Cuando el cristianismo fue oficial

Una sinopsis de la Iglesia desde Nicea I hasta Éfeso I (325-431 d.C.)

 

El año 325 d.C. fue un año decisivo para la Iglesia por dos razones. En primer lugar, el emperador romano Constantino I hizo del cristianismo la única religión oficial del Imperio romano. Los cristianos que vivían dentro del Imperio romano recibieron esto como una noticia maravillosa, pero la vida se volvió difícil para los cristianos que vivían en Persia, la adversaria de Roma.

 

En segundo lugar, el Concilio de Nicea I excomulgó a los arrianos y comenzó a estandarizar la estructura de la Iglesia, con cuatro obispos “metropolitanos” elevados por encima de los demás: los obispos de Jerusalén, Alejandría, Roma y Constantinopla. Después de repasar el Concilio de Nicea y la manera en que la Iglesia llegó a ser poderosa, plantearemos dos preguntas: ¿con qué fidelidad continuó la Iglesia con lo que enseñaban las Escrituras y practicaban los primeros cristianos? Asimismo, ¿de qué manera comenzó a cambiar?

 

El Concilio de Nicea, mayo-junio de 325 d.C.

 

Todos los que se decían cristianos creían que Jesús era Dios, pero ¿en qué sentido exactamente era Jesús Dios? Los 318 obispos reunidos en el Concilio de Nicea habrían de resolverlo. Tres grupos asistieron al Concilio de Nicea. Veintidós obispos se declararon arrianos, quienes sostenían, en diversos grados, que Jesús era de una sustancia distinta de la del Padre, o bien de una sustancia semejante pero inferior. El segundo era el grupo ortodoxo, que afirmaba que son de la misma sustancia e iguales en naturaleza, honor, gloria y en la adoración que les rendimos. Un tercer grupo, quizá el mayoritario, no tenía necesariamente claro cuál era el punto en discusión.

 

Constantino insistió en que se celebrara el concilio a fin de que hubiera paz dentro de la Iglesia, pero, fuera de eso, no desempeñó ningún papel. El obispo e historiador Eusebio de Cesarea presidió el Concilio, y él había enseñado doctrinas arrianas. Sin embargo, el héroe fue Atanasio, quien precisó las diferencias, y al final todos suscribieron el credo, salvo siete obispos, que fueron desterrados por el emperador. Eusebio de Cesarea continuó como obispo y nunca volvió a escribir sobre doctrinas arrianas.

 

Después de que los arrianos volvieron a imponerse, y una vez que la ortodoxia regresó, el Segundo Concilio Ecuménico, celebrado en Constantinopla, condenó nuevamente el arrianismo.

 

Cronología de la Iglesia desde Nicea I hasta Éfeso

Año d.C.

Suceso de Nicea I a Éfeso (325-431 d.C.)

325

Concilio de Nicea I: 318 obispos, contra Arrio

315-381

El persa Sapor II persigue a los cristianos

328

El emperador romano Constantino restituye a Arrio

346-348

Fírmico Materno, el 1.º en decir que Dios premia perseguir paganos

>350?

Los mandeos afirman que Jesús fue un falso profeta

325-350

Constantino manda hacer 50 manuscritos de la Biblia

325-350

Vaticano y Sinaítico: Biblia casi completa

s. IV

Otros 23 manuscritos y fragmentos bíblicos

s. IV

Herejía maniquea. Agustín fue maniqueo

335-357

4 concilios arrianos: Tiro, Antioquía, Arlés 3, Sirmio

337-361

El emperador arriano Constancio destierra obispos

320-340

Nina de Capadocia, monja, evangeliza Georgia

341-358

7 concilios/credos; el 1.º, Antioquía in Encaeniis

325-360

El cristianismo en Etiopía, Sudán y Yemen

325-361

Constantino prohíbe a los judíos residir en Jerusalén

342-379

El patriarca Macedonio tortura a ortodoxos y novacianos; desentierra el cadáver de Constantino I

342-395

La herejía macedoniana negó un E.S. personal

361-363

Juliano hace del paganismo la religión oficial. Cristianos asesinados en Alejandría y Gaza

370

El emperador arriano Valente mata cristianos en el oriente

318-373

Atanasio de Alejandría escribió 468 páginas

354-379

Obispos rivales de Roma se enfrentan con violencia

381-402

Cristianos perseguidos en Persia

379-382

Concilios de Antioquía, Laodicea, Gangra, Constantinopla I y Roma

360-383

Ulfilas convierte a los godos del paganismo al arrianismo

385

Prisciliano niega la Trinidad; ejecutado en 385 d.C.

391

Cristianos queman todos los templos de Alejandría

397

Niniano. Misionero a los pictos en Escocia

361-370

Cisma de Lucifer de Cagliari: nunca readmitir al clero arriano arrepentido

384-399

Siricio, el primero en llamarse Papa en Roma

para 400

unos 10 millones de cristianos, según se estima

c. 400

24 manuscritos bíblicos. Evangelios de Freer, etc.

s. IV/V

Máximo de Turín: supremacía de Pedro

s. IV/V

Celestino de Irlanda. Monje semipelagiano

381-402

Cristianos perseguidos en Persia

360-403

Epifanio de Salamina escribió sobre 80 herejías

391-403

El patriarca copto Teófilo de Alejandría mata a miles de monjes ortodoxos

392-407

Traducciones de la Biblia al armenio y al etíope

370-390

Ambrosio de Milán, desterrado por los arrianos

350-403

7 obras espurias. Hechos de Andrés, etc.

-407

Juan Crisóstomo escribió c. 3,000 páginas

410

Sínodo protonestoriano de Seleucia-Ctesifonte

411

Persecución violenta contra los donatistas y por parte de ellos

415

El Concilio de Lida excomulga a Pelagio

373-420

Jerónimo traduce la Vulgata latina. Después rechazó los apócrifos como Escritura.

419-430

Los mazdeístas persiguen a los cristianos en Persia

420

Sínodo protonestoriano de Yahallaha I

388-430

Agustín de Hipona escribió c. 4,500 páginas

419-430

Juan Casiano, fundador del semipelagianismo

325-431

130 cristianos escribieron >13,000 páginas que afirman 1,226/1,237 enseñanzas prenicenas

431

El Concilio de Éfeso I expulsa a los nestorianos

La Iglesia llegó a ser poderosa

 

Constantino persiguió a los no cristianos únicamente por medios no violentos, salvo por la ejecución de algunos sacerdotes de Apolo que habían aconsejado al emperador anterior matar cristianos. Cerró sinagogas y templos paganos, y exhortó a la gente a asistir en cambio a las iglesias. Las iglesias crecieron enormemente en número; algunos piensan que el cristianismo nunca se ha recuperado del todo de aquello. Se ha dicho que el cristianismo tiene más que temer de sus supuestos amigos que de sus enemigos declarados. Constantino convocó el Concilio de Nicea para alcanzar la armonía dentro de la Iglesia, y dicho concilio expulsó a los arrianos.

 

Pero después de la muerte de Constantino se instalaron obispos arrianos, y los obispos ortodoxos fueron desterrados y perseguidos. El emperador siguiente, Juliano, intentó revivir el paganismo. Sin embargo, bajo el emperador Teodosio los obispos arrianos fueron desterrados y la ortodoxia volvió al poder.

 

En el año 380 d.C., tras un motín en Tesalónica, Teodosio decidió castigar a la ciudad ordenando a sus tropas que masacraran a 7,000 hombres, mujeres y niños. El obispo Ambrosio de Milán le impidió al emperador entrar en la iglesia hasta que se arrepintiera de ello. Los obispos tenían gran poder y hablaban de sus “tronos”. La Iglesia no perseguía a los herejes, pero sí lo hicieron tanto los emperadores arrianos como los ortodoxos, y la Iglesia, incluido Agustín de Hipona, lo respaldó cuando el hereje Prisciliano fue ejecutado. Algunos cristianos se oponían a emplear la espada en favor del evangelio, pero prevaleció la postura de Agustín.

 

Antes del año 407 d.C., el emperador mandó hacer estatuas en honor de sí mismo y de su emperatriz, y Juan Crisóstomo, patriarca de Constantinopla y buen predicador expositivo, escribió en contra de ellas censurando el uso de estatuas. Por ello murió como prisionero. Hasta el día de hoy, las iglesias ortodoxas orientales tienen muchas pinturas o iconos, pero ninguna estatua. Las iglesias católicas romanas tienen estatuas y pinturas.

 

Semejanzas entre la Iglesia primitiva y nosotros

 

Hay por lo menos 1,099 enseñanzas de la Biblia que los cristianos creen hoy en día, que cuatro o más cristianos prenicenos enseñaron y que ninguno negó. Al menos un escritor del periodo de Nicea I a Éfeso enseñó todas ellas, salvo 12.

 

 

En qué se diferencian de las iglesias de hoy

 

Si bien muchos obispos no eran casados, jamás convinieron en que todo el clero debiera permanecer sin casarse. Hoy en día, todo el clero, con excepción del católico romano, puede ser célibe o casarse una sola vez.

 

Ambrosio de Milán, Agustín de Hipona y la mayoría de quienes vinieron después de ellos enseñaron que los bebés bautizados que mueren van al cielo, y los no bautizados van al infierno. Por alguna razón, ¡el bautismo de infantes era muy popular! Pero hoy en día ni siquiera las iglesias católicas y ortodoxas orientales afirman de manera categórica que todos los bebés no bautizados van al infierno.

 

Diferían entre sí en cuanto a si María tuvo más hijos después de Jesús. Jerónimo fue el primero en enseñar que los hermanos y hermanas de Jesús mencionados en la Biblia eran en realidad primos. Los cristianos diferían respecto a cuáles libros apócrifos eran Escritura. Jerónimo pensó al principio que los apócrifos ortodoxos eran Escritura, pero después creyó lo contrario. No obstante, Agustín se impuso sobre él en ese punto.

 

En qué se equivocaron

 

Agustín inició el proceso de “objetivar” el cristianismo. Si uno se une al grupo correcto, cree lo correcto, hace lo correcto y no hace lo incorrecto, entonces está bien; ¿qué podría salir mal? Lo que salió mal fue que perdieron su relación con Cristo. Perdieron la sencilla fidelidad que hay en Cristo, y la salvación pasó a girar en torno al bautismo en la Iglesia, y no en torno a Cristo. En lugar de acudir simplemente a las Escrituras, se apoyaban en sus obispos superiores, hasta llegar a los metropolitanos de las cuatro iglesias más prominentes.

 

Los cristianos de aquella época consintieron en que el gobierno empleara, para difundir la fe, un instrumento que jamás debió haberse tomado: perseguir a los no cristianos. Agustín afirmó que si el emperador tenía derecho a torturar y matar a los traidores al Imperio, cuánto más se debía torturar y matar a los traidores a Dios.

 

Versículos para recordarlos

 

2 Corintios 11:2-3 “Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo. Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.” (Reina-Valera 1960)