías 6:12-7:10 en 4QTobitb (=4Q197). El 11QPs(a) contiene Sirácida 51:13-30; en *El significado de los Rollos del Mar Muerto*, p. 186, figura una traducción del texto.
Otros libros: Los Rollos del Mar Muerto también contenían varios himnos y otros libros que no forman parte de los apócrifos, entre ellos 1 Enoc, los Jubileos y muchos escritos conocidos únicamente a través de los Rollos del Mar Muerto. Por lo tanto, la presencia de Sirácido y, posiblemente, de Tobías entre los Rollos del Mar Muerto no demuestra que nadie, ni siquiera la comunidad de Qumrán, los considerara necesariamente como Escritura.
Libros bíblicos: Los Rollos del Mar Muerto contenían copias de la Septuaginta de Éxodo 28 (7Q1 = 7QLXXExod, de Éxodo 28:4-7), Levítico (4Q119, 4Q120), Números (4Q121) y Deuteronomio (4Q35; 4Q122). Al parecer, los Rollos del Mar Muerto no contenían copias de ningún otro libro de la Septuaginta, y desde luego tampoco de ningún libro apócrifo de la Septuaginta.
La obra *The Dead Sea Scrolls Translated*, pp. 467-518, ofrece numerosos detalles sobre los manuscritos de la Septuaginta. El 4Q51 es el más inusual. Se trata de una copia de 1 y 2 Samuel en forma de manuscrito hebreo cuyo texto parece ser el hebreo en el que se basa la Septuaginta de Samuel. El 4Q75 contiene Zacarías, Malaquías y Jonás, y parece situarse a medio camino entre el texto masorético y la Septuaginta.
La *Enciclopedia Arqueológica de Tierra Santa*, p. 114, señala que, a diferencia de los libros de la Biblia, las copias de los manuscritos apócrifos no fueron escritas por escribas que vivían en Qumrán, sino que estos manuscritos fueron llevados a Qumrán.
Aunque los libros apócrifos se escribieron sin duda antes de la época de Cristo, la obra *When Cultists Ask*, en su página 287, señala que no podemos afirmar con certeza si se añadieron a la Septuaginta antes o después de la época de Cristo.
Conclusión: Aunque no disponemos de pruebas directas que indiquen si algunos consideraron por primera vez que los libros apócrifos formaban parte de la Biblia antes o después de Cristo, Clemente de Roma citó a Judit en 1 Clemente, cap. 55, sin afirmar que no se tratara de Escritura. Dado que la totalidad de los libros apócrifos ya se había copiado en la Septuaginta en el año 325 d. C., y no hay mención alguna de que ningún cristiano o judío tuviera constancia de que se hubieran añadido solo después de la época de Cristo, cabe afirmar con seguridad lo siguiente:
Conclusión 1: No podemos demostrar que figurara en la Septuaginta antes de Cristo, pero,
Conclusión 2: se incorporó en algún momento, y no hay pruebas de que se añadiera después de Cristo.
P: ¿Qué es la recensión lucianica de la Septuaginta?
R: Luciano fue un presbítero (anciano) de la iglesia de Antioquía que murió mártir en el año 312 d. C. Realizó una copia de la Septuaginta en la que corrigió imperfecciones en la gramática y el estilo griegos.
No se ha conservado ningún escrito sobre la teología de Luciano. Sin embargo, uno de sus discípulos fue Arrio, y otro fue el hereje arriano Eusebio de Nicomedia (no el Eusebio historiador de la Iglesia). Véase *Los siete primeros concilios ecuménicos (325-787)*, págs. 51-53 y 77, para obtener más información.
P: ¿Qué otras traducciones griegas del Antiguo Testamento se realizaron?
R: Además de la Septuaginta y de la recensión lucianica de la Septuaginta, existieron otras tres traducciones al griego.
Áquila: Una vez que el cristianismo comenzó a extenderse, Áquila, un prosélito del judaísmo procedente del Ponto, realizó una traducción en el año 126 d. C. con el propósito de oponerse a la Septuaginta, ya que los cristianos utilizaban esta para convertir a los judíos.
Símaco: Los ebionitas eran una secta cristiana que mantenía muchas prácticas judías y no creía que Jesús fuera Dios. Símaco el ebionita realizó una traducción en el siglo II.
Teodoción fue otro ebionita que realizó una traducción en el mismo siglo. Sin embargo, solo conservamos pequeños fragmentos de sus textos.
P: ¿Cuál es una visión general de los Rollos del Mar Muerto y de la comunidad de Qumrán que los conservó?
R: Dios prometió preservar su palabra en Isaías 59:21; 40:8; Salmo 119:89 y 1 Pedro 1:23-25. Sin embargo, dado que existían pocos manuscritos del Antiguo Testamento anteriores al año 950 d. C., es posible que alguien sienta curiosidad por saber con qué precisión se transmitió el Antiguo Testamento antes de esa fecha. No obstante, en 1947, un niño beduino, Muhammad Adh-Dhib, lanzó una piedra al interior de una cueva en Qumrán y oyó el ruido de cerámica al romperse. Esto permitió descubrir una biblioteca oculta que contenía entre 500 y 867 manuscritos de la época de Jesús, de los cuales entre una cuarta parte y un tercio procedían de la Biblia.
En Qumrán vivían solo entre 200 y 300 personas en cualquier momento dado. Qumrán era como un monasterio, ya que, de las 1.200 tumbas del cementerio, solo 6 eran de mujeres y 4 de niños. Había entre 200 y 300 cuevas, y la gente vivía en 30 de ellas. Sin embargo, la mayoría de la población vivía en chozas o tiendas de campaña. Las monedas halladas en Qumrán indican que hubo población allí desde aproximadamente el año 135 a. C. hasta su repentina destrucción en el año 68 d. C. Los romanos conquistaron Qumrán y mataron o esclavizaron a todos aquellos que no lograron escapar.
Creencias de la secta judía de los Hijos de la Luz: Los estudiosos modernos confundieron en su día a los habitantes de Qumrán con los esenios debido a sus similitudes. Esta secta, que se autodenominaba «Hijos de la Luz», se fundó alrededor del año 200 a. C. Creían en la resurrección de los muertos (al igual que los fariseos), practicaban el bautismo por inmersión y contaban con supervisores similares a los obispos cristianos. Consideraban que Melquisedec era un ser celestial y que los malvados serían aniquilados.
Los comentarios de Qumrán sobre Génesis 49:10 e Isaías 11:1-3 muestran que reconocían estos pasajes como profecías mesiánicas. Al igual que otros, la comunidad de Qumrán creía que el Mesías realizaría milagros y sanaciones. También creían que el Mesías mataría personalmente al emperador romano. Se tardaría años en enterrar a todos los muertos resultantes de las victorias militares del Mesías. Así pues, tal y como afirma el Christian News (23/11/1998): «Ahora sabemos que, cuando Caifás llevó a cabo el juicio contra Jesús, lo único que tenía que hacer era conseguir que Jesús admitiera que era el Mesías. Al hacer esa admisión —habiendo realizado los milagros predichos—, se le consideró culpable de traición contra el emperador».
Visite «La Biblioteca»: once cuevas conservaban unos 95 000 fragmentos, 40 000 de ellos solo en la cueva 4. Entre los fragmentos no bíblicos se encuentran mezuzot (versículos que se llevan en los brazos) y filacterias (versículos que se llevan en la frente) del Éxodo y el Levítico. A continuación se muestran algunos de los textos conservados del Antiguo Testamento.
Libro | Copias / fragmentos | El rollo más antiguo | Comentarios |
Génesis | 15 / 20 |
| 1 |
Éxodo | 15 / 23 | 250 a. C. | |
Levítico | 8 / 13 | ||
Números | 6 / 8 | ||
Deuteronomio | 25 / 29 | ||
Torá paralela | 1 | ||
Josué | 2 | ||
Jueces | 3 | ||
Ruth | 4 | ||
1 y 2 Samuel | 4 | ||
1 y 2 Reyes | 3 / 4 | ||
2 Crónicas | 1 | ||
Esdras | 1 | ||
Nehemías | 0 | ||
Ester | 0 | ||
Job | 4 | ||
Salmos | 27 / 36 | cap. 37 | |
Proverbios | 2 | ||
Eclesiastés | 2 | 175-150 | |
Cantar de los Cantares | 4 | posiblemente | |
Isaías | 18 / 23 | 120-100 a. C. | 1 |
Jeremías | 4 / 6 | ||
Lamentaciones | 4 | ||
Ezequiel | 6 | ||
Daniel | 8 | 120 a. C. | |
Oseas | 3 | 2 | |
Abdías | 0 | ||
Jonás | 3 | ||
Miqueas | 2 | siglo III | 1 |
Nahúm | (4Q82) | 1 | |
Habacuc | (4Q238) | 1 | |
Sofonías | 2 | Posiblemente | |
Zacarías | 3 | ||
Joel, Amós, Sofonías, Malaquías | (4Q78, 4Q82) | ||
Jonás, Hageo, Zacarías, Malaquías | (4Q76) | ||
Total del Antiguo Testamento | 175-200 | 250 a. C. | 8-10 |
Total de otros | 325-667 | 0 |
Ningún comentario sobre otros libros indicaba que consideraran los libros no bíblicos como Escritura.
Una de las funciones importantes de los Rollos del Mar Muerto es arrojar luz sobre la cultura judía de aquella época.
Una creencia que la comunidad de Qumrán compartía con otros era que el Mesías realizaría milagros y curaciones. También creían que el Mesías mataría personalmente al emperador romano. Se tardaría años en enterrar a todos los muertos resultantes de las victorias militares del Mesías. Así pues, tal y como afirma el Christian News (23/11/1998): «Ahora sabemos que, cuando Caifás llevó a cabo el juicio contra Jesús, lo único que tenía que hacer era conseguir que Jesús admitiera que era el Mesías. Al hacer esa admisión —puesto que Jesús había realizado los milagros predichos—, se le consideró culpable de traición contra el emperador».
El Wycliffe Bible Dictionary, en la página 441, afirma que los rollos del Mar Muerto demuestran que el Evangelio de Juan, en lugar de ser un documento helenístico del siglo II, «se revela más claramente que nunca como un producto de la Palestina del siglo I, en virtud de sus numerosos paralelismos con los textos de Qumrán».
Un manuscrito de la cueva 4 de Qumrán es el Éxodo del Pentateuco samaritano. Uno de los rollos más antiguos es el 4Q17, que contiene desde Éxodo 38 hasta Levítico 2. Se trata de uno de los manuscritos más antiguos, copiado hacia el año 250 a. C. Es prácticamente idéntico al texto masorético. El rollo de Isaías contiene el texto completo de Isaías. Tanto este como la otra copia hallada en la cueva 1 coincidían con la Biblia hebrea estándar en el 95 % del texto, según la obra *A Survey of Old Testament Introduction*, p. 25. (A modo de comprobación aleatoria, en mi propio muestreo observé una coincidencia total del 94,6 % al comparar consonante por consonante).
Existen varias pequeñas variaciones entre los textos masoréticos y los de Qumrán, que podrían deberse a diferencias y cambios dialectales, como ocurre hoy en día con el inglés británico frente al inglés americano. A continuación se enumeran algunas de las variaciones más notables o importantes. Asimismo, los estudiosos advierten que, mientras que los escribas masoréticos ponían un cuidado extremo en copiar con precisión cada rollo, es posible que la secta de Qumrán no tuviera un nivel tan alto de rigor en la copia.
Éxodo 1:5, en el texto masorético, dice que 70 personas entraron en Egipto. Cuando Esteban dijo 75 en Hechos 7:14, se podría suponer que las Escrituras estaban registrando (sin error) que Esteban recitaba a partir de un error de la Septuaginta, que decía 75. Sin embargo, los Rollos del Mar Muerto también dicen 75, por lo que tal vez Esteban y la Septuaginta estuvieran en lo cierto en este caso.
Deuteronomio 32:43 dice «que todos los ángeles de Dios le adoren», mientras que el texto masorético no lo incluye. Hebreos 1:6 cita este pasaje.
El texto masorético de 1 Samuel 17:4 indica que Goliat medía 6 codos y una palma, es decir, aproximadamente 9 pies y 9 pulgadas. Sin embargo, la Septuaginta y los Rollos del Mar Muerto indican 4 codos y una palma, es decir, unos 6 pies y 9 pulgadas.
Entre los Rollos del Mar Muerto se han hallado targumim —que son paráfrasis en arameo— del Levítico, así como dos targumim correspondientes a fragmentos del libro de Job. Entre los Rollos del Mar Muerto se encuentran comentarios sobre el Génesis, el Salmo 37, posiblemente el Cantar de los Cantares, Isaías, Miqueas, Nahúm, Sofonías, dos de Oseas y uno muy deteriorado de Habacuc, desde el versículo 2 del capítulo 1 hasta el final del capítulo 2. Los autores intentaron relacionar todo con los acontecimientos de su época.
La Septuaginta: La cueva 4 contiene la copia más antigua de una parte de la Septuaginta, concretamente el texto de Levítico, que data del año 100 a. C. La cueva 7 contiene una copia del capítulo 28 del Éxodo. Otros rollos contienen una copia de Números y dos copias de Deuteronomio. Hay dos rollos que resultan muy curiosos. Uno de ellos parece ser el texto hebreo en el que se basó la Septuaginta para 1 y 2 Samuel. Otro rollo, que contiene Zacarías, Jonás y Malaquías, está escrito en hebreo y parece situarse entre la Septuaginta y el texto masorético. La versión de la Septuaginta de Jeremías tiene 60 versículos (un octavo más corta) que el texto masorético. El rollo del Mar Muerto 4QJerb corrobora algunas de estas omisiones. Un rollo contenía el texto hebreo del Salmo 151, que también figura en la Septuaginta.
Los libros apócrifos y otros libros: el 2Q18 (= 2QSir) contiene el capítulo 6 de Sirácida (Eclesiástico), y la Cueva 7 contiene fragmentos de Tobías. La Cueva 4 también contiene cinco fragmentos de Tobías (del 4Q196 al 4Q200). La Enciclopedia Arqueológica de Tierra Santa, en su página 114, señala que, a diferencia de los libros de la Biblia, las copias de los manuscritos apócrifos no fueron escritas por escribas que vivieran en Qumrán, sino que fueron traídas a Qumrán. Si bien los libros apócrifos se escribieron sin duda antes de la época de Cristo, en *When Cultists Ask*, p. 287, se señala que no podemos afirmar con certeza si se añadieron a la Septuaginta antes o después de la época de Cristo.
Un rollo, el 11QPs, contiene salmos adicionales, los denominados salmos 152-155. Aparte de los rollos del Mar Muerto, solo se conocen diversas versiones de estos en lengua siríaca.
Los Rollos del Mar Muerto también contenían una serie de himnos y otros libros que no figuran en los apócrifos, entre ellos 1 Enoc (excepto la sección 2), 14 copias de los Jubileos en hebreo y muchos otros conocidos únicamente a través de los Rollos del Mar Muerto. Por lo tanto, la presencia de Eclesiástico y Tobías entre los Rollos del Mar Muerto no demuestra que nadie, ni siquiera la comunidad de Qumrán, los considerara necesariamente como Escritura.
Los Rollos del Mar Muerto resultan útiles para arrojar luz sobre el pensamiento judío de aquella época. El Diccionario Bíblico Wycliffe, en su página 441, afirma que los Rollos del Mar Muerto demuestran que el Evangelio de Juan y los escritos de Pablo, en lugar de ser meros documentos helenísticos del siglo II, presentan de hecho algunos paralelismos con los Rollos del Mar Muerto.
Resumen: Las cuevas de Qumrán proporcionaron una gran cantidad de manuscritos del Antiguo Testamento de la época de Cristo, y unos mil años más antiguos que los textos masoréticos. Otros escritos también aportan contexto a parte del Nuevo Testamento.
P: ¿Cuáles son algunas de las diferencias entre la lectura del texto masorético y la de los rollos del Mar Muerto?
R: A continuación se ofrece una muestra de algunas de las lecturas «más significativas». Salvo que se indique lo contrario, el texto masorético (TM) es la primera lectura y un rollo del Mar Muerto es la segunda.
Dt 5,5: «palabra» (TM) frente a «palabras» (Rollos del Mar Muerto, Pentateuco samaritano, Septuaginta, siríaco, Vulgata, Targum)
Dt 10,13: «Señor» frente a «Señor, su Dios» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta, siríaco)
Dt 31:1 «fue y habló» frente a «había terminado de hablar todo» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta)
Dt 32:8 Masorético: «hijos de Israel» frente a la Septuaginta: «ángeles de Dios» frente a un rollo del Mar Muerto: «hijos de Dios»
Dt 32:15 «Jeshurún» frente a «Jacob se sació; Jeshurún» (Manuscritos del Mar Muerto, Pentateuco samaritano, Septuaginta)
Dt 32:19 «lo vio» frente a «lo vio y se puso celoso» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta)
Dt 32, 43: «naciones» frente a «cielos» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta)
Dt 32:43 (ausente) (texto masorético) frente a «Que todos los ángeles de Dios le adoren». (Septuaginta, Hebreos 1:6 y el Rollo del Mar Muerto 4Q44 (=4QDeut(q)), Juan Crisóstomo (fallecido en el año 407 d. C.), Homilías sobre Hebreos, Homilía 4, n.º 2, págs. 382-383)
Dt 32:43 «siervos» frente a «hijos» (Manuscrito del Mar Muerto 4Q44 (=4QDeut(q)), Septuaginta)
Dt 32:43 (ausente) frente a «él pagará a quienes le odian» (Manuscrito del Mar Muerto 4Q44 (=4QDeut(q)), Septuaginta)
Dt 32:43 «purifica su tierra y a su pueblo» frente a «purifica la tierra para su pueblo» (Manuscrito del Mar Muerto 4Q44 (=4QDeut(q)), Pentateuco samaritano, Septuaginta, Vulgata)
Dt 33:8 «su tumim» frente a «Dale a Leví su tumim» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta)
Dt 33:17 «Su novillo primogénito» frente a «un novillo primogénito» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta, siríaco, Vulgata)
1 Sam 1:23 «su palabra» (TM, Rollo del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)) «tu palabra» (Septuaginta, siríaco)
1 Sam 1:24 «con tres toros» frente a «con un toro de tres años» (Manuscrito del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)), Septuaginta, siríaco)
1 Sam 2:1 «el Señor» frente a «mi Dios» (Septuaginta)
1 Sam 2:1 «su victoria» frente a «mi victoria» (Manuscrito del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)))
1 Sam 2:20 «le daré» frente a «le recompensaré» (Septuaginta, Rollo del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)))
1 Sam 2:20 «petición que ella le hizo» frente a «ofrenda que ella le hizo» (Septuaginta, Rollo del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)))
1 Sam 2:21 «Cuando el Señor» frente a «Y el Señor» (Septuaginta, Rollo del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)))
1 Sam 2:27 «cuando estaban en la casa» frente a «cuando eran esclavos de la casa» (Septuaginta, Rollo del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)))
1 Sam 2:29, 32 «dar una patada» frente a «mirar con ojos codiciosos» (Septuaginta, Rollo del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)))
1 Sam 2:33 «sus ojos… su corazón» frente a «los ojos de él… el corazón de él» (Septuaginta, Rollo del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)))
1 Sam 2:33 «morirán jóvenes» frente a «morirán a espada» (Septuaginta, Rollo del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)))
1 Sam 3:4 «llamó a Samuel» frente a «llamó: “¡Samuel! ¡Samuel!”» (Septuaginta, Rollo del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)))
1 Sam 14:49, 1 Sam 18:17 «Merab» frente a «Merob» en el Rollo del Mar Muerto 4Q51 (=4QSam(a)) para 1 Sam 14:49, en el Rollo del Mar Muerto 1Q7 (=1QSam) para 1 Sam 18:17, y en la Septuaginta (Expositor’s Bible Commentary, vol. 3, p. 669)
Job 22:8 (ausente) frente a «Y usted dice» (el targum de Job del Rollo del Mar Muerto 11Q10 (=11QtgJob)).
Job 22:17 «a ellos» frente a «a nosotros» (Septuaginta, siríaco, Targum de los Rollos del Mar Muerto)
Salmo 119:37 «en su camino» (texto masorético hebreo, Septuaginta, Vulgata) frente a «según su palabra» (dos manuscritos masoréticos, los Rollos del Mar Muerto y los targúmenes arameos)
Isaías 7:14 Masorético: «ella le pondrá por nombre» frente a la Septuaginta y el Rollo del Gran Isaías del Mar Muerto: «Se le llamará por nombre». La diferencia es una consonante.
Isaías 53:9 «el sufrimiento de su alma y quedará satisfecho» frente a «el sufrimiento de su alma, verá la luz de la vida y quedará satisfecho»
Isaías 61:1 (ausente) (TM, Septuaginta) frente a «los muertos resucitan» en el rollo del Mar Muerto 4Q521.
Jer 3:1 «Diciendo: si» (TM) frente a «Si» (rollos del Mar Muerto, Septuaginta, siríaco)
Jer 3:8 «Vi que yo di» (TM) frente a «Ella también dice que yo di» (1 manuscrito del TM, Rollos del Mar Muerto, Septuaginta, siríaco)
Dan 10:16 «alguien que parecía un hombre» frente a «algo que parecía la mano de un hombre» (Septuaginta, Rollos del Mar Muerto, un texto masorético hebreo)
Hab 2:16 «quedar al descubierto» (TM) frente a «tambalearse» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta, Áquila el judío [126 d. C.] y siríaco).
Para conocer los detalles de todas las diferencias en un pasaje, consulte la comparación de Isaías 53 al final de las preguntas sobre Isaías.
Cambio en las conclusiones: Antes del descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto, se consideraba que la Septuaginta era simplemente una traducción inferior del texto masorético. Sin embargo, muchas de las diferencias entre los Rollos del Mar Muerto y el texto masorético se dan precisamente en pasajes en los que los Rollos del Mar Muerto y la Septuaginta coinciden. Por lo tanto, parece que la Septuaginta era más bien una traducción de una familia de manuscritos hebreos diferente a la de los Rollos del Mar Muerto (aunque sigue habiendo pasajes en los que los traductores de la Septuaginta se confundieron o se equivocaron).
Bibliografía para esta pregunta: Las notas a pie de página de las Biblias NASB, NIV, NKJV y NRSV, y The Expositor’s Bible Commentary. La traducción masorética se comparó con la Traducción Literal de Jay P. Green, y la versión de la Septuaginta procede de la traducción de Sir Lancelot C. L. Brenton de The Septuagint: Greek and English.
P: ¿Qué es el texto masorético?
R: Los masoretas eran escribas, de la tradición farisea, que vivieron después de la época de Jesús. Existen muchos manuscritos masoréticos, pero son posteriores al año 900 d. C. El Codex Leningradensis del año 1008 d. C. era un texto masorético bien conservado que sirvió de base para la traducción de la NIV, según *The Expositor’s Bible Commentary*, volumen 3, p. 246.
P: ¿Es el Dios del Antiguo Testamento un ser diferente, y maligno o equivocado, en comparación con el Dios del Nuevo Testamento?
R: Esta es una de las dos o tres enseñanzas comunes a todas las ramas de una antigua herejía denominada gnosticismo. Algunos de sus argumentos se basaban en que el Nuevo Testamento derogaba las leyes alimentarias del Antiguo Testamento, en que el universo presentaba un contraste entre lo visible y lo invisible, y en la creencia de que, dado que la materia era totalmente maligna, solo un dios maligno podría haberla creado.
Fuera de la Biblia, ya en tiempos de Clemente de Roma (96-98 d. C., 1 Clemente, cap. 4, vol. 1, p. 6), los cristianos afirmaban que el Dios del Antiguo Testamento era bueno. Podemos decir que Aquel que es amigo de Abel y amigo de Abraham, es amigo mío.
Teófilo de Antioquía (168-181/188 d. C.) fue uno de los primeros escritores cristianos que mencionó la Creación y afirmó explícitamente: «pues nada malo fue creado por Dios» (A Autólico, libro 2, cap. 17, p. 101).
Tertuliano refutó eficazmente la teoría de un Dios del Antiguo Testamento diferente en su obra *Cinco libros contra Marción*, en el año 207/208 d. C. A continuación se ofrece un resumen incompleto de lo que escribió.
a. Tertuliano afirma que no es posible encontrar una iglesia de origen apostólico que negara al Creador. «Pero si se demuestra que las iglesias han estado corrompidas desde el principio, ¿dónde se encontrarán las puras?… Muéstrenos, pues, una de sus iglesias que descienda de un apóstol, y habrán ganado la partida».
b. ¿Por qué iba el dios bueno a rescatar al hombre, si no lo había creado?
c. ¿Por qué profetizó el dios malo la venida de Cristo en el Antiguo Testamento? El Nuevo Testamento se refiere a estas profecías como profecías sobre el Cristo bueno.
d. Si el dios malo profetizó a un Cristo malo, ¿por qué el dios bueno impidió que viniera el Cristo malo y envió al Cristo bueno en su lugar? El dios bueno debería haber dejado que viniera primero el Cristo malo, en lugar de inducir a error a la gente haciéndole creer que el dios malo había profetizado al Cristo bueno.
e. ¿Por qué citó Jesús el Antiguo Testamento como fuente de autoridad?
f. ¿Por qué tuvo que rechazar Marción algunas partes de Lucas y otras del Nuevo Testamento para respaldar su punto de vista?