Consulta bíblica sobre Deuteronomio


P: En Dt 1-34, ¿cuál es el punto principal de este libro?

R: El libro de Deuteronomio es uno de los cuatro libros más citados en el Nuevo Testamento. Es el último de los cinco libros de la ley, denominados la Torá. En Deuteronomio 17:18-19 se ordenaba expresamente a los reyes que leyeran (y releyeran) este libro. La palabra inglesa «Deuteronomio» proviene del griego y significa «segunda ley» o «repetición de la ley». Sin embargo, no se trata de una segunda ley, sino de una reformulación y un resumen parcial de las leyes del Éxodo, el Levítico y los Números. Se centra en los no levitas, especialmente en lo que debían recordar antes de entrar en la Tierra Prometida. No se trata de un resumen completo; por ejemplo, no entra en muchos detalles sobre las leyes sociales individuales, la circuncisión, etc. Más bien, Dios encargó a Moisés que pronunciara estos discursos sobre aquello en lo que debían centrarse al estar a punto de entrar en la Tierra Prometida; por ejemplo, repetir los Diez Mandamientos y otras leyes, disponer de ciudades de refugio y tener un único centro para los sacrificios. El centro pasó del monte Ebal, en Deuteronomio 27:1-8 y Josué 8:30-35, a Siquem, en Josué 24:1-28; a Silo, en Josué 18:1 y Jueces 21:19; y, finalmente, a Jerusalén.

El Deuteronomio fue entregado por Dios a través de un hombre al que Dios le había anunciado que moriría pronto sin llegar a entrar en la Tierra Prometida. En los muchos años de su peregrinación, a punto de llegar a su fin, Moisés, en su obra de despedida, está diciendo esencialmente: «Cuando se enfrenten a las bendiciones materiales, así como a la influencia pagana, recuerden especialmente estas cosas».


P: En Dt 1-34, ¿cuáles son algunas de las frases clave de este libro?

R: Entre las frases clave del Deuteronomio se incluyen «el Señor su Dios» (280 veces), «tomar posesión» (18 veces), «la tierra» (200 veces) y «no teman» (9 veces).


P: En Dt 1-34, ¿por qué deberíamos estudiar este libro?

R: Hay al menos cuatro razones. En primer lugar, toda la Escritura (no solo algunas partes) es útil para la doctrina, la reprensión, la corrección y la formación en la justicia, según 2 Timoteo 3:16. En segundo lugar, como muestra la tabla siguiente, el Deuteronomio estaba a menudo presente en la mente de Jesús y de los escritores del Nuevo Testamento. Cuando Jesús fue tentado en el desierto, respondió a Satanás las tres veces citando el Deuteronomio. En tercer lugar, necesitamos una visión equilibrada de Dios: su gracia, su ira y su misterio y majestad sobrecogedores. En cuarto lugar, podemos aprender específicamente cómo Dios desea que seamos intencionales y organizados en nuestra búsqueda de la piedad. También podemos recordar la importancia de la responsabilidad comunitaria, el testimonio ante nuestros vecinos, el materialismo, el liderazgo eficaz a pesar del desgaste que suponen las quejas constantes y la enseñanza a la próxima generación.


P: En Dt 1-34, ¿cuál es el esquema de este libro?

R: Estudiosos como Kenneth A. Kitchen han encontrado una serie de similitudes entre la organización del Deuteronomio y los tratados de soberanía política hititas del segundo milenio a. C. Peter Craigie también señaló algunas similitudes con los contratos laborales egipcios.

La mayor parte del Deuteronomio se estructura en torno a tres largos discursos de Moisés.

1-4 El primer discurso: Prólogo

. 1:1-5 Preámbulo

. 1:6-3:29 Introducción histórica

. 4:1-40 Disposiciones básicas

5:1-11:32 El segundo discurso: Términos y condiciones del pacto

12:1-26:19 Aplicación

27-30 El tercer discurso

. 28:1-14 Beneficios y bendiciones de cumplir el pacto

. 28:15-68 Castigos y maldiciones por incumplirlo

. 29:1-30:20 Resumen

31-34 Observaciones finales

Los tratados de suseranía solían hacer referencia al amor del vasallo hacia el señor. Sin embargo, existía una gran diferencia entre los tratados de suseranía hititas y la estructura del Deuteronomio. Los tratados de suseranía solían invocar a muchos dioses para que dieran testimonio del tratado, mientras que en el Deuteronomio no aparece nada de eso.


P: ¿En qué pasajes del Nuevo Testamento se cita o se alude al Deuteronomio?

R: Se hace referencia a él en muchos pasajes.

Versículo del Deuteronomio

Versículo del Nuevo Testamento

Dt 1,17 (sin parcialidad)

1 Tim 5:21 (alusión anónima)

Dt 1,17 (parcialidad)

Stg 2:9 (alusión anónima)

Éxodo 20:12; Dt 5:16

Mc 7:10 «Porque Moisés dijo»

Éxodo 20:12-16, Levítico 19:18 y Deuteronomio 5:16-20

Mt 19:19 (alusión anónima)

Éxodo 20:13 y Deuteronomio 5:17

Mt 5,21: «Han oído que se dijo a los antiguos»

Éx 20,13; Dt 5,17

Stg 2,11 y ss. (alusión anónima)

Éxodo 20:13-15; Deuteronomio 5:17-19

Rom 13:9 «los mandamientos»

Éx 20:14 y Dt 5:18

Mt 5,27: «Han oído que se dijo»

Éxodo 20:14; Deuteronomio 5:18

Stg 2,11a (alusión anónima)

Dt 6, 4-5

Mc 12,29: «Este es el más importante»

Dt 6,5

Mt 22, 36-38 «el más importante de la Ley»

Dt 6,5 y Lv 19,18

Lc 10, 27: «¿Qué está escrito en la Ley?». Habla un cierto doctor de la Ley.

Dt 6,8

Mt 23,5: alusión anónima

Dt 6, 13

Mateo 4:10: «Porque está escrito»

Dt 6, 13

Lc 4:8 (alusión anónima)

Dt 6,16

Mt 4,7 «Jesús respondió»

Dt 6,16

Lc 4,12 (alusión anónima)

Dt 7:1

Hch 13,19 (alusión anónima)

Dt 7, 6-8

Hch 13,17 (alusión anónima)

Dt 8:3

Mateo 4:4 Jesús respondió: «Está escrito»

Dt 8:3

Lc 4,4 (alusión anónima)

Dt 8:5

Heb 12,7 (alusión anónima)

Éxodo 32:2-4; Deuteronomio 9:16

Hechos 7:41 (alusión anónima)

Dt 9:19

Heb 12:21 «Dijo Moisés»

Dt 10:17

Rom 2:11 (alusión anónima)

Dt 15:11

Mc 14:7 (alusión anónima)

Dt 16:16

Jn 5,1: mención de una fiesta de los judíos

Dt 17:7

Jn 8,7 (alusión anónima)

Dt 17,6

Jn 8,17 «Incluso en su propia Ley está escrito»

Dt 18,15.18

Jn 5:46 (alusión) «Él [Moisés] escribió acerca de mí»

Dt 18:15, 18, 19

Hch 3,22-23: «Moisés dijo»

Dt 18:15, 18, 19

Hechos 7:37 «el mismo Moisés que dijo a los israelitas»

Dt 18:18

Jn 12:49 (alusión anónima)

Dt 18:18

Jn 17:8 (alusión anónima)

Dt 19:15

Mt 18,16: alusión anónima

Dt 19:15

2 Cor 13:1 «Porque Moisés escribe»

Éxodo 21:24; Levítico 24:20; Deuteronomio 19:21

Mt 5:38 «Han oído que se dijo»

Dt 21:23

Gálatas 3:13 «está escrito»

Dt 24:1-4

Mt 19,7-8: «¿Acaso mandó Moisés?»


Dt 24:1-4

Mc 10,4 «Moisés permitió» (alusión)

Lev 14:2-14 y Dt 24:8

Mt 8,4 (alusión anónima)

Lev 14:2-14 y Dt 24:8

Mc 1, 44: «Moisés prescribió»

Dt 25:2

Lc 12:47 (alusión anónima)

Dt 25:4

1 Corintios 9:9 «escrito en la Ley de Moisés»

Dt 25:5

Mt 22,24 «Dijo Moisés»

Dt 25:5

Mc 12:19 «escribió Moisés»

Dt 25:5-6

Lc 20:28 «Escribió Moisés»; habla un saduceo

Dt 27:26

Gálatas 3:10 «Está escrito»

Dt 29:4

Rom 11:8 «como está escrito»

Dt 29:18

Heb 12:15 (alusión anónima)

Dt 30:12

Rom 10:5,6 «Porque Moisés escribe»

Dt 30:13

Rom 10:5,7 «Porque Moisés escribe»

Dt 30:14

Rom 10:5,8 «Porque Moisés escribe»

Dt 31:6; Jos 1:5

Heb 13:5 «pues Dios ha dicho»

Dt 32:4

Rom 9:14 (alusión anónima)

Dt 32:8

Hch 17,26 (alusión anónima); habla Pablo

Lev 17:7; Dt 32:17

1 Corintios 10:20 (alusión anónima)

Dt 32:21

Rom 10:19 «Dice Moisés»

Dt 32:35

Rom 12:19 «Porque está escrito»

Dt 32:35

Heb 10:30a «Pues conocemos a aquel que dijo»

Dt 32:36

Heb 10:30b «y de nuevo»

Dt 32:43

Rom 15:10 «De nuevo dice»

Dt 32:43

Heb 1:6 «Cuando Dios presenta a su primogénito en el mundo, dice»


P: En Dt 1:1, ¿cuánto tiempo se suponía que debían permanecer los israelitas en el desierto?

R: Deuteronomio 1:2 nos recuerda que el viaje hacia el suroeste de Canaán duraría unos once días. Sin embargo, dado que desobedecieron y no siguieron a Dios a la tierra tras el mal informe de diez de los doce exploradores, habían transcurrido entre 38 y 40 años. Los israelitas fueron castigados, pero no abandonados. No obstante, el castigo no es eterno. Puede responder al castigo convirtiéndolo en un tiempo de devoción especial.

Raymond Brown afirma: «Los rebeldes derrotados y abatidos fueron expulsados de nuevo al desolado desierto. Un sombrío conjunto de pecados estrechamente relacionados —el olvido, la desobediencia, la perversidad y la presunción— les había privado de cosas mejores. Todo podría haber sido muy diferente. … Durante los años que siguieron, muchos cientos de esos tristes incrédulos fueron llevados a la tumba. Cada funeral era un testimonio renovado de la gravedad del pecado. Sin embargo, su amarga derrota a manos de los amorreos se convirtió en un recuerdo que se desvanecía. Poco a poco, comenzó a amanecer un nuevo día. Era hora de empezar de nuevo».


P: En Dt 1,6; 9; 14; Dt 5,2; 5; Dt 11,2; 7, ¿por qué les dijo Moisés al pueblo que eran testigos de lo ocurrido antes de los cuarenta años de peregrinación, si en Núm 14,29-30 y Núm 26,64-65 se afirma que todos morirían en el desierto?

R: Hay cuatro puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

Durante unos siete años, el pueblo permaneció en el desierto antes de que se les impusiera la maldición de los cuarenta años de peregrinaje.

Números 26:64-65 solo decía que ninguno de los que habían sido contados en el censo del ejército seguía con vida.

Números 14:29-30 prometía únicamente que todos los hombres censados en el censo anterior morirían antes de llegar a la Tierra Prometida, salvo Josué y Caleb.

Por lo tanto, quedaban excluidos de la maldición todos los hombres menores de 20 años (que no fueron contados en el censo), los hombres levitas de todas las edades y todas las mujeres. Muchos de ellos seguirían vivos como testigos directos de los acontecimientos anteriores. Las personas nacidas tras el inicio de los cuarenta años solo serían testigos de segunda mano, al recibir la información de sus padres y de la comunidad.


P: En Dt 1,6-18, ¿qué características podemos observar en el liderazgo de Moisés?

R: Moisés mostró al menos seis características.

Sometido: la vida de Moisés atravesó muchas etapas diferentes: desde favorito de la corte hasta forajido, pasando por audaz libertador, juez sobrecargado y misterioso hacedor de milagros. Pero la única constante fue la sumisión de Moisés a Dios.

Realista: Moisés era realista consigo mismo y con los demás. Se daba cuenta de sus deficiencias y de que no podía soportar la carga él solo. Por eso, no se limitó a darse cabezazos contra la pared tratando de mitigar su fracaso por no poder hacerlo todo. Más bien, Moisés hizo algo al respecto y encontró personas que le ayudaran. Moisés no podía guiar al pueblo desde donde le hubiera gustado que estuvieran, sino que tuvo que guiarlos desde donde se encontraban.

Confiado en Dios: Moisés era una persona muy segura de sí misma, pero no confiaba en sus propias capacidades, especialmente en su elocuencia y sus dotes de liderazgo. Sin embargo, Moisés confiaba en las capacidades de Dios y en que Él lo utilizaría, a pesar de sus carencias.

Sacrificado: Moisés tenía seguidores que distaban mucho de ser ideales. En lugar de trabajo en equipo y armonía, Moisés tuvo que lidiar continuamente con quejas y disputas. Salvo por un breve momento en Meribá, Moisés nunca se rindió con ellos. Moisés no era solo un líder en el vacío; era un líder para ellos.

Compartido: Moisés delegó muchas decisiones cotidianas en setenta ancianos. No se limitó a asignarles una tarea, sino que les delegó la responsabilidad de actuar con justicia y sabiduría.

Vulnerable: Moisés mencionó tres defectos a los que los líderes deben prestar atención: el favoritismo, el miedo y la soledad.


P: En Dt 1,8-12, ¿el «yo» que habla aquí es Moisés o Dios?

R: En Deuteronomio 1:6, Moisés relató: «Esto es lo que dijo Dios», por lo que el «yo» del versículo 8 es Dios. Cuando Moisés terminó de repetir lo que Dios había dicho al final del versículo 8, a partir del versículo 9 el «yo» se refiere a Moisés.


P: En Dt 1,8, dado que los israelitas iban a tomar posesión de la tierra, ¿por qué fueron posteriormente exiliados bajo el dominio de los asirios y los babilonios?

R: Sí que fueron y tomaron posesión de la tierra. Sin embargo, debido a su desobediencia, no conservaron lo que habían tomado y lo perdieron durante 70 años. Deuteronomio 4:25-31; 28:20-28; 29:22-28; 30:1-10; 32:23-43 advertían de que esto podría suceder. Dios también puede concedernos promesas y bendiciones, pero si nunca las hacemos nuestras, es posible que no las tengamos. Sin embargo, el hecho de que Dios les concediera la tierra no significaba que pudieran hacer lo que quisieran y seguir viviendo en ella. Ellos (y nosotros) también podemos perderlas por desobediencia.


P: En Dt 1,13.16, ¿eligió el pueblo a sus propios jueces, o fue Moisés quien los nombró en Éx 18,25?

R: Quizá una analogía pueda ayudar en este caso. ¿Es el presidente de los Estados Unidos quien nombra a las personas para los cargos del gabinete, o es el Senado quien las confirma?

Ambas cosas son ciertas. En la Biblia, el pueblo propuso a personas para que fueran sus jueces, y Moisés eligió a esos hombres. Es posible que Moisés eligiera a todos los que fueron propuestos, pero no necesariamente lo hizo.


P: En Dt 1:22-23, ¿por qué los seguidores de un Dios omnisciente tuvieron que enviar espías por toda la tierra?

R: Hay dos aspectos distintos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Probablemente Moisés pensó que era una buena idea, ya que Dios nos permite aprender muchas cosas por nosotros mismos. Podían explorar Canaán para conocer la mejor forma de entrar y la fuerza relativa de sus fuerzas armadas.

2. Sin embargo, Dios nunca les ordenó que enviaran a los espías. El pueblo se dirigió a Moisés con esta sugerencia, y Moisés simplemente consideró que era buena idea en el versículo 23. No obstante, resultó ser una catástrofe, pues al encontrarse con algunas dificultades perdieron la fe. No perdieron la fe en que Dios estuviera allí, sino que perdieron la fe en que Dios los protegería.

Hay dos lecciones clave aquí para los cristianos de hoy. En primer lugar, analizar una situación es, en general, algo positivo. Sin embargo, si uno de los propósitos del análisis es decidir si confiar o no en Dios, o si obedecerle o no, el análisis en sí mismo es malo, ya que surge de motivos perversos.

La segunda lección clave tiene que ver con el liderazgo. Moisés no tenía aquí ningún mal motivo, y probablemente no era consciente de que un motivo oculto de algunas de las personas que pedían enviar espías era decidir si querían obedecer o no. Cuando alguien nos hace una petición extraña que parece inofensiva, en lugar de aceptarla o rechazarla impulsivamente, es mejor comprender primero el motivo.


P: En Dt 1,26-43, dado que Dios quería que los israelitas fueran a Canaán de inmediato, y tras su primera negativa, ¿por qué se enfadó Dios con ellos cuando decidieron ir?

R: Romanos 14:23 expone explícitamente el principio ilustrado en Deuteronomio 1:26-43: «Todo lo que no procede de la fe es pecado». Al principio, los israelitas se negaron a ir debido a su falta de confianza en Dios. Más tarde, decidieron ir porque confiaban en sí mismos. A Dios no le preocupaba tanto que fueran o no en un momento concreto, como su obediencia hacia Él.

Si le ha resultado difícil responder a esta pregunta antes de leer la respuesta, quizá le convenga recordar lo siguiente. Algunas personas se centran en las cosas que hay que hacer, o no hacer, para estar en paz con Dios. Esto es pasar por alto lo esencial. Dios quiere que no solo intentemos obedecerle desde la distancia, sino que le invoquemos, nos acerquemos a Él y le obedezcamos. Lea Romanos 14 para encontrar algunos ejemplos que solo podrá comprender si entiende este principio.


P: En Dt 1:27, ¿qué se decía sobre los israelitas?

R: Sus temores les llevaron a malinterpretar la situación, a pesar de que veían pruebas de lo contrario. Olvidaron las formas milagrosas en que Dios les había salvado en el pasado, con el Mar Rojo, el maná y las codornices. Incluso en el futuro, Dios enviaría grandes piedras contra los cananeos del sur. Pensaban que el Dios que les había ayudado a cruzar el Mar Rojo no podría salvarlos de los amorreos. Creían que Dios los odiaba y que los destruiría cuando, en realidad, les estaba planteando un nuevo desafío. Pensaban que los mandamientos de Dios tenían un alcance mayor que su gracia y su poder. Solo veían el corto plazo y lo que podían lograr por sí mismos, no lo que Dios podía hacer.


P: En Dt 1,28; Dt 2,10 y Dt 9,2, ¿quiénes son los hijos de Anac (anacitas), los emitas y los refaítas?

R: Los anaquitas eran descendientes de un hombre llamado Anac. Los anaquitas eran una tribu cuyos hombres eran guerreros temibles, probablemente debido a su tamaño y fuerza. Dado que los arcos no eran tan potentes en aquella época, y que un gran alcance y la fuerza eran cualidades valiosas en el combate para quienes luchaban con espadas y garrotes, estos tres clanes emparentados dieron origen a muchos guerreros temidos. Véase el análisis sobre Deuteronomio 31:3 para obtener más información.


P: En Dt 1:34-46 y Dt 1:2, ¿cómo reacciona la gente tras haber desperdiciado una gran oportunidad que Dios les había brindado?

R: Pueden responder volviendo a obedecer. Puede que ahora resulte difícil lograr lo que antes habría sido mucho más fácil, pero Dios sigue queriendo que lo consigamos. Por otro lado, alguien podría rebelarse por completo y no volver jamás. En cierto sentido, están enfadados consigo mismos, no con Dios.


P: En Dt 1:39, ¿qué se entiende por «el conocimiento del bien y del mal» y «la edad de responsabilidad»?

R: La edad de responsabilidad es un concepto según el cual los niños alcanzan una edad antes de la cual no son responsables ante Dios de sus decisiones. Ningún versículo indica que esta edad sea la misma para todos los niños. En este pasaje se ponen de manifiesto tres de los principios de la justicia de Dios.

1. Dios juzga en función de lo que las personas saben, y los niños pequeños que, por ignorancia, no eligen lo que es correcto, no son juzgados por ello. El pecado no se tiene en cuenta donde no hay ley (Romanos 4:15; 5:13).

2. Dios no juzga a las personas por lo que no pudieron elegir. Una mujer violada en el campo, donde sus gritos no podían oírse, no fue castigada por pecado sexual (Deuteronomio 22:25-27). Del mismo modo, ni siquiera los adolescentes que distinguían el bien del mal, pero que no tenían voz en la asamblea ni en sus decisiones, cayeron bajo el castigo de morir en el desierto.

3. No obstante, en esta vida las personas suelen sufrir las consecuencias del mal que otros han cometido. Los hijos tuvieron que seguir viviendo en el desierto durante cuarenta años. Sin embargo, Dios hará que todo sea justo en el día del juicio.


P: En Dt 1, 30-46, ¿por qué se equivocaron los israelitas al obedecer tardíamente a Dios y luchar contra los amorreos?

R: La cuestión fundamental, en la mente de la mayoría de los israelitas, era si luchar contra los amorreos o no. Estaban equivocados. La verdadera cuestión fundamental era si obedecer a Dios o no. Se basaban en el resultado, no en la obediencia. Cuando Dios les dijo que ya no podían ir a luchar contra los amorreos, su desobediencia en ese momento no era diferente de cuando se negaron a ir anteriormente.


P: En Dt 2, 4-8, ¿por qué los israelitas no pudieron derrotar a los edomitas, si eran mucho más fuertes que ellos?

R: Los israelitas nunca lucharon contra ellos, y no se derrota ni siquiera a una nación más débil cuando uno se niega a luchar contra ella. En ningún lugar se dice que fueran incapaces de derrotar a los edomitas. Más bien, Dios les ordenó que no lucharan contra los edomitas, y ellos obedecieron.

Consulte https://www.thetorah.com/article/ar-moab para obtener más información.


P: En Dt 2,4-7, ¿por qué Dios les dijo a los israelitas que estaban a punto de atravesar Edom, si Núm 20,14-21 y Dt 2,8 muestran que nunca lo hicieron? ¿Acaso Dios no lo sabía de antemano?

R: Hay tres puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Dios conoce todo lo que nos va a suceder (Salmo 139:16; Isaías 46:10; 41:22-23; 42:9; 44:7; 1 Juan 3:20).

2. Dios ordenó a Moisés que diera estas instrucciones a los israelitas. Una ruta habitual que atravesaba el centro de Moab se denominaba «el Camino del Rey», y podría haber sido más fácil viajar por ella.

3. Estaban «a punto» de atravesar el interior de Edom, y lo habrían hecho si los edomitas se lo hubieran permitido. Pero, dado que no se lo permitieron, solo atravesaron la periferia de Edom.

Además, en *The Bible Knowledge Commentary: Old Testament*, p. 265, se afirma que, en la actualidad, esta tierra solo recibe unas cinco pulgadas de precipitaciones al año (aunque probablemente algo más en aquella época). Es posible que a los edomitas les preocupara que aquel numeroso pueblo agotara toda el agua.

Como señaló Gleason Archer en la siguiente pregunta, otra respuesta posible es que probablemente se encontraran en Edom cuando formularon su petición a los edomitas y que atravesaran las afueras de Edom, por lo que, en realidad, sí que atravesaron Edom al fin y al cabo.


P: En Dt 2,4-7 y Núm 20,14-21, ¿rodearon los israelitas Edom o atravesaron Edom, tal y como dice Dt 2,4-7?

R: Deuteronomio 2:4-7 nunca dice que atravesaran Edom. Más bien, antes de llegar a la frontera de Edom, se advirtió a los israelitas de que estaban a punto de atravesar Edom y de que se aseguraran de no provocar a los edomitas para que entraran en guerra.

Números 20 muestra tanto que los edomitas no les permitieron atravesar Edom como que movilizaron su ejército. Por lo tanto, los israelitas no tomaron la ruta habitual, conocida como la «Carretera del Rey», y rodearon Edom.

A veces, las personas pueden estar a punto de hacer algo y, cuando un ejército se les echa encima, deciden hacer otra cosa en su lugar. Véase también la siguiente pregunta.

Gleason Archer ofrece una respuesta diferente. Si se sigue su recorrido, es probable que se encontraran en Edom cuando estaban negociando con los edomitas. A continuación, pasaron por la frontera (sin marcar) de Edom, por lo que, en cierto sentido, sí que atravesaron el territorio, aunque no por la ruta más fácil por la que les hubiera gustado pasar.


P: En Dt 2:4-19 y Núm 20:14-21, ¿cómo se afronta la situación cuando hay que dar un rodeo para hacer lo que se debe hacer, únicamente debido a la obstinación de los demás?

R: Cuando Dios le encomienda una tarea, ¿cree que los demonios u otras personas nunca le opondrán resistencia? A veces Dios nos encarga algo y tenemos que dar un rodeo, pero eso no significa rendirse, sino tener la perseverancia para llevarlo a cabo. Cuando se vea obligado a dar un rodeo, debe afrontarlo con dignidad, sin enfadarse y sin odio ni pensamientos de venganza. No tiene por qué demostrarles nada. Pero Dios ha trazado el camino por el que vivirá su vida al servicio de Él, y sin duda Dios también ha tenido esto en cuenta. Cuando se sienta tentado a enfadarse, no se enfade, sino que se mantenga firme.


P: En Dt 2,7, ¿les faltaba algo a los israelitas, o eran las condiciones tan malas como para quejarse, tal y como ocurre en Éx 16,2-3 y Núm 11,4-6?

R: Las condiciones eran tolerables, en el sentido de que el pueblo disponía de suficiente comida, agua y ropa. Sin embargo, al igual que hoy en día, que una situación merezca o no quejarse depende tanto de quien se queja como de la situación misma. A los creyentes, Pablo nos ordenó en Filipenses 2:14-15 que hagamos todo sin quejarnos ni discutir.


P: En Deuteronomio 2:9-12, 22 y 37, ¿por qué los israelitas no conquistaron a los moabitas y a los amonitas?

R: Por la sencilla razón de que Dios ordenó a los israelitas que no lucharan contra ellos. Es probable que Dios diera esta orden porque los moabitas y los amonitas estaban emparentados con los israelitas, porque estos debían centrarse en los cananeos y porque no tenía sentido que muriera ni un solo guerrero en una batalla por tierras que, de todos modos, no se les había ordenado conquistar.

Como nota al margen, Ar, en Moab, no era una ciudad (al menos en aquella época), sino más bien una «región poblada» (Números 21:14) donde había múltiples arroyos.

Consulte https://www.thetorah.com/article/ar-moab para obtener más información. El Comentario de Keil-Delitzsch sobre el Antiguo Testamento, vol. 1, parte 3, p. 293, sostiene que la ciudad de Ar también existía, pero que aquí se hace referencia a la región.


P: En Dt 2:10-12, ¿cómo era posible que Canaán fuera la tierra «en posesión de ellos», si aún no habían entrado en ella?

R: Se les prometió como posesión la tierra al oeste del río Jordán. Además, es probable que el Deuteronomio se escribiera en último lugar, y las dos tribus y media ya habían tomado posesión de la tierra al este del río Jordán.

Consulte When Critics Ask, págs. 115-117, para obtener más información y conocer algunos contrastes interesantes entre la opinión de quienes defienden la autoridad de las Escrituras y la visión crítica de los cristianos liberales. (Por cierto, el término «cristiano liberal» se refiere a opiniones religiosas y no a la política).


P: En Dt 2:19, ¿no fue Dios quien entregó la tierra de los amonitas a los israelitas, o fue Moisés quien se la entregó en Josué 13:25?

R: Ambas afirmaciones son ciertas. Los amonitas poseían dos partes de su reino: la parte ancestral y la parte que habían obtenido mediante la conquista. Antes de que se escribieran ambos versículos, los israelitas ocupaban la segunda parte. Por lo tanto, Deuteronomio 2:19 se escribió específicamente para indicar a los israelitas que no se apoderaran de la tierra que los amonitas poseían en ese momento y que, originalmente, les había pertenecido.

Además, la tierra situada en la orilla oriental del río Jordán no formaba parte de Canaán. Los israelitas la conquistaron y la ocuparon, pero Dios no se la prometió. A veces, hoy en día, podemos adquirir cosas que Dios no quiere que tengamos, para nuestro posterior arrepentimiento.


P: En Dt 2:30, ¿por qué endureció el Señor el corazón de Sihón, rey de Hesbón?

R: Probablemente por una razón similar a la que llevó a Dios a endurecer el corazón del faraón. El corazón de Sihón ya estaba endurecido contra Dios y su pueblo, y Dios lo endureció aún más. Alguien comparó una vez la influencia de Dios con la luz del sol. La luz del sol ablanda la cera, pero endurece la arcilla, aunque se trate de la misma luz del sol.


P: En Dt 2,31 y Núm 21,23-26, ¿por qué tuvo que luchar el pueblo contra Sihón y sufrir algunas bajas, a pesar de que Dios había dicho que ya les había dado la posesión de la tierra?

R: Dios les concedió el destino de conquistarla y el derecho a hacerlo, pero aún así tenían que realizar el trabajo en sí. Es posible que Dios nos conceda alguna bendición hoy, pero si no estamos dispuestos a esforzarnos también para poseerla, no la obtendremos.


P: En Dt 3:11, ¿qué era la «cama» del rey Og de Basán y qué longitud tenía?

R: Medía entre 13 y 13,5 pies de largo. La palabra hebrea para «cama» en este contexto es ambigua. Podría referirse a la cama en la que pasaba la noche, o bien al «lecho funerario» (en realidad, un sarcófago o una tumba), donde descansaría su cuerpo. Se han hallado otros sarcófagos de este tamaño en lugares tan lejanos como Fenicia.

Como nota al margen, Basán se encontraba al norte del lugar al que debían dirigirse para entrar en la Tierra Prometida. Sin embargo, no querrían enviar a casi todas sus tropas al otro lado del río Jordán, para luego tener a un reino hostil al norte que devastara a sus familias, rebaños y manadas. Por lo tanto, es probable que Basán no hubiera sido conquistado si hubieran superado su deseo de luchar contra los israelitas por miedo y se hubieran mostrado pacíficos hacia ellos después de que Moisés les enviara una delegación de paz, tal y como se recoge en Números 21:21-22.


P: En Deuteronomio 3:11, ¿cómo podía ser de hierro la cama del rey Og, si no disponían de una tecnología sofisticada para trabajar el hierro?

R: Esto no significa necesariamente que toda la cama estuviera hecha de hierro (eso resultaría bastante incómodo). En cambio, la cama estaba adornada con hierro. Los egipcios utilizaban hierro procedente de meteoritos como adornos y dagas desde al menos el año 3000 a. C. Pero, aunque disponían de algo de hierro procedente de meteoritos, les resultaba muy difícil purificar el mineral de hierro, ya que se necesita un fuego de fundición mucho más caliente que el necesario para el bronce o el latón.


P: En Deuteronomio 3:12-17, ¿por qué las tribus de Gad, Rubén y la mitad de Manasés vivían al este del Jordán, si el pueblo debía habitar en Canaán?

R: Simplemente porque decidieron vivir allí. Las Escrituras recogen su decisión sin aprobarla. La historia demuestra que su elección no fue acertada. Llovía poco, pero era una buena zona para el ganado.

En ocasiones, hoy en día, si los creyentes desean hacer algo que no supone un desafío abierto, pero que tampoco se ajusta del todo a lo que Dios quería que hiciéramos, Dios nos concede la libertad de tomar nuestra decisión imprudente y, a menudo, de ver sus consecuencias.


P: En Dt 3, 21-22, 28, ¿cómo preparó Moisés el traspaso del liderazgo?

R: Los líderes eficaces pueden mostrarse reacios a traspasar su ministerio a otros a medida que envejecen; pero deben hacerlo de todos modos. Aunque probablemente esto resultara desagradable para Moisés, sabiendo que iba a morir pronto, se puso manos a la obra cuanto antes, en lugar de posponerlo. Moisés no comenzó aquí; ya hacía mucho tiempo que había empezado a formar a Josué. Fue un proceso gradual y previsible, por lo que no supuso un gran impacto para la organización cuando se produjo. Los ministerios cristianos han tenido en ocasiones dificultades debido a una mala gestión del traspaso del liderazgo. Pero Dios le recordó a Moisés que continuara formando a Josué en Deuteronomio 3:21-22, 28.


P: En Dt 3:23-25, ¿cuáles son algunas de las características de la oración de Moisés?

R: Moisés comienza con el versículo 23, lo que demuestra que está más interesado en exaltar el nombre de Dios que en formular una petición para sí mismo. En los versículos 24-25, Moisés le pide a Dios que ceda y le permita entrar en la Tierra Prometida. Toda la vida de Moisés, durante los últimos cuarenta años, había consistido en llevar al pueblo a la Tierra Prometida, y le pedía a Dios que pudiera ver cumplido el sueño más importante de su vida. Dios le respondió que no; eso sucedería, pero Moisés no lo vería mientras estuviera en la tierra.


P: En Dt 4,1-4.40, ¿de qué manera la experiencia de Israel con la tierra refleja lo que Dios hace en nuestras vidas?

R: Dios les concedió la tierra, pero ellos tenían que tomarla en posesión, y debían esforzarse por conservarla. Dios concedió a Israel la tierra como un don especial; ellos no hicieron nada para que Dios les concediera esta promesa. Dentro de lo que Dios les había dado, podían crecer, prosperar y (con suerte) ser una luz para otras naciones. No obstante, aún así tenían que esforzarse por tomarla en posesión. Pero, como muestra Deuteronomio 4:3-4, algunos podrían no llegar a entrar debido a su maldad. Su maldad fue instigada por otros (los moabitas y los madianitas en Números 22,25), pero ellos seguían siendo responsables de haber elegido seguirles. Como demuestra el exilio, una vez en la tierra, Dios podía expulsarlos por darle la espalda. Deuteronomio 4:40 subraya que su permanencia en la tierra no era algo garantizado; debían desear prolongar sus días en ella siguiendo los mandamientos de Dios.

Dios nos ha dado a cada uno de nosotros uno o más dones como «posesión». Puede ser la capacidad de ganar dinero, de ayudar físicamente a las personas gracias a su buena salud, sus relaciones, sus habilidades y su experiencia, o algún ámbito que Dios le haya proporcionado, una «oportunidad privilegiada» o una «esfera de excelencia», en la que, si permanece allí, prosperará enormemente y podrá bendecir a los demás. Pero no es un hecho que vaya a permanecer allí. Si le da la espalda a Dios, Él puede expulsarle. También puede abandonar su «esfera de excelencia» por apatía, por el amor al mundo o por estar demasiado ocupado haciendo cosas sin importancia.


P: En Dt 4,2, ¿significa el mandamiento de no añadir nada a la palabra que Dios dio que no debería haber libros en la Biblia posteriores al Deuteronomio?

R: En absoluto. El versículo es específicamente una restricción para el pueblo, para que no añada ni quite nada de los mandamientos del Libro de Deuteronomio. No es una restricción para que Dios no envíe más revelaciones. En general, las restricciones que Dios establece en la Biblia no limitan a Dios.


P: En Dt 4:9, ¿qué era aquello respecto a lo cual Moisés quería que se esforzaran especialmente por «estar en guardia»?

R: Moisés parecía bastante «desesperado» por que lo recordaran. Al parecer, Dios le había revelado a Moisés algo sobre el futuro en Deuteronomio 4:27-30. Deuteronomio 4:9-40 responde a la pregunta de qué quería Moisés que recordaran. En resumen, hay cuatro partes.

Versículos 8 y 23 en adelante: Tengan cuidado de aprender, recordar y enseñar las disposiciones y promesas de la ley, tanto positivas como negativas.

Versículos 6 y 23 en adelante: Presten atención para obedecer la ley y no hacer ninguna imagen ni realizar otras acciones que la infrinjan.

Versículos 7, 9 y 33 en adelante: Presten atención para aprender, recordar y enseñar las obras maravillosas de Dios entre el pueblo.

Versículos 9 y 25: Tenga cuidado de enseñárselas tanto a sus hijos como a sus nietos.


P: En Dt 4:9, 25; 6:2, ¿cómo enseña usted a sus nietos el camino de Dios, aunque no viva con ellos todo el tiempo?

R: Lo ideal es que haya educado bien a sus hijos y que estos se hayan casado bien (es decir, con creyentes), de modo que ellos también enseñen a sus hijos. Usted puede reforzar esa enseñanza y ser un buen ejemplo con lo que hace y dice, así como dar ejemplo de confesión al reconocer cuando se ha equivocado.

Pero a veces los hijos de cristianos se alejan del Señor o se casan con alguien que no conoce al Señor. Entonces resulta más complicado. Si los padres están dispuestos, lleve a los nietos a la iglesia, a la Escuela Bíblica de Verano, a los programas de Navidad y a otras actividades programadas. Comparta también con ellos lo que Cristo significa para usted en los momentos espontáneos. Cuando tome decisiones basadas en lo que agrada a Dios, comparta con sus nietos cuáles eran sus opciones y por qué tomó la decisión que tomó.


P: En Dt 4,10-15, ¿le entregó Dios a Moisés los Diez Mandamientos en el monte Horeb o en el monte Sinaí, tal y como dice Éxodo 19,11?

R: Hay dos respuestas posibles.

Sinónimos: Ambos nombres se utilizaban indistintamente, de forma similar a como el suegro de Moisés se llamaba tanto Jetro como Reuel. Es muy habitual que existan múltiples nombres en lugares donde conviven varias lenguas y culturas. En Alaska se encuentra el monte Denali, que antes se llamaba monte McKinley. El «Comentario bíblico del creyente», en la página 205, da a entender esto.

Región: Es posible que «Horeb» abarque algo más que el Monte Sinaí. Podría ser el nombre de la región o de la meseta, y no solo de la cima.


P: En Dt 4,12, ¿no vio el pueblo la forma de Dios, o fue Moisés quien vio la forma de Dios en Núm 12,8?

R: Ambas cosas. Moisés tuvo el privilegio de ver la forma de Dios, probablemente una aparición preencarnada de Cristo. El pueblo no vio ninguna forma. Esto es similar a lo que le ocurrió a Saulo de Tarso en el camino a Damasco, cuando oyó la voz de Jesús mientras que sus compañeros solo oyeron un sonido.


P: En Dt 4,13, ¿por qué había dos tablas de piedra?

R: Aunque algunos piensan que en cada una se podrían haber escrito cinco mandamientos, no habría habido ninguna dificultad para incluir todo ese texto en una sola tabla. Una respuesta más probable es que, en los tratados de suseranía de la época de Moisés, también se hacían dos copias del tratado: una para cada parte. Así pues, una copia se guardó dentro del arca, donde nadie volvería a verla, y la otra se dejó a la vista.


P: En Dt 4,16-18, ¿prohibía este mandamiento toda representación artística de personas o animales?

R: Evidentemente no, ya que en Éxodo 37:8-9 se mencionan estatuas de querubines sobre el arca. A Moisés también se le ordenó fabricar una serpiente de bronce en Números 21:4-9. En el templo de Salomón también había querubines, según 1 Reyes 6:23-27. En el templo se tallaron muchas otras figuras de querubines, tal y como se recoge en 1 Reyes 6:29, 32 y 35.

Lo que está prohibido es el uso de imágenes como objetos de culto en dos sentidos. Se les prohibió adorar a una deidad pagana mediante una imagen, y también se les prohibió adorar al Dios verdadero mediante una imagen. Los paganos adoraban tanto las estatuas en sí mismas como a los dioses paganos a través de la imagen de sus estatuas.


P: En Dt 4:20, ¿por qué se describe a Egipto como un «horno»?

R: Era un horno al menos en tres sentidos diferentes.

1. Egipto era un lugar seco y caluroso; más caluroso que Palestina.

2. Los hornos pueden consumir, quemar y destruir cosas perecederas.

3. Los hornos sirven para refinar metales y eliminar la escoria.

Algunas experiencias actuales son como hornos. La misma experiencia puede destruir a una persona y refinar a otra, purificando el «oro» que hay en el corazón de esta última.


P: En Dt 4,20, ¿por qué se comparaba Egipto con un horno de «hierro», si el año 1447 a. C. es anterior a la Edad del Hierro y no disponían de hornos fabricados con hierro?

R: La arqueología demuestra que Egipto disponía de utensilios de hierro desde el año 3000 a. C. Sin embargo, el hierro era difícil de trabajar y muy caro, ya que requería una temperatura más elevada que el bronce o el cobre. Este versículo no se refiere a un horno compuesto de hierro, sino más bien a un horno construido para fundir hierro.


P: En Dt 4:24; 5:9; 6:15; Éx 20:5; 34:14; Jos 24:19; Na 1:2, ¿en qué sentido es Dios un Dios celoso?

R: Dios hizo hincapié en esta exigencia exclusiva de su amor santo, ya que es una expresión habitual en las Escrituras. Del mismo modo que un marido o una mujer insisten en la fidelidad al pacto matrimonial, Dios insiste en que le rindamos adoración exclusiva. Dios nos creó con amor, cuida de nosotros y estará con sus hijos para siempre. Apartarnos de Él y adorar a otra persona o cosa es como una bofetada en la cara de Dios. Dios no desea que se adore a estatuas ni a otras imágenes. Dios no desea que se adore a nada más, aunque no se trate de una imagen física. Por último, Dios no desea que adoremos ninguna imagen o representación, aunque se afirme que representa a Él. Debe comprender esto antes de poder entender por qué la idolatría era algo tan grave para Dios, incluso si también se adoraba al Dios verdadero.

Pero les resultaba difícil renunciar a ellos. Como dijo Martín Lutero: «Si un hombre no quiere a Dios, entonces debe tener sus ídolos». Raymond Brown, *El mensaje del Deuteronomio*, p. 69.


P: Puesto que en Dt 4,25-26 se decía que perecerían por completo si adoraban ídolos, y ellos adoraban ídolos, ¿por qué no perecieron por completo?

R: La respuesta se encuentra en el versículo inmediatamente siguiente: Deuteronomio 4:27. Dios destruiría al pueblo judío y lo dispersaría entre las naciones. Sin embargo, la palabra «destruir» aquí no significa «destruir por completo». Deuteronomio 4:28-29 matiza los versículos 25-27 al indicar que, si luego buscaban al Señor, aquellos que lo hicieran volverían.

Si se observa a los judíos desde una perspectiva cultural, existía una enorme diferencia entre los judíos antes de su exilio a Babilonia y después de su regreso de allí. Desde que regresaron de Babilonia, a pesar de todos sus defectos, ya no sucumbieron a la tentación de adorar ídolos. Cuando nada más funciona, a veces se necesita un acontecimiento catastrófico para curar a una persona o a un pueblo de un pecado.


P: En Dt 4:41, 19:1-13 y Núm 35:10-34, ¿por qué apartó Moisés tres ciudades?

R: Apartaron especialmente estas tres ciudades como ciudades de refugio, a las que pudiera huir quien hubiera matado a otra persona por accidente. Solo dentro de la ciudad estarían a salvo del vengador de la sangre. Pero cuando falleciera el sumo sacerdote, podrían regresar a sus hogares sin peligro.


P: En Dt 4,41, ¿significa la expresión literal en hebreo «hacia donde sale el sol» que el sol gira alrededor de la Tierra?

R: No. Incluso los astrónomos más expertos de hoy en día hablan de la salida y la puesta del sol. El hecho de que Dios utilizara una expresión coloquial no valida una visión científica, del mismo modo que a un científico de hoy en día no se le expulsa de su campo por decir que disfruta de las puestas de sol.

Para que un versículo de la Biblia concuerde o discrepe con una visión científica, dicho versículo debe afirmar como un hecho algo sobre nuestro mundo, tal y como hacen algunos versículos del Génesis.


P: En Dt 5,1, ¿qué importancia tiene «cumplir» las leyes?

R: «Cumplir» significa obedecer mediante la acción. Permítame ilustrarlo con un ejemplo. Conozco bastante bien las reglas del baloncesto, pero iba a estudiar para conocerlas aún mejor. Entonces pensé en presentarme a las pruebas para jugar en los Dallas Mavericks. Estoy seguro de que me aceptarían debido a mi gran conocimiento del juego. ¿Me aceptarán? ¿O querrán a alguien que pueda «rendir» metiendo canastas, pasando bien el balón, defendiendo y bloqueando tiros, y capturando rebotes? Las reglas se pueden enseñar, pero solo algunas personas pueden rendir. Del mismo modo, cualquier israelita podía crecer conociendo la ley, pero Dios les exigía que la cumplieran. Es cierto que una persona tiene que conocer la ley para obedecerla, pero en ninguna parte del Antiguo Testamento se promete ningún beneficio a quien conozca la ley pero no la obedezca.


P: En Dt 5,1-30, ¿el pronombre de segunda persona utilizado en este capítulo, «vosotros», es singular o plural?

R: Las formas singular y plural parecen mezclarse indiscriminadamente en este capítulo. Kenneth A. Kitchen (AOOT, p. 129) ha observado que esto es habitual en los documentos semíticos. De ello se desprende que las leyes son aplicables no solo a los individuos, sino también al pueblo en su conjunto.


P: En Dt 5,2-3, ¿a quiénes se refiere aquí con «padres»?

R: Hay diferentes opiniones al respecto.

No podrían ser los esclavos hebreos en Egipto, a pesar de lo que enseñaba Calvino.

Dios estableció un pacto con la generación anterior, ya casi extinguida, tal y como enseñaba Agustín.

Pero antes de esto, Dios estableció una alianza con los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob.


P: En Dt 5,3, ¿por qué se dice que Dios no hizo un pacto con sus padres, cuando en Dt 5,2 se afirma que sí lo hizo?

R: Moisés, en su papel de profeta de Dios, está haciendo hincapié en este punto. Se ha resumido diciendo que «Dios no tiene nietos».

Dios sí estableció un pacto con Abraham, Isaac y Jacob, sus antepasados, en el pasado. Pero eso no les servirá de nada ahora. Reafirmar el pacto es un asunto serio; son ellos mismos quienes están estableciendo un pacto con Dios. O bien ha establecido usted un pacto con Dios, o bien no lo ha hecho. Pero el hecho de que sus padres hayan establecido un pacto con Dios no le sirve de nada en absoluto si usted no establece un pacto por sí mismo. O es usted hijo de Dios o no lo es. Ezequiel 18 ofrece una explicación más detallada de este punto.


P: En Dt 5,6-10, ¿por qué son los dos primeros mandamientos los que figuran en primer lugar?

R: Los Diez Mandamientos no comenzaban con las prohibiciones, sino con quién es Dios. Jesús dijo que amar al Señor su Dios con todo su corazón, alma, mente y fuerzas era el mandamiento más importante, y estos dos primeros mandamientos se centraban en eso. También son el fundamento de todo lo demás. Si no es fiel a Dios, los demás no tienen tanta importancia. Puede ser desleal al perseguir algo más que considere un dios, o al tener una imagen que sabe que no es un dios en sí misma, pero que le aleja del Dios verdadero e invisible.

Por cierto, la doctrina católica romana presenta un orden diferente de los Diez Mandamientos al de los protestantes y los judíos. Algunas enseñanzas católicas romanas consideran que Deuteronomio 5:6-10 constituye un único mandamiento, y dividen el último mandamiento, el relativo a la codicia, en dos. Entre los años 500 y 700 d. C., cuando la Iglesia católica ortodoxa intentó elaborar listas de pecados, tanto mortales como veniales, el único pecado que se les pasó por alto fue la adoración de imágenes.


P: En Dt 5,6-21, ¿por qué se trata únicamente de una paráfrasis de Éx 20,2-17, que eran las palabras exactas de Dios?

R: La respuesta breve es que Deuteronomio 5:6-21 recoge un recordatorio para el pueblo y que Moisés lo parafraseó aquí. Probablemente se hizo así de forma deliberada, para demostrarnos que lo que importa es el significado, no las palabras exactas.

La respuesta detallada muestra las diferencias y ofrece cuatro puntos a tener en cuenta en la respuesta.

Diferencias entre Éxodo y Deuteronomio

«Recordad» (20:8) frente a «Cumplid… como os ha mandado el Señor vuestro Dios» (5:12)

o ganado (20:10) frente a «ni su buey, ni su asno, ni ninguna de sus bestias» (5:14)

[ausente] (20:10) frente a (5:14), que añade «para que su siervo y su sierva puedan descansar como usted».

Todo el versículo 20:11 frente a todo el versículo 5:15

[ausente] (20:12) frente a «tal como el Señor su Dios le ha mandado… y para que le vaya bien» (5:16)

casa… esposa (20:17) frente a esposa… casa o campo (5:21)

Mismos mandamientos: No hay ninguna diferencia en lo que debía obedecerse.

Deuteronomio 5:6-21 también podría ser exacto: Deuteronomio también podría contener las palabras exactas. Podrían ser las palabras exactas de la paráfrasis de Moisés. Sin embargo, no habría ningún problema si no fueran las palabras exactas de Moisés. El concepto antiguo de citar incluía tanto las citas textuales como lo que llamamos paráfrasis.

Lo que podemos aprender: Es el significado lo que Dios quería que la gente recordara, más que las palabras exactas.


P: En Dt 5:9, dado que Dios castiga la iniquidad hasta la tercera y cuarta generación de aquellos que le odian, ¿es Dios justo?

R: La Biblia enseña que todos los caminos de Dios son justos (Deuteronomio 32:4; Salmo 99:4), pero antes de poder comprender qué es la justicia, debemos definir cuatro términos.

Justicia: Dios otorga las recompensas prometidas por las obras justas, y castiga la desobediencia hacia Él tal y como prometió. La justicia de Dios no es algo misterioso e incomprensible, sino que se describe en su Palabra, la Biblia.

Equitativo: «Equitativo» significa tanto que todos son tratados exactamente de la misma manera, como que Dios siempre trataría a todos exactamente de la misma manera. Dios no es equitativo, ni afirma serlo en la Biblia, tal y como muestran Mateo 20:1-16, Deuteronomio 5:9, Romanos 9:10-18 y otros versículos. Juan 19:11 y 2 Pedro 2:21 muestran que quienes tienen más conocimiento son juzgados con mayor rigor. Esto demuestra implícitamente que no a todos se les concede la misma cantidad de conocimiento, lo cual es inequitativo. No obstante, Dios sigue siendo justo y tiene esto en cuenta (Romanos 4:15; 5:13). Muchos seres humanos tienen conceptos muy diferentes de la justicia, y si su opinión sobre la justicia no admite ninguna desigualdad, recuerde que Dios solo ha prometido ser justo según Su definición de justicia, tal y como se muestra en la Biblia, y no según ninguna definición humana en particular.

Culpa/Responsabilidad: La culpa puede ser una emoción humana, pero no es ese el tipo de culpa del que se habla aquí. En este contexto, la culpa es la responsabilidad, según las exigencias de la justicia de Dios, de estar bajo la ira de Dios. Hay culpa mayor y menor (Juan 19:11). Cada persona es culpable de su propio pecado; no somos responsables de los pecados de nuestros antepasados (Ezequiel 18; Deuteronomio 24:16), y no compartimos la culpa de nuestros hijos (Ezequiel 18:20).

Consecuencias: Muchas bendiciones, maldiciones y otras consecuencias derivadas de las acciones de una persona se heredan y se transmiten a otros. Cuando una madre puede elegir entre abstenerse o caer en el tabaquismo, el consumo de alcohol, una dieta poco saludable o el consumo de cocaína y otras drogas, es el bebé quien sufre las consecuencias. Algunos ejemplos de consecuencias transmitidas son: una persona nacida de padres cristianos, un bebé con malformaciones congénitas nacido en una zona muy contaminada y los bebés que son abortados o asesinados tras el nacimiento.

Las consecuencias parecen injustas, y darían la impresión de que Dios es injusto si esta breve vida terrenal fuera todo lo que existe. Un antiguo columnista de *Scientific American*, un deísta llamado Martin Gardner, planteó una reflexión profunda en su libro *The Whys of a Philosophical Scrivener*. Afirmó que, si uno cree en la justicia (y él creía en ella), entonces tiene que creer en una vida después de la muerte. En otras palabras, la vida es tan injusta en esta tierra que, si todos van a recibir justicia, debe de haber un momento tras la muerte en el que se imparta dicha justicia. Los cristianos llamamos a esto el Día del Juicio Final. Siglos antes, Lactancio (c. 303-c. 325 d. C.) planteó prácticamente lo mismo en *Las Instituciones Divinas*, libro 6, cap. 9, págs. 171-172.

Ahora, para responder a la pregunta sobre la justicia de Dios en Deuteronomio 5:9: Dios es justo, pero no equitativo. Las personas pueden heredar las consecuencias, pero no la culpa. Pero alabado sea Dios porque no solo es justo, sino también misericordioso.


P: En Dt 5,11 y Éx 20,7, ¿de qué formas diferentes se toma el nombre de Dios en vano?

R: El significado hebreo es muy amplio en este contexto. Literalmente significa «asociar el nombre de Dios a la nada». Incluye utilizar el nombre de Dios como palabrota, para maldecir a alguien o como fórmula mágica.


P: En Dt 5,14, dado que los animales desconocen la Ley de Moisés, ¿por qué no se les permitía trabajar?

R: Aunque las Escrituras no indican el motivo, podemos apreciar varias razones posibles.

No debían reportar beneficio alguno a sus dueños mientras trabajaban.

Sería más saludable para el animal disponer también de un día de descanso.

No debemos olvidar (como hicieron los propios israelitas) que debían ser una luz y un ejemplo para otras naciones, para que estas se tomaran muy en serio el mandamiento de Dios.


P: En Dt 5,15, ¿debían los israelitas guardar el sábado porque habían sido esclavos en Egipto, o se lo ordenó Dios porque Él creó los cielos y la tierra en seis días, tal y como dice Éx 20,11?

R: Ambas razones son ciertas. La razón de seguir la obra de Dios en la Creación se expone en Éxodo 20:11. En Deuteronomio 5:15 se añade otra razón: el hecho de que fueran esclavos (sin día de reposo) en Egipto.

Podría resultar útil considerar un ejemplo humano de actuar por tres motivaciones diferentes. Podemos decirle a una persona que no cotillee porque eso es lo que Dios ordena. Podemos decirle a una segunda persona que no cotillee porque eso demuestra su amor y respeto por Dios. Podemos decirle a una tercera persona que no cotillee por su amor hacia los demás. Véase «Dificultades bíblicas y aparentes contradicciones», págs. 209-210, para consultar otro ejemplo.

Generalizando sobre esto, los cristianos pueden verse motivados a hacer el bien basándose en el carácter de Dios, en la experiencia pasada propia o ajena, en el amor presente hacia Dios y hacia los demás, o en la esperanza futura. Probablemente, la motivación más fuerte sea la combinación de todo lo anterior. En «Cuando los críticos preguntan», p. 118, se ofrece una respuesta similar, en la que se afirma que algo puede recordarse por dos razones. Una fue la razón «inicial» de la Creación, y la otra fue una razón «posterior» para la redención.


P: Dado que en Dt 5,17 y Éx 20,13 se dice «no matarás», ¿por qué existía la pena capital?

R: Dios nunca dijo «no matarás»; más bien, Dios ordenó: «No cometerás homicidio» (Éxodo 20:13; Deuteronomio 5:17). Esto no solo se desprende del hebreo, sino que el propio contexto lo demuestra, ya que se ordenó a los israelitas que ejecutaran a las personas por determinados delitos, como se recoge en Éxodo 21:12-17. Además, tanto en Éxodo como en Deuteronomio se justificaban las guerras en determinadas circunstancias.

En el Nuevo Testamento, se nos dice que amemos a nuestros enemigos (Lucas 6:27-36 y Mateo 5:43-44), y, como individuos, no debemos vengarnos, tal y como enseña Romanos 12:17-21. Sin embargo, como contrapunto, el capítulo inmediatamente siguiente enseña que el gobierno tiene una responsabilidad ante Dios, pues «no lleva la espada en vano» y es «un agente de castigo para el malhechor», tal y como muestra Romanos 13:4.


P: En Dt 5:19 y Éx 20:15, ¿de qué formas puede la gente robar?

R: La forma más evidente es robar dinero o bienes materiales, como en Éxodo 22:2. Pero también se refiere al robo de personas, como el secuestro o la esclavitud, tal y como muestran Deuteronomio 24:7 y Éxodo 21:16. Asimismo, puede referirse a la obtención indebida de dinero mediante el fraude o el engaño. Robar puede consistir en utilizar cosas de forma ilegal, como programas informáticos, DVD o canciones. Robar puede consistir en robar tiempo a un empleador. Robar puede ser ilegal, o puede hacerse a través de leyes injustas, pero, en cualquier caso, es malo a los ojos de Dios.


P: En Dt 5:20 y Éx 20:16, ¿de qué formas puede la gente dar falso testimonio?

R: Además del perjurio en un tribunal, también puede referirse a decir mentiras para cerrar una venta, poner a alguien en contra de algo o intentar caerle bien a alguien. Dios no es glorificado si usted dijera algo que sabe que es falso con el fin de persuadir a alguien para que se haga cristiano. Al compartir el Evangelio, a veces se nos presenta la opción de «suavizar la verdad» para resultar más persuasivos, o de decir toda la verdad con honestidad, aunque resulte menos persuasiva. Siempre que se encuentre en una situación así, tenga presente que la primera opción, «suavizar la verdad», es una tentación que nos lleva a desagradar a Dios. Elija siempre la segunda opción.


P: En Dt 5,21 y Éx 20,17, ¿en qué se diferencia este mandamiento de los otros nueve?

R: Cuando alguien incumple cualquiera de los nueve primeros mandamientos, hay pruebas externas y físicas; sin embargo, una persona puede codiciar interiormente sin mostrar ningún indicio. Puede codiciar la riqueza, el cónyuge, la fama, la popularidad o el aspecto físico de alguien sin llevar a cabo ninguna acción. No obstante, la actitud del corazón que codicia sigue siendo un pecado.


P: ¿Por qué Deuteronomio 5:21, el último de los Diez Mandamientos, [supuestamente] enseña que las esposas son propiedad de los hombres? (Un musulmán afirmó esto.)

R: NO enseña que las esposas sean propiedad de los hombres. Dice que un hombre no debe codiciar a la esposa ni los bienes de su prójimo, pero eso no significa que la esposa sea una posesión.

Por otra parte, conozco al menos a un musulmán que, cuando llegó a Estados Unidos y tuvo que declarar sus bienes, incluyó a su esposa en la lista. Una vez que haya explicado la expresión «las mujeres que posee su mano derecha» del Corán, tal vez queramos explicar lo siguiente a partir de los hadices suníes.

Cuando a uno se le entrega una mujer, un siervo o ganado, debe tomarle por la frente y rezar a Alá. Ibn-i-Majah, vol. 3, n.º 1918, p. 157

«Trate bien a las mujeres, pues son [como] animales domésticos (‘awan) a su lado y no poseen nada por sí mismas». Al-Tabari, vol. 9, p. 113. [Otros eruditos musulmanes no estaban de acuerdo con Al-Tabari en que a las mujeres se les prohibiera poseer algo por sí mismas.]


P: ¿Por qué dice Deuteronomio 5:22 que Dios no añadió nada más cuando había otros mandamientos?

R: Hay un aspecto menor y otro más importante.

En primer lugar, en el momento y el lugar en que Dios entregó los Diez Mandamientos, no añadió nada más en aquel momento.

El aspecto más importante es que, en ningún momento, Dios estableció jamás un undécimo mandamiento. Dios dio muchos mandamientos —los judíos contaron 613 en la Torá—, pero estos son los «diez principales» y no hay ninguno adicional.


P: En Dt 5,28-29, ¿con qué exactamente se muestra Dios complacido y qué elogia aquí?

R: No está elogiando que cumplan los Diez Mandamientos, ya que estos acababan de ser entregados y, en ese momento, aún no tenían un historial de cumplimiento de lo que se les había dado. Más bien, Dios se complace con su actitud de reverente asombro y su compromiso sincero de obedecerlos. Pero Dios, que conoce el futuro, muestra en Deuteronomio 5:29 cuánto deseaba, en vano, que el pueblo permaneciera siempre fiel a su compromiso de complacerle.


P: En Dt 6:3, 11:9; 26:9, 15; 27:3; 31:20; Éx 3:8, 17; 13:5; 33:3; Lev 20:24; Núm 13:27; 14:8; 16:14; Jos 5:6; Jer 11:5; 32:22; y Ez 20:6, 15, ¿por qué se hace referencia con frecuencia en el Antiguo Testamento a la tierra de la leche y la miel?

R: Analicemos primero la leche y, a continuación, la miel.

Leche: La leche que bebía la gente procedía de vacas, ovejas, cabras y camellos. Los pastores no podían alimentarse únicamente de carne; y la leche aporta la mayor parte de los demás nutrientes. Al fin y al cabo, la leche es lo único que tiene una cría. Por lo tanto, la leche se encontraba en casi todas las tierras; pero habría más en aquellos lugares donde la gente pudiera criar más ganado.

Miel: La miel era un manjar que se utilizaba para endulzar los alimentos. Para producir una gran cantidad de miel se necesitan muchas flores, algo de lo que Egipto carecía por lo general. Canaán era muy conocida por su miel, según la revista PEQ 98 (julio-diciembre de 1966). Hacia los años 1950/1920 a. C., el viajero egipcio Sinuhé afirmó que Canaán contaba con abundante miel y aceitunas (ANET, págs. 19-20). El faraón Tutmosis III (1483-1450 a. C.) recaudó cientos de jarras de miel de Canaán en concepto de tributo. Sin embargo, los israelitas que se quejaban, Datán y Abiram, se refirieron a Egipto como una tierra de leche y miel en Números 16:13. En Ugarit (en la costa noroeste de la actual Siria) escribieron de forma hiperbólica sobre Canaán: «Los cielos llovían aceite; y los arroyos corrían llenos de miel» (BA, 27 de diciembre de 1965). La miel abundaba, tal y como se ve cuando Jonatán comió un poco de miel que yacía en el suelo, en 1 Samuel 14:29-43. Juan el Bautista se alimentaba únicamente de langostas y miel silvestre, según Mateo 3:4. El rey Ezequías tenía colmenas domesticadas.


P: En Dt 6:4, dado que Dios es «Uno», ¿qué ocurre con la Trinidad?

R: En primer lugar, en muchos manuscritos hebreos este versículo presenta letras de gran tamaño al final, denominadas «majuscula» en latín y en inglés. A continuación se indican algunas de las palabras que se utilizan para referirse al número «uno» en el Antiguo Testamento.

chad: significa simplemente «uno» y se utiliza en contadas ocasiones.

‘ishshah: uno, cada uno, todas, mujer

‘oysh: un hombre o un individuo. (muy común en el Antiguo Testamento)

‘echad: que significa «unido, igual, solo y en su conjunto» (muy común en el Antiguo Testamento)

La palabra utilizada en Deuteronomio 6:4 es «‘echad». Por lo tanto, se podría traducir esta palabra como «unidos», aunque «uno» es una traducción más amplia y preferible. La misma palabra también se utiliza en:

Génesis 2:24, donde se dice que el marido y la mujer son una sola carne.

Deuteronomio 6:4 dice que hay un solo Dios.

Génesis 1:5 dice: «Y fue la tarde y fue la mañana: el primer día» (literalmente «un día» en hebreo).

Un ejemplo de que esta palabra significa una unidad compuesta por varias partes se encuentra en Éxodo 26:6, 11, donde cincuenta broches sujetan las cortinas (en plural) entre sí «para que el tabernáculo sea una unidad» (en hebreo «echad», «uno»). Ezequiel 37:17, 19, 22 también habla de dos varas unidas como «una sola», utilizando la misma palabra.


P: En Dt 6:4-5, ¿por qué este mandamiento, denominado «shemá», menciona el corazón, el alma y las fuerzas?

R: La Escritura no lo dice, pero podemos observar lo siguiente.

1. Imagine que la Biblia dijera que solo debiéramos amar a Dios con nuestra alma. Confiaríamos en Él para que preservara nuestra vida y quizá querríamos mantener nuestra alma limpia, pero eso no significaría que tuviéramos ningún compromiso con Dios.

2. Imagine que la Biblia dijera que solo debiéramos amar a Dios con nuestras fuerzas. Cumpliríamos con nuestro deber para con Dios y trabajaríamos duro a su servicio, pero el compromiso no implica que sintamos ningún afecto o cariño por Dios.

3. Imagine que la Biblia dijera que solo debiéramos amar a Dios con nuestro corazón. Tendríamos un gran deseo de una relación más profunda con Dios, sin dejar de confiar en nosotros mismos y sin hacer nada con diligencia para obedecerle y servirle.

Por mucho que lo intentemos, no podemos amar completamente a Dios sin estos tres elementos. Para conocer un cuarto elemento, véase Marcos 12:30.

Como nota al margen, Deuteronomio 6:4 puede considerarse un resumen de todo el capítulo 6 y los capítulos 7 a 11 de Deuteronomio. La palabra «shema» significa literalmente «escucha».


P: En Dt 6,7.20, ¿debemos educar a nuestros hijos o simplemente dejar que crezcan y decidan por sí mismos?

R: Enseñar no es hacer lavado de cerebro, y del mismo modo que un padre sería negligente si no enseñara a sus hijos sobre la seguridad, los padres cristianos son negligentes si no enseñan a sus hijos acerca de Dios. Nuestros hijos son nuestra responsabilidad. No rendimos cuentas ante Dios por las decisiones que ellos toman libremente, pero sí se nos pedirá cuentas por cómo los hemos criado y qué les hemos enseñado. Proverbios 22:6 dice que hay que educar al niño en el camino que debe seguir. Efesios 6:4 es un mandato para que los padres críen a sus hijos en la disciplina y la instrucción del Señor. Jesús, en Mateo 19:14, dijo que dejáramos que los niños vinieran a Él y que no se lo impidiéramos.

En lugar de preocuparse por enseñarles lo correcto, preocupe por las actitudes negativas que pueden adquirir de su entorno si no se tiene cuidado. En lugar de dejarlos a su aire, rece por ellos y rece con ellos todos los días. La familia tiene la responsabilidad principal de enseñar a sus hijos acerca de Dios, y la iglesia la secundaria, no al revés.


P: En Dt 6,8-9, ¿deben los creyentes llevar el Shemá (Dt 6,4) en la frente y en las manos?

R: Consulte la siguiente pregunta para saber cómo distinguir cuándo se está interpretando algo de forma excesivamente literal y legalista.

No hay pruebas de que nadie en Israel entendiera este pasaje de forma excesivamente literal hasta la época de los fariseos. No tenemos constancia de que el propio Moisés o Josué lo hicieran.

Por otra parte, los cristianos de hoy en día suelen tener en sus hogares adornos con versículos bíblicos. Esto no se hace por legalismo, sino por el deseo de tener la palabra de Dios en nuestros corazones.


P: En Dt 6,8-9, dado que los creyentes no necesitan llevar versículos bíblicos en la frente, ¿cómo puede saber si está interpretando un pasaje de forma excesivamente literal?

R: Si va a tomar este pasaje de forma excesivamente literal, debería ser coherente y aplicar el mismo enfoque a todo el pasaje. Deuteronomio 6:6 dice que las palabras deben estar en nuestro corazón, y dado que hoy en día se realizan operaciones a corazón abierto…

En serio, antes de encontrar la respuesta sobre cómo interpretar un pasaje, es importante plantearse, en oración, la pregunta correcta. La pregunta correcta es: «¿Cómo pretendían Dios y el autor humano que los creyentes interpretaran el pasaje?». Existe una prueba de cinco puntos que debe aplicar a su interpretación de cualquier pasaje para responder a esta pregunta.

1. ¿Es coherente mi interpretación, o estoy interpretando una parte del pasaje de una manera y otra parte de otra?

2. ¿Mi interpretación hace que algunas partes del pasaje pierdan sentido? Si es así, hay algo erróneo en mi interpretación.

3. ¿Tiene sentido mi interpretación a la luz del contexto de los versículos anteriores y posteriores al pasaje?

4. ¿Es mi interpretación coherente con lo que Dios dijo en el resto de las Escrituras acerca de estas verdades y de este pasaje? No obstante, tenga en cuenta que un pasaje puede contener más de una verdad.

5. Por último, hay una prueba de menor importancia. Observe cómo Dios ha guiado a los cristianos bíblicos, tanto de la Antigüedad como de la época moderna, a interpretar este pasaje.


P: En Dt 6,10-13, cuando las personas piadosas alcanzan la prosperidad o mejoran su salud, ¿qué factores suelen hacer que algunas se mantengan agradecidas y cercanas a Dios, mientras que otras se alejan ahora que ya no tienen necesidades inmediatas?

R: Los creyentes pueden tener respuestas muy diferentes ante la tentación de alejarse debido a la riqueza, por una combinación de diversas razones.

Algunos ni siquiera perciben la tentación de alejarse hasta que ya han caído en ella.

Ingratos

Atrapados por el amor al mundo. (1 Juan 2:15)

Han perdido el contacto con la naturaleza sobrecogedora de Dios. (Salmo 50:21)

Orgullo, porque pensaban que lo habían logrado por sí mismos. (Salmo 115:1)

No creen que necesiten que Dios haga nada más por ellos ahora. (Proverbios 30:7-9)

Atrapados por el dinero; ya sea por el deseo de ganar más, por el temor a perderlo todo o por el miedo a dejar de ganar lo que podrían. (1 Timoteo 6:9-11)

Seducidos por sus nuevos amigos.

Se olvidan de las preciosas promesas que Dios nos ha hecho.


P: En Dt 6,16, ¿qué importancia tiene Massá?

R: En hebreo, «massá» significa «prueba». Este es el nombre que dieron al lugar donde se quejaron contra Dios porque no tenían agua. Olvidaron cómo Dios había velado por ellos anteriormente, durante el peligro que supuso el ejército del faraón y en sus anteriores viajes por el desierto, y comenzaron a dudar de si Dios seguiría velando por ellos.

Jesús citó este versículo en Mateo 4:7 y Lucas 4:12 cuando Satanás lo tentó diciéndole que se arrojara desde el alero del templo. Del mismo modo, no debemos hacer locuras solo para comprobar si Dios nos protegerá.

Los cristianos pueden atravesar momentos difíciles en sus vidas en los que empiezan a dudar de si Dios seguirá cuidando de ellos. Ese puede ser para nosotros un lugar llamado Masá. Cuando nos encontremos en ese lugar, sigan alabando a Dios, recuerden cómo Él ha cuidado de ustedes en el pasado y mantengan la esperanza de que seguirá cuidando de ustedes en la tierra, hasta que llegue el momento de regresar a casa, al cielo.


P: En Dt 6,20, ¿qué se pretende transmitir con esta enseñanza?

R: Se esperaba que los padres enseñaran a sus hijos día tras día. Cuando un niño tenía una pregunta, especialmente una tan importante como esta, no se esperaba que los padres se marcharan a preparar una respuesta. Debemos ser capaces de responder de inmediato porque ya tenemos la respuesta preparada. Debemos ser capaces de enseñar todo lo que el niño desee, al nivel adecuado para él.


P: En Dt 6,20, ¿por qué no se mencionan las hijas?

R: Se suponía que debían enseñar a todos los hijos, tanto varones como mujeres, según Deuteronomio 6:7. En hebreo, el término «hombre» puede referirse a las personas en general, y «hijos» puede referirse a los hijos en general. Según un artículo publicado en Christianity Today el 27 de octubre de 1997, p. 35, no existe una palabra hebrea para «hijos», sino solo una palabra para «hijos varones» y otra para «hijas». Cuando un hablante de hebreo se refería tanto a los hijos varones como a las hijas, se utilizaba la palabra «hijos varones».


P: En Dt 7:1, ¿cuál era la población estimada de las siete naciones de Canaán que eran más numerosas que los israelitas?

R: La cuestión es que el ejército de los israelitas era inferior al de los cananeos en su conjunto. La respuesta consta de tres partes.

1. Los israelitas tenían menos habitantes que la población combinada de los cananeos.

2. En aquella época llovía más en Palestina, por lo que la tierra podía sustentar a más personas. Los 2,5 millones de israelitas de la época bíblica siguen siendo menos que los 5 millones de israelíes actuales.

3. A continuación se presentan las cifras de población en la época de Josué, estimadas en un 40 %.

Región

Población

Canaán del Norte (excluidos los fenicios)

800 000

Fenicios en el oeste de Aser

315 000

Canaán meridional (excluidos los amalecitas)

888 K

Amalecitas

110 K

Amorreos de Transjordania

340 000

Amonitas + moabitas + edomitas

209 000

Consulte la siguiente pregunta para conocer la fuente de estas cifras.


P: En Dt 7,1, ¿cuál es la fuente de las cifras de población de la pregunta anterior?

R: No he encontrado ninguna obra que desglosara la población antigua con este nivel de detalle, por lo que lo anterior es un resumen de mis propias estimaciones. Estas son mis cifras. Tenga en cuenta que la cifra que aparece junto a una ciudad concreta no corresponde a la población que vive dentro de dicha ciudad, sino a la población de la ciudad más la zona rural circundante.

CANAÁN DEL NORTE 1155

...FENICIOS (W. ASHER) 315

Abden

10

Irqata

10

Acco [puerto]

15

Kanah

15

Achsaf

15

Misrefot-Amaim

10

Aczib

15

Nahariya [puerto]

10

Ahlab

10

Gran Sidón, 4000 a. C.

30

Ambi

10

Sidón Menor [puerto]

15

Ardata

10

Simira

10

Batuna

10

Trípoli [puerto]

15

Bet-Emek

10

Tiro [puerto] 1900 a. C.

10

Berito (Beirut) [puerto]

20

Ullaza (Orthosia)

10

Biblos, 7000 a. C.

20

Uzu

10

Hammon

10

Zarefát, 1600 a. C.

15

...LAS TIERRAS DE EAST ASHER 85

Aphek

10

Carmel

10

Arrubot

5

Rehob (3150 a. C.)

10

Beten

10

Sharon

5

Dor

15

Shiqmona

5

Helkath

5

Zeror

5

Kabul (Cabul)

5



...LA TIERRA DE NAFTALÍ 180

Abel-bet-Maaca

10

Janoá

10

Adami-Nekeb

10

Cades

10

Bet-anat

10

Kinneret, 3000 a. C.

10

Bet-Semes (norte)

10

Madón

5

En-Hazor

5

Merom

10

Hamát

10

Meroz

5

Hazor (175 acres)

40

Ramá

10

Hukkok

10

Zer

5

Hierro

10



...LA TIERRA DE ZEBULÓN 115

Belén (norte)

10

Gat-Hefer

15

Cesulot

10

Nahalal

10

Daberat

10

Sarid

10

Hannathon

15

Rimmón

10

Haroset

10

Shimrón

15

...Hivitas del Hermón 35

Baal-gad

10

Laís

15

Ijon

5

Mizpeh

5

...BASÁN DEL NORTE 50

Aphek

10

Golan

15

Ashtarot

10

Karnaim

15

...LA TIERRA DE ISACAR 115

Bet-Sán

25

Jezreel

10

Bet-Haggan

10

Jocneam

10

Endor

10

Ophrah

10

Harod

10

Sunem

15

Yabneel

15



...TERRITORIO DE MANASÉS OCCIDENTAL 128

Abel-Meholá

5

Silo

10

Bezek

10

Zeror

5

Dotán

15

Taanach —1500 a. C.—

10

Ibleam

15

Tebes

10

Kedes

5

Tirza

10

Megido, 3500 a. C.

18

Zanaanim

5

Siquem -1800 a. C.-

10



...LA TIERRA DE EFRAÍN 132

Aphek

10

Naarot

10

Atarot

15

Pirathon

5

Baal-Hazor

5

Shaalbim

5

Bet-Horón (la Baja)

12

Silo

10

Gezer, 3000 a. C. – (30 acres)

15

Tappuah

10

Leboná

10

Timná-Será

10

Mijmetat

5

Zerethan

10

SUR DE CANAÁN 983

... TIERRA DE BENJAMÍN 172

Ai

12

Jericó, hacia el 7000 a. C.

10

Anatot

5

Jerusalén, hacia el año 3000 a. C.

25

Bahurim

5

Kephirah

5

Beerot

5

Quiriat-Jearim

10

Bet-Hogla

5

Micmas

5

Bet-Horón (la Baja)

5

Mizpa

10

Betel 2000 a. C.-

10

Nob

5

En-Rogel

5

Ophrah

5

En-Shemesh

5

Ramá

5

Geba

5

Remaraim

5

Gabaa

10

Salisa

5

Gabaón

20



...LA TIERRA DE DAN 230

Amarna

10

Gibbetón

10

Antipatris, 3000 a. C.

10

Jabneh (Jabneel)

10

Bene-Berek

10

Jaffa (Joppa) 4472 a. C.

10

Bet-Semes, 2200 a. C. (sur)

20

Lod

10

Tesalónica

10

Ono

10

Ekron 50 acres

40

Tappuah

10

Elteka

10

Timna

10

Eshtaol

10

Yavne

10

Gat-Rimón

10

Zora

10

Geolorot

10



...REINOS AMORREOS 120

Azeká

10

Jarmut

2

Debir 2350 a. C.

15

Laquis, hacia el 3100 a. C.

23

Eglón

25

Libna

15

Hebrón

20

Makedá

10

...PARTE DE JUDÁ/SIMEÓN 352

Adulam

5

Hazar-Shual

5

Anab

5

Joktheel

5

Aphek

10

Jattir

5

Ashan

2

Juttah

5

Ashdod

15

Caín

5

Ashkelon (-2850 a. C.-)

25

Kabzeel

5

Baala

2

Keilah

5

Beerseba

10

Lehi

5

Belén (sur)

1

Madmaná

5

Bet-Eglaim 2200 a. C.-

15

Maón

5

Bet-Palet

5

Masada

5

Bet-Zur, 1750 a. C.

10

Mijmetat

5

Betul

5

Mizpeh

5

Carmel

5

Moladah

5

Ciudad de la Sal (Qumrán)

5

Netofá

5

Eltolad

5

Ramá

5

Ezem

5

Rafia

5

En-Gedi

5

Sharuhen

10

En-Rimmón

5

Socoh

5

Eshtamoa

5

Tamar

5

Etam

5

Tekoa

5

Gat

25

Tel Abu Matir

2

Gaza

25

Zanoah

5

Gedor

5

Zenan

5

Gerar

5

Ziklag

10

Gabaa

5

Zif

5

...AMALECITAS 110

Abroná [oasis]

5

Jotbata [oasis]

5

Arad

10

Cades-Barnea

15

Aroer

10

Moserot

5

Bene Jaakan [oasis]

5

Monte Seir

10

Bet-Palet

10

Rehobot

5

Eción-Geber [oasis]

5

Tamar

5

Hor Haggidad [oasis]

5

Timna, cerca de Eilat [oasis]

5

Hormá

10




P: En Dt 7:1, ¿quiénes eran los girgaseos?

R: Hoy en día no sabemos quiénes eran. Sin embargo, fuera de la Biblia, los escritos de Ugarit los mencionan, según G. Douglas Young, en Concordance of Ugaritic, p. 14, y C. H. Gordon, en UT, p. 381.


P: En Dt 9:1, ¿cómo es posible que Moisés dijera que cruzarían el río Jordán «hoy», si es muy probable que fuera más de 24 horas después?

R: La palabra hebrea para «día», yom, también puede significar un período de tiempo. Un ejemplo es el venidero «Día del Señor», que precederá inmediatamente al regreso de Cristo y que durará más de 24 horas. Por supuesto, también podrían haber cruzado el Jordán en 24 horas, si la columna de personas que cruzaba fuera muy ancha.


P: En Dt 7,1-5, ¿cuál era el verdadero peligro al que se enfrentaban los israelitas?

R: Desde un punto de vista humano, parecería que el verdadero peligro era que se adentraran en una tierra donde sus enemigos estaban bien armados y eran más numerosos que los israelitas. Pero ese no era el verdadero peligro; Dios podía ocuparse de eso, incluso si tenía que enviar piedras del cielo para luchar contra ellos, cosa que hizo. Pero existía un peligro mucho mayor y muy real: que dejaran de luchar y cedieran. Que respetaran a sus dioses, se casaran con ellos y permitieran que sus hijos se casaran con ellos. Cuando comenzaron a respetar a los dioses cananeos, Dios les retiró su ayuda frente al peligro visible que representaban los ejércitos cananeos y filisteos.

El futuro se presentaba prometedor, pero plagado de peligros. Se dirigían a una gran tierra de leche y miel, pero estaban atravesando grandes cambios en sus vidas. A veces, cuando Dios nos concede cosas buenas, pasamos por alto el hecho de que tendremos que cambiar, o de que también nos sobrevendrán grandes cambios en nuestras vidas.

Un pequeño detalle es que el problema no era alejarse del Único Dios Verdadero. El problema era volverse hacia otros dioses, independientemente de si seguían profesando de boquilla su fe en el Único Dios Verdadero o no.


P: En Dt 7,2-5, ¿de qué maneras debemos hoy en día «no hacer pactos» con otras cosas cuando existe la tentación de hacerlo?

R: ¿Por qué se interesaría un cristiano por la astrología, por emborracharse, por la marihuana u otras drogas? Llevar una alimentación saludable está bien, pero ¿por qué querría una persona crédula, sea cristiana o no, pagar por el poder curativo de los cristales? Los demonios disponen de un sinfín de cosas con las que pueden tentar a los cristianos para que se adentren en ellas o dividan su lealtad: el colectivo LGBTQ+, el aborto, la combinación del cristianismo con el islam, la combinación del cristianismo con el hinduismo, la mitología grecorromana clásica, la combinación del cristianismo con la psicología secular o la combinación del cristianismo con la filosofía secular. No obstante, todo ello se puede agrupar en unas pocas categorías.

Placer o beneficio propio (Evangelio de la prosperidad)

1896-1911: Wallace Wattles fue un escritor socialista del «Nuevo Pensamiento». Escribió *La ciencia de hacerse rico* y fue excomulgado por los metodistas.

1879-1925: Russell H. Conwell fue un bautista de Filadelfia que ejerció como pastor de la iglesia más grande de los Estados Unidos en aquella época. Enseñaba que se podían encontrar diamantes en el propio jardín si se buscaba bien. (World Christian Trends, d. C. 30-d. C. 2200, p. 143)

Intentar innovar con nuevas ideas (oídos que pican)

1831-1844: El pastor laico bautista William Miller, del noreste de Nueva York, fundó el movimiento de los milleritas. Afirmó que Cristo regresaría entre el 21 de marzo de 1843 y el 21 de marzo de 1844. Contaba con entre 50 000 y 100 000 seguidores. El 22 de octubre de 1844 llegó la fecha, lo que más tarde se conoció como «La Gran Decepción». El movimiento dio origen a los Testigos de Jehová (alrededor de 8,8 millones), los cristadelfianos (de los que hoy solo quedan 60 000) y los adventistas del séptimo día (alrededor de 21 millones).

1843-1864: Hung Hsiu-Chuan se autodenominaba «hermano de Jesús». Inició la rebelión de Tai-ping, en la que murieron 35 millones de personas mientras intentaba establecer el «Gran Reino Celestial de la Paz». Aunque pocos occidentales conocen este hecho, ocurrió aproximadamente al mismo tiempo que la Guerra Civil estadounidense y, en comparación, hizo que esta última pareciera una mera escaramuza.

1783-1872: N. F. S. Grundtvig deseaba integrar la mitología nórdica en el luteranismo.

1867: Primera reunión nacional del «Holiness Camp» en Vineland, Nueva Jersey. En ella hubo gritos, danzas en el Espíritu, risas sagradas y revolcamientos sagrados, según World Christian Trends AD 30 – AD 2200, p. 142

1855-1900: Un gran número de habitantes de las islas del Pacífico se convirtieron del cristianismo al mormonismo. El templo mormón de Hawái se consagró en 1909.

1907- «La Era de Acuario»: L. H. Dowling escribió el Evangelio Acuariano de Jesucristo. Afirmó que Jesús estudió el hinduismo bajo la guía de gurús.

1919: Le Van Trung fundó la Iglesia Misionera Cao Daísta en Vietnam, que combina el budismo, la ética confuciana, el culto a los antepasados y una organización de tipo católico.

1954 — Sun Myung Moon creía que él era Cristo [no Jesús] regresado, escribió *El Principio Divino* y fundó la Iglesia de la Unificación.

1933-1959: Víctor y Florence Houteff abandonaron la Iglesia Adventista del Séptimo Día para fundar la Iglesia Adventista del Séptimo Día Davidiana. Enseñaban que Dios acabaría con los adventistas del séptimo día impíos el 22 de abril de 1959. Posteriormente se escindieron, y uno de los grupos pasó a denominarse los Davidianos de la Rama.

1964- Iglesia de Dios de la Sociedad Misionera Mundial (= Iglesia de Ahnsahnghong, = Elohistas) (2 millones). Cree en un Padre celestial y una Madre celestial. Fundada por Ahnsahnghong, quien afirmaba ser la encarnación del Padre celestial. Deben celebrar las fiestas del Antiguo Testamento.

-1978: Jim Jones y Jonestown, en Guyana, donde fallecieron 925 personas. A los residentes de Jonestown se les hizo beber Kool-Aid rojo mezclado con cianuro.

1985: Apollo Quiboloy es un evangelista filipino partidario de la doctrina de la «Unidad de Dios». Afirmó ser el «Hijo designado de Dios» que decide quién va al cielo.

1931-1986: Herbert W. Armstrong fundó la Iglesia de Dios Universal. Enseñaba que el rapto tendría lugar en 1986. Predicaba el british-israelismo y seguía las leyes alimentarias mosaicas. Consideraba que la Trinidad era satánica. Tras su muerte se produjeron escisiones, y uno de los grupos sí aceptó la Trinidad.

1941-2000 George Huntston Williams, historiador unitario herético de los unitarios socinianos

1985-2014: Arnold B. Murray y Shepherd’s Chapel. Modalistas, doctrina de la «semilla de la serpiente», preexistencia de las almas, british-israelismo, Movimiento de la Identidad Cristiana; niegan el rapto y defienden el aniquilacionismo

Ser capaz de llegar a más personas con su mensaje

No diré «llegar a ellas con el Evangelio», porque a menudo tienen que «vaciar el Evangelio de su esencia» y solo están llegando a la gente con una versión empobrecida del mismo. He aquí algunos ejemplos:

Los traductores de la Biblia de Wycliffe realizaron una traducción de la Biblia al árabe y también al turco, en la que sustituyeron las palabras «Hijo» y «Padre» al referirse a Dios.

Andy Stanley y la aceptación de personas LGBTQ+ practicantes sin indicarles que deben arrepentirse y repudiar su estilo de vida.

Rick Warren (autor de *Una vida con propósito*) enseñó que los musulmanes creían en el mismo Dios.

Para intentar integrarse o evitar la persecución

Esto puede significar tomar aspectos de otras religiones e intentar combinarlos con el cristianismo.

130- Unas treinta sectas gnósticas de los primeros siglos del cristianismo hicieron esto, especialmente los gnósticos herméticos. Dios envió a Adán, luego a Moisés, después a Hércules y, por último, a Jesús.

1870 — El Movimiento «Insider» dirigido a los hindúes fue iniciado en 1870 por Kali Chan Banurji.

1875/1879 — Mary Baker Eddy deseaba incorporar «principios científicos» al cristianismo bajo el nombre de «Ciencia Cristiana». (Entre 100 000 y 400 000 miembros en la actualidad, tras una escisión previa)

1899: Charles Fillmore fue uno de los fundadores de la Escuela de la Unidad del Cristianismo (1 millón).

Años 70: el «Chrislam» es una religión sincrética de Nigeria.

Década de 1970: Movimiento «Insider» (C5) dirigido a los musulmanes. Afirma que el Corán y Mahoma también proceden de Dios, y, por lo general, rechaza la Trinidad. No desean que se les denomine cristianos (excepto cuando solicitan fondos a las iglesias occidentales).

El compromiso de los cristianos liberales con el mundo

1930-1945: el luterano Dietrich Bonhoeffer siguió el evangelio social. Negó la resurrección física de Cristo. Formó parte de un complot para asesinar a Hitler y fue ejecutado justo antes de que Alemania se rindiera.

1948- El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) contaba en 1990 con 404 millones de miembros. Apoyó a las guerrillas marxistas en Rodesia/Zimbabue, que asesinaron a misioneros cristianos.

1951-1963: El liberal Paul Tillich: Dios = amor, por lo que amor = Dios.

1901-1965: Albert Schweitzer, cristiano liberal y médico misionero. Escribió sobre la búsqueda del Jesús histórico.

1955-1968: Martin Luther King, Jr., pastor bautista estadounidense. Importante líder no violento del movimiento por los derechos civiles que negaba la resurrección corporal de Jesús y mantuvo numerosas relaciones extramatrimoniales.

1944-1969: James Pike, agnóstico y posteriormente sacerdote episcopal. Más tarde fue amenazado con la expulsión. Celebraba sesiones de espiritismo y cuestionaba el nacimiento virginal, el infierno y la Trinidad. Fue uno de los primeros en la radio y tenía un programa más popular que el de Fulton J. Sheen. Se graduó en el Union Theological Seminary.

1915-1973 C. H. Dodd dirigió la traducción de la New English Bible. Creía en las «realidades presentes», no en un futuro apocalíptico, y consideraba que Pablo simplemente se equivocaba en algunas cosas.

1966-2021 Desmond Tutu. Sacerdote anglicano sudafricano, ganador del Premio Nobel de la Paz y, posteriormente, político. Se opuso al apartheid y a la segregación. Defendió el matrimonio entre personas del mismo sexo en la Iglesia y la Teología de la Liberación, excluyendo la violencia.

H. Richard Niebuhr fue un «posliberal» barthiano (1924-1962) que resumió acertadamente la teología liberal: «Un dios sin ira condujo a hombres sin pecado a un reino sin juicio mediante la obra de un Cristo sin cruz».

Compromiso con el agnosticismo o el ateísmo

1950-1979 Madre Teresa de Calcuta, India. Galardonada con el Premio Nobel de la Paz. Fundadora de las Misioneras de la Caridad en la India. Católica romana, defensora de la vida, ayudó a los pobres. En lugar de aliviar el dolor, consideraba que el dolor glorificaba a Dios.

Compromiso con el marxismo

1964- Leonardo Boff, Teología de la Liberación. Exsacerdote católico. Calificó al papa Benedicto XVI (Ratzinger) de líder del terrorismo religioso.

1954-1966: Camilo Torres Restrepo. Católico romano marxista-leninista defensor de la Teología de la Liberación. Murió luchando en las filas de la guerrilla del ELN contra el Gobierno colombiano. Su cita más famosa es: «Si Jesús estuviera vivo hoy, sería un guerrillero».

Años 50-1971: Gustavo Gutiérrez fue uno de los fundadores de la Teología de la Liberación.

1981: Aparición de María de Medjugorje en Bosnia. Entre otras cosas, instó a la gente a estudiar el libro *Poema del Hombre-Dios*. Este figura en la lista católica romana de libros prohibidos por contener doctrina herética. La Iglesia católica no la aprobó hasta 2019, bajo el pontificado del papa Francisco.

1962-2003 Canaan Banana, expastor metodista y primer presidente de Zimbabue. Escribió *El Evangelio según el gueto*. En cuanto a su visión de la teología de la liberación: «Cuando veo a un guerrillero, veo a Jesús». Cumplió seis meses de cárcel por homosexualidad. Participó activamente en el Consejo Mundial de Iglesias y en la Organización para la Unidad Africana.

Resumen

La cuestión aquí no es que estas cosas sean erróneas (pues lo son), sino que los cristianos se equivocan al aceptar cualquiera de ellas como cristiana. Sí, hay cristianos auténticos entre quienes practican algunas de estas cosas, e incluso se ha mencionado aquí a algunos de ellos. Pero no debemos aceptar estos errores como cristianos. En Apocalipsis 2:20-23, si se lee con atención, la falsa profetisa Jezabel no es a quien se reprende aquí. Más bien, es la iglesia la que la toleró y la aceptó. Esto forma parte del antiguo tema iniciado en Jeremías y que continúa a lo largo del Apocalipsis: «Huid de Babilonia», salid de ella y separaos de ella.

¿Tiene la impresión de que las fuerzas demoníacas están «bombardeando a la iglesia con engaños»? Pues bien, los demonios son expertos en lo que hacen y están muy ocupados. Es casi como si fuéramos un ejército de cristianos que avanza para predicar el Evangelio y servir a Dios, pero nuestros compañeros de armas están siendo abatidos a diestro y siniestro por las mentiras demoníacas. Pero al leer la lista de lo que diversos cristianos han aceptado, por favor, evite la tentación de pensar que los cristianos son personas increíblemente necias y crédulas. Esto solo se aplica a algunos (aunque quizá a la mayoría) de los que se autodenominan cristianos, no a todos ellos. Entonces, ¿qué piensa usted cuando un pastor cristiano elogia a la Madre Teresa, a Dietrich Bonhoeffer, a Martin Luther King, Jr., a Desmond Tutu o al Consejo Mundial de Iglesias?


P: En Dt 7,6-8, ¿por qué eligió Dios a los israelitas?

R: Parte de la respuesta se encuentra en Deuteronomio 7:7-9. No fue porque fueran un pueblo poderoso o maravilloso. Más bien fue por el amor de Dios y por haber elegido a Abraham, y después a Isaac y a Jacob. Muchas veces las personas obtienen buenos resultados gracias a lo que otros han hecho antes que ellas. ¿Obtendrán otras personas buenos resultados gracias a lo que usted haga?


P: En Dt 7,10, ¿por qué siente Dios la necesidad de castigar a algunas personas, sobre todo teniendo en cuenta que se supone que no debemos vengarnos por nuestra cuenta?

R: No debemos vengarnos, no porque los demás nunca se lo merezcan, sino porque Dios es el juez que impone el castigo adecuado. Si Dios castigara a algunos que cometieron una falta e ignorara a otros que cometieron la misma falta u otras igualmente graves, esto no sería coherente con lo que Dios ha revelado en la Biblia acerca de su justicia. Véase también la siguiente pregunta.


P: En Dt 7,10, dado que Dios tiene que imponer el castigo con justicia, ¿por qué quiere Dios imponer ningún castigo en absoluto?

R: ¿Debería Dios permitir que todo el mundo se saliera con la suya y, aun así, fuera al cielo? ¿Y si no quisieran ir al cielo y vivir con Dios para siempre? Además, ¿qué tipo de cielo sería ese?

¿Se imagina a Hitler, Tamerlán, Stalin, Idi Amin u otros «grandes» asesinos, sin arrepentirse, estando de todos modos en el cielo? ¿Qué tipo de lugar puro sería ese? Si lo más importante en el cielo es adorar a Dios, ¿se imagina a Dios obligando a las personas a permanecer en el cielo para siempre en contra de su voluntad? Yo no puedo.


P: En Dt 7,14, dado que Dios quitaría la esterilidad a las mujeres israelitas, ¿qué hay de Mical (2 Sam 6,20-23), Ana (1 Sam 1,2.5-8) y Isabel (Lc 1,7)?

R: Mical no era necesariamente estéril. Es más probable que David no mantuviera relaciones conyugales con ella. Tanto Ana como Isabel fueron estériles durante parte de sus vidas, pero Dios les quitó la esterilidad y la convirtió en una bendición especial. A veces, cuando Dios va a concedernos algo maravilloso, como hijos, tenemos que esperar a que llegue Su momento.


P: En Dt 7,15, ¿por qué se menciona específicamente no solo la enfermedad, sino las «enfermedades de Egipto»?

R: Egipto tenía molestos flebotomos, y la orilla occidental del Nilo albergaba el virus del Nilo Occidental; además, al encontrarse en una región pantanosa, Egipto también padecía malaria. Debido al río Nilo y al agua estancada, allí había más enfermedades que en un lugar con poca agua. El historiador Plinio el Viejo, tras analizar diversas enfermedades de Egipto, denominó a este país «la madre de las enfermedades».


P: En Dt 7:19, Éx 13:14, Éx 15:8, 12, 16, Éx 31:18; Sal 91:4; Heb 4:13, ¿demuestran estos pasajes que Dios tiene dedos, manos, brazos, fosas nasales, alas, plumas y ojos?

R: No. Se trata de una expresión antropomórfica. Consulte el análisis sobre Éxodo 8:19 para conocer la respuesta.


P: En Dt 7,22, ¿por qué Dios a veces elimina ciertas cosas de nuestras vidas poco a poco en lugar de hacerlo de una sola vez?

R: A veces, Dios considera que Sus propósitos se cumplen mejor de forma gradual. William Carey trabajó como misionero en la India durante siete años antes de ver cómo la primera persona llegaba a conocer al Señor. En ocasiones, la demora se debe a una preparación que es necesario llevar a cabo en su vida. Sin embargo, muchas veces la razón por la que Dios retrasa algo no tiene nada que ver con usted. Puede que se trate de preparar los acontecimientos mundiales, de preparar los corazones de los no creyentes o de recibir la ayuda necesaria de otros creyentes. Será asombroso en el cielo cuando veamos cómo Dios unió tantos hilos, sin conexión inmediata aparente, para cumplir una misma tarea. Pero, aunque a menudo no lo entendamos, debemos ser pacientes con la forma en que Dios obra.

Había una parábola sobre un rey acaudalado y su querido hijo, el príncipe. Una vez al año, el hijo se presentaba ante su padre y le pedía su mesada, que el padre le concedía. Después, el padre casi nunca volvía a ver al hijo durante todo un año. El rey no solo era rico, sino también sabio. Así que, la siguiente vez que el hijo le pidió su asignación, el padre le dio solo lo suficiente para ese mismo día. De ese modo, el hijo se veía obligado a acudir a hablar con su padre cada día, si quería recibir su asignación. ¿Alguna vez ha sentido que trata a su Padre celestial de la misma manera en que el príncipe trataba inicialmente a su padre?

Leí sobre dos jóvenes escoceses, amigos, que eran ambos alcohólicos. Con el tiempo, tomaron caminos separados y luego ambos se convirtieron al cristianismo. Se reencontraron y compartieron su camino de fe. Uno de ellos contó que, cuando se convirtió, Dios le quitó milagrosamente todo su deseo de beber alcohol. El otro contó que se vio muy tentado a ceder y volver a beber en numerosas ocasiones, pero que nunca lo hizo. A veces Dios obra en la vida de las personas, santificándolas de su pecado de la primera manera, y otras veces lo hace de la segunda. En este segundo caso, el hombre tuvo que clamar a Dios pidiendo ayuda ante la tentación día tras día. Ambas formas glorifican a Dios, pero ¿quién puede afirmar que la segunda forma glorifica a Dios menos que la primera?

Así pues, algunas cosas requieren tiempo para que podamos cultivar una relación cercana con Dios. Pero otras cosas simplemente requieren tiempo para que las comprendamos y aprendamos. Incluso al mejor maestro del mundo le llevó tres años formar a sus doce discípulos. Aun así, hubo muchas decepciones, y uno de ellos fue un fracaso total.


P: En Dt 7,25-26, ¿cuándo no debemos beneficiarnos de lo que hicieron aquellos con quienes no debemos hacer alianza, y cuándo sí debemos hacerlo, como en Éx 11,2-3; 12,35-36?

R: En estos casos concretos, la respuesta breve es: cuando Dios le diga que no lo haga, y cuando Dios le diga que está bien. Sin embargo, generalizando a partir de ello, observamos que estaba bien que los israelitas comerciaran y establecieran tratados con otros pueblos paganos, salvo con los cananeos. Por lo tanto, hoy en día podemos llegar a acuerdos y hacer negocios con personas en general, independientemente de sus creencias religiosas. Sin embargo, si existe una organización dedicada a oponerse a los cristianos o a realizar actividades inmorales, no debemos tener nada que ver con ella. Así, por ejemplo, trabajar como contable para mafiosos o tocar el piano en un burdel no es aceptable para los creyentes.


P: En Dt 8,1, ¿por qué se suele referirse a este período como «el tiempo en el desierto»?

R: No era un desierto como el Sáhara o el «Cuarto Vacío» de Arabia. No había agua suficiente para cultivar, pero sí vegetación suficiente para el pastoreo. Abraham se encontraba en el desierto. David también estuvo en el desierto, al igual que Juan el Bautista. Jesús permaneció en el desierto durante cuarenta días. La mujer de Apocalipsis 12 estará protegida en el desierto. A lo largo de las Escrituras, tal y como señala el Nuevo Comentario Bíblico Internacional en la página 265, «el desierto es un lugar donde Dios se encuentra con el hombre en la disciplina y la liberación». El desierto es un lugar protector y un lugar para crecer, especialmente en la obediencia, la fe y la intimidad con Dios. Confiarían en Dios en el desierto; ¿qué otra alternativa tenían? Sin embargo, el desierto no siempre es un lugar agradable en el que estar.


P: En Dt 8,1, ¿en qué sentido se avecinaban grandes cambios?

R: Iban a abandonar el desierto y entrar en una tierra de prosperidad y tentación. Pasarían de ser habitantes del desierto que vivían en tiendas de campaña a vivir en pueblos y ciudades. Pasarían de depender del maná —el mismo alimento durante cuarenta años— a una dieta variada y más deliciosa que incluiría miel, uvas, aceitunas, higos, granadas, manzanas, bayas, trigo y cebada. Tenían que tener cuidado de no olvidar su primer amor: Dios.


P: En Dt 8,1, ¿cómo afronta usted la situación cuando ve que se avecinan grandes cambios en su vida?

R: Las circunstancias pueden cambiar mucho, pero el Dios sigue siendo el mismo. Se suponía que debía glorificar a Dios, estar alegre, ser obediente y prosperar en sus circunstancias anteriores. Ahora debe hacer lo mismo en sus nuevas circunstancias.


P: En Dt 8,2, ¿es Dios realmente omnisciente?

R: Sí. Nada de lo que ha sucedido, está sucediendo o sucederá jamás está oculto a Dios. Dios conoce el fin desde el principio (Isaías 46:10). Cada día de nuestras vidas estaba escrito en el libro de Dios antes de que ninguno de ellos llegara a existir (Salmo 139:16). Ya se sabía quiénes serían salvos antes de que existiéramos (Romanos 9:10-23; 8:29; Efesios 1:4). Dios examina todos nuestros caminos (Proverbios 5:21).

En Juan 21:17, Pedro le dijo a Jesús que Él lo sabía todo, y Jesús no corrigió esa afirmación. 1 Juan 3:20 dice que Dios lo sabe todo. Sin embargo, un caso hipotético no es necesariamente una realidad. Por ejemplo, si los cerdos pudieran volar, ¿sería el cielo verde? Las Escrituras no se pronuncian sobre Dios y el «metaconocimiento», es decir, que Dios conozca cada detalle hipotético de cada posibilidad. La opinión de que Dios conoce el metaconocimiento de cada posibilidad también se denomina molinismo.


P: En Dt 8:3, ¿en qué sentido fue una humillación comer maná?

R: Era un recordatorio para el pueblo de que, durante cuarenta años, no se alimentaron principalmente de su propia comida. Cada mañana se limitaban a recoger el maná que Dios les proporcionaba.


P: En Dt 8,3; 29,5, ¿cómo es posible que la ropa y las sandalias de los israelitas no se desgastaran?

R: No es natural que la ropa y las sandalias duren cuarenta años bajo el sol del desierto. Esto muestra una de las formas en que Dios concede bendiciones sobrenaturales. Es maravilloso ver que Dios no solo realiza unos pocos milagros grandes, sino que también puede obrar millones de pequeños milagros similares.


P: En Dt 8,7, ¿es Palestina hoy más árida de lo que era en tiempos de Moisés?

R: Sí. A lo largo de la historia, el clima ha variado enormemente. Por ejemplo, los climatólogos afirman que hubo una «época cálida medieval» en la última parte de la Edad Media. Incluso han encontrado pruebas de ello en una sequía que se produjo en California en el año 1340 d. C. (Natural History, septiembre de 1996). En Groenlandia se cultivaba cebada después del año 1000 d. C. Por citar otro ejemplo, los climatólogos afirman que el Sáhara no era un desierto antes de aproximadamente el año 4000 a. C.


P: En Dt 8:9, ¿dónde se encontraban las colinas ricas en cobre que se prometieron a los israelitas?

R: Se han hallado numerosos hornos y escorias de cobre a 20 millas (33 km) al sur del Mar Muerto. Algunos de los yacimientos de cobre aún son visibles en la superficie.

El «Expositor’s Bible Commentary», volumen 3, p. 75, también menciona las famosas minas de cobre de Salomón en Ezion-Geber.

El *New International Dictionary of the Bible*, p. 1124, afirma que ya en la Edad Calcolítica (4500-3100 a. C.) vivían artesanos del cobre en Beersheba. El mineral procedía de una zona situada a 60 millas al sur. El objeto de cobre más antiguo de Palestina procede de Jericó y data de entre el 4500 y el 4400 a. C.


P: En Dt 8,16-20, ¿cuáles son los dos puntos clave que se plantean aquí?

R: Ante la tentación de la prosperidad, debían recordar dos cosas.

No atribuya a sí mismo ni a su propia capacidad la gloria que por derecho le corresponde a Dios.

Dado que tiene un pacto con el Señor, no permita que ningún otro ídolo le «robe» la devoción que por derecho le corresponde a Dios. Dios les advierte de que, si actúan como los cananeos, Él los tratará como a los cananeos.


P: En Dt 8,16-20, cuando la prosperidad le tiente a dejar a Dios «en segundo plano» y a confiar en sí mismo, ¿qué puede hacer para volver al camino correcto de la dependencia de Dios?

R: Alce la vista hacia Dios y recuerde. No hay nada que pueda tener —bienes materiales, relaciones, salud, su vida, etc.— que no pueda serle arrebatado en un instante. Asegúrese de decirle hoy a su familia que los quiere, porque no sabe con certeza si podrá decírselo mañana. Pero, aunque no sabe lo que le depara el mañana, sí sabe quién tiene en sus manos el mañana. Así que, en este momento, ahora mismo, regocíjese y obtenga paz y satisfacción del Señor.


P: En Dt 9,1, ¿cuándo cruzaron el río Jordán?

R: «Hoy» significa en este momento, no este periodo de 24 horas, según The Expositor’s Bible Commentary, vol. 3, p. 78. La NIV traduce esto como «ahora». En realidad, fue aproximadamente un mes antes de que cruzaran el Jordán.

En Zacarías 14:7, la frase traducida como «un día único» es, literalmente, «un día» (yom 'ehad), la misma expresión utilizada en Génesis 1:5. No se especifica si se trata exactamente de 24 horas o no.


P: En Deuteronomio 9:3-6, ¿fueron los cananeos destruidos rápidamente o lo fueron lentamente, como en Deuteronomio 7:22?

R: Los israelitas ocuparon Canaán a la velocidad del rayo. Esto se debe a que Dios destruyó rápidamente a los cananeos ante los ojos de Israel en varias ocasiones, entre ellas en Jericó y en el valle de Ajalón. Deuteronomio 9:3 profetiza que Dios haría esto. El peligro de que fueran destruidos de una sola vez radica en que podrían pensar que lo habían logrado por sus propios medios y confiar en sí mismos.

Sin embargo, aunque algunos de los pueblos cananeos fueron totalmente aniquilados, Deuteronomio 9:3 no afirma que todas las naciones cananeas fueran a ser aniquiladas rápidamente al 100 %. De hecho, cualquiera que lea el libro en su totalidad observará que Deuteronomio 7:22 matiza lo dicho en Deuteronomio 9:3 al indicar que no todos los cananeos serían destruidos rápidamente.


P: En Dt 9:3, ¿cuál es la diferencia entre que Dios esté con ellos o entre ellos, y que Dios vaya delante de ellos?

R: Podríamos tender a mezclar ambos conceptos, ya que ambos son ciertos, pero en realidad son distintos. Dios estaba entre ellos, y podían ver la provisión de maná y codornices, la nube durante el día y la columna de fuego durante la noche. Pero Dios también iba delante de ellos, para prepararles el camino. Así pues, hoy podemos alabar a Dios por estar con nosotros, pero también podemos alabarle por ir delante de nosotros.


P: En Dt 9,4-6, ¿por qué la gente suele mostrarse tan reacia a reconocer un don como tal, y en cambio se apresura a atribuirse el mérito?

R: Dado que la obra o la bendición ya se ha producido, a veces queremos atribuirnos el mérito, diciendo a los demás que se debió a que fuimos muy buenos o fuertes, cuando no fue todo fruto de nuestro propio esfuerzo, o a veces solo en parte. En segundo lugar, queremos convencernos de ello a nosotros mismos, porque nuestra autoestima y nuestro orgullo pueden basarse, al menos en parte, en lo que NOSOTROS hemos logrado.


P: En Dt 9,7-12.20-24, ¿por qué Moisés hizo hincapié en lo negativo de los grandes pecados que cometieron en lugar de destacar lo positivo?

R: Hay un momento y un lugar para ambas cosas. Moisés sacó esto a colación para que no se volvieran arrogantes, sino que mejoraran y se esforzaran más por obedecer a Dios. Hoy en día, si un trabajador, un estudiante, un niño o un amigo realmente «ha fallado en su trabajo», no conviene decir falsamente que lo ha hecho bien, afirmar erróneamente que en realidad no importaba cuando de hecho sí importaba, o llevarle a creer que no hay necesidad de cambiar. Por lo general, la teología de muchas canciones cristianas es buena, pero la semana pasada escuché una excepción. Decía que Dios le ama tal y como es y no quiere cambiar nada. En realidad, como creyentes, Dios nos ama tal y como somos, pero nos ama demasiado como para querer que sigamos así.

Para evitar que se volvieran arrogantes en su propia justicia, Moisés les dijo que eran once cosas: arrogantes (9:4), obstinados (9:6, 13, 27), rebeldes (9:7, 23-24), provocadores (9:8, 18), corruptos (9:12), idólatras (9:12, 16), pecadores (9:16), malvados (9:18), incrédulos (9:23), desobedientes (9:23) y perversos (9:27). Quizás Deuteronomio 9:7-24 podría considerarse como una gran pregunta. Dios pregunta: «Después de todos estos momentos de rebelión, ¿han aprendido lo suficiente como para confiar en mí ahora?».

Hay un momento para ser negativo. Pero, por otro lado, no queremos exasperar a nuestros hijos (Efesios 6:4) ni a los demás. No los desanimen, sino que, incluso al reprenderlos, muéstrenles una imagen de lo que pueden llegar a ser y de lo que pueden esperar.


P: En Dt 9, 13-18 y 25-29, ¿por qué rechazó Moisés la oferta de Dios de convertir a Moisés en una gran nación?

R: Esto puso de manifiesto el corazón de Moisés. ¿Estaba Moisés más interesado en su propio poder y fama, o se preocupaba más por el pueblo? Como verdadero líder, se preocupaba más por la gloria de Dios y por el pueblo. Los líderes de la Iglesia hoy en día deberían actuar de la misma manera.

El argumento de Moisés en Deuteronomio 9:25-29 es que, si el pueblo fuera destruido, se podría decir que Dios era incapaz de cuidar y preservar a su pueblo. A veces, Dios puede encontrarse «entre la espada y la pared», ya que tiene en cuenta todas las ramificaciones de sus acciones.

La obra de Raymond Brown *El mensaje del Deuteronomio*, pp. 129-133, ofrece un buen análisis sobre las características de un líder piadoso como Moisés. Era sumiso (9:18, 25), persistente (9:18, 25), abnegado (9:18), concreto (9:14), compasivo (9:20), exhaustivo (9:26, 28-29) y, en última instancia, eficaz. Moisés dedicó más tiempo a orar por ellos que a razonar con ellos.


P: En Dt 9:25-29 y Éx 32:9-14, ¿qué tiene de importante esta oración?

R: Se trataba de una oración de intercesión crucial por el pueblo. Estoy seguro de que Aarón también se alegró de que Moisés orara por él. Moisés no había orado por Datán y Abiram. Obsérvese que, en esta oración, Moisés no se refirió a ellos como «el» pueblo o «mi» pueblo, sino que, al dirigirse a Dios, utilizó la expresión «Tu pueblo», haciendo hincapié no solo en su relación con Dios, sino también en el liderazgo que Dios ejercía sobre ellos.

Otra oración de intercesión fundamental fue la de Samuel en Mizpa, en 1 Samuel 7:5-9.


P: En Dt 9,18, ¿ayunó Moisés realmente, sin siquiera beber agua, durante cuarenta días y cuarenta noches?

R: No se trataba de un ayuno ordinario, ya que esto sería imposible por medios naturales. Sin embargo, cuando estemos en el cielo, no tendremos sustento terrenal, y cuando Moisés estaba con Dios, Dios era capaz de mantenerlo con vida sin que comiera.


P: En Dt 9,28; Éx 32,31-35 y Núm 14,11-19, ¿tenía Moisés razón?

R: Sí. Dios le dijo esto a Moisés para que este pudiera demostrar su correcta comprensión del carácter de Dios de dos maneras.

1. Moisés se tomó muy en serio las palabras de Dios, pues sabía que Dios, en virtud de su justicia, tenía todo el derecho a destruir por completo a los israelitas.

2. Moisés conocía lo suficiente las promesas y la fidelidad de Dios como para «recordarle» que no destruiría a este pueblo de dura cerviz.

Hay una lección que podemos extraer de esto para nuestra relación con Dios. En nuestras oraciones, está bien apoyarnos en las promesas que Dios ha hecho.


P: En Dt 10,1-3 y Éx 34,1-3, ¿qué significado tiene que las segundas tablas fueran iguales a las primeras?

R: Cuando Moisés bajó de la montaña con el primer juego de tablas, las rompió al ver que los israelitas celebraban una gran fiesta en honor del becerro de oro. Después de que Dios se ocupara de aquella situación, Moisés volvió a subir a la montaña y trajo un nuevo juego de tablas de piedra. Tras la desobediencia, el castigo y el arrepentimiento de los israelitas, todo quedó tal y como estaba antes. Hubo algunas diferencias, como que Dios hizo el primer juego de tablas de piedra en Éxodo 32:15-16, y Moisés tuvo que hacer el nuevo juego en Éxodo 34:1.

Del mismo modo, cuando somos desobedientes y nos arrepentimos, nuestra relación con Dios puede volver a ser tal y como era antes. Dios escribió los Diez Mandamientos en las nuevas tablas de piedra, tal y como lo había hecho en las antiguas, y reanudaron su viaje como si se tratara de una relación ininterrumpida.


P: En Dt 10,3, ¿se construyó el arca tras los cuarenta años de peregrinación por el desierto, o antes de esos cuarenta años, tal y como sugieren Éxodo 25,10; 35,12 y 37,1?

R: Aquí se plantean dos cuestiones.

1. El Deuteronomio en general, incluido el capítulo 10, es un resumen condensado de sus viajes. Dice que el arca se construyó antes del segundo juego de tablas de piedra; no especifica cuánto tiempo antes de esto se construyó el arca.

2. El arca se fabricó tras el primer viaje al monte Sinaí, descrito en Éxodo 19. El «Expositor’s Bible Commentary», vol. 3, p. 83, menciona que cuando Deuteronomio 10:1 dice «En aquel tiempo», se refiere al momento de la oración de Deuteronomio 9:25-29, y no al momento posterior en que se redactó el capítulo 10.


P: En Dt 10,3, ¿fue Moisés quien fabricó el Arca de la Alianza, o fue Bezalel quien la fabricó, tal y como se describe en Éxodo 37,1-9?

R: Moisés supervisó de cerca la construcción del arca a cargo de Bezalel. No es infrecuente que un líder afirme haber hecho algo (como construir una pirámide o recaudar impuestos), cuando en realidad lo llevaron a cabo trabajadores bajo su dirección. Deuteronomio es un resumen de la ley, por lo que los detalles se encuentran en Éxodo, Levítico y Números.


P: En Dt 10,3, ¿se construyó el arca después de que Moisés bajara de la montaña, o antes, tal y como muestra Éxodo 37,1-9?

R: Fue construida por Bezalel antes. Deuteronomio 10:3 dice que se fabricó, pero los acontecimientos aquí descritos no siguen necesariamente un orden cronológico. Sin embargo, tanto en Éxodo como en Deuteronomio, el arca no se utilizó para guardar los Diez Mandamientos hasta más tarde. Por lo general, en un tratado de suseranía había dos copias; cada una de ellas era custodiada por una de las partes.


P: En Dt 10,6, ¿falleció Aarón en Mosera, o fue en la cima del monte Hor, tal y como indican Núm 20,22-29; Núm 33,37-39 y Dt 32,50?

R: Existen dos respuestas diferentes.

Región de Mosera: No se menciona el «monte» Mosera, sino simplemente Mosera y el monte Hor. Aunque Aarón murió concretamente en el monte Hor, fue en la región de Mosera.

Múltiples lugares denominados «amargura»: La palabra Mosera significa «amargura», y no se conoce como topónimo fuera de la Biblia. Podría tratarse de una región sin nombre, y es probable que los israelitas hubieran llamado Mosera a más de un lugar. A modo de ejemplo, hay dos lugares en Arabia bastante próximos entre sí llamados Nakhla. Uno se encuentra a las afueras de La Meca, en dirección a Ta’if, y el otro es un valle a las afueras de La Meca, de camino a Irak. En Israel había dos localidades con los nombres de Bet-Semes y Belén.


P: En Dt 10,6, ¿acamparon los israelitas en Bene-Jaacán y luego en Mosera, o en Moserot y luego en Bene-Jaacán, tal y como dice Núm 33,30-31?

R: Los cristianos tienen dos respuestas diferentes.

Dos lugares distintos: Mosera y Moserot son lugares distintos. Los nombres son similares, pero las consonantes son diferentes en hebreo. Números 33 y Deuteronomio 10 se refieren a momentos distintos del Éxodo, cuando regresaron a la misma región general.

Un lugar y una región: Mosera era la región, y Moserot era el lugar concreto. Aunque Aarón murió específicamente en el monte Hor, fue en la región de Mosera.


P: En Dt 10,12, ¿qué significa «caminar por todos sus caminos»?

R: En parte, significa obedecer las leyes de Dios, hacer lo que Dios dice explícitamente que se haga y no hacer explícitamente lo que Dios dice que no se haga. Sin embargo, significa mucho más que eso. Debemos procurar conocer a Dios, acercarnos a Él y descubrir lo que agrada al Señor.

Andar por los caminos de Dios es tan fácil que hasta un niño puede hacerlo, y tan exigente que supone un reto incluso para el adulto más justo y sabio.


P: En Dt 10,12-13, ¿qué papel nos corresponde hoy en día a la hora de decir a las personas que Dios nos «pide» ciertas cosas y nos ordena que las hagamos?

R: Si no lo hacemos, entonces no estamos compartiendo el evangelio en su totalidad. Ellos deben tomar una decisión: aceptar a Jesús como Señor y hacer esas cosas, o bien no hacerlo. Ellos tenían que tomar una decisión, y Dios exigía su respuesta, tanto en palabras como en acciones.


P: En Dt 10,12-16, ¿qué opina de la afirmación de que el Dios del Antiguo Testamento se preocupaba por las acciones externas, mientras que en el Nuevo Testamento Dios se preocupa por el corazón interior?

R: Eso no solo es erróneo, sino doblemente erróneo. Por ejemplo, en Deuteronomio 10:12-16, 19, lo primero y más importante era temer al Señor. Los israelitas debían «circuncidar sus corazones». Por supuesto, el Antiguo Testamento también hace hincapié en las acciones, como muestra Deuteronomio 10:13, 19. Por supuesto, en el Nuevo Testamento tenemos al Espíritu Santo que habita en nosotros. Pero debemos apartarnos de las personas impenitentes que dicen ser cristianas pero son inmorales, codiciosas, estafadoras, idólatras o borrachas, tal y como ordena 1 Corintios 5:11-12.


P: En Dt 10,17, dado que Dios es el Dios de los dioses y el Señor de los señores, ¿podría haber más de un Dios?

R: No y sí. No, en el sentido de que solo ha habido, hay y habrá para siempre un único Dios verdadero. Sí, en el sentido de que, además del único Dios verdadero, existen muchos dioses falsos y falsos. Mientras que las naciones vecinas adoraban a muchos ídolos nacionales y de otro tipo, el Dios de Israel no era equivalente a ellos. Él era el Dios por encima de todas las naciones, de los ídolos y también de las supersticiones. En segundo lugar, si alguien llegara a tener miedo de un ídolo o de un espíritu maligno, debería saber que el espíritu maligno tiene más motivos para temer al Único Dios Verdadero que los que tiene un creyente para temer al espíritu maligno.


P: En Dt 10,17-18, ¿cómo es posible que Dios sea, paradójicamente, a la vez imparcialmente justo y misericordioso y amoroso?

R: Puede que esto fuera un misterio en los tiempos del Antiguo Testamento, pero hoy podemos ver la respuesta. Dios recompensa a quienes le aman y le siguen, pero castiga todos los pecados de manera imparcial. El cielo es un lugar maravilloso, pero si solo los perfectos pudieran ir al cielo, ¿no estaría este vacío de personas? Sabemos que Dios satisfizo las exigencias de la justicia, pero aun así nos concedió su gracia y misericordia al hacer que Jesucristo asumiera el castigo por nuestros pecados. Nuestra salvación no es gratuita. Dios nos la concedió gratuitamente, pero tuvo un alto precio: le costó la muerte de su Hijo.


P: En Dt 11,2-9, ¿qué tiene de inusual este pasaje?

R: Aunque el Antiguo Testamento no tenía originalmente ninguna puntuación, Deuteronomio 11:2-9 parece ser una sola frase. También hay algunas frases largas en las cartas de Pablo. La «exigencia estricta» de no utilizar frases largas se aplica a la escritura en inglés moderno, no al hebreo o al griego antiguos.

Probablemente Moisés no era consciente de cómo hablaba, pues en este momento estaba muy preocupado. El pueblo que salía del desierto había obedecido a Dios, atravesando tiempos difíciles y siendo testigo de los milagros de Dios y de Su juicio. Pero, ¿hasta qué punto obedecería la generación futura, que no había vivido esas experiencias?


P: En Dt 11,6-7 y Núm 16,1-35, ¿qué hicieron mal Datán, Abiram y su familia?

R: Cometieron actos reprobables al iniciar un motín contra Moisés y contra la autoridad de Dios. Su actitud no era simplemente de pereza o apatía; rechazaron activamente el camino de Dios y deseaban abandonar a Moisés y regresar a Egipto. Incluso su corazón estaba en el lugar equivocado, no solo porque, con presunción, se consideraban iguales a Moisés, sino también porque anhelaban ir a «una tierra donde mana leche y miel», y afirmaron que esa era Egipto en Números 16:13. Moisés vio que no había nada que pudiera decir o hacer, salvo indicarles que se presentaran ante el Señor, y así lo hizo.

A veces, en nuestras vidas, nos enfrentamos a dificultades ante las que no vemos cómo podemos hacer nada. Pero siempre podemos hacer una cosa: entregárselas al Señor.


P: En Deuteronomio 11:6, ¿es la tierra femenina, ya que la tierra abrió «su» boca?

R: No. La Versión del Rey Jacobo simplemente tradujo literalmente el género del pronombre hebreo. Hoy en día nos referimos a los buques oceánicos como «ella» y a los huracanes y tifones con nombres de mujer y de hombre, pero eso no significa que sean masculinos o femeninos.


P: En Dt 11,10-12, ¿qué significa «regarla con los pies»?

R: Egipto era el granero del mundo mediterráneo gracias al caudaloso río Nilo y al sistema de riego. Al parecer, esto se refiere a una bomba de riego accionada mediante algún tipo de pedales. En la Tierra Prometida no será necesario hacerlo así.


P: En Dt 11, 18-22, ¿qué responsabilidad tenemos de educar a nuestros hijos y a los hijos de los demás?

R: La palabra de Dios debe aprenderse, compartirse y ponerse en práctica. Estos versículos dan la impresión de que Dios se dirige a padres e hijos como un solo grupo. Debemos preocuparnos por nuestros hijos y por sus almas tanto como por las nuestras. La verdad de Dios debe estar a su alcance de forma gratuita, adaptada a su nivel. La verdad de Dios debe enseñarse con palabras y demostrarse con nuestras vidas.

Si un niño no tiene padres cristianos y no acude a la iglesia, nuestro reto es cómo compartir la verdad con él. Una forma de hacerlo en Estados Unidos es a través de los «Backyard Bible Clubs» (Clubes bíblicos en el jardín), donde los niños del barrio se reúnen cinco días a la semana, durante 90 minutos cada día, para aprender y divertirse.


P: En Dt 11,24, ¿cuándo controló Israel un territorio tan extenso, que llegaba incluso hasta el Éufrates?

R: Israel alcanzó su máxima extensión territorial, que incluía incluso Damasco, en la época de David y Salomón. Sin embargo, no habitaban en Siria hasta el río Éufrates; más bien, aquellas tierras pagaban tributo. Pero esto se cumplirá plenamente durante el Milenio.


P: En Dt 11:25, dado que nadie se opondría a los israelitas debido al temor que Dios infundiría en sus enemigos, ¿cómo es posible que, en ocasiones, los enemigos de Israel derrotaran a los israelitas?

R: Deuteronomio 11:22 comienza con una palabra muy importante: «si», y todo el pasaje de Deuteronomio 11:23-25 arranca con otra palabra importante: «entonces». Este es uno de los muchos ejemplos de una promesa condicional, y cuando no se cumplen las condiciones, no hay garantía de que se cumpla.

En resumen, el primer pasaje se enmarcaba en el contexto de una promesa condicional de Dios. Cuando no se cumplían las condiciones, la promesa no era vinculante.


P: En Dt 11:26-28, ¿por qué les presentó Dios una maldición, si los amaba?

R: Dios utiliza las maldiciones de diversas maneras. Las maldiciones pueden servir como recordatorios, para llamar la atención de las personas, como disciplina, como castigo y para destruir. Dado que todo lo que Dios dice se cumple, las maldiciones son también la forma que tiene Dios de ejercer disciplina, castigo, juicio e ira.


P: En Dt 11, 26-32, dado que el pacto podía ser tanto una bendición como una maldición, ¿qué cosas podrían ser hoy en día tanto una bendición como una maldición?

R: Algunas cosas que pueden utilizarse para el bien o para el mal son las relaciones, el dinero, la influencia o la fama.

Relaciones: Si en una relación (o en una iglesia) usted y las personas que le rodean se están acercando a Dios gracias a su influencia, eso es bueno. Pero si no es así, y usted se está alejando, entonces quizá sea el momento de seguir adelante.

Dinero: Un cristiano (en Arkansas, si no recuerdo mal) ganó una gran suma en la lotería. Inmediatamente donó el diez por ciento a la iglesia y se quedó con el resto sin saber qué haría con él. Empezó a ir más a bares, luego a clubes de striptease, y le robaron un par de veces mientras iba y venía de su coche y de los clubes. Su vida estaba en muy mal estado y, al final, dijo: «Ojalá nunca hubiera ganado la lotería».

Influencia: En el pasado, Estados Unidos era una «ciudad en la colina» que fomentaba la democracia y los derechos humanos (especialmente bajo el mandato de Jimmy Carter). Sin embargo, desde entonces, Estados Unidos ha financiado abortos en todo el mundo y ha presionado a otros países para que los permitan. El dinero de nuestros impuestos, incluso el de los cristianos, se ha utilizado para fomentar y financiar cosas que enfadarían a Dios.

Fama: Muchas personas parecían ser personas decentes al principio, pero, una vez que alcanzaron la fama, empezaron a tratar mal a los demás. Habría sido mejor para ellas no haber llegado nunca a ser famosas.

Un factor común en todos estos casos es que, cuando alguien deseaba tener una relación por encima de cualquier otra cosa, o ansiaba poseer dinero, influencia o fama, esas cosas acababan por poseerle a él.


P: En Dt 11,26-32, ¿dónde está la «tercera montaña» que representa el término medio?

R: No había término medio; no existía una tercera montaña en la que uno pudiera quedarse y recibir las bendiciones de Dios sin tener que asumir las responsabilidades. O bien se obedecía el pacto, o bien no. Hoy en día, o bien está dispuesto a entregar su vida a Jesús como su Señor y Salvador, o bien no lo está.


P: En Dt 12,1-13,18, ¿cuál es el esquema de este pasaje?

R: Temáticamente, este pasaje trata sobre la adoración que es aceptable, unificadora, sacrificial, gozosa, compasiva y coherente. Estructuralmente, el pasaje presenta muchas repeticiones. Moisés no les está diciendo aquí nada nuevo; más bien, repite deliberadamente para que lo recuerden cuando entren en la Tierra Prometida y se vean tentados. A continuación, se ofrece un esquema general.

Dt 12, 1-4: contra los ídolos

Dt 12:5-14: Adoración ordenada y sacrificios en el lugar adecuado

- Dt 12:15-16 Pueden comer alimentos no destinados al sacrificio donde deseen; sin embargo, no pueden comer sangre.

Dt 12:17-18 Pero las ofrendas deben consumirse en el lugar designado

Dt 12:19 No olviden cuidar de los levitas

Dt 12:20 Coman carne donde les plazca

Dt 12:21 Si el lugar de culto queda demasiado lejos, podrá sacrificar el animal usted mismo y comerlo dentro de sus puertas.

Dt 12:22-25 Podrá comer cualquier carne lícita que desee, siempre que no sea una ofrenda; pero no consuma sangre.

Dt 12:26-28 Tengan cuidado de obedecer; coman los sacrificios únicamente en el lugar prescrito [no en ningún lugar cananeo].

Dt 12:28-13:18 Adoren únicamente a Dios; el culto cananeo es repugnante

Dt 13:1-11 La comunidad deberá dar muerte a cualquier persona que sea un falso profeta, incluso si se trata de un familiar cercano

Dt 13:12-18 La nación debe destruir por completo cualquier ciudad que se haya pasado en masa a los dioses falsos

En última instancia, cuando rinda culto, ¿para quién lo hará principalmente? ¿Lo hará ante todo por usted mismo, como ejemplo para los demás, o por Dios?


P: En Dt 12:1-13:18, ¿por qué esta predicación no fue un poco más llamativa o emocionante?

R: La predicación, en general, no está destinada principalmente a ser escuchada, sino que, ante todo, debe ser obedecida. Hubo una vez un joven pastor, recién salido del seminario, que recibió su primer nombramiento para predicar en una pequeña iglesia rural a orillas del río. Al ir conociendo el pueblo, se enteró de que las empresas madereras situadas río arriba talaban árboles, los transportaban flotando río abajo y los recogían en el aserradero situado río abajo. Para saber a quién pertenecía cada madera, marcaban los extremos de los troncos con el símbolo correspondiente a cada empresa. Muchas veces, los vecinos sacaban algunos troncos, les cortaban los extremos y los utilizaban para sus propios fines. Así pues, uno de los primeros sermones que predicó el pastor fue «No robarás». Tras el servicio, muchas personas le felicitaron por su sermón. Pero aquella semana se dio cuenta de que seguían robando la madera del río. Así que, la semana siguiente, predicó exactamente el mismo sermón, salvo que, cada vez que había utilizado la palabra «robar», la sustituyó por «sacar los troncos del río y cortarles los extremos». Por fin predicó de una forma que conectaba con la congregación. Aunque no sé cuánto tiempo siguió siendo su pastor después de aquello.


P: En Dt 12,1, la tierra era un regalo que Dios había dado a los israelitas. ¿Cómo podemos recordar que nuestra casa o piso, nuestro trabajo, nuestro medio de transporte, nuestra comida, nuestra familia y nuestros amigos son todos un regalo para nosotros (y no un derecho)?

R: En primer lugar, dé gracias a Dios por esas cosas cada día. Agradézcale también por su salud y por los peligros que ha logrado esquivar; incluso los momentos difíciles que le han servido de aprendizaje son también regalos de Dios. En segundo lugar, comparta con los demás la bondad de Dios hacia usted y hacia ellos.


P: En Dt 12,3, ¿por qué debían quemar los bosques sagrados?

R: Los árboles en sí mismos no son ni buenos ni malos. Sin embargo, cuando se utilizan en el culto idólatra, entonces sirven para un propósito maligno para esas personas. Los cananeos no solo tenían árboles individuales, sino también bosques sagrados. Dios no quería que los israelitas se mezclaran con otras religiones.


P: En Dt 12,5-14 y Lv 17,3-4, ¿qué significado tiene que los futuros sacrificios se realizaran únicamente en un lugar, que al principio sería Silo y después Jerusalén?

R: La Escritura no lo dice, pero podemos ver al menos tres razones.

a) Los cananeos ofrecían sacrificios a deidades paganas bajo los árboles. ¿Cómo se diferenciaría un sacrificio al Dios verdadero de aquellos? ¿Por qué no realizar simplemente ambos tipos de sacrificios en el mismo lugar? No, porque Dios es santo y no quería que su pueblo santo se mezclara con la adoración de dioses falsos.

b) Contribuiría a la comunión entre los israelitas. Verían a otras personas de diferentes ciudades y tribus, lo que reforzaría su identidad como un solo pueblo.

c) Contribuiría a evitar la división si adoraran juntos. Esto se aprecia cuando el rey rebelde Jeroboam se llevó a las tribus del norte. Él buscaba deliberadamente la división, por lo que les hizo adorar en un lugar aparte. Puede que algunos lo consideraran una adoración al Dios verdadero en un lugar aparte, pero en realidad se trataba de una adoración idólatra de los becerros de oro.

Por supuesto, los israelitas podían comer carne no sacrificial donde quisieran, y disponían de muchos lugares de reunión locales, llamados sinagogas, para estudiar la Torá. Hablando en sentido figurado, aún hoy podemos orar y rendir culto donde queramos.


P: En Dt 12,5-14, ¿cómo se relaciona con nosotros hoy en día el culto en un «lugar santo»?

R: Se podría decir que adoramos a Dios en una «casa espiritual», pero 1 Pedro 2:5 afirma que nosotros mismos somos la casa espiritual. ¿Qué le parecería alquilar una mezquita o un templo budista para celebrar servicios de culto cristianos? ¿Y qué le parecería aportar unos ingresos adicionales a la iglesia alquilándola para servicios hindúes y musulmanes? Deuteronomio 12:5-14 muestra el corazón de Dios y que su culto debe ser exclusivo. Sin embargo, utilizar un edificio no religioso, como una vivienda o un edificio público general, estaría bien.

Del mismo modo, no deberíamos celebrar cultos conjuntos con hindúes, musulmanes o, por lo que a eso se refiere, ni siquiera con satanistas.

En nuestra iglesia, en una ocasión, acudieron unos musulmanes y preguntaron si podían disponer de una sala semanalmente para orar. Una solución fue colocar una cruz en una de las salas. Los hadices musulmanes indican que no hay inconveniente en acudir a una iglesia siempre que no haya imágenes ni cruces.

Pero es bueno rendir culto juntos en unidad con otros creyentes genuinos, ya sea en su lugar de culto, en el nuestro o en cualquier otro lugar. Incluso si difieren de nosotros en cuestiones secundarias y asuntos menores, siempre y cuando se mantengan fieles a lo principal y esencial.


P: En Dt 12,10; Is 11,10; 28,12; 32,18; 66,1, ¿qué significa que Dios les dé descanso?

R: En un sentido, 1 Reyes 8:56 dice que tuvieron descanso cuando se encontraban en la Tierra Prometida. Pero, en otro sentido, el pueblo de Dios no tendrá descanso completo hasta que Jesús vuelva. El Salmo 95:11 dice que aquellos que murieron durante los cuarenta años de peregrinación no entrarían en el reposo de Dios. Del mismo modo, Hebreos 4:3, 5 afirma que quienes se apartan no entrarán en el reposo de Dios, y Hebreos 4:11 exhorta a esforzarse por entrar en ese reposo. Hebreos 4:8 señala que Josué no les había dado reposo. Miqueas 2:10 indica que el lugar donde se encuentran no es su lugar de reposo.


P: En Deuteronomio 12:13-14, ¿de qué maneras podrían estar ofreciendo sacrificios a otros dioses aquellos que hoy en día son llamados por el Nombre de Dios?

R: Esto puede hacerse de forma sutil; no alejándose abiertamente de Dios, sino practicando también «en paralelo» otra religión. Cualquier cristiano que se dedique a la astrología, al tarot o al ocultismo está haciendo esto. Quienes intentan combinar la adoración del Dios Trino con el hinduismo, el islam o cualquier otra cosa que niegue explícitamente la existencia de un solo Dios o que Jesús sea Dios, obviamente lo hacen. Otras prácticas más sutiles son la masonería, el yoga, la meditación trascendental, ciertas corrientes de la psicología y cualquier lealtad religiosa que no esté sometida a Dios. Pero también podemos caer en ello si confiamos en Dios y, al mismo tiempo, depositamos nuestra confianza en la suerte, el dinero o incluso la educación; eso también podría equivaler a inclinarse ante otro dios.


P: ¿Dice Deuteronomio 12:15, 22 que los israelitas podían comer en ocasiones tanto animales impuros como puros?

R: No. Más bien, dice que tanto las personas ceremonialmente puras como las impuras podían comer animales puros.


P: En Dt 12,15-19, ¿por qué podían sacrificar un buey, una oveja o una cabra en cualquier lugar, mientras que Lev 17,3-6 decía que tenían que hacerlo en el tabernáculo?

R: Levítico 17:3-6 se refería a los cuarenta años que pasaron en el desierto. Sin embargo, ahora se adentraban en un estilo de vida diferente y sedentario en la Tierra Prometida, y el maná dejaría de llover. No resultaría muy práctico que todas las personas dispersas por el país tuvieran que desplazarse a Silo o a Jerusalén cada vez que quisieran comer carne.


P: En Dt 12:16, 23-25 y Génesis 9:4; Levítico 7:26-27; 17:10-14 ; 19:26, ¿por qué era entonces tan importante la prohibición de comer sangre, y está prohibido comer sangre hoy en día?

R: Al parecer, Dios concede a la sangre un carácter sagrado especial. No se trata tanto de que Caín derramara la sangre de Abel, sino de que, mirando hacia el futuro, Cristo derramaría su sangre por nosotros en la cruz. Aunque la prohibición de comer sangre figura en la ley de Moisés, esta prohibición es anterior a la ley y se remonta a Noé, en Génesis 9:4. Cuando en Hechos 10:11-16 se declaró que todos los alimentos eran «limpios», esto no se aplicaba a la sangre, ya que esta no se consideraba un alimento. Si la sangre se hubiera considerado un «alimento» que ahora era limpio, los apóstoles no habrían seguido prohibiendo el consumo (o la ingestión) de sangre en Hechos 15:20, 28-29. Además, la iglesia apostólica primitiva enseñaba que los cristianos debían abstenerse de la sangre. Por supuesto, las cantidades minúsculas de sangre están permitidas, ya que a los judíos se les permitía comer la caza que capturaban y desangraban [rápidamente] en el campo, según Levítico 17:13.


P: En Deuteronomio 13:1-18, ¿cuáles son las tres fuentes de tentación que utilizan los demonios?

R: Utilizan al menos tres, y pueden emplearse varias a la vez.

La influencia religiosa (un falso profeta) en Deuteronomio 13:1-5.

Influencias familiares y sociales en Deuteronomio 13:6-11.

La influencia de la comunidad y del gobierno en Deuteronomio 13:12-18.


P: En Dt 13,1-16 y Dt 18,10-12, ¿deberíamos hoy en día matar a los hechiceros, a los nigromantes y a todos aquellos a quienes el Antiguo Testamento ordena matar?

R: No. Hay tres puntos que deben tenerse en cuenta en la respuesta.

1. Investigación gubernamental: Incluso en aquella época, no se podía simplemente tomar la justicia por su mano y matar personalmente a alguien sospechoso de ello. Deuteronomio 13:14 establece que la ciudad debía llevar a cabo primero una investigación exhaustiva (y, presumiblemente, oficial).

2. Solo bajo una teocracia: Los israelitas vivían bajo una «teocracia» en la que quienes habitaban en la tierra habían hecho un pacto con Dios, y la Torá era el código legal. Cuando judíos piadosos, como Daniel, Jonás, Ezequiel y Nehemías, vivían y viajaban fuera de Israel, donde no se regían por una teocracia, no hacían ningún esfuerzo por causar daño a los hechiceros, idólatras u otras personas.

3. Hoy en día, no vivimos bajo una «teocracia». Aunque algunas personas, como los puritanos, intentaron establecer una teocracia, el Nuevo Testamento no ofrece indicación alguna de que debamos intentar hacerlo. Por lo tanto, los cristianos de hoy en día no deben hacer daño a los heterosexuales inmorales, a los homosexuales practicantes, a los idólatras, a los miembros de sectas, etc. Aunque el asesinato, el robo y otros delitos deben seguir siendo castigados hoy en día, esa es una función del gobierno; no debe haber justicieros cristianos. Sin embargo, ni siquiera hoy en día debemos hacer esas cosas por nuestra cuenta.

Tal y como afirma *The Tony Evans Bible Commentary*, en la página 222: «La prueba de un verdadero profeta no es su magia, sino su mensaje» (cursiva en el original).


P: En Dt 13,5, ¿qué significa esto con respecto a la pena de muerte?

R: Cualquier argumento en contra de la pena de muerte que se base en la Biblia queda invalidado por este versículo. El argumento más sólido en contra de la pena de muerte se limita a que, en ocasiones, hay personas condenadas injustamente debido a testimonios falsos o a la negligencia de la policía. Pero también existe un remedio para ello. Si alguien acusa falsamente a otra persona a sabiendas, entonces debe recibir la pena que, a sabiendas, infligió a la persona inocente.

Estos son los delitos que conllevaban la pena de muerte en el Antiguo Testamento.

Asesinato intencionado

Génesis 9:6; Éxodo 21:12-14, 22, 23

Secuestro

Éxodo 21:16; Deuteronomio 24:7

Golpear o maldecir a los padres

Éxodo 21:15; Levítico 20:9; Proverbios 20:20

Prácticas mágicas u ocultistas

Éxodo 22:18

Relaciones sexuales con animales

Éxodo 22:19; Levítico 20:15, 16

Ofrendas a dioses falsos

Éxodo 22:20

Violación del sábado

Éxodo 35:2; Números 15:32-36

Sacrificio humano

Levítico 20:2

Adulterio

Levítico 20:10; Deuteronomio 22:22

Incesto (relaciones sexuales con familiares distintos de su cónyuge)

Levítico 20:11, 12, 14

Homosexualidad

Levítico 20:13

Blasfemia

Levítico 24:11-14, 16, 23

Falsa profecía

Deuteronomio 13:1-10

Rebelión impenitente

Deuteronomio 17:12; 21:18-21

Fornicación

Deuteronomio 22:20-21

Violación de una doncella prometida

Deuteronomio 22:23-27

Extraído de La Biblia de estudio de MacArthur, 1997, p. 270


P: En Dt 13:5, ¿qué se dice acerca de los falsos profetas en la iglesia?

R: Aunque Deuteronomio 13:5 pone de manifiesto la gravedad del problema de los falsos profetas y las falsas enseñanzas, en los tiempos del Nuevo Testamento no debemos matar a quienes enseñan falsedades. Sin embargo, eso no resta gravedad a lo que están haciendo, y es importante que sean excomulgados de la iglesia, tal y como muestran ; 2 Timoteo 3:5; ; 2 Juan 9-11 y Apocalipsis 2:20-23. Del mismo modo, debemos apartarnos de quienes persisten en el pecado, tal y como se indica en 1 Corintios 5:5-13 y Mateo 18:17.

Dios se toma muy en serio nuestra fe y nuestra práctica en la adoración a Dios, tal y como muestran Deuteronomio 17:7, 12; 19:19; 21:21; 22:21-22, 24; y 24:7.


P: En Dt 14:1, ¿por qué alguien se afeitaría el cabello y luego se haría incisiones por los muertos?

R: Aunque a usted no le parezca lógico, sí lo era para los antiguos habitantes de Ugarit, en la costa de Siria. Se afeitaban la cabeza, según Craigie, pp. 229-230, y S. R. Driver, Deuteronomio, p. 155 y ss. También se hacían incisiones en señal de luto, según Coogan, pp. 45-46. He aquí el texto ugarítico. «Se corta las mejillas y la barbilla, se laceraba los antebrazos. Ara el pecho como un huerto; como un valle, se laceraba la espalda». Tableta 67 VI del «Manual de ugarítico», líneas 20-22, extraída de «Israel’s Struggle with the Religion of Canaan», de Elmer B. Smick, en W. Robert Godfrey y Jesse L. Boyd III, *Through Christ’s Word: A Festschrift for Dr Philip E. Hughes*, p. 117.

Lamentablemente, algunos israelitas también se infligían heridas por los difuntos, según Jeremías 41:5.

En épocas más modernas, un pequeño número de musulmanes chiítas duodecimanos, como los de Irán, Pakistán y la India, disponen de látigos con puntas metálicas que se lanzan por encima del hombro para hacerse cortes en la espalda durante la festividad de Ashura, en señal de luto por Husain, quien fue asesinado por los suníes por no someterse al califa suní Yazid I. Algunas personas de Nueva Guinea se extirpan una articulación de un dedo como señal de luto. En los países occidentales, ¿cuánto cuestan algunos funerales? ¿Podría haberse destinado ese dinero a los pobres o a difundir el Evangelio?

Un pequeño número de monjes católicos romanos ha practicado la autoflagelación, pero lo hacían por sus propios pecados, no en señal de duelo por alguien que había fallecido, y su Iglesia no lo fomentaba.

En el Nuevo Testamento, 1 Tesalonicenses 4:13 dice que no debemos afligirnos como el resto del mundo, que carece de esperanza.


P: En Dt 14,2, ¿por qué Dios recordaba con tanta frecuencia a los israelitas que eran su pueblo especial y santo?

R: ¿Cuántas veces se lo recordó Dios en el Antiguo Testamento? Más de 250 veces, según el Comentario bíblico de MacArthur, págs. 216-217. Además de limitarse a recordar al pueblo «haga esto» y «no haga aquello», Dios también les recordaba su motivación para la obediencia; era precisamente por lo que eran. Hoy, cuando se sienta tentado a pecar, lea las Escrituras para que Dios le recuerde «quién es usted» y «a quién conoce».


P: En Dt 14, 3-20, ¿por qué se consideraban impuros estos animales y no otros?

R: Las Escrituras no lo dicen. Estos animales se agrupaban en animales de la tierra, del agua y del aire.

Podemos ver que era «acertado desde el punto de vista higiénico» no comer algunos de estos animales. La carne de cerdo poco cocinada puede provocar triquinosis, la carne de conejo poco cocinada puede provocar tularemia, los animales marinos que se alimentan en el fondo del mar, como las gambas y los cangrejos, pueden tener parásitos, y las aves carroñeras pueden ser portadoras de más enfermedades. También sabemos que algunos de estos animales se utilizaban en rituales paganos. Los cerdos se sacrificaban en rituales religiosos de los cananeos, los sirios y los hititas. Los cuervos eran considerados sagrados por algunos árabes. Sin embargo, el ganado vacuno y ovino se utilizaba en muchos rituales paganos, y aun así se les permitía comerlos. Algunos han intentado encontrar simbolismo en los animales, como que rumiar es análogo a estudiar las leyes, que los cerdos son impuros, etc. Sin embargo, hay que tener cuidado al atribuir simbolismo a algo que Dios no ha dicho. La única respuesta segura es que Dios no nos lo dijo; de hecho, Dios no necesitaba decírnoslo. Debemos seguir obedeciendo a Dios, incluso cuando no conocemos el motivo.


P: En Dt 14:21, dado que estaba prohibido comer un animal que ya estuviera muerto, ¿por qué estaba permitido venderlo a extranjeros? Ni siquiera los no israelitas que vivían en Israel podían comer sangre, según Lev 17:10, 12.

R: A los animales que morían por causas naturales no se les drenaba la sangre. Comer un animal que había muerto sin que se le hubiera drenado la sangre constituía una ofensa menos grave que comer sangre. Mientras que Levítico 17:10, 12 establece que quien coma sangre debe ser condenado a muerte, Levítico 17:15 dispone que quien coma un animal muerto al que no se le haya drenado la sangre deberá lavarse a sí mismo y su ropa, y permanecerá impuro hasta la tarde. Desde el punto de vista higiénico, si un animal moría por causas naturales, como por ejemplo a causa de una enfermedad, era menos probable que las personas contrajeran la enfermedad si no se lo comían.

A primera vista, estos versículos pueden parecer arcaicos, pero contienen una idea que sigue siendo relevante hoy en día. Los cristianos deberían desear que existieran leyes que prohibieran a todo el mundo realizar ciertas acciones: el asesinato, el robo, la violación, etc. Sin embargo, aunque otras cosas sean pecaminosas, está bien permitir que quienes deseen cometer ese pecado lo hagan. Por ejemplo, aunque beber alcohol no es un pecado, y emborracharse sí lo es, está bien que un cristiano trabaje para una cadena de supermercados que venda alcohol.


P: En Dt 14:21, Éx 23:19 y 34:26, ¿por qué no podían hervir un cabrito en la leche de su madre?

R: Se trataba de una imagen repugnante: tomar la leche de una madre, producida para alimentar a sus crías, y hervir en ella a su propio cabrito.

También hay indicios de que se trataba de una práctica religiosa cananea, ugarítica o siria que se remonta al siglo XV a. C. Sin embargo, el texto ugarítico que respalda esta hipótesis es de carácter conjetural. Por otra parte, la carne con nata puede estropearse más rápidamente.


P: En Dt 14,22-25, ¿podían rescatar a los animales primogénitos con dinero, o no podían hacerlo, tal y como dice Núm 18,17?

R: Hay cinco puntos que deben tenerse en cuenta en la respuesta.

1. Números 18:15 establece que todo primogénito de cualquier especie debe apartarse o rescatarse con dinero.

2. «Redimir con dinero» significa que se paga una cantidad y se conserva el animal.

3. Números 18:17 matiza esto al indicar que el primogénito de un buey, una oveja o una cabra no puede ser rescatado con dinero.

4. El Deuteronomio tampoco dice que un buey, una oveja o una cabra pudieran ser rescatados con dinero.

5. Deuteronomio 14:24-25 establece que, si la distancia es demasiado grande, se podía «cambiarlo por dinero», lo que significaba vender el animal a cambio de dinero, ir a Jerusalén y utilizar ese dinero para comprar un animal equivalente.


P: En Dt 14:22-27, ¿cómo podían los israelitas comunes comer sus diezmos, si estos se entregaban a los levitas para que ellos los consumieran?

R: Hay dos diezmos. El primer diezmo, del diez por ciento, estaba destinado a que los levitas y sus familias lo consumieran como sustento. El segundo diezmo, denominado «diezmo festivo», ascendía aproximadamente al tres por ciento de una fuente, o al diez por ciento del noventa por ciento restante cada tres años, según *The Bible Knowledge Commentary: Old Testament*, págs. 289-290. Ambos equivalen, en términos generales, a aproximadamente la misma cantidad total. Tanto los fieles como los levitas podían consumirlo. En el tercer año, las viudas, los huérfanos e incluso los extranjeros (es decir, los no israelitas) también podían comer el diezmo, según Deuteronomio 14:28-29.

Josefo y algunos rabinos interpretaron erróneamente esto como un «tercer diezmo», pero en realidad se trata únicamente de una aplicación del segundo diezmo.


P: En Dt 14:26 y Éx 29:40, ¿está permitido el licor de alta graduación alcohólica, o no es para los reyes (Prov 31:4-5), sino solo para quienes están a punto de morir, tal y como dice Prov 31:4-7?

R: Dado que, en circunstancias normales, estaba permitido que las personas bebieran alcohol, pero no que se emborracharan, cuánto más apropiado sería como sedante para quienes se encuentran a punto de morir. El alcohol no estaba permitido para los sacerdotes cuando entraban en la Tienda de la Reunión (Levítico 10:8-10) y los reyes deben aspirar a un nivel más elevado, tal y como sugiere Proverbios 31:4-5.


P: En Deuteronomio 15:1-3, ¿por qué se endeudaba la gente en la antigüedad?

R: Aunque podría deberse a un gasto excesivo en alcohol, lujos, etc., es probable que este factor tuviera menos peso en la antigüedad que en la actualidad. Es posible que hubiera menos personas con hábitos de gasto excesivo, ya que a menudo veían lo que les sucedía a los demás. Dado que en aquella época no existían seguros médicos, seguros de vida, prestaciones sociales del Estado, asistencia sanitaria ni otras redes de seguridad financiera, una enfermedad, un accidente que impidiera a alguien trabajar o la muerte del cabeza de familia podían sumir a la familia en la deuda. Las malas cosechas, la guerra o incluso los impuestos excesivos impuestos por gobernantes opresores podían, asimismo, provocar una deuda de la que muchos no podían salir. Dado que a menudo muchos eran incapaces de saldar sus deudas, los tipos de interés podían ser elevados. En las tablillas de Nuzi, del norte de Irak, escritas en el siglo XV a. C., los tipos de interés alcanzaban hasta el 50 %.


P: En Dt 15,1-3, dado que tenían que condonar todos los préstamos a sus compatriotas israelitas cada siete años, ¿por qué no condonaban también los préstamos a los no israelitas?

R: Los préstamos a los compatriotas israelitas se condonaban por compasión. Las Escrituras no explican por qué no se condonaban los préstamos a los no israelitas, pero no es difícil vislumbrar el motivo.

Dado que los israelitas iban a ser los propietarios de la tierra de Israel, los extranjeros que se encontraban allí con deudas estarían allí por motivos comerciales o como jornaleros. Los extranjeros siempre podían regresar con su propio pueblo.


P: En Dt 15, ¿en qué se diferencia el Antiguo Testamento de otras leyes antiguas?

R: Mientras que, según el Deuteronomio, un esclavo quedaba libre al cabo de seis años, según el Código de Hammurabi podía quedar libre al cabo de tres años. El Código babilónico de Lipit-Ishtar establece que un esclavo podía quedar libre tras haber prestado servicio por el doble de su deuda o el doble de su precio de compra. Esto parece dar claramente ventaja al propietario.


P: ¿Qué relación existe entre Dt 15,1-11 y Éx 23,10-11?

R: El «séptimo año», o año sabático, es el mismo en ambos casos. Era el año en el que los campos debían permanecer sin arar, las deudas se cancelaban y los esclavos quedaban libres. Véase la Enciclopedia de las dificultades bíblicas, págs. 149-150, para obtener más información.


P: En Dt 15,4, ¿por qué no debería haber pobres entre los israelitas, si Dt 15,11 dice que siempre habrá pobres entre ellos?

R: Dios les impuso la obligación de cuidar de todos los pobres que hubiera entre los israelitas. Sin embargo, Dios sabía que no todos cumplirían con sus obligaciones y que siempre habría pobres entre ellos.

La Biblia es a la vez un libro de objetivos ideales y de realismo; debemos tener tanto altos ideales como realismo. Si alguien tiene objetivos pero está desconectado de la realidad, su idealismo no resulta muy útil. Ver la realidad y carecer de ideales tampoco resulta muy útil.


P: En Dt 15,12-13, ¿por qué parece la Biblia tan machista y utiliza siempre «él»?

R: En hebreo nunca se utilizaban los pronombres «él/ella» como a veces se hace en inglés. Al igual que en inglés, a veces se empleaba «él» para referirse tanto a «él» como a «ella». Un ejemplo, tanto en hebreo como en inglés, es Deuteronomio 15:13, donde se dice «él», cuando el contexto es claramente masculino o femenino en Deuteronomio 15:12.


P: ¿Se contradice Dt 15:12-18 con Éxodo 21:26?

R: No. Éxodo 21:26-27 establece que cualquier esclavo tenía derecho a quedar en libertad si el dueño le sacaba un ojo o le arrancaba un diente. Deuteronomio 15:12-18 establece que los esclavos hebreos debían ser liberados en el séptimo año de su servicio. La única excepción eran los esclavos hebreos que amaban a sus amos y habían elegido voluntariamente ser sus esclavos de por vida.

Si posteriormente el amo les sacaba un ojo o les arrancaba un diente, de forma accidental, el esclavo tenía derecho a quedar en libertad, pero no se le obligaba a ejercer ese derecho.

Esta ley resulta interesante porque, aunque el castigo para el amo parece leve, seguiría siendo eficaz para eliminar cualquier incentivo de maltratar a los esclavos.


P: En Dt 16,5, ¿debía sacrificarse el cordero pascual en el santuario o en el hogar, tal y como dice Éx 12,7?

R: En Egipto, antes de que existiera un santuario o templo, el cordero pascual debía sacrificarse en casa. Una vez que hubo un santuario, el cordero debía sacrificarse allí. Más tarde, cuando habitaban en la Tierra Prometida, los judíos celebraban la Pascua en Jerusalén.


P: En Dt 16,16-17, ¿por qué se indicaba que los hombres debían presentarse y no se mencionaba a las mujeres ni a los niños?

R: Deuteronomio 16:16-17 dice que todo hombre debía presentarse, y no con las manos vacías. En otras palabras, ningún hombre, como cabeza de familia, estaba exento de traer los diezmos y ofrendas exigidos.


P: En Dt 16, 21, ¿por qué no podían los judíos plantar un árbol con fines religiosos?

R: Por tres buenas razones.

1. Deuteronomio 16:21 simplemente dice que no lo hicieran, y se suponía que debían obedecer lo que Dios había dicho.

2. Los árboles nunca formaron parte de un sacrificio al Dios verdadero.

3. Deuteronomio 12:3 muestra que los bosques sagrados formaban parte del culto a otros dioses. Los árboles ocupaban un lugar destacado en el culto a Baal y a algunos de los dioses griegos.

La tercera razón es especialmente importante. Si realizar una actividad forma parte de una religión pagana y ello

a) le incitara a adorar a los dioses paganos

b) tentara a otros a adorar a los dioses paganos, o

c) diera la impresión de que usted estuviera adorando a dioses paganos,

entonces no la realice.


P: En Dt 17,6; Dt 19,15 y Núm 35,30, ¿es incorrecto condenar a alguien por asesinato a menos que haya dos o más testigos humanos presentes?

R: El requisito de los dos testigos se aplicaba tanto al adulterio y al robo como al asesinato, y es raro que dos testigos presenciales vean un caso de adulterio o de robo. Hay dos puntos que conviene analizar sobre el uso del término hebreo para «testigo».

1. Levítico 5:1 muestra que un testigo no es únicamente alguien que ha presenciado el delito. Un testigo es también cualquier persona que conozca pruebas que puedan demostrar la inocencia o la culpabilidad de alguien.

2. La palabra «testigo» puede referirse tanto a una persona como a una prueba. Por ejemplo, en Éxodo 22:13, las partes de un animal muerto también pueden servir de testimonio. Consulte la Enciclopedia de las dificultades bíblicas, p. 143, para obtener más información.


P: En Deuteronomio 18:10, ¿qué significa «no sacrificar a su hijo o a su hija en el fuego»?

R: Se trataba de una costumbre de los cananeos que consistía en sacrificar a sus primogénitos quemándolos vivos, tal y como explica Deuteronomio 12:31.


P: En Dt 18:10, ¿por qué no se permite vivir a los hechiceros y a los nigromantes?

R: Para algunos, esto parece un castigo severo para personas que no causan daño físico a los demás. Sin embargo, causan daño espiritual a los demás al conducirlos al infierno. Por lo tanto, bajo el gobierno teocrático del Antiguo Testamento, el castigo era el mismo que para los idólatras.


P: En Dt 18:10, ¿contradice la prohibición de entrar en contacto con lo sobrenatural la existencia de profetas en la Biblia, tal y como afirma un ateo?

R: No. Esto resulta ridículo por dos razones.

1. Incluso si hubiera existido una prohibición contra «todo» contacto sobrenatural, sin duda ningún estudioso serio de la Palabra de Dios habría interpretado que Dios prohibía toda oración dirigida a Él.

2. Nunca hubo una prohibición contra todo contacto sobrenatural, como al parecer imagina el ateo. Más bien, la prohibición se refiere a la adivinación y la brujería. Las personas no deben intentar ponerse en contacto con los espíritus de los difuntos, los demonios o los ángeles. Aunque más tarde los ángeles se aparecieron a personas piadosas, como Daniel, fue el ángel quien inició el contacto, no el ser humano.


P: En Dt 18,17-19; Dt 33,1-2 y Dt 34,10-11, ¿se profetizó aquí sobre Mahoma, tal y como afirman algunos musulmanes?

R: No. Deuteronomio 18:15-18 dice que Dios suscitará un profeta, al que escucharán, como a Moisés, de entre ellos, de entre sus hermanos. ¿Era Jesús un profeta? ¿Le escucharon muchos judíos a Jesús? ¿Estaba Jesús entre los judíos? ¿Era Jesús judío? Los musulmanes no deberían tener ningún problema en reconocer que este versículo se ajusta más a Jesús que a Mahoma. He aquí algunos puntos más.

a. Deuteronomio 33:1-2 dice «el Señor», y los musulmanes no llaman a Mahoma su Señor. (Los musulmanes alauitas y otros grupos ghulat consideran a Mahoma como Dios, pero son excepciones).

b. Deuteronomio 34:10 dice: «Desde entonces no ha surgido en Israel ningún profeta como Moisés». Este epitafio fue escrito, probablemente por Josué, mucho antes de que viniera Jesús.

c. Deuteronomio 34:10 menciona «cara a cara», y Mahoma nunca afirmó haber recibido sus palabras directamente de Alá, sino a través de ángeles (Sura 2:97). Jesús se comunicaba directamente con Dios Padre, según Juan 1:18 y otros pasajes.

d. El versículo siguiente, 34:11, afirma que ningún otro profeta realizó aquellos milagros impresionantes como lo hizo Moisés. Mahoma, según el Corán, por lo general no realizó milagros, salvo la supuesta visita a la mezquita de Jerusalén (de la que se puede demostrar que no existía en aquella época) y el hecho de partir la luna en dos (lo cual no fue presenciado por nadie más).

e. En el propio Corán, la sura 29:27 afirma que la profecía se transmitió a través de Isaac y Jacob. En la traducción del Corán de Yusuf Ali, este afirma: «Y le concedimos (a Abraham) a Isaac y a Jacob, y ordenamos entre su descendencia la profecía y la revelación…». Aunque los paréntesis que rodean a «Abraham» aparecen en la traducción de Yusuf Ali, la palabra «Abraham» no figura en el árabe, y Yusuf Ali consideró necesario añadir «Abraham» a lo que los musulmanes consideran la palabra de Dios.

f. Por último, el apóstol de Jesús, Pedro, afirmó que esto se cumplió en Jesús en Hechos 3:22-26. El apóstol Pedro se encontraba en una posición privilegiada para saberlo.

1. O bien Jesús cometió un gran error al permitir que un engañador como Pedro desviara durante casi 2.000 años a quienes intentaban seguir a Dios, y Dios no movió un dedo para revelar la verdad a la gente.

2. O bien, Jesús sabía lo que hacía cuando eligió a Pedro, y Dios no corrigió algo que no necesitaba corrección.

3. O bien, Pedro no dijo eso, y el Libro de los Hechos fue alterado antes de la primera mención extra-bíblica que tenemos de esto en referencia a Cristo, que data aproximadamente del año 138 d. C.

A continuación se presentan los manuscritos griegos más antiguos de los que disponemos, junto con sus fechas, correspondientes a Hechos 3:22-26.

Vaticanus [B] 325-350 d. C.

Sinaítico [Si] 340-350 d. C.

Copto bohairico [Boh] siglos III/IV

Alexandrino [A] c. 450 d. C.

Copto sahídico [Sah] siglos III/IV

Efraem Rescriptus [C], siglo V

Bezae Cantabrigiensis [D], siglos V y VI

A continuación se incluyen las traducciones de estos versículos que tenemos en otros idiomas:

Armenio [Arm], siglo V

Georgiano [Geo] siglo V

Vulgata latina [Vg] siglos IV-V

Etíope [Eth] siglo VI

Peshitta siria [SyrP], siglos IV al VII

Los primeros escritores de la Iglesia mencionaban este versículo refiriéndose a Jesús. Entre ellos se encontraban:

Justino Mártir nació alrededor del año 114 d. C., aunque algunos sitúan su nacimiento en el año 110 d. C. Su Primera Apología fue escrita entre el año 138 d. C. y su muerte en el año 165 d. C. Es evidente que tuvo que haber leído esta profecía referida a Cristo antes de ponerla por escrito.

Ireneo escribió entre los años 182 y 188 d. C.

Tertuliano, entre los años 198 y 220 d. C.

Orígenes, entre los años 225 y 254 d. C.

Arquelaus (262-278 d. C.) también analiza Deuteronomio 18:15, mostrando cómo se refiere a Jesucristo en *Disputa con Manes*, cap. 43, p. 219

Crisóstomo (fallecido en el año 407 d. C.)

Un musulmán tendría que afirmar no solo que Justino estaba equivocado, sino que todos los manuscritos del Nuevo Testamento registraron incorrectamente las palabras de Pedro.

Además, las traducciones a otros idiomas se realizaron muy pronto; las fechas mencionadas anteriormente no corresponden a las primeras traducciones, sino únicamente a las fechas de los manuscritos más antiguos que se conservan en la actualidad. Estos son valiosos porque constituyen una cadena de transmisión independiente, que permite contrastar los manuscritos griegos. La cadena de transmisión de estos manuscritos, desde África hasta Asia, coincide en que Pedro afirmó que esto se refiere a Jesús.


P: En Dt 18,20-22, ¿cómo se puede saber si un profeta es un falso profeta?

R: La Biblia ofrece dos razones y señala dos criterios.

1. Si abogan por adorar a otros dioses, o profetizan o enseñan cosas sobre Dios que Él no ha mandado. Deuteronomio 18:20-21; 1 Juan 4:1-3; Jeremías 6:13

Primer requisito: Si un profeta expresa su opinión sobre lo que quiere el Dios verdadero, sin profetizar, sus opiniones pueden ser erróneas, al igual que las de cualquier otra persona. Como ejemplo, véanse las palabras de Natán a David en 1 Crónicas 17:2-4.

2. Si el profeta hace una predicción que resulta falsa. Deuteronomio 18:21-22.

2.ª salvedad: Si un profeta formula una profecía condicional y no se cumplen las condiciones. Las profecías de juicio y destrucción siempre están condicionadas a que la persona o la nación no se arrepienta. Véase, por ejemplo, Jonás 3:1-10.


P: En Dt 19, 1-6, ¿cómo debemos actuar cuando una persona causa daño a otra sin intención?

R: Por un lado, no debería equipararse a un acto intencionado, ya que no hubo malicia ni intención de hacerlo. Por otro lado, es posible que no sea inocente, pues quizá no haya tenido el debido cuidado. ¿Qué ocurre con el conductor adolescente que mata accidentalmente a alguien que cruzaba la calle mientras participaba en una carrera ilegal? ¿O con aquellas personas que saben que están ebrias, pero creen que pueden «compensarlo» y conducen de todos modos? En un país europeo, solía ocurrir que, si le pillaban conduciendo ebrio, perdía el carné para siempre.

Una vez pregunté a un grupo de adolescentes en la escuela dominical: si un niño pequeño tirara accidentalmente una lámpara y la rompiera, ¿deberían recibir unos azotes o no? Aproximadamente la mitad dijo que sí y la otra mitad que no. La respuesta correcta podría ser: «necesitamos más detalles». Si el niño hubiera sido demasiado descuidado, o estuviera jugando de forma brusca o corriendo por la casa con sus hermanos, entonces sí. Pero si el niño tropezara accidentalmente o le empujaran, entonces no.

Es interesante que, en hebreo, la palabra para «pariente redentor» en el matrimonio sea «go’el» en el Libro de Rut. La palabra hebrea para «vengador de la sangre» es «go’el haddam», o, en cierto sentido, un pariente redentor de la justicia para el asesinado.


P: En Dt 19:14; 27:17; Job 24:2; Proverbios 22:28; 23:10, Isaías 5:8 y Oseas 5:10, ¿cómo puede la gente «desplazar las piedras de los límites» hoy en día?

R: Hace un par de décadas, en Texas, había personas que falsificaban escrituras, otorgándose así el título y la propiedad de terrenos. El uso indebido de la ley, incluyendo documentos falsos, testimonios falsos y sobornos, puede hacer que parezca «legal» que alguien robe lo que pertenece a otra persona.

Como nota al margen, en épocas posteriores del derecho romano, la pena por desplazar una piedra de límite era la muerte, según el Comentario de Keil-Delitzsch sobre el Antiguo Testamento, vol. 1, parte 3, p. 399.


P: En Dt 19,16, ¿por qué podía un solo testigo acusar a alguien, si en Núm 35,30; Dt 17,6; Dt 19,15 y otros pasajes se establece que todo debía demostrarse mediante dos o tres testigos?

R: Lo ideal es que todo se establezca mediante dos o tres testigos, reconociendo que un testigo puede constituir una prueba, y no solo una persona. Sin embargo, Deuteronomio 19:16 muestra que hay casos en los que basta con que una sola persona acuse a alguien. En otras palabras, la persona no quedará en libertad por el mero hecho de que solo haya un testigo, ni se debe creer siempre al único testigo, que podría estar mintiendo. Más bien, se debe llevar a cabo una investigación minuciosa para encontrar más pruebas o testigos humanos.


P: En Dt 19:19, ¿no resulta excesivo castigar a un testigo falso con el mismo castigo que iba a recibir el acusado injustamente?

R: En absoluto. Una persona puede asesinar con sus palabras con la misma facilidad que con sus manos. Tanto si hubieran utilizado sus manos como si hubieran recurrido al engaño malicioso y al sistema judicial, el falsamente acusado habría acabado muerto de todos modos. Al menos, en el caso de un asesinato cometido con sus propias manos, la reputación de la víctima permanece intacta. Asesinar con palabras destruye la reputación de la persona, además de acabar con su vida.

A modo de referencia, el Código babilónico de Hammurabi también establece que quien acuse falsamente a otro de asesinato debe ser condenado a muerte. Véase The Expositor’s Bible Commentary, vol. 3, p. 126, para obtener más información.


P: En Dt 19:21, Lv 24:20 y Éx 21:22-24, ¿por qué dice la Biblia «ojo por ojo»?

R: Las tres referencias del Antiguo Testamento forman parte de la ley judicial. La indemnización pagada y el castigo debían ajustarse al delito: ni más ni menos. En el único versículo del Nuevo Testamento, Jesús insta a los creyentes a practicar el perdón y la misericordia en lugar de aplicar la ley del «ojo por ojo». A continuación se indican los cuatro pasajes.

Éxodo 21:22-24 menciona los juicios legales, incluido un tribunal, en el caso de que un hombre golpee a una mujer de tal manera que esta dé a luz prematuramente.

Levítico 24:20 menciona el juicio por herir o matar a otras personas. Sin embargo, existían las ciudades de refugio para los homicidios involuntarios y, presumiblemente, para los daños causados sin intención.

Deuteronomio 19:21 habla de un testigo falso, al que se le debía infligir lo mismo que sus mentiras habrían causado a otra persona.

Jesús dijo en Mateo 5:38 que, aunque se ha oído decir: «Ojo por ojo y diente por diente», no debíamos resistir al mal, sino poner la otra mejilla.

Tertuliano, en el libro 2, capítulo 18, de sus Cinco libros contra Marción (207/208 d. C.), fue el primero, que sepamos, en responder a esta pregunta, y recordó a sus lectores que el propósito de esta ley era frenar la violencia. La obra Lo que usted cree que sabe puede que no sea así: 220 interpretaciones erróneas de textos bíblicos explicadas, pp. 62-63, afirma que esto limita la venganza. En una sociedad sin policía, la venganza no debería ser más severa que el acto original. El castigo por un delito cometido contra una persona pobre debería ser el mismo que el castigo por un delito cometido contra una persona rica.

Además, el pueblo tenía que aprender qué era la justicia antes de poder aprender qué eran la misericordia y el perdón.


P: En Dt 19,21, ¿por qué parece poco caritativo que la Biblia enseñe «ojo por ojo»?

R: Aunque esto se refiere a la justicia, y no al amor, es necesario comprender la justicia antes de poder apreciar la misericordia. Si no se comprende que las malas acciones acarrean un castigo grave, resulta imposible valorar el perdón por ellas. Consulte la pregunta anterior para saber por qué se dio este mandamiento.

Imagínese por un momento que nunca se hubiera hablado a la gente de «ojo por ojo» y que los tres pasajes del Antiguo Testamento en los que se menciona no existieran.

En Éxodo 21:22-24, entonces no se consideraría grave matar a bebés o practicar abortos.

En Levítico 24:20, causar lesiones de forma maliciosa a un adulto no sería más que un problema menor.

En Deuteronomio 19:21, un testigo que mintiera para intentar que alguien fuera castigado injustamente quedaría impune.

Una sociedad que cuenta con justicia y también con amor es, en realidad, una sociedad más amorosa que aquella que intenta (en vano) tener amor sin un concepto de justicia. Lamentablemente, esta última es la que algunas personas creen que la sociedad puede ser.


P: En Dt 20:1-15, ¿por qué permitió Dios la guerra ofensiva?

R: Esto no especifica si se trata de cananeos o de no cananeos. Los israelitas necesitaban luchar para acabar con la opresión de los madianitas, los amonitas, los sirios y otros pueblos.

Esto demuestra que Dios no era pacifista en el Antiguo Testamento y, del mismo modo, no se opone a todo tipo de muerte —como las ejecuciones por motivos válidos— en el Nuevo Testamento, en Romanos 13:4.


P: En Dt 20:16-18, ¿debían los israelitas matar a todos los enemigos, o debían perdonar la vida a algunos, tal y como dice Dt 20:11-14?

R: Entre los versículos 11-14 y los versículos 16-18 se encuentra el versículo 15. El versículo 15 indica que los versículos anteriores se referían a las ciudades que se encontraban lejos de donde ellos vivían. El versículo 16 señala que lo que sigue se refiere a las ciudades cananeas de la Tierra Prometida.


P: En Dt 20,17, dado que Dios sabía que los heveos/hititas (=gabaonitas) de Palestina se convertirían en sus fieles servidores del templo, ¿por qué ordenó Dios aquí que se les aniquilara?

R: Se trata de un caso interesante en el que la voluntad revelada de Dios difería de su voluntad deseada; sin embargo, el mandato revelado de Dios contribuyó a que se cumpliera su voluntad deseada.

1. Ni a los heveos/hititas ni a los israelitas se les dijo: «No se preocupen, los heveos/hititas se salvarán». Los gabaonitas tenían los mismos temores que los demás cananeos, pero actuaron movidos por su inquietud para buscar la paz con los israelitas.

2. Entonces, la providencia de Dios, manifestada a través de un error por parte de los líderes israelitas, hizo que estos perdonaran la vida a los gabaonitas.

3. Los gabaonitas recurrieron al engaño y a la mentira, pero Dios no se limita a utilizar medios buenos para cumplir Su voluntad.

4. Más adelante en la historia, los gabaonitas se convirtieron en fieles servidores del Templo.

Hoy en día debería resultarnos familiar un segundo caso muy similar. Dios desea que todos se salven. Dios sabe quiénes son los elegidos. Sin embargo, Dios advierte (con toda sinceridad) a todos de que irán al infierno si rechazan a Jesús. Por un lado, los elegidos no tienen nada de qué preocuparse, ya que se convertirían en hijos de Dios. Por otro lado, Dios no reveló quiénes eran los elegidos.

Una reflexión que cabe plantearse, en relación con la elección y el libre albedrío, es que nada impedía a todos los demás cananeos hacer lo que hicieron los gabaonitas. Sin embargo, no hay constancia de que ningún otro cananeo intentara hacerlo, ni siquiera de que deseara intentarlo.

Consulte el análisis sobre Génesis 20:3-6, Deuteronomio 20:17; Jeremías 15:6; Jonás 3-4; Jonás 3:10 y Jonás 4:1-2 para obtener más información.


P: En Dt 20:19-20, ¿por qué no se les permitía talar los árboles cuando sitiaban una ciudad?

R: Si los israelitas ganaban, talar los árboles frutales empobrecería la tierra. Si perdían, talar los árboles frutales afectaría no solo a los adultos de aquel momento, sino también a sus hijos y descendientes. Los olivos son árboles frutales y pueden vivir hasta mil años. A Dios le parecía bien que lucharan, pero no que arruinaran la tierra. Además, los árboles desempeñan un papel ecológico crucial a la hora de estabilizar el suelo y prevenir la erosión. En contraste con esto, los egipcios y los asirios solían practicar la táctica de la tierra quemada. Un mural egipcio muestra a algunos soldados escalando la muralla de una ciudad y a otros talando los árboles. Un relato egipcio sobre una invasión de Siria dice: «Les arrebaté las mismas fuentes de vida, pues corté sus cosechas y talé todos sus bosquecillos y todos sus árboles frondosos. Lo destruí». También afirmaban que se había convertido en una tierra «en la que no hay árboles». Véase Ancient Near Eastern Texts, de J. B. Pritchard, págs. 240, 276-279, 288, 299-300.


P: En Dt 21,1-9, ¿cómo abordaban la incertidumbre irresoluble en los casos judiciales, y cómo deberíamos hacerlo nosotros?

R: Aquí observamos varios puntos. Intentaban encontrar al asesino. Reconocían que, aun así, lo hecho seguía siendo incorrecto.

Ofrecer un sacrificio ponía de relieve que seguía siendo un acto incorrecto y un pecado, aunque no fueran capaces de capturar al autor del crimen. Esto encierra un concepto jurídico que hoy en día no existe en el derecho occidental: el pecado comunitario. Dado que se había cometido el asesinato, la aldea más cercana era culpable del mismo, ya que no había podido llevar al asesino ante la justicia, y era más que probable que este viviera en dicha aldea. Así pues, la aldea realizaba un sacrificio por su culpa; los ancianos se lavaban las manos para indicar que no sabían nada del crimen ni de la identidad del asesino, y eso cubría su culpa. Los levitas y los sacerdotes no realizaban el sacrificio, pero los sacerdotes estaban presentes para asegurarse de que todo se llevara a cabo correctamente. Por supuesto, si el asesino fuera capturado más tarde, seguiría siendo objeto del mismo juicio.

Según las leyes hititas, la responsabilidad por un asesinato sin resolver recaía en primer lugar sobre el propietario del campo y, si no había propietario, sobre la aldea más cercana, según *The Expositor’s Bible Commentary*, vol. 3, págs. 130-131.

Hoy en día debemos ser conscientes de que, si un tribunal declara a alguien «no culpable», eso no significa que sea inocente o que no sea culpable, sino que el tribunal ha determinado que no había pruebas suficientes para demostrar su culpabilidad más allá de toda duda razonable. Una solución poco clara consiste en «dividir la diferencia», tal y como hizo David con Mefiboset y Ziba en 2 Samuel 19:24-30.


P: En Dt 21:1-9, ¿cómo debemos abordar la incertidumbre a la hora de decidir con quién trabajar y en quién confiar en los negocios y otras decisiones?

R: Como diría el presidente Ronald Reagan: «Confíe, pero verifique». Si alguien es deshonesto en las cosas pequeñas, que le reportan pocos beneficios, ¿qué le impedirá ser deshonesto en las cosas importantes, que le reportarían grandes beneficios? En las comprobaciones de antecedentes laborales en el sector financiero, ¿por qué quieren saber su puntuación crediticia o si tiene deudas de juego? Hay una buena razón.

Si estuviera entrevistando a alguien para un puesto que requiere mucha confianza, le preguntaría si, en el caso de que pudiera robar un millón de dólares a la empresa y supiera que se saldría con la suya, ¿lo haría? Su respuesta no sería muy interesante, ya que, por supuesto, casi todos los candidatos dirían «no». Pero entonces le preguntaría: ¿por qué? Puede que su respuesta no sea la misma que la mía, pero más le vale tener una respuesta, y rápido.


P: En Dt 21,1-9, ¿cómo debemos abordar la incertidumbre a la hora de tomar decisiones en general?

R: He aquí cinco sugerencias.

En primer lugar, con humildad; todo conlleva incertidumbres que nadie puede conocer, salvo Dios. Sea siempre consciente de que podría equivocarse.

En segundo lugar, manténgase en oración. A menudo, Dios no le impedirá cometer errores, pero puede ayudarle a recuperarse.

En tercer lugar, cuente con planes de contingencia o un plan B.

En cuarto lugar, comprenda las debilidades humanas habituales a la hora de tomar decisiones. A menudo mostramos una preferencia ilógica por un resultado previsto que deseamos que ocurra, por la alternativa que oímos primero o por la alternativa que otras personas creen que sucederá.

En quinto lugar, busque la confianza, no la certeza. Un exitoso operador bursátil comenzó también a invertir por cuenta de sus padres. Invertió el dinero de sus padres en las mismas acciones que él, pero con el tiempo se dio cuenta de que obtenían una rentabilidad menor. Buscó la razón de ello y descubrió lo siguiente: cuando pensaba que una acción podría subir, primero invertía en ella él mismo. Y cuando estaba seguro de que no había demasiado riesgo, entonces invertía el dinero de sus padres. Pero, al ser extremadamente cauteloso con el dinero de sus padres, estos no obtuvieron tantos beneficios. Si espera a tener certeza antes de tomar una decisión, es posible que la mayor parte del beneficio de la oportunidad ya haya pasado de largo. No debe analizar en exceso ni esperar a tener certeza sobre algo, pero sí puede analizarlo lo suficiente como para tener confianza, aunque sea consciente de que podría equivocarse.


P: En Dt 21,10-14, ¿por qué existían estas leyes sobre las cautivas?

R: Un soldado podía tomar a una cautiva como esposa, de forma digna, o bien no hacerlo en absoluto. Esta ley tiene una visión más elevada de la mujer, en marcado contraste con las costumbres típicas de la mayoría de los pueblos, tanto antiguos como modernos.

La única gran excepción fue la flota de hasta 400 barcos del pirata chino Zheng Yi Sao (1801-1844). Contaban con entre 40 000 y 80 000 marineros. La dinastía Qing china luchó contra los piratas, pero se retiró tras perder la mitad de sus barcos. Ni los chinos ni los portugueses, aun uniendo fuerzas, pudieron derrotar a los piratas. Finalmente, el Gobierno ofreció a los piratas tierras y amnistía a cambio de que dejaran de ejercer la piratería. Aceptaron, y ambas partes cumplieron su palabra. Yi Sao decretó que cualquier violador sería decapitado. Un pirata tenía que casarse con una mujer antes de poder mantener relaciones sexuales con ella. Ser infiel a su nueva esposa también acarreaba la decapitación. Por cierto, Zheng Yi Sao era una mujer.

En la antigüedad, cuando una ciudad estaba a punto de ser tomada, las mujeres solían vestirse con sus mejores galas, con el fin de alcanzar un estatus más elevado como esposas o concubinas, en lugar de como simples esclavas. Cabe señalar que podían convertir a una mujer capturada en esclava, pero no podían mantener relaciones sexuales con ella sin convertirla primero en esposa, y tampoco podían convertirla primero en esposa y luego en esclava.

Esperar un mes y cambiarse las ropas elegantes le daba a la mujer tiempo para llorar la pérdida de su familia, que o bien había sido asesinada o a la que probablemente nunca volvería a ver. Un mes serviría para asegurarse de que al hombre realmente le gustara sin sus ropas elegantes, y también para determinar si estaba embarazada o no. Ahora bien, si al hombre no le gustaba la mujer —quizá porque a ella tampoco le gustaba él—, el hombre tenía que liberarla. Para que quede perfectamente claro, Deuteronomio 21:14 establece que el hombre no podía venderla ni tratarla con brutalidad.

En contraste con esto, en épocas posteriores, los vikingos, cuando se reunían, solían intercambiar o truequear a las mujeres cautivas.

En marcado contraste con la Ley de Dios en la Torá, en el islam, los no musulmanes piensan erróneamente que los hombres musulmanes solo podían tener relaciones con un máximo de cuatro esposas (excepto Mahoma, que necesitaba una exención). Más bien, según el Corán, los hombres musulmanes podían tener hasta cuatro esposas, además de las «mujeres que poseen sus manos derechas». Se trataba de cautivas y esclavas, y un musulmán piadoso podía mantener relaciones con tantas de ellas como deseara. No obstante, tenían que esperar un ciclo menstrual antes de casarse con ellas, para saber si un hijo nacido de la cautiva era suyo o no.

«…Salimos con el Mensajero de Alá (que la paz sea con él) en la expedición a Bi’l-Mustaliq y capturamos a algunas excelentes mujeres árabes; y las deseábamos, pues sufríamos por la ausencia de nuestras esposas (pero, al mismo tiempo), también deseábamos obtener un rescate por ellas. Así que decidimos mantener relaciones sexuales con ellas, pero respetando… Pero dijimos: «Estamos realizando un acto mientras el Mensajero de Alá se encuentra entre nosotros; ¿por qué no le preguntamos?». Así que le preguntamos al Mensajero de Alá (que la paz sea con él), y él dijo: «No importa si no lo hacen, pues toda alma que deba nacer hasta el Día de la Resurrección nacerá». Sahih Muslim, vol. 2, libro 8, n.º 3571, págs. 732-733.

Bujari, vol. 3, libro 34, cap. 111, n.º 432, p. 237; vol. 5, libro 59, cap. 31, n.º 459, p. 317; vol. 8, libro 76, cap. 3, n.º 600, p. 391, también enseñan que es moralmente aceptable, aunque no siempre deseable, obligar a las esclavas a mantener relaciones sexuales. Véase también Sahih Muslim, vol. 2, libro 8, n.º 3371-3376, p. 733; Ibn-i-Majah, vol. 3, n.º 2517, p. 506. Las relaciones sexuales con esclavas están permitidas según Ibn-i-Majah, vol. 1, n.º 89, p. 52; vol. 3, n.º 1920, p. 158; vol. 3, n.º 1927-1928, p. 162. Véase también Ibn-i-Majah, vol. 3, n.º 1851, p. 117.


P: En Dt 21:15-17, ¿por qué se ordenó al hombre que repartiera la herencia de esta manera, en lugar de hacerlo como él quisiera con su dinero?

R: Génesis 27 y 48:14 muestran ejemplos similares. Los hijos podían saber de antemano qué porcentaje recibirían, incluso si a un padre le gustara más una esposa que otra, o un hijo más que otro.


P: En Dt 21, 15-16, dado que un padre no debe entregar su herencia a un hijo menor y menospreciar al mayor, ¿por qué lo hicieron Abraham, Isaac y Jacob? ¿Por qué David nombró rey a Salomón y no a Adonías?

R: En cuanto a Abraham, Isaac y Jacob, el mandamiento de Deuteronomio 21:15-16 se promulgó después de que ellos hubieran fallecido. Las personas no están obligadas a cumplir un mandamiento que Dios aún no había dado.

En el caso de David, la ley se aplicaba a los bienes personales, y un reino no es un bien personal —aunque algunos emperadores y reyes a lo largo de la historia pudieran haberlo creído así—.


P: En Dt 21:15, ¿por qué Dios [supuestamente] enseña que un hombre debe amar a una esposa y odiar a la otra? ¿Es esta la justicia de un Dios bíblico? (Un musulmán afirmó esto.)

R: No enseña nada por el estilo. Deuteronomio 21:15-16 dice realmente: «Si un hombre tiene dos esposas, una amada y otra no amada, y ambas le dan hijos, pero la esposa no amada tiene al hijo primogénito, cuando ese hombre reparta su herencia entre sus hijos, no deberá designar al hijo de la esposa amada como primogénito por encima del hijo de la esposa no amada». (BSB) Por lo tanto, si un hombre ama a una esposa pero no a la otra, no puede otorgar al hijo que no es el primogénito los derechos del primogénito. Dios NO está diciendo que un hombre polígamo deba amar a una esposa más que a otra. Sin embargo, quizá este musulmán pueda explicar el comportamiento de Mahoma al respecto.

Cuando Sauda era ya mayor, temía que Mahoma se divorciara de ella, por lo que cedió su turno a Aisha. Abu Dawud, vol. 2, n.º 2130, p. 572

Otro musulmán hizo lo mismo. Un hombre tuvo una esposa durante muchos años, que le dio muchos hijos. Tenía la intención de «cambiarla» (palabras de Majah), pero la retuvo cuando ella accedió a renunciar a su turno con él. Ibn-i-Majah, vol. 3, n.º 1914, p. 188.


P: En Dt 21:15-17, dado que el derecho de primogenitura pertenece al hijo primogénito, ¿por qué recibió Jacob —y no Esaú— la primogenitura en Génesis 27?

R: En primer lugar, dos hechos que no forman parte de la respuesta, y a continuación, la respuesta. Jacob compró la primogenitura en Génesis 25:29-34. Además, Jacob actuó mal al engañar a su padre Isaac para que se la cediera en Génesis 27.

La respuesta es que Jacob y Esaú vivieron más de 400 años antes de que Dios diera este mandamiento en Deuteronomio 21:15-17.


P: En Dt 21:18-21, ¿por qué era la Ley tan severa como para permitir que un padre mandara apedrear a su hijo por desobediencia?

R: No se trataba simplemente de una desobediencia puntual, sino de una negativa rotunda a obedecer jamás tras haber sido advertido. Esta ley muestra la seriedad con la que Dios se tomaba que los hijos obedecieran a sus padres. Sin embargo, por muy estricta que fuera la advertencia de la ley, no hay constancia de que esta sentencia se haya llevado a cabo jamás. Por supuesto, si primero se advertía al hijo, probablemente este volvería a comportarse como es debido.

Curiosamente, los padres no tenían que aportar ninguna prueba. Si el padre y la madre, que normalmente amarían a su hijo, afirmaban esto sobre él, eso bastaría.


P: En Dt 21, 22-23, ¿por qué no podía permanecer el cadáver de una persona ejecutada en un árbol durante toda la noche?

R: Se trataba de exhibir el cadáver de una persona muerta en un árbol, no de ejecutarla en un árbol. No tenemos constancia de crucifixiones hasta la llegada de los persas, quienes, al parecer, la inventaron. Los cartagineses/fenicios y los romanos la adoptaron posteriormente de ellos.

Una vez ejecutado el criminal, su cadáver se exponía a la vista de todos para avergonzarlo y servir de advertencia al pueblo. Sin embargo, incluso a los criminales ejecutados se les concedía cierta dignidad. Se les enterraba antes del anochecer, tanto para mostrar el honor que se le rinde a toda la humanidad como, tal vez, para evitar que los animales salvajes se acercaran al cadáver. Josué no permitió que el cadáver del rey de Ai permaneciera colgado de un árbol durante toda la noche, tal y como se recoge en Josué 8:29, probablemente porque Josué conocía este mandamiento.


P: En Dt 21,23, si «cualquiera que sea colgado de un árbol está bajo la maldición de Dios», ¿estaría Jesús maldito si se puede considerar que una cruz es un árbol?

R: Una cruz estaría hecha de madera procedente de un tronco o de ramas grandes, por lo que sí, se podría decir que Jesús fue colgado de un árbol. Pablo lo afirma así cuando cita este versículo en Gálatas 3:13 y siguientes. Por lo tanto, sí, eso haría que Jesús estuviera maldito. Jesús fue maldecido, no porque pecara, sino para pagar el castigo por nuestros pecados, tal y como dice Gálatas 3:13.


P: En Deuteronomio 22:1-4, ¿por qué un hombre tenía que devolver el animal de su vecino, aunque no le cayera bien este?

R: El mandamiento de «amar al prójimo como a uno mismo» se mencionó por primera vez en Levítico 19:18, e incluye la regla de oro de Jesús: «Haced a los demás lo que queráis que os hagan a vosotros», en Mateo 7:12. Puede que resulte fácil amar a los vecinos que le caen bien, pero debe amar también a aquellos que no le caen bien. Además, el animal no hizo nada para merecer su negligencia.

Expresiones como «quien lo encuentra se lo queda» o «la posesión es nueve décimas partes de la ley» son conceptos ajenos a la Torá. Por el contrario, si encontraba un animal o cualquier otra cosa, debía devolverlo a su dueño si este se encontraba cerca y usted sabía quién era; de lo contrario, debía guardarlo hasta que viniera a buscarlo.


P: En Dt 22:5, ¿por qué no debe un hombre vestir ropa de mujer y viceversa?

R: Las Escrituras no lo especifican. Teniendo en cuenta los numerosos principios que se recogen tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, la razón parece ser que Dios no quiere que olvidemos que los hombres y las mujeres tienen roles diferentes en la familia.


P: En Dt 22,5, ¿está bien que las mujeres lleven vaqueros y que ambos lleven camisetas?

R: Algunos cristianos sinceros consideran que no está bien. Sin embargo, la mayoría de los cristianos no ven ningún problema en ello. En la Biblia, tanto los hombres como las mujeres vestían mantos y sandalias. Hoy en día, los vaqueros y las camisetas no son ni exclusivamente masculinos ni femeninos.


P: En Dt 22,6-7, ¿por qué no podían llevarse a la madre pájaro junto con sus crías?

R: Las Escrituras no explican el motivo, salvo que así lo ordenó Dios. Si se llevaran las crías o los huevos para alimentarse y dejaran a la madre, es posible que al año siguiente hubiera más crías o huevos.


P: En Dt 22,8, ¿por qué tenían que tener un parapeto? (A un escéptico le planteaba un problema esto).

R: En tono más ligero, esto tiene que ver con la «caída del hombre». Hablando en serio, aquí se trata de un concepto jurídico de culpa por homicidio involuntario (muerte no intencionada) por imprudencia. Es culpa de una persona descuidada si muere o resulta herida al caerse de un tejado, pero el propietario también es culpable si fue imprudente al no tomar las precauciones de seguridad razonables.


P: En Dt 22:9, ¿por qué no se debe sembrar con distintos tipos de semillas?

R: La Escritura no lo explica. Sin embargo, cuando se siembra el mismo cultivo año tras año, se acumulan plagas de insectos y hongos que atacan ese cultivo. Si se practican rotaciones de cultivos, se reduce el ataque de las mismas plagas y se evita el agotamiento de los nutrientes del suelo.


P: En Dt 22,9, ¿por qué no se debe yuntar un buey con un asno?

R: Las Escrituras no lo especifican. Sin embargo, a menudo pueden tener fuerzas diferentes y caminar a ritmos distintos. Por lo tanto, este mandamiento, junto con Proverbios 12:10, se refiere a tratar con bondad a los animales.


P: En Dt 22,11, ¿por qué no se debe llevar lana y lino juntos?

R: Las Escrituras no lo especifican. Desde el punto de vista funcional, la lana es muy útil como aislante y no se ve demasiado afectada cuando se moja. Una posible razón es que entrelazar lana y lino podría mermar el valor de la prenda como aislante.


P: En Dt 22,11, ¿podemos llevar lana y lino juntos hoy en día?

R: Sí. Servimos según el nuevo modo del Espíritu, no según el antiguo modo del código escrito (Romanos 7:6; 2 Corintios 3:6-7; ~Romanos 2:29). Aunque seguimos obedeciendo los requisitos morales de la ley, no obedecemos las normas relativas a los ritos, la alimentación y la vestimenta.


P: En Dt 22:13-21, ¿la prueba para determinar si una mujer era virgen consistía en el lenitivo de la noche de bodas, o la prueba para una esposa infiel consistía en que bebiera agua amarga, tal y como dice Números 5:13-22?

R: Ambas cosas son ciertas, en circunstancias diferentes. Deuteronomio 22:13-21 se refiere al periodo anterior al matrimonio, y Números 5:13-22, al periodo posterior al matrimonio. Consulte When Critics Ask, pág. 127, y Alleged Discrepancies of the Bible, de Haley, págs. 258-259, para obtener más información.


P: En Deuteronomio 23:1, ¿por qué no podían los hombres castrados entrar en la asamblea?

R: Las Escrituras no lo especifican. Sin embargo, sabemos que algunos sacerdotes de dioses paganos eran castrados como requisito para ejercer su ministerio. A otros se les castraba para que prestaran servicio en los palacios, especialmente al servicio de las mujeres. En épocas posteriores, los musulmanes que transportaban esclavos desde Zanzíbar y otros lugares del este de África solían castrar a los esclavos varones.

No se decía que los hombres castrados no pudieran servir o adorar a Dios, sino que no podían entrar en la asamblea, es decir, en el Tabernáculo y, por supuesto, más tarde en el Templo. Se trataba de una mutilación de la naturaleza del hombre tal y como fue creado por Dios.

Sin embargo, en los tiempos del Nuevo Testamento no existe tal prohibición. Todos, independientemente de las intervenciones quirúrgicas a las que se hayan sometido, ya sean involuntarias o voluntarias, y sea cual sea su pasado, están invitados. Las únicas excepciones son aquellos que enseñan creencias heréticas (2 Juan 9-11) y aquellos con pecados de los que no se han arrepentido y malas acciones (1 Corintios 5:2-5, 9-13; 2 Timoteo 3:5; Apocalipsis 2:20-23).


P: En Dt 23,2, ¿por qué no podía un descendiente de un hijo ilegítimo entrar en la congregación hasta la décima generación?

R: El significado de la palabra hebrea no está claro. Podría referirse a alguien nacido fuera del matrimonio, o bien a alguien nacido de una relación o matrimonio prohibido; es decir, incesto, o podría referirse a ambos casos. Levítico 18:16-20; 20:10-12, 14, 17-21 enumera los tipos de matrimonios prohibidos. En cualquier caso, Dios tiene el derecho de elegir a quien desee para que forme parte de su asamblea. Las Escrituras no exponen directamente los motivos de Dios, pero hay cuatro puntos que ofrecen una indicación al respecto.

1. Este y otros versículos parecen seguir un patrón. Las personas no podían entrar en la asamblea si se las consideraba impuras. Esto incluye a quienes habían tocado un cadáver y a quienes padecían enfermedades cutáneas contagiosas. Esto no significa que fueran moralmente culpables, sino únicamente que eran ceremonialmente impuros.

2. Estar impuro no significaba que la persona estuviera pecando, que fuera más pecadora que los demás o que fuera «demasiado pecadora» para entrar. Por ejemplo, se suponía que los sacerdotes (excepto el sumo sacerdote) debían enterrar a sus parientes cercanos, lo que los haría impuros. En el Día de la Expiación, quien conducía al chivo expiatorio al desierto quedaba impuro por hacerlo, y estaba cumpliendo lo que Dios le había ordenado.

3. No acudir a la asamblea es un oprobio, no para el niño, sino para los padres. Sin embargo, el hecho de que alguien sea hijo ilegítimo no significa que Dios no pueda utilizarlo. Pérez, un antepasado de Jesús, era el hijo ilegítimo de Judá. En el Libro de los Jueces, el juez Jefté, el gileadita, fue utilizado por Dios para derrotar a los amonitas. Los antecedentes de la madre de Jefté le causaron problemas a este con sus medio hermanos, pero no supusieron ningún obstáculo para que Dios lo utilizara.

4. Esta norma se aplicaba únicamente a las asambleas de los israelitas en el Antiguo Testamento. En la época del Nuevo Testamento, todas las personas que buscan a Dios, independientemente de su nacionalidad o de las circunstancias de su nacimiento, son bienvenidas en las iglesias de Dios.


P: En Dt 23,3, ¿por qué no podía un amonita o un moabita entrar en la congregación hasta la décima generación?

R: Según Deuteronomio 23:2, nadie fruto de un matrimonio prohibido podía entrar, hasta la décima generación.

La razón de ello es que un hijo se consideraba «ilegítimo» no solo si nacía fuera del matrimonio, sino también si procedía de un matrimonio «ilegal». Dios ordenó a los israelitas que no contrajeran matrimonio fuera de Israel. Véase el análisis sobre Deuteronomio 23:2 para comprender por qué se excluía a los hijos ilegítimos de la asamblea.

Si una persona era amonita o moabita, no era porque ese pueblo se hubiera originado a partir de Lot y sus hijas, sino más bien porque sentían tal hostilidad hacia Israel. Se debía principalmente a lo que los amonitas no hicieron y a lo que los moabitas sí hicieron. Los amonitas no les proporcionaron ayuda ni alimento alguno cuando pasaban por allí. Recuerde también que el rey Balac de Moab contrató a Balaam para que maldijera a los israelitas en Números 22-24. Balaam aconsejó a Balac que las mujeres moabitas se acostaran con hombres israelitas para que los israelitas se convirtieran en un hedor a los ojos de Dios.

Por supuesto, si una persona formaba parte de los «extranjeros que se unen al Señor» (Isaías 56:6), como Rut, entonces «tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios» (Rut 1:16). No hay pruebas de que los israelitas no aceptaran plenamente la conversión de Rut y su cambio de ciudadanía. De hecho, el rey David era bisnieto de Rut, según Rut 4:21-22, Mateo 1:5-6 y Lucas 3:31-32. Del mismo modo, Isaías 56:3 también afirma que los extranjeros que se han unido al Señor no serán excluidos del pueblo de Dios, aunque algunos interpretan Isaías 56:3 como una referencia al fin de los tiempos.


P: En Dt 23:3, ¿se refería la décima generación a la décima generación a partir del momento del matrimonio prohibido, o a la décima generación a partir de la entrada en la Tierra Prometida?

R: Podría ser cualquiera de las dos cosas. Sin embargo, es más probable que se trate de la décima generación a partir del matrimonio prohibido.


P: En Dt 23,7-8, ¿por qué no podía un edomita o un egipcio entrar en la congregación hasta la tercera generación?

R: Probablemente por razones similares a las que impedían a los amonitas y moabitas unirse a la congregación hasta la décima generación. Las Escrituras solo recogen este hecho, pero no explican por qué el Dios Omnisciente lo dispuso así. No obstante, las razones podrían ser que los edomitas tenían un parentesco más cercano con Israel y que, en un principio, los egipcios trataron bien a los israelitas.


P: En Dt 23,17, ¿qué es un sodomita?

R: Se refiere a un prostituto, según la Concordancia de Strong, la NIV y la NET Bible. La New King James lo traduce como «pervertido», y la Interlinear Bible (Jay P. Green) lo traduce como «homosexual». La BSB lo traduce como «prostituto del santuario».


P: En Dt 23,17, ¿se condenaba la homosexualidad únicamente porque estaba relacionada con la idolatría, tal y como afirman algunos seguidores de la Nueva Era?

R: No, al igual que el sacrificio de niños y la prostitución, la homosexualidad fue condenada de forma absoluta, independientemente del contexto. No se trata de un versículo aislado, ya que Levítico 18:22, 24; Levítico 20:13; Romanos 1:26-27 y 1 Corintios 6:9-10 también condenan la homosexualidad. Consulte el análisis sobre Romanos 1:26-27, en *Cuando preguntan los sectarios*, pág. 44, y en *Cuando preguntan los críticos*, págs. 127-128, para obtener más información.


P: En Deuteronomio 23:18, ¿por qué no deben llevarse a la casa de Dios las ganancias de algunas personas para cumplir los votos?

R: A Dios no le impresiona que las personas le entreguen dinero que no les pertenece y que han robado a otras personas. En hebreo, «perro» (traducido como «varón» en la BSB) era, al parecer, un término coloquial para referirse a un prostituto. La prostitución de ambos sexos era habitual en Canaán y Fenicia en el culto a Astarté. Pero, aunque algo fuera habitual, eso no lo hace menos detestable. De manera similar, David podría haberse apropiado libremente del terreno donde se construiría el Templo, pero insistió en pagarlo. Del mismo modo, el dinero que se «ganaba» (por así decirlo) o que se obtenía cometiendo actos malvados no era adecuado para ofrecerlo como ofrenda a la Casa de Dios.

En Lucas 19:1-10, cuando Zaqueo, el recaudador de impuestos corrupto, creyó en Jesús, decidió devolver el dinero a las personas a las que había estafado y entregar la mitad de sus bienes (obtenidos principalmente mediante el engaño) a los pobres.


P: ¿En qué se diferencia Deuteronomio 24:1-22 de otras leyes de la época?

R: En el Código babilónico de Hammurabi (1755-1750 a. C.), según los artículos 14 y 22, el secuestro y el robo se castigaban con la muerte. En la ley hitita no se tenían en cuenta los derechos del trabajador.


P: En Dt 24,1-4, ¿por qué difiere indudablemente esta enseñanza sobre el divorcio de Mc 10,2-12 y 1 Co 7,10-16?

R: Jesús respondió a esto en Marcos 10:5: Dios permitió el divorcio porque sus corazones eran duros. En el Antiguo Testamento (Malaquías 2:16), Dios dice que aborrece el divorcio.

Cuando podemos justificar algo alegando que no va en contra de la Biblia, pero sabemos que a Dios le sigue desagradando, no debemos hacerlo. Romanos 14:23 dice que todo lo que no proviene de la fe es pecado, y Santiago 4:17 afirma que quien sabe lo bueno que debe hacer y no lo hace, peca.


P: En Deuteronomio 24:1-5, ¿por qué no podía una pareja volver a casarse tras divorciarse si ella se había casado posteriormente con otra persona?

R: Las Escrituras no indican el motivo, pero todos los versículos de este capítulo se refieren a mantener una norma de santidad entre el pueblo. El divorcio, aunque estaba permitido en los tiempos del Antiguo Testamento, no era algo que debiera tomarse a la ligera. Si una mujer «iba y venía» de un marido a otro, eso no daría una imagen muy santa. Además, esto subrayaría la gravedad del divorcio.

Esto es casi todo lo contrario al islam, donde el divorcio puede ser tan sencillo como que el hombre diga «Me divorcio de ti» tres veces. Y si la pareja divorciada quisiera volver a casarse, en el islam no podrían hacerlo HASTA que la mujer hubiera consumado un matrimonio con otro hombre y, posteriormente, ese matrimonio se hubiera disuelto (ya fuera por divorcio o por la muerte del hombre). En el mundo islámico había algunos hombres que «trabajaban» como mustahils, una especie de prostituto matrimonial masculino. Si una pareja divorciada deseaba volver a casarse, pagaba a un mustahil para que contrajera matrimonio temporal con la mujer durante un día, tras lo cual podían volver a estar juntos. Por si se lo está preguntando, no existe tal norma para los hombres. Por lo tanto, si está buscando una carrera profesional o un segundo empleo, hay algunas opciones profesionales que los hombres cristianos no pueden elegir, aunque un hombre musulmán sí podría hacerlo. Para consultar la documentación de la ley sharia sobre los mustahils, véase Abu Dawud, vol. 2, n.º 2192, págs. 592-593; vol. 2, n.º 2302, pág. 629; al-Bujari, vol. 7, libro 63, n.º 186 y 187, pág. 136; e Ibn Mayah, vol. 3, n.º 1933-1936, págs. 165-168.


P: En Dt 24:15, ¿debemos pagar a nuestros empleados al final de cada día?

R: Normalmente, los jefes cristianos no están obligados a hacerlo. Como parte de la Ley del Antiguo Testamento, Deuteronomio 24:15 no establece que se pague a todos los trabajadores cada día, sino a los trabajadores pobres y necesitados que lo requieran. No obstante, debemos pagar a nuestros empleados en el momento adecuado, el día de pago, y no retenerles el dinero. Pero una aplicación importante para nuestros días es pagar a las personas lo que se les ha prometido y se les debe, en el momento prometido; retrasar el pago supone engañarlas.

Si combinamos esta enseñanza con la prohibición de oprimir a los pobres (Santiago 5:4), además de la esclavitud limitada a siete años —al término de los cuales se les entregaba un obsequio—, queda patente que se trataba de una sociedad en la que se esperaba que una persona pobre pudiera salir de la pobreza por sus propios medios. En muchas sociedades, tanto desde entonces como en la actualidad, eso no es posible.


P: En Dt 24,16, ¿por qué se afirma que no se debe matar a los hijos por los pecados de sus padres, si se les mató precisamente por los pecados de sus padres, como ocurrió con los hijos de Saúl en 2 Sam 21,5-9 y con el bebé de David y Betsabé en 2 Sam 12,15-18?

R: Los hijos de Saúl también eran culpables. Tras la muerte de Saúl y Jonatán, 2 Samuel 3:1 dice que la guerra entre la casa de Saúl (es decir, los hijos de Saúl) y David se prolongó durante mucho tiempo. Puede leer más sobre esto en 2 Samuel, capítulos 3 y 4.

En 2 Samuel 21:5-9, los siete hijos de Saúl eran los dos hijos de Saúl y Rizpa, hija de Aía, y los cinco hijos de Merab, la hija de Saúl. (Tenga en cuenta que hubo dos príncipes llamados Mefiboset; el hijo de Jonatán se salvó, y el hijo de Saúl y Rizpa, no.) Saúl tenía treinta años cuando comenzó su reinado, y reinó durante 42 años, según 1 Samuel 13:1.

En cuanto al bebé que tuvo Betsabé, tanto este pasaje como la experiencia moderna demuestran que los niños pequeños suelen sufrir las consecuencias de la maldad ajena. Dios puede quitar la vida según Su voluntad, pero Deuteronomio 24:16 establece que no se debe ejecutar a los hijos por los pecados de sus padres.

Por el contrario, en el Código babilónico de Hammurabi, ley 230, en ocasiones se podía condenar a muerte a un hijo en lugar del padre. Así, si la negligencia de un constructor provocaba la muerte del hijo del propietario, se condenaba a muerte al hijo del constructor como castigo. Los persas, los macedonios y otros pueblos también mataban a los hijos en lugar de los padres.


P: En Dt 25,3, ¿por qué se estableció el límite de cuarenta azotes?

R: La Escritura no lo dice, pero sin un límite, se le podría haber azotado hasta la muerte. De hecho, en la época romana, algunos criminales condenados a ser crucificados no llegaban a serlo, porque los azotes eran tan severos que morían antes de que se llevara a cabo la crucifixión. Por el contrario, la ley 200 del Código babilónico de Hammurabi establecía un máximo de 60 latigazos. Más tarde, los asirios aplicaban entre 40 y 50 latigazos. En 2 Corintios 11:24, los judíos aplicaban 39 latigazos basándose en este versículo. Este versículo dice 40, pero los judíos aplicaban 39 por si acaso contaban mal. Cuando azotaron a Jesús, lo hicieron los romanos, no los judíos, por lo que no sabemos cuántos latigazos recibió Jesús.

En la época de Moisés, los azotes probablemente se infligían al estilo egipcio, con un palo en lugar de un látigo, de modo que se tumbaba al culpable boca abajo en el suelo y se le sujetaba por las manos y los pies.


P: En Dt 25,4, ¿por qué no se podía poner un bozal a un buey mientras pisaba el grano?

R: La respuesta tiene dos partes.

Concretamente, era una muestra de bondad hacia el animal. Un agricultor podría pensar en hacerlo para evitar que el buey se comiera el grano. Pero el principio aquí es que, dado que el agricultor se beneficia del trabajo del buey, este debería tener parte de ese beneficio.

En general, si una persona o un animal trabaja para aportar un beneficio, se le debe permitir participar de dichos beneficios. Tanto 1 Corintios 9:9 como 1 Timoteo 5:18 citan este versículo en el contexto del apoyo que la iglesia brinda a los pastores, quienes les aportan beneficios.


P: En Dt 25:5-10, ¿por qué tenía que casarse el hermano del marido fallecido con la viuda?

R: Esto no era obligatorio, ya que un hombre podía negarse y, de hacerlo, sufriría la humillación de ser considerado «sin sandalia». Por supuesto, mantener relaciones sexuales con el hermano de su marido mientras este aún vive constituye adulterio, tal y como advierten específicamente Levítico 18:16 y 20:21. A esto se le denomina «matrimonio levirato», término derivado de la palabra latina levir, que significa «cuñado». Este tipo de matrimonio se practicaba en aquella sociedad por diversas razones.

La palabra hebrea para «hijo» aquí, ben, puede significar «hijo» o «hijo» dependiendo del contexto. La Septuaginta griega, Josefo y muchos rabinos judíos la interpretaron como «hijo», aunque algunos rabinos judíos la interpretaron como «hijo». Las hijas heredaban cuando no había hijos, como en el caso de Zelofejad en Números 27:4-8. Probablemente también se hace referencia a «hijo» y no a «hijo varón» en Génesis 38:8-10 y Rut 4:1-17.

Deuteronomio 25:5-10 enseña que, si un hombre fallecía sin hijos, era responsabilidad de su hermano casarse con la viuda, y el primer hijo continuaría con el apellido del hermano fallecido. Como ejemplos, véanse Génesis 38:8-10, Rut 1:11-13 y Rut 3:12-4:10. Booz no solo estaba interesado en hacer lo correcto, sino también en hacerlo de la manera correcta.

Mucho más tarde, a finales del siglo XVII, una pareja adinerada pero sin hijos de las colonias adoptó a un joven que heredaría su fortuna, con la condición de que cambiara su apellido por el de ellos: Pemberton.

En cuanto a la mujer, se aseguraban de que contara con el sustento económico de su nuevo marido y, más adelante, del hijo. En la sociedad de aquella época no existía una asistencia oficial del Estado para las personas mayores.

En el antiguo Oriente Medio, al margen de la Biblia, las tablillas de Nuzi también indican que, cuando un padre conseguía una esposa para su hijo, si este fallecía, la joven se casaba con otro hijo. Otras culturas antiguas, como los hititas y los asirios, aplicaban las mismas leyes, salvo que los asirios introducían una variante. Si una mujer estaba simplemente prometida a un novio y este fallecía, entonces el hermano del novio tenía que casarse con ella. El matrimonio levirato resulta muy extraño para los occidentales, pero muchas otras culturas lo consideraban algo natural. Según Wikipedia, la costumbre del matrimonio levirato era practicada por los escitas, más tarde por los kurdos, los xiongnu de China, los hunos, los kirguisos, el pueblo karo de Indonesia, muchos somalíes, la tribu mambila de Nigeria y el norte de Camerún, algunas zonas de Nigeria, la tribu marogoli del oeste de Kenia, los zulúes, los shona de Zimbabue y las tribus dinka y nuer del sur de Sudán.

Desde la época del Nuevo Testamento, se entiende que los creyentes deben cuidar de sus familias, incluida la familia extensa, dada la naturaleza estricta del mandamiento de 1 Timoteo 5:8. Aunque hoy en día no existe el matrimonio levirato para los cristianos, debemos seguir ayudando económicamente también a la familia extensa.


P: En Deuteronomio 25:5-10, ¿por qué difiere la ley de lo que se esperaba de Judá, Onán y Tamar en Génesis 38?

R: Recuerde que la Ley de Moisés aún no se había dado en la época de Judá. Judá creía que tenía una obligación para con Tamar y violó su conciencia al optar por no cumplir con dicha obligación.


P: En Dt 25,11-12, ¿por qué dice la ley que se debe cortar la mano de la mujer?

R: El verbo hebreo utilizado aquí indica un acto violento, no solo uno accidental. El Antiguo Testamento contiene numerosas referencias a la dignidad de ambos sexos. Por ejemplo, en Deuteronomio 21:10-14 se establece que no se podía abusar de las cautivas, y que a una esposa que hubiera perdido el favor de su marido no se le debían menoscabar los derechos de herencia de sus hijos. Existen tanto responsabilidades como privilegios. Incluso en la lucha hay límites que no deben traspasarse. Esto podría causar daños permanentes a un hombre, afectando a su capacidad para tener hijos y a sus relaciones conyugales.

Este es el único pasaje de la Torá en el que se establece un castigo que consiste en la amputación de alguna parte del cuerpo. En contraste con esto, otras leyes del Oriente Próximo y, posteriormente, la sharia islámica, tenían otros motivos para la mutilación. Por ejemplo, en Asiria, si un hombre besaba en la calle a una mujer que no fuera su esposa, se le cortaba el labio.


P: En Dt 25,13-15; Prov 11,1; 20,10.23 y Lev 19,35-36, ¿por qué no deben utilizarse pesos diferentes?

R: Esto se refiere a la práctica perversa de medir el grano u otros productos utilizando un peso más ligero cuando el comerciante los vende y un peso ligeramente más pesado cuando los compra. Por supuesto, era muy grave si le pillaban, pero era igualmente grave a los ojos de Dios aunque no le pillaran. Sin embargo, la honestidad glorifica a Dios, incluso cuando nadie en la tierra puede darse cuenta. Al parecer, esto seguía siendo un problema en la época de Amós, según Amós 8:5.


P: En Dt 25,17-19, ¿por qué debían exterminar a los amalecitas?

R: Los amalecitas eran descendientes de Amalec, hijo de Elifaz y nieto de Esaú, según Génesis 36:12. Los amalecitas habían atacado por sorpresa a Israel, según Deuteronomio 25:17-19, matando a los rezagados ancianos y débiles. Los israelitas lucharon contra ellos en Éxodo 17:8-16 y Números 14:39-45. Saúl luchó contra ellos en 1 Samuel 15:1-3 y David, en 2 Samuel 1:1. Vuelven a aparecer en 1 Crónicas 4:41-43, en tiempos de Ezequías.


P: En Dt 26:1-4, se indicaba al pueblo que considerara su tierra como una herencia. ¿Qué tipo de cosas constituyen una herencia para nosotros hoy en día?

R: Una herencia es algo que uno no se merecía, pero que le fue transmitido por sus padres u otras personas. Puede ser nuestro país, nuestras leyes, nuestra tierra, nuestra riqueza, nuestro tiempo, nuestra salud, nuestra iglesia y nuestro barrio. Podemos apreciarla, debemos cuidarla, pero no debemos ser arrogantes ni pensar que nos la merecíamos más que los demás.

Tal y como muestra Deuteronomio 26:2-4, debemos estar agradecidos a Dios por ello. También debemos ser caritativos y compartir con los demás.


P: En Dt 26,2, ¿de qué maneras podemos no solo dar a Dios, sino ofrecerle los primeros frutos hoy en día?

R: Si ha estado en paro y acaba de conseguir un nuevo empleo, ¿espera a recuperarse y tener una cantidad cómoda en el banco antes de ofrecer algo a Dios, o se lo ofrece de inmediato? Lo contrario ocurre cuando tiene una buena inversión, como acciones: ¿invierte todo en ella, justificándose con que primero dejará que crezca antes de ofrecer nada a Dios, o se lo ofrece de inmediato? Por supuesto, está bien donar las acciones directamente, en lugar de vender algunas y luego donar el dinero en efectivo.

Puede ofrecer a Dios los primeros frutos de su tiempo, y no solo el tiempo que le sobra después de estar cansado.


P: En Dt 26,5-10, ¿por qué debían decir esto los israelitas cuando traían sus primicias?

R: Presentar una ofrenda, ya fueran las primicias o el diezmo, no debía ser solo una transacción comercial; era un acto de adoración. Debían decir y reflexionar sobre estas cosas en su corazón al presentar sus ofrendas. Debían recordar quiénes eran y de dónde procedían. También era un acto de adoración colectiva; el pueblo se reunía y podía oír a los demás decir estas palabras.


P: En Dt 26, 13-16, ¿por qué era necesario que las personas dieran testimonio ante Dios de que no se habían comido nada de su diezmo?

R: Es evidente que Dios ya sabía lo que habían hecho y lo que no habían hecho. Sin embargo, este testimonio solemne ante Dios sería presenciado por los demás y provocaría un mayor sentimiento de culpa si la persona mintiera al respecto ante Dios.


P: En Dt 26,16-19, ¿cuál es el punto clave de este pasaje?

R: Esto concluye toda la sección de disposiciones de Deuteronomio 12:1-26:19. Resume, a grandes rasgos, las bendiciones de Dios para el pueblo y las responsabilidades que este tiene ante Dios en virtud del pacto que han establecido.


P: En Dt 27,1, ¿por qué darían órdenes al pueblo tanto los ancianos como Moisés?

R: Este es el único pasaje del Deuteronomio en el que tanto los ancianos como Moisés dan órdenes al pueblo. Moisés es anciano y está a punto de morir, por lo que no estará presente en la ceremonia. Se indica al pueblo lo que debe hacer en el monte Gerizim y en el monte Ebal una vez que haya entrado en la Tierra Prometida, pero a Moisés se le había anunciado que moriría antes de que ellos entraran. Como nota al margen, se menciona a Moisés en tercera persona al comienzo del primer discurso en Deuteronomio 1:1, 5; al final del primer discurso en Deuteronomio 4:41, 44; al comienzo del segundo discurso en Deuteronomio 5:1 y al comienzo del tercer discurso aquí, en Deuteronomio 27:1.


P: En Dt 27:2-8, ¿por qué se escribieron estas palabras de forma destacada?

R: Las primeras personas que lo hicieron podían oír las palabras, pero esto debía quedar claramente expuesto para que todos lo leyeran, tanto entonces como en el futuro.


P: En Dt 27:4-14, ¿por qué renovaron aquí su compromiso?

R: Se trata de una reunión de gran envergadura, que solo tuvo lugar una vez, y ni siquiera estaban estableciendo un nuevo pacto; más bien, estaban renovando un pacto ya existente. Es similar a cuando un matrimonio de edad avanzada decide celebrar una segunda ceremonia nupcial para renovar sus votos matrimoniales. Otros ejemplos de renovación (no de establecimiento) de un pacto son la reconfirmación por parte del pueblo de Josué, hijo de Nun, como su líder (Josué 24), la dedicación del Templo de Salomón en 1 Reyes 8 y 2 Crónicas 5, y, en cierta medida, la gran celebración de la Pascua de Ezequías en 2 Crónicas 30. Esta última no fue un acto de renovación independiente, pero se ofrecieron muchos más sacrificios y se celebró durante siete días adicionales.


P: En Dt 27,4-14, ¿cuándo deberíamos llevar a cabo una renovación del compromiso?

R: Aunque no es obligatorio realizar una renovación del compromiso, en general es recomendable llevarla a cabo para recordar tanto a las personas a las que dirige como a usted mismo su compromiso previo de servir a Dios de todo corazón. Concretamente, en Deuteronomio 27 vemos una renovación del compromiso justo antes de emprender una empresa importante, en la que existiría una gran tentación de transigir y seguir a otros dioses, o de ser perezosos e intentar servir a Dios a medias. En 1 Reyes 8 y 2 Crónicas 5, al igual que en la dedicación del templo, deberíamos renovar nuestro compromiso al dedicar un edificio o a un niño al Señor. Al igual que en 2 Crónicas 30 con Ezequías, podemos llevar a cabo una renovación cuando nosotros, o las personas a las que guiamos, hayamos dejado de dedicarnos a seguir a Dios, nos hayamos arrepentido y queramos volver a comprometernos a seguirle de nuevo por completo.


P: En Dt 27:5, ¿por qué no podían utilizar herramientas de hierro al construir un altar, si estas herramientas de hierro darían un resultado más bonito y mejor cincelado que las herramientas de piedra, los metales más blandos o la ausencia de herramientas?

R: Las Escrituras no lo dicen, pero podemos ver dos razones. En primer lugar, los hebreos no disponían de herramientas de hierro y dependían de las naciones vecinas para obtenerlas. Esto ocurría antes de la Edad del Hierro en Oriente Medio. Los egipcios contaban con lujosas herramientas de hierro desde mil años antes, pero eran escasas en Egipto, ya que solo se obtenían forjando hierro meteorítico. Así pues, conocían el hierro, pero había muy pocas herramientas porque (con la excepción de los hititas) la mayoría de las culturas no sabían cómo construir hornos lo suficientemente calientes como para fundir el hierro. En segundo lugar, las herramientas de hierro (no de acero) darían un resultado atractivo al principio, pero si quedaba algo de hierro en la piedra, se oxidaría y, con el tiempo, le daría a la piedra un feo color marrón.

Aquí hay una metáfora para nosotros hoy en día. Cuando hacemos cosas por Dios, ya sea por motivos egoístas o utilizando medios poco éticos o, en cualquier caso, impíos, el resultado puede perdurar, pero conserva un matiz de fealdad: la paradoja de nuestro esfuerzo humano al intentar hacer cosas por Dios sin Su guía o incluso sin Su voluntad. Piense en los conquistadores que afirmaban conquistar reinos o tomar cautivos, o incluso en la Inquisición católica romana, que afirmaba hacer esas cosas «por el Señor». A veces, Dios prefiere que una persona sea simplemente perezosa y no haga nada, antes que hacer cosas malas alegando que son por Él.


P: En Dt 27,9, ¿qué importancia tiene que los israelitas se convirtieran en el pueblo del Señor?

R: Hay dos aspectos, ambos detallados en Deuteronomio 27:12-13. Dado que el pueblo era especial para el Señor, Dios bendeciría especialmente su obediencia. Por otra parte, serían maldecidos por desobedecer a Dios, incluso más que otros pueblos. Recuerde que los israelitas conocían la voluntad de Dios mejor que otros pueblos de aquella época, y eran responsables tanto de lo que sabían como de su compromiso de ser un pueblo de Dios.

Para los creyentes del Nuevo Testamento, Santiago 3:1 dice que no muchos deben convertirse en maestros, porque los maestros serán juzgados con mayor severidad. Para los no creyentes, 2 Pedro 2:21 afirma que a una persona le iría mejor no conocer el camino de la verdad que conocerlo y rechazarlo.


P: En Dt 27,12, ¿por qué el monte Gerizim y el monte Ebal?

R: La Escritura no lo dice, pero podemos observar que estas dos montañas se encontraban justo en el centro del país, con la ciudad de Siquem entre ellas. El monte Gerizim se encontraba a unas 28 millas y el monte Ebal a unas 40 millas al norte de Jerusalén. Ambos estaban a unas 24 y 18 millas al oeste del río Jordán, y entre ellos había un paso; Siquem se encontraba en el lado oriental de ese estrecho paso, a unas 18 millas del Jordán. Los levitas se situaban en medio, en Siquem, según Josué 8:33.

¿Qué montaña, el Ebal o el Gerizim, subirá usted? Consulte la obra de Raymond Brown *The Message of Deuteronomy*, p. 23, para obtener más información.


P: En Dt 27:15-26, ¿por qué tenía que decir todo el pueblo «amén» en este pasaje?

R: Esto NO significa simplemente que consideren que es una buena idea o que estén de acuerdo. Más bien, supone someterse bajo juramento a cumplir voluntariamente esta ley y sus consecuencias. Están ratificando el pacto tanto para sí mismos como para sus descendientes.

De manera similar, el término «amén» se utilizaba para someter bajo juramento a los firmantes de un tratado en el tratado de Nimrud de Esarhadón, así como en la respuesta de los soldados hititas. Véase Wiseman, *Vassal-Treaties*, p. 26, y *Ancient Near Eastern Texts*, pp. 353-354.


P: En Dt 27,19, ¿por qué se maldeciría a alguien por sus relaciones con los extranjeros, los huérfanos y las viudas?

R: Esto forma parte de un pasaje, Deuteronomio 27:16-19, que trata sobre el maltrato a otras personas. Esta maldición va dirigida contra quienes se aprovechan de los extranjeros en la tierra —o de otras personas que no puedan alzar la voz ni defenderse— o les causan daño sin motivo alguno. Las Escrituras no especifican aquí un motivo concreto para hacer daño a alguien; podría ser la codicia, el rechazo hacia los pobres o los no ciudadanos, o simplemente por diversión sádica; es incorrecto sea cual sea el motivo. Las Escrituras son extremadamente vagas aquí en cuanto a lo que concretamente se les prohíbe hacer. No se necesitan más detalles aquí, ya que abarca todo lo que se podría hacer que sea injusto o cruel con los indefensos. Esta es la otra cara de «haga a los demás lo que quisiera que le hicieran a usted».


P: En Dt 27,21, ¿por qué se incluye aquí esta maldición contra quienes mantuvieron relaciones sexuales con animales?

R: Según la obra de Raymond Brown *El mensaje del Deuteronomio*, p. 266, se trataba de un aspecto por el que el adorador se unía a los dioses hititas.


P: En Dt 27,24, ¿por qué se maldice un ataque a escondidas?

R: Sería una insensatez que un asesino o un bandido atacara abiertamente, ya que sería capturado. Pero la cuestión aquí es que, aunque fuera en secreto, y tan secreto que nadie en la tierra llegara a enterarse jamás, Dios lo sabría de todos modos. No traicione a los demás.


P: En Dt 28,1-14, ¿cuáles son las principales categorías de estas bendiciones?

R: Entre ellas se incluyen la agricultura (28:8, 11a, 11c, 12a), la familia (28:11b), los aspectos económicos (28:12b), los militares (28:7, 10, 13) y los espirituales (28:9).


P: En Dt 28, ¿por qué el Libro de las Lamentaciones se parece tanto a este capítulo?

R: Son muy diferentes en cuanto al estilo, ya que Lamentaciones se escribió mil años más tarde con un estilo preciso y poético. Sin embargo, el *The Bible Knowledge Commentary: Old Testament*, p. 1209, señala que existen quince similitudes en cuanto al contenido. Probablemente esto se deba a que el autor de Lamentaciones (muy probablemente Jeremías) intentaba mostrar deliberadamente que el desastre que se produjo no fue un acontecimiento fortuito, sino que Dios estaba cumpliendo deliberadamente las maldiciones proféticas de Deuteronomio 28.

Todo el libro de Lamentaciones puede considerarse una respuesta a la pregunta de Deuteronomio 29:24.


P: En Dt 28:15-68, ¿por qué las maldiciones son cuatro veces más largas que las bendiciones de Dt 28:1-14?

R: Era habitual en los antiguos tratados de suseranía incluir bendiciones y maldiciones al final. Era habitual que las maldiciones por incumplir el tratado fueran más numerosas que las bendiciones. Pablo habló de que quienes estaban bajo la ley se encontraban bajo una maldición; y esto era cierto cuando infringían la ley. Sin embargo, a diferencia de Deuteronomio, los tratados de suseranía no contemplaban el perdón.


P: En Dt 28,20, ¿a qué confusión se refiere la profecía?

R: Esta palabra se puede traducir mejor como «pánico». Puede considerarla como un pánico enviado por Dios. La misma palabra se utiliza para referirse a los egipcios que se ahogaron en el Mar Rojo, en Éxodo 14:23-28.


P: ¿Qué relación existe entre Deuteronomio 28:28-40 y las exenciones militares de Deuteronomio 20:5-8?

R: Las tres exenciones militares se aplicaban si un hombre acababa de plantar un viñedo, si se había comprometido en matrimonio o si temía ir a la batalla. Deuteronomio 28:30 menciona dos de ellas: estar comprometido en matrimonio y haber plantado un viñedo. Deuteronomio 28:39-40 maldice a los desobedientes con la idea de que plantarán viñedos, pero no disfrutarán de ellos. Deuteronomio 28:28, 34 y 65 habla de que sufrirán locura, temblores y pánico (confusión).


P: En Dt 28:53-57, ¿por qué decidió Dios que los israelitas desobedientes se convertirían en caníbales y se comerían a sus propios hijos?

R: Dios no deseaba esto, pero les advirtió de que su castigo por la desobediencia sería un asedio a Jerusalén tan severo que Él previó que esto sucedería. Lamentablemente, esto ocurrió realmente, según 2 Reyes 6:24-29 y Lamentaciones 2:20; 4:10.


P: En Dt 28,64; 4,27, ¿por qué se profetizó el exilio?

R: Esto le sucedió al reino del norte cuando los asirios lo conquistaron en el año 722 a. C., y al reino del sur cuando los babilonios lo conquistaron en el año 586 a. C. Sin embargo, esto no habría resultado demasiado sorprendente para los primeros lectores, ya que, fuera de la Biblia, ya se sabía, hacia el año 1800 a. C., que un conquistador exiliaba a los habitantes que había conquistado, tal y como menciona Kenneth A. Kitchen en *New Perspectives on the Old Testament*, de J. B. Payne, p. 507, y también en su obra *The Bible*, pp. 120-122.


P: ¿Profetizaba Dt 28,68 una segunda esclavitud en Egipto, tal y como afirma el musulmán Ahmad Deedat?

R: Se trata de una profecía condicional, suponiendo que continuaran en su rebelión. No profetiza un cautiverio en Egipto, sino más bien que huirían voluntariamente a Egipto. Después de que los babilonios exiliaran a la mayoría de los judíos a Babilonia, muchos de los que quedaron optaron por huir a Egipto, llevándose consigo a un Jeremías que no deseaba ir. Jeremías 41:11-44:30 ofrece un análisis detallado de lo que ocurrió.

Más tarde, cuando los romanos sofocaron la rebelión judía en el año 70 d. C., tras la toma de Jerusalén, enviaron a 17 000 judíos adultos a Egipto para realizar trabajos forzados y vendieron a todos los menores de 17 años, según el libro 6, capítulo 9.2, de *La guerra de los judíos* de Josefo. Hacia el año 135 d. C., el emperador romano Adriano también vendió a muchos judíos como esclavos, según la «Carta a Jer.» 31 de Jerónimo.


P: ¿Es Deuteronomio 29:1-29 un resumen de Deuteronomio 28 o una introducción a Deuteronomio 30?

R: Ambas cosas, ya que puede considerarse una transición. Es una recapitulación de lo anterior y una introducción a lo que sigue. Las Biblias judías denominan a Deuteronomio 29:1 como Deuteronomio 28:69.


P: En Dt 29,3-4, ¿por qué las señales milagrosas y los prodigios no pueden, por sí mismos, conducir a la fe en Dios?

R: Debido a la pecaminosidad de las personas y a su astucia a la hora de encontrar explicaciones alternativas, es necesaria la autorrevelación de Dios. El pueblo de Dios de aquella época se dio cuenta de ello y se lo contó a sus hijos y nietos, quienes a su vez se lo transmitieron a sus descendientes. Sin embargo, en muchas ocasiones los hijos no aprenden de las dificultades vividas por sus padres; insisten en aprender por sí mismos a través de las propias dificultades. Juan 2:18-21; 6:30; 9:40-41; 10:38; 13:7 y otros versículos muestran lo mismo.


P: En Dt 29,16-18, ¿de qué manera intentan algunos feligreses «excluirse» de la obediencia a Dios?

R: Es posible que, en apariencia, hagan todo correctamente y que obedezcan a Dios en muchos aspectos, pero puede haber uno o dos ámbitos en los que piensen erróneamente que «el mandamiento de Dios no se aplica a mí en este caso». Puede tratarse de una racionalización según la cual tienen que mentir para vender, tienen que tener relaciones sexuales extramatrimoniales porque creen que su matrimonio no funciona, tienen que robar porque, de lo contrario, Dios no les proporciona lo suficiente, su mal genio o su lenguaje soez están bien porque piensan que forma parte de su personalidad, o pueden hacer algo en secreto porque la gente no se enterará. Pero Dios lo sabe, y Dios no ha «eximido» a nadie de buscar la santidad en Él. Cristo no vino para ponerse de nuestro lado. Más bien, vino para que fuéramos Suyos y estuviéramos de Su lado.


P: En Dt 29,18 y Heb 12,15, ¿cuál es la raíz de la amargura de la que se habla aquí?

R: Las personas, incluso los creyentes, pueden amargarse por muchas razones. Puede deberse a dificultades actuales, a la envidia hacia los demás o, en general, a la falta de aceptación de lo que Dios está haciendo. Esto puede llevar a perseguir un ídolo o cualquier otra cosa, o a derribar la barrera que nos impide pecar, si siente que a Dios no le importa o si está enfadado con Él. Las razones principales son el abandono de Dios (28:20); los actos de desobediencia (28:15, 20, 45, 58), la ingratitud hacia Dios (28:47) y una consecuencia de adorar a otros dioses (28:64; 29:16-17).

Sin embargo, en lugar de simplemente «amargura», los textos hebreo y griego dicen en realidad «raíz de amargura». La imagen que se presenta aquí es la de una planta nociva que crece con el tiempo a medida que el entorno hostil la nutre.


P: En Dt 29:18 y Heb 12:15, ¿cómo llegan algunas personas a amargarse hoy en día, y qué podemos hacer para evitar caer en esa situación?

R: En primer lugar, reconozca el peligro. En segundo lugar, ore a Dios para que le proteja de ello. En tercer lugar, propóngase «marcar un límite» y decida no convertirse en eso. En cuarto lugar, mantenga la mirada fija en Dios y en sus promesas. Por último, sea consciente de que, de todos modos, este mundo es temporal, y que las dificultades que tenemos ahora no son nada comparadas con las alegrías que tendremos en el cielo, tal y como dice 2 Corintios 4:17.


P: En Deuteronomio 29:28, ¿por qué desarraigaría Dios a su pueblo desobediente y lo expulsaría a otra tierra?

R: Demos la vuelta a la pregunta. Si eran desobedientes a Dios, ¿por qué iban a pensar que Dios querría que siguieran disfrutando de la tierra que Él les había dado? Si el pueblo optaba por alejarse de Dios, Dios podía alejarse de ellos. Esto ocurrió durante el exilio. En otro sentido, todos somos exiliados, ya que la humanidad fue expulsada del Jardín del Edén.


P: En Dt 29,29, ¿qué significa que las cosas secretas pertenecen a Dios, pero que las cosas que Él ha revelado son nuestras para siempre?

R: Aquí se distinguen dos tipos de conocimiento.

1. Las cosas secretas (ocultas) que Dios no nos ha revelado. No tenemos la responsabilidad de conocerlas ni de obedecerlas. Es posible que algunas de estas cosas no las conozcamos hasta que lleguemos al cielo, y otras quizá nunca las lleguemos a conocer. Sin embargo, eso está bien. Los pensamientos y los caminos de Dios son más elevados que los nuestros, tal y como dice Isaías 55:8-9.

2. Las cosas reveladas (descubiertas) que Dios nos ha revelado y de las que somos responsables de conocer, obedecer y enseñar a nuestros hijos y a los demás.


P: En Dt 30,1-2, podríamos pensar que los israelitas fueron extremadamente insensatos al ver todas estas cosas y, aun así, alejarse de Dios. Pero, ¿qué cosas ven hoy en día las personas acerca de Dios y, a pesar de ello, siguen sin aprender la lección?

R: La disciplina no ayuda necesariamente a nadie; depende de si la aceptan y se arrepienten. A veces puede hacer que las personas se vuelvan más obstinadas. ¿Hay algunos pecados que la gente sigue cometiendo, incluso después de haber visto graves consecuencias negativas derivadas de ellos? No solo las drogas y el alcohol, sino también en materia de pureza, honestidad y trato respetuoso hacia los demás. Acán y Judas buscaban el beneficio material. Gedeón y Sansón, en esencia, se adoraban a sí mismos.


P: En Dt 30,6, ¿fue Dios quien circuncidó los corazones de los israelitas, o se suponía que debían hacerlo ellos mismos, tal y como dice Dt 10,16?

R: Es como preguntar si somos responsables de la fe o si es Dios quien nos la da. La respuesta correcta es ambas cosas, porque tanto en la salvación como en la dedicación a Dios existe una interacción entre Dios y la persona. El hecho de que Dios circuncide nuestros corazones también se menciona en Colosenses 2:11.


P: En Dt 30,11-14 y Rom 10,8, ¿cómo se le responde a alguien que afirma que las Escrituras son demasiado difíciles de entender?

R: A veces esto puede ser simplemente una excusa: «a menos que pueda entenderlo todo, no tengo por qué seguir nada de ello». Pero para aquellos que sí tienen una objeción genuina al respecto, hay tres puntos en la respuesta.

En primer lugar, la Biblia tiene «varios niveles» de comprensión. Algunas partes son tan sencillas que un niño de primaria puede entenderlas perfectamente. Incluso un alumno de tercer curso puede saber que debe elegir entre ser una «buena persona» o una «mala persona» cuando crezca. Todos pueden comprender que Dios lo creó todo, que todos hemos pecado, que Jesús murió en la cruz por nosotros y que resucitó de entre los muertos. Debemos arrepentirnos y creer en Él. Otras partes son muy complicadas, y los eruditos con un alto nivel de formación se debaten con las implicaciones de algunas doctrinas. Por ejemplo, ¿cuánto metaconocimiento (de hipótesis) tiene Dios? ¿Cómo es que nacimos con una naturaleza pecaminosa? Cuando Satanás tentó a Jesús, ¿era Jesús impecable? En la resurrección, ¿en qué se parecerán nuestros cuerpos al de Jesús y en qué se diferenciarán? Además, a veces un mismo pasaje puede leerse y entenderse a distintos niveles: uno básico (pero verdadero) y otro más profundo (también verdadero).

En segundo lugar, los creyentes deben orar para que el Espíritu Santo les conceda entendimiento. Él puede guiarnos para discernir qué interpretaciones son correctas y cuáles son falsas. Pablo alude a esto cuando cita Deuteronomio 30:14 en Romanos 10:8.

Por último, nos tenemos los unos a los otros: a otros creyentes, tanto a los que viven en la misma época que nosotros como a aquellos que plasmaron por escrito sus reflexiones y sabiduría hace mucho tiempo.


P: En Dt 30,15-20, ¿dijo Moisés que (antes de Cristo) una persona era justificada por obedecer la Ley?

R: En realidad, ni Moisés ni la Biblia dicen eso jamás. Este pasaje muestra las bendiciones y la comunión con Dios que se obtienen al obedecer la Ley, así como las maldiciones que recaen sobre el pueblo del pacto de Dios por desobedecerla; pero la Ley no salvaba. Jesucristo proporcionó la justificación a todos los que han creído, tanto en los tiempos anteriores a Cristo como en los posteriores.


P: En Dt 30,19; Jos 24,15-18, ¿por qué se hace hincapié en la elección?

R: No se trataba solo de escuchar y estar de acuerdo intelectualmente, sino de elegir vivir la vida de manera piadosa, lo que incluía rechazar las cosas impías. Es lo contrario de lo que ocurre con algunas personas a las que Pablo menciona en 2 Timoteo 3:7, que siempre están aprendiendo pero nunca llegan a conocer la verdad. En cuanto al Evangelio, hay que tomar una decisión.


P: En Deuteronomio 31:1-3, 7-8, ¿cómo evitamos pensar que el éxito en el ministerio puede depender únicamente de una sola persona?

R: Dios resolvió el problema llevándose a Moisés. Pero antes de eso, Moisés había preparado a Josué para que tomara el relevo. Hoy en día, si un grupo de personas se encarga del liderazgo, no se producirá un impacto brusco si una de ellas deja de estar presente. Además, debemos reflexionar sobre la sucesión y sobre quién se pondrá al frente después de nosotros. Por último, una organización dirigida por ancianos es más resistente que una que cuenta con un único líder.


P: En Dt 31,3, ¿cómo eran los pueblos de Canaán? ¿Existe hoy en día algún pueblo similar a ellos?

R: En la tierra de Canaán vivían muchos pueblos. Las colonias de hititas y amorreos procedían de Asia Menor. En aquella época llegaron también algunos filisteos y pueblos del mar desde el noroeste. Uno de los pueblos más insólitos era el de los anaquitas. Se han hallado huesos que revelan que algunos de ellos medían 10 pies y medio de altura. Sin embargo, se cree que la mayoría de los cananeos procedían del norte de Arabia. Se considera que un pueblo que vive en la actualidad es «primo» de los cananeos; habita en la nación de Catar.

Canaán estaba gobernada por un gran número de pequeñas ciudades-estado; estas tenían amplia experiencia en la guerra entre sí. Sus murallas eran más gruesas que las de las ciudades israelitas, construidas siglos más tarde. Tanto la parte norte como la sur de Canaán pagaban tributo a Egipto. Josué venció a treinta y un reyes en ambas regiones. Sin embargo, las llanuras no fueron conquistadas porque los cananeos utilizaban carros de guerra, que resultaban armas eficaces en ese terreno.

La religión de los cananeos era a la vez decadente y cruel. Cada región adoraba a un señor local, o Baal. Los cananeos también veneraban a la diosa Astarté (o Ishtar), la diosa del sexo y la guerra. Según una leyenda, su marido, el dios Tamuz, fue enviado al infierno por ella (¡qué señora tan encantadora!). Tres elementos «atractivos» de esta religión eran el sexo, la violencia y el materialismo. No solo sacrificaban animales, sino que también sacrificaban a sus hijos primogénitos «en el fuego». Cada templo se financiaba en parte mediante los sacrificios y en parte mediante la prostitución «sagrada» de las sacerdotisas. Dado que los cananeos poseían una civilización más sofisticada y que su religión, sin duda, apelaba más a la carne que a la adoración a Dios, para los israelitas resultaba una gran tentación apartarse del Dios vivo.

Es fácil fijarse en el asesinato de bebés y en la prostitución y pasar por alto otra cosa realmente perversa. En la mayoría de las culturas hay algunas personas que asesinan y se dedican a la prostitución, pero el gran mal es este: si un cananeo deseaba sinceramente buscar al Creador y llevar una vida buena y moral, se le enseñaba que la única forma de hacerlo era matando a su primogénito y cometiendo fornicación. ¿Se imagina lo casi imposible que sería buscar a un Dios moral si la única forma que conociera fuera mediante estos actos impíos?

Debido al gran pecado de los cananeos (Génesis 15:16) y a la tentación que ello suponía (Deuteronomio 7:16), Dios ordenó que fueran totalmente aniquilados (Deuteronomio 20:16-18). Podemos reflexionar sobre hasta qué punto debe agravarse el pecado para que Dios aniquile a un pueblo, pero en realidad no podemos cuestionar el derecho de Dios a disponer de su propia creación como Él desee.


P: En Dt 31:6, 31:7 y Josué 1:6-7, 8-18, ¿por qué se hace tanto hincapié en ser fuertes y valientes?

R: Podría deberse a que algunos de nosotros tendemos a ser débiles y temerosos. No debemos tener una confianza en nosotros mismos que raya en la arrogancia, pero sí debemos confiar en lo que Dios puede hacer a través de nosotros. Sin embargo, hay una segunda razón. En lugar de sentir miedo y pánico, muchas personas preferirían ir a lo seguro y no crear problemas. Frente a ambas actitudes, los creyentes deben ser fuertes y valientes.


P: En Dt 31,7-8.23; 32,44; 34,9, ¿cómo se elige con sensatez a alguien como sucesor?

R: En primer lugar, debe darse cuenta de que es necesario elegir un sucesor. A continuación, ore y pídale a Dios. No obstante, también debe examinar a la persona y hacer uso de su discernimiento. Josué había pasado mucho tiempo con Moisés y en el Tabernáculo. Había demostrado su valía cuando él y Caleb fueron los únicos dos espías que dieron un informe favorable, con la fe de que podían entrar. Moisés tenía a Josué a su lado con frecuencia, por lo que pudo haberlo formado día a día. Así pues, Josué no solo fue elegido, sino que también estaba preparado. Cuando Moisés mencionó públicamente a Josué aquí, nadie se sorprendió.


P: En Dt 31,24-26, ¿por qué no se colocó esta ley dentro del arca?

R: Esta ley, es decir, el Libro de Deuteronomio, se colocó junto al arca. Solo había tres cosas dentro del arca: los Diez Mandamientos, la vara de Aarón que brotó y un recipiente con maná. Pero esto estaba destinado a que lo leyera el pueblo, especialmente los reyes. Según Deuteronomio 31:9-10, los sacerdotes debían leerlo al pueblo cada siete años durante la Fiesta de los Tabernáculos. ¿Cuántas personas leen hoy en día las Escrituras de principio a fin, al menos una vez cada siete años? Se podría pensar que la labor de los sacerdotes consistía principalmente en leer las Escrituras, pero eso sería pasar por alto lo esencial. Más bien, tanto mediante el ánimo como con su propio ejemplo, los sacerdotes debían exhortar al pueblo a leer y conocer la ley de Dios; la lectura del Deuteronomio una vez cada siete años formaba parte de ello. Sin embargo, el Comentario Bíblico MacArthur, pp. 238-239, considera que se trataba de toda la Torá, no solo del Deuteronomio.


P: En Dt 32,1-44, ¿qué tiene de interesante este canto?

R: Se trata de «aprender cantando». No es principalmente un canto de alabanza ni de lamento, sino más bien un canto didáctico de enseñanza y profecía, con algunos versículos (32:3-4, 8) que alaban el carácter de Dios. No son solo palabras que suenan bien, sino una expresión de la voluntad de Dios y una guía para la vida y la muerte entre el pueblo de Dios. Si alguien memorizara este canto, dispondría de un resumen de la importancia de la ley. A diferencia de los testamentos modernos, un testamento redactado en aquella época era irrevocable.


P: En Dt 32,1-4, ¿por qué se hace siempre hincapié en alabar a Dios?

R: Esto glorifica a Dios, pero también nos afecta a nosotros. Como dijo C. S. Lewis (en *Reflexiones sobre los Salmos*, págs. 94-95), no puede haber un disfrute adecuado de algo sin apreciación.


P: En Dt 32,5, ¿por qué se menciona aquí a una generación perversa y retorcida?

R: Se trataría de una generación que rechazó al Mesías de Dios. Jesús se refirió así a la generación de su tiempo en Mateo 17:17. Pedro y Pablo también utilizan esta expresión en Hechos 2:40 y Filipenses 2:15.


P: En Dt 32,8 y ss., ¿cómo influyó aquí la traducción de la Septuaginta?

R: La Septuaginta dice: «Cuando el Altísimo dividió a las naciones, cuando separó a los hijos de Adán, estableció los límites de las naciones según el número de los hijos/ángeles de Dios».


P: En Dt 32,10; Sal 17,8; Zac 2,8, ¿qué es la niña del ojo?

R: Se refiere a la pupila, o centro del ojo. Significa algo que se considera de gran valor y por lo que se siente un gran cariño.


P: En Dt 32,11a, ¿cómo «agita» el águila el nido?

R: Habría que estar muy familiarizado con la observación de las águilas para saberlo. El aguilucho lo tiene bastante bien en su nido; no tiene que hacer nada y recibe comida gratis todo el tiempo. Lo sabe y, por lo general, no quiere perder algo tan bueno y marcharse. Pero la madre empieza a destruir el nido en el que se encuentra el aguilucho, obligando al águila recién emplumada a empezar a volar y a valerse por sí misma. A veces, el águila intenta volar, se precipita al suelo y se queda allí atrapada durante un rato. No pasa nada; los padres le llevarán comida hasta que pueda volar por sí misma.


P: En Dt 32,11 y ss., ¿qué aves llevan a sus crías en sus alas?

R: Solo las aves rapaces (en Palestina hay 44 especies) tienen alas lo suficientemente fuertes como para hacerlo. Se sabe que al menos una de ellas, el águila real, atrapa a sus crías con las alas. Se lanzan en picado por debajo de los aguiluchos y vuelan hacia arriba con ellos a sus espaldas, cuando estos están aprendiendo a volar, según el número de abril de 2001 de la revista National Geographic.

Consulte https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_birds_of_Palestine 29/6/2025 para obtener más información.


P: En Dt 32,15; 33,5; 33,26 e Is 44,2, ¿a quién se refiere aquí el nombre «Jeshurun»?

R: Se trata de una metáfora, y Jeshurún es un nombre cariñoso para Israel, que significa «el recto» o «el justo». La idea es que, en un principio, Israel agradaba al Señor. Pero, al igual que un animal bien alimentado podría dar una patada a quien le da de comer, se trata de una profecía poética que anuncia que el pueblo de Dios, Israel, se rebelaría contra Él. Adorarían a otros dioses, que en realidad eran demonios, según Deuteronomio 32:16-17.


P: En Dt 32:15, ¿por qué algunos hijos de creyentes crecen y se alejan de Dios?

R: Puede haber diversas razones.

La tentación de seguir otras cosas. Esto incluye dejarse seducir por una pareja, un cónyuge u otros miembros de la familia.

El materialismo

El orgullo y la arrogancia

La incoherencia y la hipocresía de los creyentes que han observado.

El miedo y la persecución

La apatía derivada de la prosperidad. Aquí se enseña una lección: la prosperidad puede ser una prueba más peligrosa que los tiempos difíciles.

Detrás de la mayoría de ellas se esconden dos preguntas que no afirman de forma categórica: «¿Es Dios suficiente?» y «¿Es el camino de Dios el mejor camino?».


P: En Dt 32,12 y 16, ¿por qué se indigna tanto el Señor ante los dioses extranjeros?

R: Deuteronomio 32:16 dice que eso provoca los celos de Dios. Del mismo modo que un marido o una mujer podrían sentir celos si su cónyuge tuviera una aventura, Dios también siente celos cuando las personas se vuelven hacia otros dioses. Asimismo, en el versículo 16, Dios califica su culto de abominaciones. En cierto sentido, la tierra es un campo de batalla en el que los demonios luchan contra Dios. El objetivo o «premio» es conseguir personas que sean leales a los demonios y que crean en ellos, los sigan o los adoren.

Una vez, cuando jugaba en el equipo de baloncesto del colegio, anoté la canasta que nos dio la victoria. Verá, era un salto entre dos, y el árbitro, por error, nos colocó en fila al revés. Desvié el balón, lo cogí y lancé. Entró, pero, por desgracia, lo metí sin querer en la canasta del equipo contrario. Y lo que es peor, perdimos el partido por un punto. Me sentí muy avergonzado. Una de las reglas tácitas del baloncesto es: no marque puntos para el equipo contrario. Eso es algo parecido a lo que supone adorar a dioses extranjeros.


P: En Dt 32,21, ¿se refiere aquí «el pueblo necio» a los árabes preislámicos, como afirma el musulmán Ahmad Deedat?

R: Esto también puede traducirse como «pueblo lento para aprender», pero, en cualquier caso, no hay razón para que se refiera a los árabes más que a los gentiles en general. Concretamente, los primeros cristianos que no eran de origen judío eran principalmente gentiles del Imperio Romano. Los árabes no constituían un grupo étnico muy numeroso.


P: En Dt 32,28-33, ¿en qué sentido es un pecado que conduce a la ruina el tener un discernimiento deficiente?

R: Cuando no se es capaz de distinguir el bien del mal, ya sea por miedo, por presión o por una posible pérdida, no se puede guiar a los demás. Cuando uno ni siquiera sabe por sí mismo qué es lo correcto y qué es lo incorrecto, puede caer en cualquier trampa. No toda la ignorancia es inocente. Parte de ella proviene de un esfuerzo deliberado por no preocuparse de si algo es correcto o incorrecto.

Metafóricamente, los malvados tendrían vino en abundancia, pero ellos mismos no se daban cuenta —o bien se daban cuenta, pero no les importaba— de que su vino era vino envenenado con veneno de serpiente. Hoy en día, las personas consumen drogas, se emborrachan y fuman, envenenando así sus propios cuerpos.


P: En Dt 32,48-52, ¿fue la ira de Moisés un «pecado que lleva a la muerte», tal y como se menciona en 1 Jn 5,16-17, ya que fue castigado con la muerte antes de entrar en la Tierra Prometida?

R: No, esto es fundamentalmente diferente del caso de Ananías y Safira (Hechos 5:1-11), de algunos creyentes que se tomaron a la ligera la Cena del Señor (1 Corintios 11:31, 32), de la rebelión de Coré (Números 16) y del pecado de Acán (Josué 7:16-26). Los demás murieron de inmediato, mientras que Moisés vivió muchos años antes de fallecer. El pecado de Moisés fue un pecado que conducía a la muerte únicamente en el sentido de que Adán, Eva y todos nosotros moriremos como consecuencia del pecado.


P: En Dt 32:49, ¿hasta dónde podía ver Moisés desde el monte Nebo?

R: El monte Nebo se encontraba a 2.700 pies sobre el nivel del mar y a 4.000 pies por encima del mar Muerto. En un día despejado, desde allí se puede ver al norte del mar de Galilea y al sur del mar Muerto.


P: En Dt 32,50, dado que hay vida después de la muerte, ¿qué significa «se reunió con su pueblo»?

R: Esto significa simplemente que Moisés se reunió con los israelitas que ya habían fallecido. En otras palabras, Moisés murió.


P: En Dt 33,1-29, ¿cuándo y cómo debemos pronunciar palabras de bendición sobre los demás hoy en día?

R: Debemos bendecir a otras personas cuidando de ellas y realizando actos de amor hacia ellas, pero eso no es lo que se trata aquí. Hay tres formas de hacerlo.

Rezar por ellos (en su ausencia): ¿Con qué frecuencia reza usted por su familia, por los feligreses y por los no creyentes?

Ofrézcales palabras de ánimo: Anímelos con una visión de quiénes podrían llegar a ser y, con suerte, de en quiénes se están convirtiendo. Anímelos a perseverar y a buscar el centro de la voluntad de Dios, no solo a rozar los límites. Recuérdeles que el camino de Dios es el mejor camino. En última instancia, no existe tal cosa como «pecar con éxito». Las bendiciones de Moisés eran una combinación de oraciones, alabanzas, profecías y mandamientos.

Ore por ellos en su presencia: además de orar con ellos, ore también por ellos, para que Dios los bendiga con lo verdaderamente importante: el conocimiento de Él mismo, una fe bien cimentada y que el amor de Dios desborde en sus vidas.


P: En Dt 33,2, ¿se refiere el «resplandor de Dios con 10 000 santos» a la conquista de La Meca por parte de Mahoma, tal y como afirma el musulmán Ahmad Deedat?

R: No. Aunque el ejército de Medina contaba con unos 10 000 hombres, esa es la única similitud en este caso. Parán se encontraba en Edom, en la actual Jordania, y no ocupaba un lugar destacado en la Biblia. Tanto La Meca como Medina se encuentran muy al sur de Parán, por lo que se trata de una «distancia» de cientos de millas, por decirlo suavemente.


P: En Dt 33,6-27, ¿por qué no se menciona a Simeón en esta profecía?

R: Las Escrituras no lo dicen, pero en el futuro Simeón se fusionaría con Judá y perdería su identidad como tribu con territorio independiente, tal y como se recoge en 1 Crónicas 4:24-42.


P: En Dt 33,6, ¿dice el hebreo «que» sus hombres sean pocos o «que no/ni que» sus hombres sean pocos?

R: Se puede traducir de ambas formas. La Septuaginta era una traducción griega bastante fiable de los cinco primeros libros, y ellos lo interpretaron como «que sea numeroso».


P: En Dt 33,6, ¿por qué es precisamente de Rubén de quien Moisés dice «que su pueblo no sea escaso»?

R: Se concedieron muchas profecías de prosperidad a otras tribus, pero no a Rubén. Las Escrituras no lo dicen, pero podemos vislumbrar una razón. Las tribus de Rubén, Gad y la mitad de Manasés solicitaron tierras fuera de Canaán, al este del río Jordán; Rubén era la tribu más meridional del este. Se les concedió lo que habían pedido, con la condición de que prometieran ayudar a las demás tribus a conseguir sus tierras. Por lo que podemos ver, estas tribus cumplieron su promesa. Sin embargo, el río Jordán era, por su naturaleza, muy difícil de cruzar durante gran parte del año, y las tribus orientales eran vulnerables a los edomitas, moabitas, amonitas, sirios y árabes. Había tierra suficiente en Canaán, y estas tribus no actuaron con sensatez al pedir tierras más difíciles de defender fuera de Canaán. Quizás, cuando vieron que podían vivir en esta tierra, se preguntaron: «¿Para qué ir más allá?».

Hoy en día hay muchos que, al ver que algo no es malo, también se preguntan: «¿Por qué ir más allá?». Si no se aleja de manera flagrante de la voluntad de Dios, ¿prefiere encontrarse en esa actitud de «¿por qué ir más allá?» o desea estar en el centro mismo de la voluntad de Dios para usted? Una buena razón para seguir adelante era que eran vulnerables a ser arrasados, tanto militar como espiritualmente. De hecho, en la época de David ya no se oye hablar de las dos tribus y media del este. Del mismo modo, si está caminando con Dios, pero se encuentra en una situación vulnerable, tal vez debido a la tentación, en lugar de preguntarse «¿por qué ir más allá?», cambie sus circunstancias o salga de ese lugar.


P: En Dt 33,7, ¿qué dice esta bendición acerca de Judá?

R: Se trata de una bendición relacionada con el poder, pero es diferente de las bendiciones de poder otorgadas a Gad y Dan en Deuteronomio 33:20-22. Esta bendición sobre Judá se centra exclusivamente en que Dios otorga poder y ayuda para proteger a su pueblo.


P: En Dt 33,7, dado que no se menciona la realeza de Judá, ¿indica esto que se compuso después de que las tribus del norte se separaran, tal y como afirma la escéptica *Guía de Asimov de la Biblia*, p. 206?

R: No, sería igualmente válido afirmar que no se haría mención alguna a la realeza de Judá si se tratara de un texto anterior a David y al reino unido, como lo sería afirmar que se trata de un texto posterior a la época del reino unido. De hecho, dado que se trataba de bendiciones de Moisés, no había necesidad alguna de mencionar o de no mencionar la realeza de Judá.


P: En Dt 33,8-11, ¿qué se dice sobre Leví y la lealtad?

R: Tras el episodio del becerro de oro, los levitas empuñaron las espadas, en obediencia al mandato de Dios, y mataron a sus propios compatriotas. La lealtad a Dios y la lealtad hacia los demás israelitas normalmente serían lo mismo, pero cuando entraban en conflicto, los levitas optaron por ser leales a Dios. Leví fue maldecido con el destierro por todo Israel. Sin embargo, este es un ejemplo de cómo una maldición se convierte en una bendición.

Podemos ser leales a Dios, a nuestro país, a un presidente, a la iglesia, a la familia, a una empresa, a los amigos, etc. Es de esperar que no haya conflicto ni contradicción en la lealtad hacia todos ellos. Pero cuando lo hay, debemos asegurarnos de que nuestra mayor lealtad sea hacia Dios, por encima del país, la iglesia, la familia, la empresa o los amigos.


P: En Dt 33,12, ¿qué se dice acerca de Benjamín y la seguridad?

R: Hay personas que piensan en la seguridad constantemente. Otras viven en zonas en las que deben preocuparse por la seguridad la mayor parte del tiempo, como en una tierra devastada por la guerra. Pero puede estar tranquilo sabiendo que Dios le cuida. No hay ninguna promesa de que los cristianos nunca vayan a sufrir o a ser asesinados. Pero usted no morirá hasta que Dios quiera llevárselo a casa.

Se cuenta la historia de un avión que se vio envuelto en una tormenta y el vuelo fue muy turbulento. Todo el mundo parecía asustado, excepto una anciana. Le preguntaron por qué no tenía miedo, y ella respondió que sabía que iba a ver a su hijo. Su hijo se encontraba en la ciudad donde tenían previsto aterrizar. Pero ella tenía otro hijo, un creyente que había fallecido. Dijo que no sabía si aterrizarían sanos y salvos o no, pero que sabía que, en cualquier caso, iba a poder ver a su hijo.


P: En Dt 33,16, ¿debería tratarse del favor de Dios que estaba en el «Sinaí» o en «la zarza»?

R: Dado que, en un principio, las vocales no se escribían, la palabra es «SN», que podría referirse tanto al monte Sinaí como a la zarza (como en la zarza ardiente). En cualquier caso, el mensaje es el mismo. Dirija su mirada hacia Dios, quien se manifestó de forma sobrenatural, ya fuera en la zarza ardiente o en el monte Sinaí.


P: En Dt 33,25, ¿qué significa la promesa hecha a Aser de que «tu fuerza sea igual a tus días»?

R: Aser terminará bien; será fuerte mientras permanezca en la tierra, en lugar de ir debilitándose cada vez más. Los cristianos de hoy tenemos una elección a medida que envejecemos; es posible que nos debilitémos física y mentalmente. Pero esperemos que todos tengamos «fuerza a la medida de nuestros días» espiritualmente. Debemos esforzarnos por «terminar bien», en lugar de debilitarnos espiritualmente a medida que cambian nuestro entorno y nuestras circunstancias. Debemos proponernos dejar un legado y terminar bien.


P: En Dt 33,18-19, ¿qué tipo de bendición es esta para Zabulón e Isacar?

R: Estas dos tribus se encontraban en el extremo norte, y Aser estaba justo junto a la costa, desde un poco al norte de Tiro hasta el sur de la actual Tel Aviv. La montaña mencionada es probablemente el monte Tabor, que separa a Zabulón e Isacar. Además de ofrecer sacrificios justos, esta bendición se refería a la prosperidad material. Entre los bosques del Líbano y su asimilación con los fenicios, llegaron a ser muy prósperos; pero a costa de su vida espiritual. En la época de David ya no se hablaba de Aser ni de Zabulón, ya que gran parte de la tribu formaba parte de Fenicia. De hecho, el arquitecto del templo de Salomón, Hiram, según 1 Reyes 7:13-14, era de Neftalí por parte de madre y de Tiro por parte de padre. De hecho, en 1 Reyes 9:10-12, Salomón cedió veinte aldeas de Galilea a Hiram, rey de Tiro. Se podría decir que solo eran veinte aldeas, pero no debería haber cedido ninguna. Salomón construyó su templo valiéndose de una importante alianza con el mundo. Esa alianza tuvo un precio: ceder veinte ciudades del pueblo de Dios a un rey pagano. Hubiera sido mejor que el templo no tuviera un aspecto tan magnífico, sin tener que entregar al pueblo de Dios al paganismo.


P: En Dt 33, 20-23, ¿qué significa esta profecía sobre las tribus de Gad, Dan y el poder como el de un león?

R: Estas tribus eran guerreras, y se profetizó que serían guerreras poderosas. Como nota al margen, «Basán» es la fértil región al noreste de Canaán a la que emigró Dan. También está relacionada con la palabra ugarítica «basan», que significa víbora. Esta profecía difiere mucho de la profecía de prosperidad para Zabulón e Isacar, mencionadas antes que ellas, o para Aser, mencionada después. Dios concedería éxito a Gad y a Dan. Sin embargo, estas tribus no perduraron, sino que fueron asimiladas. No basta con ser un buen guerrero; también hay que tener cuidado por quién se lucha. Se ha dicho que la Segunda Guerra Mundial se ganó gracias a la determinación de Europa occidental, el acero estadounidense y la sangre rusa, ya que Rusia sufrió, en términos relativos, muchas más bajas que Estados Unidos o Occidente. Pero tal vez no habría habido tantas pérdidas si no hubieran comenzado la Segunda Guerra Mundial en el bando equivocado, ayudando a la Alemania nazi.


P: En Dt 34,1-12, ¿cómo pudo escribir Moisés el Deuteronomio, si se menciona su muerte?

R: La mayoría de los cristianos cree que los dos últimos capítulos del Deuteronomio se redactaron tras la muerte de Moisés. Es muy probable que Moisés no escribiera sobre lo que sucedería tras su muerte, ya que en Deuteronomio 33 se dice «dijo» (en tercera persona) en Dt 33:2, 7, 8, 12, 13, 18, 20, 22, 23 y 24. Sin embargo, era habitual que las personas escribieran sobre sí mismas en tercera persona. En cualquier caso, al menos el capítulo 34 podría haber sido escrito por el autor de Josué o por el propio Josué.


P: En Dt 34,1-2, ¿cómo vio Moisés «toda» la tierra?

R: Cuando a alguien se le concedía la posesión de una tierra, por ejemplo, mediante compra, solía «contemplar formalmente la tierra» que estaba a punto de poseer. El «todo» aquí no significa cada pie cuadrado (ni siquiera el terreno situado al otro lado de cada montaña y edificio). Más bien, significa que Moisés vio la tierra en su conjunto.


P: En Dt 34,4, ¿cómo reacciona uno cuando Dios le permite ver algo desde la distancia, pero sin formar parte de ello?

R: A veces Dios hace esto como medida disciplinaria, otras veces para protegernos; en ocasiones se retrasará, y otras veces no vemos el motivo. A veces Dios puede concedernos algo, como una herencia, pero no lo adquirimos hasta más adelante, aunque quisiéramos tenerlo todo ahora mismo. En cualquier caso, no debemos amargarnos, sino darnos cuenta de que lo que Dios está haciendo es lo mejor para su gloria.

Al igual que nosotros, Moisés podía mirar atrás, a su vida y a su pueblo, con una mezcla de logros y decepciones, de feliz satisfacción y de dolor.

¿Es cierto, pues, que Moisés nunca entró en la tierra de Canaán? Quizá eso no sea cierto, ya que Moisés y Elías hablaron con Jesús en el Monte de la Transfiguración, según se recoge en Mateo 17:1-3. Aunque no se especifica de qué montaña se trata, si fuera en Canaán, entonces Moisés habría llegado allí al fin y al cabo.


P: En Dt 34,5, ¿por qué fue enterrado Moisés en un lugar secreto?

R: Moisés subió solo al monte Nebo, por lo que ningún ser humano vio dónde falleció. Las Escrituras no lo dicen, pero existen dos hipótesis.

Josefo, el escritor judío, afirmó que, de haberse conocido el lugar, los israelitas podrían haber hecho un ídolo con el cuerpo de Moisés. Véase al respecto *1001 preguntas bíblicas respondidas*, p. 311.

Judas 9 dice que el arcángel Miguel y Satanás disputaron por el cuerpo de Moisés. Podría tener algo que ver con esto, o con que Moisés se le apareciera más tarde a Jesús en la transfiguración.


P: En Dt 34,7, ¿cómo es posible que Moisés tuviera 120 años y siguiera siendo fuerte y con buena vista?

R: Dios puede preservar la juventud, e incluso restaurarla, tal y como muestran Job 33:25; el Salmo 103:5; y, posiblemente, el Salmo 110:3.


P: En Dt 34,7, ¿era Moisés tan fuerte como en su juventud, o ya no podía salir ni entrar, tal y como dice Dt 31,2?

R: Moisés era fuerte, como cuando era más joven. Sin embargo, tal y como también indica Deuteronomio 31:2, Moisés había perdido algo de movilidad, ya que «ya no podía ir y venir». No obstante, en Deuteronomio 34:1 Moisés aún podía subir al monte Nebo porque «tenía que asistir a un funeral». La verdadera razón por la que Moisés no pudo entrar en la Tierra Prometida se explica en Deuteronomio 31:3, donde Moisés comunica al pueblo que Dios le había dicho que moriría justo antes de llegar a la Tierra Prometida. Por eso Moisés cedió el liderazgo del pueblo a Josué en Deuteronomio 31:1-8.


P: En Dt 34:9, ¿en qué otros pasajes del Antiguo Testamento descendió el Espíritu del Señor sobre las personas?

R: A continuación se incluye una lista extraída de *The MacArthur Bible Commentary*, p. 245.

Éxodo 31:3; 35:30, 31: sobre Bezalel para dotarle de habilidad

Números 11:17 — Moisés

Números 11:25 — Los setenta ancianos

Números 24:2 — Balaam al profetizar sobre Israel

Deuteronomio 34:9 — Josué, para suceder a Moisés

Jueces 3:10 — Otniel

Jueces 6:34 — Gedeón

Jueces 11:29 – Jefté

Jueces 14:6, 19; 15:14 – Sansón

1 Samuel 10:10; 11:6; 19:23 – Saúl

1 Samuel 16:13 – David

1 Samuel 19:20 – Los mensajeros del rey Saúl

1 Crónicas 12:18 – Amasai

2 Crónicas 24:20 – Zacarías

Isaías 61:1 – Isaías

Ezequiel 3:24; 11:5 – Ezequiel

Éxodo 28:3 – El espíritu de sabiduría concedido a quienes confeccionaron las vestiduras sacerdotales.


P: En Dt 34:10, ¿cómo pudo Moisés escribir que era un profeta más grande que Jesús? (Esta pregunta la formuló un ateo)

R: Muchos cristianos conservadores no creen que Moisés escribiera el epílogo del Deuteronomio después de su muerte. Debo admitir, sin embargo, que es la primera vez que oigo que un ateo piense que Moisés escribió tras su propia muerte. Sea como fuere, la respuesta es la misma.

Deuteronomio 34:10 dice: «Desde entonces no ha surgido en Israel ningún profeta como Moisés». El autor del epílogo de Deuteronomio acertó, ya que esto se escribió mucho antes de que viniera Jesús.

No obstante, hay que reconocer a los ateos su diligencia a la hora de examinar la Biblia y su perspicacia para detectar problemas que nadie más ve.


P: En Deuteronomio, ¿quién escribió realmente el libro?

R: El Deuteronomio fue pronunciado por Moisés (Dt 1:1-5; 4:1; 4:44-46; 5:1; 29:1-2) o escrito por él (31:9; 31:22, 24-26). Fue alrededor del año 1406 a. C., aunque la parte relativa a la muerte de Moisés probablemente se redactó poco después. Los «críticos superiores» liberales han afirmado que fue escrito por otra persona, ya sea en el año 701 a. C., entre los años 520 y 400 a. C., o durante la reforma de Josías. A continuación se exponen los argumentos que respaldan la opinión mayoritaria de que fue escrito por Moisés.

1) Un aspecto fundamental de la reforma de Josías consistía en que no se realizaran sacrificios en ningún otro lugar que no fuera Jerusalén, por lo que no tendría sentido que un libro de época tardía mencionara sacrificios en Siquem, el monte Ebal y el monte Gerizim, sin hacer referencia alguna a Jerusalén. Jerusalén ya aparecía mencionada en las tablillas de Ebla del siglo XXIV a. C., por lo que cabría esperar que un texto de la época de Josías (hacia el 620 a. C.) mencionara el templo de Jerusalén al menos una vez.

2) Se menciona a los amalecitas en Deuteronomio 25:17-19. Aunque fueron un enemigo formidable en la época de Moisés, y aún existían en tiempos de David, hacía tiempo que habían desaparecido en épocas posteriores.

3) En Deuteronomio 17:14-20, resultaría extraño mencionar que algún día tendrían un rey, si ya habían tenido reyes durante muchos siglos.

4) Los detalles geográficos precisos que aparecen en Deuteronomio 2:8, 10, 13, 36; 3:14, 17 carecerían de sentido, en el mejor de los casos, y probablemente serían desconocidos para un autor posterior.

5) En Deuteronomio 3:17, ¿por qué se menciona Chinnereth/Kinnereth? Este era el nombre del mar de Galilea cuando los israelitas llegaron por primera vez, pero ya no lo era posteriormente.

6) Como se ha mencionado anteriormente, concuerda con los tratados de suzeranía entre los años 2000 y 1000 a. C., pero no con los posteriores.


P: En Deuteronomio, ¿cómo sabemos, gracias a Filón el Judío, que lo que tenemos es lo que se escribió originalmente?

R: Como cristianos, confiamos en que el Antiguo Testamento que Cristo validó es el Antiguo Testamento que tenemos. De hecho, para los musulmanes, su Corán afirma que a Jesús se le entregó la Torá en la sura 5:46. Disponemos de manuscritos antiguos de la época de Cristo, tema que se aborda en la siguiente pregunta. Sin embargo, existe una línea de pruebas adicional. Filón de Alejandría fue un erudito judío que vivió entre el 15/20 a. C. y el 50 d. C. Escribía en griego, pero resulta curioso que sus citas griegas del Antiguo Testamento concuerden más estrechamente con el texto masorético hebreo que con la Septuaginta griega. Entró en gran detalle sobre el significado de los distintos versículos. A continuación se indican los versículos a los que se refirió en Deuteronomio.

1:17, 31, 43; 4:1, 4, 6, 12, 19, 29, 39; 5:16, 27, 31; 6:7, 10, 11, 13; 7:1, 7; 8:2, 3, 12, 14, 15, 17, 18; 9:5; 10:9, 10, 16, 17, 18, 20-22; 11:8; 12:28, 31; 13:1, 4, 6; 14:1, 4, 10; 15:1, 6, 8, 12, 16; 16:3, 19-22; 17:6, 15, 18; 18:18; 19:14-17, 19; 20:1, 5, 10, 19, 20; 21:10, 14, 15, 17-21, 23; 22:8, 10, 13, 27; 23:1-5, 12-14, 16, 18, 19, 21; 24:4, 7, 10, 15, 19, 20; 25:4, 11-13, 17, 18; 26:1, 13; 27:2, 3, 9, 15, 17, 19; 28:12, 15, 23, 28, 33, 65; 29:4; 30:4, 9-12, 14-15, 20; 32:4, 5, 7, 8, 13, 15, 18, 32, 34, 39; 33:1, 4, 6, 9; 34:4-6, 10


P: En Deuteronomio, ¿cuáles son algunos de los manuscritos más antiguos que aún se conservan hoy en día?

R: Estos son los más antiguos.

Manuscritos prenicenos del Deuteronomio

Los rollos de Ketef Hinnom (650-587 a. C.) son rollos de plata (por lo que han sobrevivido) y contienen fragmentos de Éxodo 20:6; Números 6:24-26; Deuteronomio 5:10; 7:9; Nehemías 1:5; y Daniel 9:4.

Manuscritos de los Rollos del Mar Muerto (del 200 a. C. al 68 d. C.): 29 copias independientes. 620,5 de los 959 versículos de Deuteronomio (64,7 %)

Numerosos filacterios y mezuzot (que se llevaban en la frente y en los brazos, respectivamente) entre los Rollos del Mar Muerto

Papiro de Nash (150 a. C.): Éxodo 20:2-17 y Deuteronomio 5:6-6:4 y ss.

Septuaginta griega (la más antigua data del 200-100 a. C.): cientos de copias y fragmentos

El papiro Fouad Inv. 266 (100-1 a. C.) consta de más de cien fragmentos de partes de Deuteronomio 17-33 en griego.

Nahal Hever (50 a. C.-50 d. C.)

El rollo de Masada Mas1C (anterior al año 69 d. C.) contiene Dt 33:17-21; 34:2-6

El rollo de Wadi Murabba’at (Mur XII) (de hacia el año 132 d. C.)

La «Recensión de Luciano» (312 d. C.), copia de la Septuaginta realizada por Luciano de Antioquía

Vaticanus (=B) (325-350 d. C.)

Sinaítico (Si) (340-350 d. C.)

Alexandrino (=A) (hacia el año 450 d. C.)

Los samaritanos elaboraron su propia copia entre los años 200 y 100 a. C., aunque la más antigua que se conserva data de la Edad Media.


Los rollos de Ketef Hinnom datan de entre el 650 y el 587 a. C., están escritos en plata (por lo que se han conservado) y contienen fragmentos de Éxodo 20:6; Números 6:24-26; Deuteronomio 5:10; 7:9; Nehemías 1:5; y Daniel 9:4.

Rollos del Mar Muerto: (antes de Cristo) 29 manuscritos distintos. *Los Rollos del Mar Muerto hoy*, p. 30. Según *Los Rollos del Mar Muerto traducidos: Los textos de Qumrán en inglés*, 2.ª ed., y *Los Rollos del Mar Muerto en inglés*, 4.ª ed., son los siguientes:

4QPaleoDeut[r] contiene Dt 19:2-3

1Q4

1Q5

2Q10

2Q11

2Q12

4Q28 (= 4QDeut a) (Deuteronomio 23:36?; 24:1-8) (175-150 a. C.)

El 4Q29 (= 4QDeut b) (Deuteronomio 29:24-27; 30:3-14; 31:9-17, 31:24-32:3) muestra afinidades con el texto hebreo en el que se basa la Septuaginta. (Fechado entre el 150 y el 100 a. C.)

4Q30 (= 4QDeut c) (120 versículos de 19 capítulos, incluidos los de 31:16-19) (hacia el 150-100 a. C.) Dt 3:25-26; 4:13-17, 31-32; 7:3-4; 8:1-5; 9:11-12, 17-19, 29; 10:1-2, 5-8; 10:8-12; 11:3, 9-13, 18; 12:18-19, 26, 31; 15:1-4, 15-19; 16:2-3, 6-11, 21-22; 17:1-5, 7, 15-20; 18:1; 26:19; 28:1-14, 20, 22-25, 29-30, 48-50, 61; 29:17-19; 31:16-19; 32:3

4Q31 (= 4QDeut d) (Deuteronomio 2:26-33; 3:14-29; 4:1)

4Q32 (partes de Deuteronomio 3,8)

4Q33 (= 4QDeut[f]) partes de 93 versículos: Dt 4:24-26; 7:22-25; 8:2-14; 9:6-7; 17:17-18; 18:6-10, 18-22; 19:17-21; 20:1-6; 21:4-12; 22:12-19; 23:21-26; 24:2-7; 25:3-9; 26:18-19; 27:1-10

El 4Q34 «es prácticamente idéntico a la tradición subyacente al Texto Masorético en cuanto a ortografía, división de párrafos y contenido». La Enciclopedia de los Rollos del Mar Muerto, vol. 1, p. 199

4Q35 (Deuteronomio 1-2, 31, 33 en la Septuaginta griega)

4Q36

4Q37 (=Deuteronomio(j)) (incluye Deuteronomio 32 y Éxodo 12:43-13:5)

4Q38 (11 fragmentos de Deuteronomio 5, 11, 19, 20, 23, 25, 26 y 32). Es probable que estos pertenezcan a dos manuscritos diferentes.

4Q39

4Q40

4Q41

4Q42

4Q43 (=4QDt(p)) contiene Dt 6:4-11

4Q44 Deuteronomio 32:37-43 concuerda con el hebreo en el que se basa la Septuaginta.

4Q45 92 versículos

4Q46 Paleodeuteronomio (250-200 a. C.) Deuteronomio 26:14-15

4Q122 (Septuaginta griega)

5Q1 (hacia 200-165 a. C.) capítulos 7, 8 y el inicio del 9.

6Q3 (unas pocas letras de Deuteronomio 26:19)

11Q3 (=11QDeut) Deuteronomio 1:4-5

El Diccionario bíblico Wycliffe, págs. 436-438, afirma que hay 25 copias, aunque es posible que no incluya los fragmentos de la Septuaginta. El Nuevo Diccionario Internacional de la Biblia, pág. 261, señala que hay al menos 14 manuscritos diferentes de Deuteronomio solo en la cueva 4.

Según *The Dead Sea Scrolls Today*, p. 33, entre los Rollos del Mar Muerto se encuentran numerosos filacterios y mezuzot (que se llevan en la frente y en los brazos, respectivamente) del Éxodo y el Deuteronomio.

El Papiro de Nash, que data del año 150 a. C., contiene los Diez Mandamientos, combinados a partir de Éxodo 20:2-17 y Deuteronomio 5:6-6:4 y siguientes. Este fue el texto bíblico más antiguo conocido hasta que se descubrieron los Rollos del Mar Muerto. En el *Nuevo Diccionario Internacional de la Biblia*, p. 228, figura una fotografía del mismo.

La Septuaginta es una traducción al griego del Antiguo Testamento y los libros apócrifos. Según *The Encyclopedia of Religious Knowledge*, p. 746, disponemos de fragmentos de la Septuaginta correspondientes al Deuteronomio que se remontan al siglo II a. C.

En la obra *Manuscripts of the Greek Bible*, p. 34, se indica que existen más de cien copias del texto griego de Deuteronomio 17-33. La copia más antigua data del siglo II a. C. (fragmento B del Papiro Rylands 458), contiene Deuteronomio 25:1-3 y se conserva en la Biblioteca John Rylands de Mánchester, Inglaterra. Otro fragmento de Deuteronomio 31:28-30 y Deuteronomio 32:1-7 data del siglo I a. C. Puede ver imágenes de estos, junto con más información al respecto, en *Manuscritos de la Biblia griega*, págs. 60-61. En la Galería Freer de Washington se conserva una copia de Deuteronomio y Josué del siglo V d. C. Puede ver una imagen de una hoja, Deuteronomio 10:6-15, en *Manuscritos de la Biblia en griego*, págs. 84-85.

El papiro Fouad Inv. 266 consta de más de cien fragmentos de pasajes de Deuteronomio 17-33 en griego. Data del siglo I a. C. Entre otros pasajes, contiene Deuteronomio 31:28-30; 32:1-7.

Nahal Hever (del año 50 a. C. al 50 d. C.) contiene XHev/Se3 de Deuteronomio 9:5-6, 21-23

En Masada (antes del año 69 d. C.) se encontró el Mas1C, que contiene Deuteronomio 33:17-21; 34:2-6

El yacimiento de Wadi Murabba’at (h. 132 d. C.) ha conservado Deuteronomio 10:1-3; 11:2-3; 12:25-26; 14:29; 15:1 o 2, denominado Mur 2.

En total, en los Rollos del Mar Muerto, Masada, Nahal Hever y Wadi Murabba’at se conservan los siguientes 620,5 versículos en hebreo de los 959 que componen el Deuteronomio (el 64,7 %).

1:1-17, 22-25, 29-39, 41, 43-46; 2:1-6, 8, 24-36; 3:14-29; 4:1, 13-17, 24-26, 30-34, 47-49; 5:1-33; 6:1-11; 7:2-7, 12-26; 8:1-20; 9:1-2, 5-7, 10-14, 17-19, 21-23, 27-29; 10:1-3, 5-12, 14-15; 11:2-4, 6-13, 18, 27-32; 12:1-5, 11-12, 18-19, 22, 25-26, 31; 13:1-14, 16, 19; 14:1-4, 19-22, 24-29; 15:1-6, 8-10, 14-19; 16:2-4, 6-11, 21-22; 17:1-5, 6?, 7, 12-20; 18:1, 6-10, 18-22; 19:2-3, 8-21; 20:1-19; 21:4-12, 16?, 23; 22:1-9, 11-19; 23:6-8, 12-16, 22-26; 24:1-8, 10-22; 25:1-9, 14-19; 26:1-5, 14-15, 18-19; 27:1-10, 24-26; 28:1-18, 20, 22-25, 29-30, 44-50, 61, 67-68; 29:2-5, 9-20, 22-27; 30:3-14, 16-20; 31:1-19, 24-30; 32:1-3, 6-11, 13-14, 17-29, 33-35, 37-43; 33:1-24, 29; 34:1-6, 8?.

Manuscrito Oriental 7594 del Museo Británico, copto sahídico: Dt 1:39-2:19; 4:49-8:3; 9:7-13:17; 14:18-18:10; 19:1-20:6; 22:3-26:10; 28:1-6, 9-12; 28:14-31:10; 31:12-34:2; Jonás 1:1-4:11; Hechos 1:1-20:4; 20:6-24:16; 26:7; 26:20-27; 27:10-16; 26:21 y ss.-26a; 26:32-27:7; 27:10-16, 21 y ss.-26a; 27:29 y ss.-28:20; 28:23-27, 30-31

Los manuscritos de la Biblia cristiana, que datan aproximadamente del año 350 d. C., contienen la Septuaginta del Antiguo Testamento, incluido el Deuteronomio. Según *The Encyclopedia of Religious Knowledge*, p. 746, los papiros de Chester Beatty (siglos II-IV d. C.) contienen el Deuteronomio. El Códice Freer de Washington (siglos IV/V) contiene Deuteronomio 10:6-15.

La «Recensión de Luciano» fue una copia de la Septuaginta realizada por Luciano, un presbítero y mártir (312 d. C.) de Antioquía. Corregió la gramática y el estilo griegos.

El Vaticanus (325-350 d. C.) contiene todo el Deuteronomio

El Sinaítico (340-350 d. C.) contiene hojas de Deuteronomio 3:8-4:21; 28:68-30:16.

El Alejandrino (h. 450 d. C.) contiene todo el Deuteronomio

Los samaritanos elaboraron su propia copia de la Torá en el siglo II a. C., aunque las copias samaritanas más antiguas que se conservan datan de la Edad Media. *Los Rollos del Mar Muerto hoy*, págs. 125-126.

El obispo Pablo de Tella (616-617 d. C.) realizó una traducción siríaca de la Septuaginta, de la que aún disponemos hoy en día, según *Manuscripts of the Greek Bible*, pág. 35 (nota al pie).

Los primeros escritores de la Iglesia reconocieron el Deuteronomio como parte de la Biblia. Consulte la siguiente pregunta para obtener una lista completa anterior al Concilio de Nicea.


P: ¿Qué autores primitivos se refirieron al Deuteronomio?

R: Los escritores prenicenos que citaron o aludieron a versículos del Deuteronomio son los siguientes. Los subrayados afirman que Moisés lo escribió.

Filón el Judío (15-50 d. C.)

Tratado contra Novaciano (250-257 d. C.)

Clemente de Roma (96-98 d. C.)

Cipriano de Cartago (h. 246-258 d. C.)

Epístola de Bernabé (h. 70-130 d. C.)

Gregorio Taumaturgo (240-265 d. C.)

Justino Mártir (h. 138-165 d. C.)

Dionisio de Alejandría (246-256 d. C.)

Melito de Sardes (160-177/180 d. C.)

Dionisio de Roma (259-260 d. C.)

Ireneo de Lyon (182-188 d. C.)

Adamantio (hacia el año 300 d. C.)

Clemente de Alejandría (193-202 d. C.)

Victorino de Petau (mártir en el año 304 d. C.) (solo se hace alusión a él)

Tertuliano (207/208 d. C.)

Metodio (h. 260-312 d. C.)

Teodoto, probablemente montanista (h. 240 d. C.)

Atanasio de Alejandría (318 d. C.)

Hipólito (225-235/236 d. C.)

Lactancio (h. 303-h. 325 d. C.)

Orígenes (240 d. C.)

Eusebio de Cesarea (h. 318-325 d. C.)

Novaciano (250-257 d. C.)



Clemente de Roma (96-98 d. C.) cita Deuteronomio 13:8-9 en 1 Clemente, cap. 29, vol. 1, págs. 12-13.

La Epístola de Bernabé (h. 70-130 d. C.), cap. 8, p. 142, cita Deuteronomio 10:16.

Justino Mártir (h. 138-165 d. C.) cita Deuteronomio 32:15 como «de Moisés» en *Diálogo con Trifón el judío*, cap. 20, p. 204. También cita Deuteronomio 10:16 como de Moisés en la misma obra, cap. 126, p. 262

Meleto/Melito de Sardes (170-177/180 d. C.) incluyó el Deuteronomio entre los libros del Antiguo Testamento en su carta a Onésimo, *Sobre la Pascua*, p. 72. Conservada en la *Historia Eclesiástica* de Eusebio, libro 4, cap. 26.

Ireneo de Lyon (182-188 d. C.) cita Deuteronomio 5:8 como «dijo Moisés» en *Contra las herejías*, libro 3, cap. 6.5, p. 420.

Clemente de Alejandría (193-217/220 d. C.) cita el Deuteronomio en numerosos pasajes, incluido Deuteronomio 6:4 como palabra de Moisés en *Exhortación a los paganos*, cap. 8, p. 195, y el mismo versículo en *Los Estromata* (193-202 d. C.), libro 5, cap. 14, p. 471.

Tertuliano (198-220 d. C.) afirma: «En el Deuteronomio se dice también lo siguiente», y a continuación cita Deuteronomio 6:4, 12; 11:27; 12:2, 3, 30; 13:1, 6, 16; 27:15, en *Scorpiace*, cap. 2, p. 635

Teodoto, probablemente montanista (h. 240 d. C.), cita la mitad de Deuteronomio 17:6 en «Fragmentos de Teodoto», cap. 13, p. 44

Hipólito (222-235/6 d. C.) cita Dt 9:3 como si fuera de Moisés. Refutación de todas las herejías, libro 6, cap. 27, p. 88. También comenta Dt 5:22 diciendo: «Y Moisés no ha guardado silencio sobre este punto, cuando dice que hay tres palabras de Dios: “oscuridad, tinieblas, tempestad”, y no añadió nada más». Refutación de todas las herejías, libro 8, cap. 1, p. 118

Orígenes (240 d. C.) se refiere al Deuteronomio por su nombre. Comentario sobre el Cantar de los Cantares, libro 3, cap. 6, p. 187

Novatiano (250/254-256/7 d. C.) cita Deuteronomio 8:3 como la «palabra de la ley» en *Sobre las carnes judías*, cap. 5, p. 648

Novaciano (250/254-256/7 d. C.) cita Deuteronomio 32:8 como «Deuteronomio» en *Tratado sobre la Trinidad*, cap. 17, p. 627

El *Tratado contra Novaciano* (250/4-256/7 d. C.) cita Dt 1,17 como si se tratara del *Deuteronomio*.

Cipriano de Cartago (h. 246-258 d. C.) cita el «Deuteronomio» en el «Tratado 12», tercer libro, n.º 18.

Cipriano de Cartago (h. 246-258 d. C.): «En Isaías… en el Salmo 117… También en Zacarías… También en el Deuteronomio:… También en Jesús [Josué], hijo de Nave». Tratados de Cipriano, Tratado 12, cap. 2.16

Gregorio el Taumaturgo (240-265 d. C.) cita Deuteronomio 22:26, 27 tal y como aparece en el Deuteronomio. «Epístola canónica», canon 1, p. 18.

Dionisio de Alejandría (246-256 d. C.) cita Dt 19, 14 en la Epístola 7 a Filemón, un presbítero, p. 102

Dionisio de Roma (259-269 d. C.) menciona a «Moisés en el gran cántico del Deuteronomio» en Contra los sabelianos, cap. 2, p. 365.

Adamantio (hacia el año 300 d. C.) (implícitamente) cita Deuteronomio 25:4 como parte de la Ley de Moisés. «Diálogo sobre la verdadera fe», primera parte, cap. 22b, p. 65

Victorino de Petau (martirizado en el año 304 d. C.) alude a Deuteronomio 32:8 como «la Ley», en su «Comentario sobre el Apocalipsis», capítulo IX, 13 y 14, p. 352.

Metodio de Olimpo y Patara (270-311/312 d. C.) cita Deuteronomio 32:32, 33 como si fuera de Moisés. «El banquete de las diez vírgenes», discurso 5, p. 327

Atanasio de Alejandría (318 d. C.) cita parte de Deuteronomio 30:14 como si fuera de Moisés. Atanasio, *Contra los paganos*, cap. 30.1, p. 29

Lactancio (h. 303-h. 325 d. C.): «Moisés también dice en Deuteronomio» y cita Deuteronomio 28:66 en «Epitome de las Instituciones Divinas», cap. 46, p. 241

Tras el Concilio de Nicea, entre otros que hicieron referencia al Deuteronomio se encuentran:

Eusebio de Cesarea (318-339/340 d. C.)

Afrajat el Sirio (337-345 d. C.)

Hegemonio de Sirmium (h. 351 d. C.), citando a Arquelao (262-278 d. C.), se refiere a Deuteronomio 18:15 de Moisés. «Disputa con Manes», cap. 42, p. 217

Hilario de Poitiers (355-367/368 d. C.)

Atanasio (325-373 d. C.)

Efraím el Sirio (350-378 d. C.)

Basilio de Capadocia (357-378/379 d. C.)

Cirilo de Jerusalén (h. 349-386 d. C.)

Paciano de Barcelona (342-379/392 d. C.) cita Dt 13, 6; 13, 8-9 (Septuaginta) atribuyéndolos a «Moisés» y al «Libro del Deuteronomio», Carta 3, cap. 17.1, p. 58

Dídimo el Ciego (398 d. C.) cita Dt 32, 8 como si fuera del Deuteronomio. Comentario sobre Zacarías 11, p. 272

El Libro siríaco de los Pasos (Liber Graduum) (350-400 d. C.) cita Deuteronomio 27:24 como «dicho en la Ley». Memra 22, cap. 10, p. 259. También cita Deuteronomio 5:16-22; 6:4 y 32:15. Alude a Deuteronomio 6:5; 19:14, 21; 22:1; 32:4.

Rufino (374-406 d. C.)

Juan Crisóstomo (fallecido en el año 407 d. C.)

Concilio de Cartago (393-419 d. C.)

Jerónimo (373-420 d. C.) analiza los libros del Antiguo Testamento. Concretamente, aborda Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, la Torá, Job, Jesús, hijo de Nave [Josué], Jueces, Rut, Samuel y Reyes (dos libros), los doce profetas, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Ester, Esdras y Nehemías. Carta 53, caps. 7-8, págs. 99-101.

El pelagiano Teodoro de Mopsuestia (392-423/429 d. C.) hace referencia a Dt 24, 1-2. Comentario sobre Malaquías, cap. 2, p. 412. Hace referencia a Dt 29, 23. Comentario sobre Oseas, cap. 11, p. 87

Agustín de Hipona (388-430 d. C.)

Juan Casiano (419-430 d. C.)

Teodoreto de Ciro (423-458 d. C.).


P: En Deuteronomio, ¿cuáles son algunas de las diferencias de traducción entre el hebreo, la Septuaginta griega y otras versiones?

R: A continuación se presentan algunas de ellas, extraídas de los 959 versículos del Deuteronomio. Salvo que se indique lo contrario, la primera frase corresponde al texto masorético (MT) y la segunda, a la Septuaginta (LXX).

Dt 1,1: «Arabá» frente a «Mar Rojo» (un manuscrito de la Septuaginta, el Targum y la Vulgata)

Dt 1:4 «en Edrei» frente a «y en Edrei» (Septuaginta, siríaco, Vulgata)

Dt 1:8 «El Señor» frente a «yo» (Pentateuco samaritano, Septuaginta)

Dt 2:5 «No os daré su tierra, ni siquiera un paso de la planta del pie, pues he dado el monte Seir a Esaú como posesión» frente a «No os daré de su tierra ni siquiera lo suficiente para que pongáis el pie, pues he dado el monte Seir a los hijos de Esaú como herencia» (Septuaginta)

Dt 2:8 y 10:6-7 se basan en Núm 20:17-18 y Núm 33:31-38a del Pentateuco samaritano. (The Anchor Bible Dictionary, vol. 5, p. 937)

Dt 2:37 «y todo» frente a «incluso todo / tal como» (Septuaginta, Targum)

Dt 3:9 y Dt 4:48 «Sion» frente a «Siryon» (Septuaginta) frente a «Sirion» (siríaco)

Dt 3:12 «junto al desfiladero del Arnón» frente a «en el borde del desfiladero del Arnón»

Dt 5:5 «palabra» frente a «palabras» (Manuscritos del Mar Muerto, Pentateuco samaritano, Septuaginta, siríaco, Vulgata, Targum)

Dt 5:15 «Acuerde» (TM) frente a «Y usted acordará» (Manuscritos del Mar Muerto) (El significado de los Manuscritos del Mar Muerto, p. 112)

Dt 5:15 «Día de reposo» (TM, PP, LXX) frente a «Día de reposo para santificarlo. Porque en seis días hizo el Señor el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y descansó el séptimo día; por eso el Señor bendijo el día de reposo y lo santificó». (Manuscrito del Mar Muerto 4QDt41) (El significado de los Rollos del Mar Muerto, p. 112)

Deuteronomio 5:21 va seguido inmediatamente de Deuteronomio 27:2-7 en el Pentateuco samaritano. (The Anchor Bible Dictionary, vol. 5, p. 937)

Dt 8:4 «ampollas» frente a «callos» (Septuaginta)

Dt 9:24 «He conocido» frente a «él ha conocido» (Pentateuco samaritano, Septuaginta)

Dt 9:28 «No sea que la tierra» frente a «No sea que el pueblo de la tierra» (Septuaginta, Pentateuco samaritano)

Dt 10,13 «Señor» frente a «Señor, su Dios» (Manuscritos del Mar Muerto, Septuaginta, siríaco)

Dt 11:13 «mis mandamientos» frente a «todos los mandamientos» (Septuaginta)

Dt 11:14 «yo» frente a «él» (Pentateuco samaritano, algunas versiones de la Septuaginta, la Vulgata y una cita de una mezuzá de los Rollos del Mar Muerto). Para más información, véase The Expositor’s Bible Commentary, vol. 3, p. 90.

Dt 11:30 «robles o terebintos» frente a «roble» (Septuaginta, siríaco)

Dt 11:30 «Moreh» (TM, Septuaginta) frente a «Moreh, frente a Siquem» (Pentateuco samaritano. Véase The Anchor Bible Dictionary, vol. 5, p. 938)

Dt 12:5 «el lugar que el Señor su Dios elija» (TM, Septuaginta) frente a «el lugar que el Señor ha elegido» (Pentateuco samaritano)

Dt 12:14 «en el lugar que el Señor elija» (MT, Septuaginta) frente a «en el lugar que el Señor ha elegido» (Pentateuco samaritano. The Meaning of the Dead Sea Scrolls, p. 95).

Dt 12:28 «os mandaré» frente a «os mando hoy» (Pentateuco samaritano, siríaco) (La nota al pie de la NRSV indica que «hoy» aparece en el griego, pero la versión de la Septuaginta de Brenton no lo recoge).

Dt 13:6 «el hijo de su madre» frente a «el hijo de su padre o el hijo de su madre» (samaritano, Septuaginta, Targum) (No hay cambio de significado en este contexto).

Dt 14:13 «milano negro» frente a «milano negro, buitre o halcón» en la Septuaginta, el Pentateuco samaritano y algunos manuscritos hebreos.

Dt 15:2 «exíjalo a su prójimo y a su hermano» (TM, Pentateuco samaritano) frente a «exíjalo a su prójimo» (Septuaginta) frente a «exíjalo» (4QDeut(c))

Dt 18:15, 18-19: «…un profeta de entre ustedes, de entre sus hermanos. Uno como yo: a él le escucharéis… Les suscitaré un profeta de entre sus hermanos, como usted; y pondré mis palabras en su boca, y él les dirá todo lo que yo le mande. Y sucederá que, a quienquiera que no escuche mis palabras que él pronuncie en mi nombre, se lo exigiré a él». (Texto masorético) frente a: «…un profeta de entre sus hermanos, como yo; a él (plural) le escucharán… Les suscitaré un profeta de entre sus hermanos, como ustedes; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará según yo le mande. Y cualquier palabra que ese profeta pronuncie en mi nombre, yo me vengaré de él». (Septuaginta) frente a: «…un profeta como yo, de entre sus hermanos. A él deberán escuchar en todo lo que les diga. Y sucederá que toda alma que no escuche a ese profeta será completamente aniquilada de entre el pueblo». (Qumrán 4QTest, Hechos 3:22-23) (The Expositor’s Bible Commentary, vol. 9, págs. 299-300)

Dt 18:19 «se lo exigió» (MT) frente a «se vengará de él» (LXX, Eusebio de Cesarea)

Dt 20:8 «oficiales» (MT, Pentateuco samaritano, Septuaginta) frente a «jueces» (4QDeut(k2)) La Biblia de los Rollos del Mar Muerto, p. 174

Dt 20:8 «para que no desfallezca el corazón de sus hermanos» (MT, Targum) frente a «para que no haga desfallecer el corazón de su hermano» (Pentateuco samaritano, Septuaginta, siríaco, Vulgata)

Dt 20:19 «el hombre es el árbol del campo» frente a «¿Acaso los árboles del campo son personas?» (una letra de diferencia)

Dt 23:2 «asamblea de YHWH: hasta la décima generación, ninguno de los suyos entrará en la asamblea de YHWH» frente a «asamblea del Señor»

Dt 25:11 «sus partes íntimas» frente a «su carne» (Pentateuco samaritano)

Dt 26:3 «Declarad hoy al Señor vuestro Dios» frente a «Declarad hoy al Señor mi Dios» (Septuaginta)

Dt 27:4 «monte Ebal» (MT, Septuaginta) frente a «monte Gerizim» (Pentateuco samaritano y latín antiguo/itálico) [Es probable que los samaritanos modificaran esto para reforzar su afirmación de que Gerizim, y no Jerusalén, era la montaña en la que debían rendir culto]. Véase The Expositor’s Bible Commentary, vol. 3, p. 161, para obtener más información.

Dt 28:30 cambia «se agarró sus partes íntimas» (sgl) por «se agarró su carne» (yshbn) (Pentateuco samaritano)

Dt 28:11 «ganado… tierra» (MT, algunas versiones de la Septuaginta, Pentateuco samaritano) frente a «t[ierra, … g[anado]» (4QDeut(c), algunas versiones de la Septuaginta)

Dt 29:10 «sus líderes, sus tribus, sus ancianos» frente a «los jefes de sus tribus, sus ancianos» (Septuaginta según Brenton) frente a «sus tribus, sus ancianos» (siríaco, griego según la nota al pie de la NRSV)

Dt 29:11 «vuestros hijos, vuestras esposas» (TM) frente a «vuestras esposas y vuestros hijos» (Septuaginta) frente a «vuestros hijos y [vuestras] e[sposas]» (1QDeut(b)) La Biblia de los Rollos del Mar Muerto, p. 186

Dt 30:9 «ganado… tierra» (MT) frente a «tierra… ganado» (4Deut(b), Pentateuco samaritano, Septuaginta). La Biblia de los Rollos del Mar Muerto, p. 187

Dt 30:11 «lejos» (MT) frente a «lejos de ustedes» (4QDeut(b), Septuaginta). La Biblia de los Rollos del Mar Muerto, p. 187

Dt 30:16 «que yo os mando» frente a «Si obedecéis los mandamientos del Señor vuestro Dios que yo os mando» (Septuaginta)

Dt 29:29 «para nosotros y para nuestros hijos» lleva unos puntos especiales encima.

Dt 31:1 «fue y habló» frente a «había terminado de decir todo» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta)

Dt 31:7 «Iráis» frente a «Llevaréis» (algunos textos masoréticos, Pentateuco samaritano, Vulgata)

Dt 32:6 «se arrepintió» frente a «perdonó» (Pentateuco samaritano) (The Anchor Bible Dictionary, vol. 5, p. 938)

Dt 32:8 «Estableció los límites de los pueblos, según el número de los hijos de Israel» (TM) frente a «estableció los límites de las naciones según el número de los ángeles de Dios» (Septuaginta, Rollos del Mar Muerto, Clemente de Roma, Justino Mártir, Clemente de Alejandría, Orígenes, Novaciano, Victorino de Petau) frente a «hijos de Dios» (rollo del Mar Muerto 4Q37, Símaco, latín) frente a «hijos de Adán»

Dt 32,10 «lo encontró» frente a «lo sostuvo» (Pentateuco samaritano, Septuaginta)

Dt 32, 13: «comió» frente a «le alimentó con» (Pentateuco samaritano, Septuaginta, siríaco)

Dt 32:15 «Jeshurún» frente a «Jacob se sació; Jeshurún» (Rollos del Mar Muerto, Pentateuco samaritano, Septuaginta)

Dt 32:19 «lo vio» frente a «lo vio y se puso celoso» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta)

Dt 32:43 «naciones» frente a «cielos» (Manuscrito del Mar Muerto 4Q44, Septuaginta)

Dt 32:43 (ausente) (TM) frente a «Que todos los ángeles de Dios le adoren». (Septuaginta, Hebreos 1:6 y el Rollo del Mar Muerto 4Q44 (=4QDeut(q), Juan Crisóstomo (fallecido en el año 407 d. C.), Homilías sobre Hebreos, Homilía 4, n.º 2, págs. 382-383)

Dt 32:43 «siervos» frente a «hijos» (Manuscrito del Mar Muerto 4Q44 (=4QDeut(q)), Septuaginta)

Dt 32:43 (ausente) frente a «él pagará a quienes le odian» (Manuscrito del Mar Muerto 4Q44 (=4QDeut(q)), Septuaginta)

Dt 32:43 «purifica su tierra y a su pueblo» frente a «purifica la tierra para su pueblo» (Manuscrito del Mar Muerto 4Q44 (=4QDeut(q)), Pentateuco samaritano, Septuaginta, Vulgata)

Dt 32:44 «Oseas» (TM) frente a «Josué» (Pentateuco samaritano, Septuaginta, siríaco, Vulgata). Oseas era el nombre de Josué antes de que Moisés le cambiara el nombre.

Dt 33:2 «sobre/a ellos» frente a «sobre/a nosotros» (Septuaginta, siríaco, Vulgata)

Dt 33:2 «Vino de Ribebot-kodesh» frente a «con él había miríadas de santos» (Pentateuco samaritano, Septuaginta, siríaco, Vulgata)

Dt 33:8 «su tumim» frente a «Dale a Leví su tumim» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta)

Dt 33:12 «morará seguro sobre él» (TM) frente a «morará seguro» (Pentateuco samaritano) frente a «sobre Dios» (Septuaginta, rollo del Mar Muerto 4Q35)

Dt 33:17 «Su novillo primogénito» frente a «un novillo primogénito» (Rollos del Mar Muerto, Septuaginta, siríaco, Vulgata)

Dt 34:10 «No volvió a surgir en Israel un profeta como Moisés» frente a «No volverá a surgir» (Pentateuco samaritano) (The Anchor Bible Dictionary, vol. 5, p. 938)

Bibliografía para esta pregunta: La traducción al hebreo procede de la «Traducción literal» de Jay P. Green, y la versión de la Septuaginta procede de la traducción de Sir Lancelot C. L. Brenton de *La Septuaginta: griego e inglés*. (Algunas traducciones al griego proceden también de diversas notas a pie de página de la Biblia). También se han utilizado *The Expositor’s Bible Commentary*, *General Introduction to the Bible*, *Mystery and Meaning of the Dead Sea Scrolls*, págs. 151-152, *The Anchor Bible Dictionary*, vol. 5, y las notas a pie de página de las Biblias NASB, NIV, NKJV y NRSV.